QUÉ HIZO FIDEL CASTRO EN NUEVA YORK, HACE 60 AÑOS


Después de estar preparando su intervención para el evento de Buenos Aires durante toda la madrugada del 24 de abril, en horas de la mañana, Fidel inaugura las operaciones del día en la Bolsa de Café y Azúcar en el distrito financiero de Wall Stret. 
Pasada las diez y media de la mañana, el subjefe de la policía del Bronx recibe una llamada que Fidel se dirige hacia el parque zoológico. Frente a la jaula de los tigres, Fidel, inesperadamente, salta sobre la baranda divisoria para admirar de cerca al hermoso felino. Es un ejemplar adulto. El director del Zoológico, que lo acompaña se inquieta, y le dice —Please… Mister Castro.
Ya de retirada dos muchachas de habla española, una rubia y otra castaña, irrumpieron a través del cordón de guardianes cubanos y estadounidenses e insistieron en besar a Fidel. Luego entró en la cafetería del parque y aceptó un perro caliente que le brindó un niño, bebió un refresco y, por último, ingirió un helado de fresa con barquillo.
Desde las primeras horas del atardecer del 24 de abril, el neoyorquino Parque Central se ha estado llenando con personas que quieren participar en el gran acto con Fidel. En su mayoría, son latinoamericanos emigrados por razones económicas, exiliados por razones políticas o perseguidos por las dictaduras imperantes en muchos países de América.
Fidel comenzó sus palabras dirigidas a cubanos, latinoamericanos y norteamericanos y significó que el valor del acto radicaba en las personas que están presentes, no solo cubanos sino dominicanos, puertorriqueños, mexicanos, centroamericanos, en fin latinoamericanos y norteamericanos. También lanzó un reto: “¡Qué vengan los dictadores de América! ¡Qué vengan aquí y convoquen al pueblo! ¡Que vengan aquí y convoquen a sus propios compatriotas! ¡Qué vengan aquí y le hablen a la opinión pública de los Estados Unidos y de la América entera! ¡Qué vengan a comparecer ante todas las asociaciones de periodistas que quieran preguntarles acerca de todas las cosas de su país! ¡Que vengan a ver si reúnen pueblo!” (Bohemia, No. 18, 3 de mayo de 1959, p. 86).
También consideró el basamento filosófico que conforma el ideario de la Revolución cubana y analizó el dramático pasado de los pueblos latinoamericanos que habitan tierras donde nunca se ha aplicado la justicia.

Eugenio Suarez Perez,
Oficina de Asuntos  Históricos del  Consejo de Estado

Cuba reitera su firme determinación de enfrentar la escalada agresiva de los Estados Unidos


