Lo que con Fidel aprendieron los cubanos

El legado del invicto Comandante en Jefe es inmortal, sus enseñanzas perduran en las presentes generaciones y constituyen una certera guía para aquellas futuras que refrendarán la continuidad histórica de la Revolución y las importantes conquistas alcanzadas luego del triunfo del Primero de Enero de 1959.

Los cubanos aprendieron con Fidel a amar con mayor ímpetu a la Patria, defender las causas justas donde fuese preciso, el valor de la solidaridad, de la equidad, y a respetar, por encima de las diferencias políticas y los sistemas socio- económicos, el derecho a la soberanía y autodeterminación de las naciones.

La sensibilidad humana, en particular la ayuda a aquellas personas más necesitadas y de menos ingresos fue siempre una latente preocupación del máximo líder. De ahí que el proceso revolucionario se erigiese para erradicar la explotación del hombre por el hombre y fomentar la dictadura de los obreros y campesinos en conjunto con los sectores intelectuales, progresistas y avanzados de la sociedad, pilares y garantes del desarrollo nacional e independencia del país.

Con Fidel, los ciudadanos de esta hermosa y encomiable Isla conocieron por vez primera, el valor de la igualdad social; de clase, credo, y raza. Y pudieron constatar que lo más significativo en la vida era la salvaguardia de la dignidad plena del ser humano y su integridad.

Igualmente los niños, adolescentes y jóvenes aprendieron desde edades muy tempranas a proteger los símbolos patrios y no olvidar la intrépida historia de Cuba que recoge pasajes de sacrificios y lucha por la emancipación frente al colonialismo español, las oligarquías de turno y el imperialismo norteamericano, sin precedentes.


No existe espacio de la geografía nacional en la cual no esté presente la imperecedera huella de este grande de los siglos XX y XXI.

Y su impronta no solo está viva en la Mayor de las Antillas, sino también en otras tierras de Latinoamérica, del Caribe y el mundo, prestas a sustentar la libertad frente a la ignominia, el despojo de oligarcas e intervenciones de entes foráneos, tradicionales expoliadores de pueblos. 
Fidel y su ejemplo están por doquier, en cada obra educacional, científica, cultural, deportiva, sanitaria y socio-económica instituida a favor del bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos de esta tierra de titanes.

Al cumplirse este 13 de agosto el 92 aniversario de su natalicio, en cada barrio, municipio y provincia se estarán rememorando sus proezas, reconocida sabiduría, entrega infinita a la causa liberadora, y la extraordinaria visión que siempre tuvo y la cual le permitió convertir reveses, en victorias. 

¡Gloria eterna a Fidel, el Gigante!

Tribuna de la Habana

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