Declaración del Gobierno Revolucionario
Hoy 17 de abril se cumple un aniversario del inicio de la agresión militar de Playa Girón en 1961. La decidida respuesta del pueblo cubano en defensa de la Revolución y del socialismo, dio lugar, en solo 72 horas, a la primera derrota militar del imperialismo en América.
Curiosamente, es la fecha escogida por el actual gobierno de los Estados Unidos para anunciar la adopción de nuevas medidas de agresión contra Cuba y reforzar la aplicación de la Doctrina Monroe.
El Gobierno Revolucionario rechaza en los términos más enérgicos la decisión de permitir en lo adelante que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas. Son acciones contempladas en la ley Helms-Burton que fueron rechazadas desde hace mucho por la comunidad internacional, que la nación cubana repudió desde su promulgación y aplicación en 1996, y cuyo fin fundamental es imponer la tutela colonial sobre nuestro país.
Repudia también la decisión de volver a limitar las remesas que residentes cubanos en los EE.UU envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales.
Rechaza enérgicamente las referencias a que en Cuba se hayan producido ataques contra diplomáticos estadounidenses.
Pretenden justificar sus acciones, como ya es costumbre, con la mentira y el chantaje.
El General de Ejército Raúl Castro expresó el pasado 10 de abril: “Se culpa a Cuba de todos los males, usando la mentira en el peor estilo de la propaganda hitleriana”.
Para esconder y justificar el fracaso evidente de la siniestra maniobra golpista de designar desde Washington a un “presidente” usurpador para Venezuela, el gobierno de los Estados Unidos acude a la calumnia.
Acusa a Cuba de ser responsable de la solidez y firmeza que han demostrado el gobierno bolivariano y chavista, el pueblo de ese país y la unión cívico-militar que defiende la soberanía de su nación. Miente descaradamente al alegar que Cuba mantiene en Venezuela a miles de efectivos militares y de seguridad, influyendo y determinando lo que ocurre en ese país hermano.
Tiene el cinismo de culpar a Cuba por la situación económica y social que enfrenta Venezuela tras años de brutales sanciones económicas, concebidas y aplicadas por Estados Unidos y varios aliados, justamente para asfixiarla económicamente y generar sufrimiento en la población.
Washington llega al extremo de presionar a gobiernos de terceros países para que intenten persuadir a Cuba de que retire este supuesto e inverosímil respaldo militar y de seguridad, e incluso para que deje de prestar apoyo y solidaridad a Venezuela.
El actual gobierno de los Estados Unidos es reconocido, en su propio país e internacionalmente, por la inescrupulosa tendencia a utilizar la mentira como recurso doméstico y de política exterior. Es un hábito que concuerda con viejas prácticas del imperialismo.
Aún están frescas las imágenes del Presidente George W. Bush, con el apoyo del actual asesor de Seguridad Nacional John Bolton, mintiendo indecorosamente sobre supuestas armas de destrucción masiva en Iraq, falacia que sirvió de pretexto para invadir a ese país del Medio Oriente.
La historia registra también la voladura del acorazado Maine en La Habana y el autoprovocado incidente del Golfo de Tonkín, episodios que sirvieron de pretexto para desatar guerras de rapiña en Cuba y Vietnam.
No debemos olvidar que Estados Unidos utilizó insignias cubanas falsas, pintadas en los aviones que realizaron los bombardeos en el preludio de la agresión de Playa Girón, para esconder que realmente eran norteameri-canos.
Debe quedar claro que las calumnias de los Estados Unidos descansan en una mentira total y deliberada. Sus servicios de inteligencia tienen evidencias más que suficientes, seguramente más que ningún otro Estado, para conocer que Cuba no posee tropas ni participa en operaciones militares ni de seguridad en Venezuela, si bien es un derecho soberano de dos países independientes determinar cómo cooperar en el sector de la defensa, lo que no le corresponde a EE.UU cuestionar.
Quien acusa mantiene más de 250 mil soldados, en 800 bases militares en el extranjero, una parte de ellas en nuestro hemisferio.
Su gobierno sabe además que, como Cuba ha declarado pública y reiteradamente, los cerca de 20 mil colaboradores cubanos, más del 60% mujeres, cumplen en esa nación latinoamericana las mismas tareas que actualmente realizan aproximadamente otros 11 mil profesionales de nuestro país en 83 naciones: contribuir a prestar servicios sociales básicos, fundamentalmente de salud, lo que es reconocido por la comunidad internacional.
Debe quedar también absolutamente claro que la firme solidaridad con la hermana República Bolivariana de Venezuela es un derecho de Cuba como Estado soberano y es también un deber que forma parte de la tradición y los principios irrenunciables de política exterior de la Revolución cubana.
Ninguna amenaza de represalia contra Cuba, ningún ultimátum ni chantaje del actual gobierno estadounidense va a desviar la conducta internacionalista de la nación cubana, pese a los devastadores daños humanos y económicos que el bloqueo genocida provoca a nuestro pueblo.
Conviene recordar que la amenaza y el ultimátum mafiosos ya se usaron en el pasado cuando el esfuerzo internacionalista de Cuba apoyaba los movimientos de liberación en África mientras Estados Unidos respaldaba al oprobioso régimen del apartheid. Se pretendía que Cuba renunciara a sus compromisos solidarios con los pueblos africanos a cambio de promesas de perdón, como si la Revolución tuviera que ser perdonada por el imperialismo.
En aquel momento, Cuba rechazó el chantaje, como lo rechaza hoy, con el mayor desprecio.
El General de Ejército Raúl Castro recordó el pasado 10 de abril: “En 60 años frente a las agresiones y amenazas los cubanos hemos demostrado la férrea voluntad para resistir y vencer las más difíciles circunstancias. A pesar de su inmenso poder, el imperialismo no posee la capacidad de quebrar la dignidad de un pueblo unido, orgulloso de su historia y de la libertad conquistada a fuerza de tanto sacrificio”.
El gobierno de Cuba hace un llamado a todos los miembros de la comunidad internacional y a los ciudadanos estadounidenses para detener la escalada irracional y la política de hostilidad y agresión del gobierno de Donald Trump. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas con toda razón año tras año, reclaman de manera casi unánime el fin de esta guerra económica. Los pueblos y los gobiernos de nuestra región han de hacer prevalecer, en beneficio de todos, los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró el pasado 13 de abril: “Cuba sigue confiando en sus fuerzas, en su dignidad y también en la fuerza y la dignidad de otras naciones soberanas e independientes. Pero sigue creyendo también en el pueblo norteamericano, en la Patria de Lincoln, que se avergüenza de quienes actúan al margen de la ley universal en nombre de toda la nación norteamericana”.
Una vez más, Cuba repudia la mentira y las amenazas, y reitera que su soberanía, independencia y compromiso con la causa de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe no son negociables.
A dos días de conmemorar el 58 aniversario de la victoria de Playa Girón, histórico punto de la geografía nacional donde las fuerzas mercenarias impulsadas por el imperialismo mordieron el polvo de la derrota, la Revolución cubana reitera su firme determinación de enfrentar y prevalecer ante la escalada agresiva de los Estados Unidos.
La Habana, 17 de abril de 2019.

Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana

El aniversario 58 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana se recordó este martes en La Habana con un acto político cultural.

En las céntricas calles 23 y 12 en el Vedado capitalino, escenario histórico donde el 16 de abril de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, habló en el sepelio de las víctimas del bombardeo a los aeropuertos cubanos, y donde milicianos y soldados junto al pueblo con sus fusiles en alto, juraron defender el Socialismo hasta la última gota de sangre, se efectuó la conmemoración.

Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana



Al igual que hace 58 años una representación del pueblo capitalino asistió al homenaje, patentizando su respaldo incondicional a la Revolución.

Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Comité Provincial del Partido en La Habana, y Reinaldo García Zapata, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, ambos miembros del Comité Central del Partido, asistieron al tributo.

Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana



El capitán de la reserva Alberto Campo Abreu, fundador de la Artillería Antiaérea y combatiente de Playa Girón al tomar la palabra destacó el compromiso de continuar en combate en defensa de las conquistas de la Patria y la Revolucion, con el mismo espíritu de aquellos gloriosos días de abril de 1961.

Yuniasky Crespo Baquero, integrante del Buró Provincial del Partido en la capital, tuvo a su cargo las palabras de resumen enfatizando que después de 58 años la orden del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, de marchar al combate por la Patria y la Revolución sigue en pie.

Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana
Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana
Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana
Recuerdan proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana

Cuba ha demostrado que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá resistir


Asi lo expresó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, quien tuvo el honor de proclamar la nueva Constitución en la Segunda Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, la cual contó también con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, así como de otros dirigentes del Partido y el Gobierno
Foto: Estudios Revolución
Como el 24 de febrero de 1976, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, tuvo el honor de proclamar la nueva Constitución.
La Segunda Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), escenario de este acontecimiento, contó además con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido; y Esteban Lazo Hernández, Presidente de la ANPP, así como de otros dirigentes del Partido y el Gobierno.
En las palabras de proclamación, Raúl resaltó que la Constitución es continuidad de aquella primera aprobada en Guáimaro, «en tanto salvaguarda como pilares fundamentales de la nación la unidad de todos los cubanos y la independencia y soberanía de la patria».
El General de Ejército resaltó de la actual reforma constitucional, cómo «el pueblo, con su participación, se convirtió en el verdadero constituyente. «Cuba demostró, una vez más, que desde mecanismos democráticos y basados en el derecho a la libre determinación es posible afianzar su sistema socialista como una alternativa viable en momentos de una escalada en la agresividad del imperialismo que intenta desacreditar opciones progresistas de desarrollo social».
«La Constitución que hoy proclamamos garantiza la continuidad de la Revolución y la irrevocabilidad de nuestro socialismo. Sintetiza las aspiraciones de todos los que a lo largo de más de 150 años han luchado por una Cuba libre, independiente, soberana y de justicia social», afirmó.
Expresó que «con este nuevo texto se institucionaliza y fortalece el Estado revolucionario, del que se demanda una actuación transparente y ajustada a la ley. Si algo en particular lo distingue, es el respeto a la dignidad plena de la mujer y el hombre, y la igualdad de los cubanos».
«El texto constitucional ha sido fruto del trabajo mancomunado de quienes tuvimos el privilegio de acompañar a Fidel en la lucha revolucionaria y los “pinos nuevos”, quienes paulatinamente vienen asumiendo las principales responsabilidades de la nación», sostuvo Raúl.
«No basta con proclamarla, es necesario hacer efectivos sus preceptos. En ese empeño corresponderá a esta Asamblea una intensa actividad legislativa», insistió.
Sobre el escenario internacional contemporáneo, dijo que «el actual ­Gobierno de Estados Unidos y su ambición hegemónica hacia la región, plantean la amenaza más perentoria de las últimas cinco décadas a la paz, la seguridad y el bienestar de Latinoamérica y el Caribe».
«El asedio incesante contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, con el uso de métodos de la guerra no convencional y la asfixia económica, es el principal foco de agresión, sin embargo, la amenaza nos concierne a todos», argumentó.
«En suelo bolivariano se define hoy si es verdad que las naciones latinoamericanas y caribeñas tienen derecho a la libre determinación, si el poder soberano descansa en el pueblo o en un gobierno extranjero».
El General de Ejército enfatizó: «Ratificamos desde este Parlamento la firme solidaridad y apoyo a la Revolución bolivariana y chavista, al presidente Nicolás Maduro Moros y a la unión cívico-militar de su pueblo».
«El tono del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba es cada vez más amenazador, al tiempo que se dan pasos progresivos para deteriorar las relaciones bilaterales», dijo el General de Ejército y destacó que en «60 años frente a las agresiones y amenazas, los cubanos hemos demostrado la férrea voluntad para resistir y vencer las más difíciles circunstancias» .Periódico Granma

Recibió Raúl Castro al Secretario General del Frente para la Liberación de Mozambique


Raúl se interesó por la marcha del proceso de recuperación tras el reciente huracán que azotó a Mozambique.Foto: Estudios Revolución
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, recibió en la tarde de este viernes a Roque Silva Samuel, Secretario General del Frente para la Liberación de Mozambique (Frelimo), quien preside una delegación de su partido que se encuentra de visita en Cuba.
En un ambiente fraternal, intercambiaron sobre los estrechos lazos que históricamente han existido entre ambos pueblos y expresaron la voluntad de continuar profundizándolos. Raúl se interesó por la marcha del proceso de recuperación tras el reciente huracán que azotó a Mozambique. El compañero Silva Samuel agradeció la solidaridad y el apoyo de Cuba ante esas circunstancias.
Acompañaron al distinguido visitante, Chakil Aboobacar, miembro del Secretariado del Comité Central del Frelimo para las Relaciones Exteriores, y Eliseu Joaquim Machava, embajador de Mozambique.
Por la parte cubana participaron José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido; Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, y Juan Carlos Marsán Aguilera, vicejefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central.
Fuente Periódico Granma

«No ceder un milímetro en nuestro papel de vanguardia de la juventud cubana»aseguro máxima dirigente de la UJC


Susely Morfa González, miembro del Comité Central del Partido y primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), accedió a responder las preguntas de Granma cuando se encontraba en medio de los preparativos para celebrar este 4 de abril y de varios intercambios con los militantes
Ya lo dijo Fidel: «Creer en los jóvenes es ver en ellos, además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la Patria, fe en la Patria! ¡Amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos».
Y esa confianza en lo esencial que es la juventud para sostener y hacer crecer el proyecto de país, la derrocha Susely Morfa González, miembro del Comité Central del Partido y primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas.
Guiada por otra máxima, esta vez guevariana: «La juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía», cuando Susely accedió a responder las preguntas de Granma, se encontraba en medio de los preparativos para celebrar este 4 de abril y de varios intercambios con los militantes.
Entre esencias, logros y proyecciones, transcurrió el diálogo.
–Ante un nuevo aniversario de la ujc, ¿cómo valora el trabajo desplegado durante esta etapa?
–Se ha trabajado bastante y con mucha intensidad, no solo porque las dinámicas propias de la organización impulsan a estar siempre en movimiento, sino además por los reclamos del país ante numerosas tareas que demandan la presencia de los jóvenes, ya sea en el orden político e ideológico, como ha sido el caso de los procesos eleccionarios del Poder Popular o más recientemente la consulta popular de la nueva Constitución de la República y su ratificación en las urnas, por solo citar dos ejemplos de real protagonismo de los jóvenes militantes y no militantes; que en el orden económico, productivo, docente y de los servicios.
«Con respecto a estos últimos, se exhiben aportes concretos en la producción de alimentos, la zafra azucarera, las tareas de higienización y de recuperación ante el paso de fenómenos meteorológicos. A todo ello se debe sumar la labor a lo interno para fortalecer nuestras filas, aumentar el debate, el conocimiento de la historia y el enfrentamiento a la continua subversión, que busca a las nuevas generaciones como su blanco predilecto».
–¿Cuáles son las prioridades de trabajo para este año?
–El proceso del XI Congreso que está iniciando ahora constituye la principal prioridad, porque es un balance necesario y oportuno del trabajo a todos los niveles  e implicará a miles de niños, adolescentes y jóvenes en todo el país
«Otra de nuestras prioridades seguirá siendo el funcionamiento orgánico de la organización y el fortalecimiento del comité de base como lo más importante, activo, dinámico, movilizador y de vanguardia; que desde él se generen las iniciativas, las tareas de choque, el enfrentamiento a cualquier manifestación que debilite la Revolución o afecte los valores que defendemos.
«Se le dará prioridad a la defensa de nuestra ideología y valores en las redes sociales, donde tenemos que estar en la primera fila desmontando las mentiras y poniendo nuestra verdad con argumentos sólidos. Y lógicamente continuaremos atendiendo el desarrollo económico y social y la eficiencia, movilizando y participando de forma activa en todos los sectores».
–¿Cómo fluye el vínculo desde la estructura nacional con las organizaciones de base, la retroalimentación? ¿Qué es preciso perfeccionar en ese trabajo?
–Todo está relacionado con la participación y los diversos encuentros que tenemos con nuestras estructuras en la base. Se suman a ello los intercambios con los miembros de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM).
«Cada mes vamos a centros de producción o ciencia, universidades, unidades militares, hospitales, comunidades. Dialogamos con cientos de muchachas y muchachos, los escuchamos y les trasladamos también nuestros mensajes.
«A esto se une que hemos venido organizando y efectuando con éxito un buen número de activos juveniles con militantes y jóvenes de casi todos los sectores importantes del país; en ellos se discute y se acuerdan soluciones y aportes concretos en materia de eficiencia, de disciplina laboral, de opciones recreativas y de cómo hacer más por el país en cada lugar.
«También participamos en los consejos de dirección de varios ministerios y de los organismos de la administración central del estado, donde llevamos las preocupaciones, planteamientos y sugerencias de los jóvenes. Todo ello sin renunciar a las vías ya consolidadas como son la reunión ordinaria de las organizaciones de base o las asambleas de estudiantes, como espacios naturales para plantear y proponer».
–¿Cómo se comporta la relación de la ujc con otras organizaciones?
–Debo decir que somos una gran familia, la ujc es respetuosa de las iniciativas y las ideas propias de las organizaciones estudiantiles y los movimientos juveniles, pero es a su vez consciente de su papel como conductora política de todas ellas. Estamos en sintonía, sin antagonismos ni contradicciones. Llegamos a consensos.
«No existe una sola tarea que se enfrente en solitario, todos nos unimos para que salga bien un proceso en la feu, un evento en la feem, un festival o una competencia pioneril, una ruta histórica del Movimiento Juvenil Martiano, un congreso de la ahs, una investigación de nuestro Centro de Estudios, una exposición de las Brigadas Técnicas Juveniles o una cruzada artística de la Brigada de Instructores de Arte… En la práctica el vínculo es cotidiano y detallado, con respeto e identidad de intereses. Todo ello destaca la unidad del movimiento juvenil en torno al Partido y la Revolución.
«En relación con el Partido tenemos la enorme satisfacción de contar con su total apoyo y con su sabiduría insustituible; nos sentimos fortalecidos con su conducción, aprendemos de manera permanente de sus experiencias y disciplina. Por su prestigio y autoridad moral es la principal garantía para que nuestro trabajo salga adelante».
–¿Cuáles son hoy los principales desafíos?
–Desafíos son muchos, pero el principal es no ceder un milímetro en nuestro papel de vanguardia de la juventud cubana, de toda ella, de los niños y adolescentes. Que no sea una representación formal, que en verdad sigamos siendo esa organización querida y respetada que cada año ve ingresar a sus filas a miles de muchachas y muchachos que reciben con orgullo su carné de militantes comunistas.
«Tenemos el desafío de estar más preparados, de contar con cuadros más capacitados, de no dejar espacios sin nuestra influencia, de evitar las formalidades o el acomodamiento, de nunca autocomplacernos.
«Debilidades siempre existen, pero si se conocen y se reconocen se pueden convertir en fortalezas. Es una debilidad que un centro con jóvenes no tenga militancia, pero allí podemos crecer y lo haremos; es una debilidad que un comité de base funcione mal o lo haga con formalidad excesiva, pero tenemos métodos para revertirlo; es una debilidad que una indisciplina social o una ilegalidad se cometan donde existan militantes de la UJC que no salen al paso, pero es un combate que se gana con exigencia, con rigor, con sistematicidad; es una debilidad que en un centro el secretario general no sea un partícipe activo, pero estamos trabajando duro para que ese protagonismo sea real.
«Otras debilidades existen a nivel de la sociedad, porque si un joven asume una conducta contraria a nuestros valores eso es para nosotros una debilidad propia, que también nos toca asumir; por suerte no es la mayoría de nuestra juventud, pero nada puede sernos ajeno.
«Eso es lo que perseguimos como empeño mayor, una real motivación por el bien de Cuba, una motivación como generación por aportar, por poder decir dentro de algunos años: “yo fui un joven que puso su grano de arena para que el futuro fuera mejor, que no me quedé sentado al margen de un esfuerzo colosal de todo el pueblo”».