Rendirá tributo a Fidel Castro Brigada Venceremos (+Fotos)

Acto de bienvenida a los integrantes del 50 Contingente de la Brigada de Solidaridad Venceremos, procedente de diferentes estados de los Estados Unidos, realizado en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el 6 de agosto de 2019. ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ/sdl

El Contingente 50 de la Brigada de Solidaridad Venceremos, que visita Cuba en desafío a la política hostil del gobierno de Estados Unidos contra la Isla, llegó  a la ciudad de Santiago de Cuba . donde rendirán tributo al líder de la Revolución Fidel Castro, en el cementerio Santa Ifigenia.

En el acto de bienvenida en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de esta urbe, ellos mostraron emoción y significaron estar esperanzados por recorrer la Ciudad Héroe y conocer los sitios vinculados a la historia patria, sus héroes y mártires.

Fernando González, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), dijo a la prensa que este fue  el primer grupo de solidaridad con la nación caribeña, desde 1969, en un proyecto ideado por Fidel, y que al viajar sin permiso del gobierno estadounidense revelan su derecho como pueblo de venir libremente a este país.

Explicó que llegan en número reducido de los 164 que celebraron los 50 años de fundada la Brigada y que han compartido, entre otras, con la población de Granma, Villa Clara, y Camagüey. De aquí visitarán Guantánamo, regresarán a Santiago el día 12 y luego retornarán a sus lugares de origen.

El también Héroe de la República de Cuba destacó que la «Venceremos» fue parte dinámica en la liberación de Los Cinco,  con su aporte militante a la lucha desde el propio imperio, donde formaron más de 80 grupos en defensa de los luchadores antiterroristas.

Pamela Segura, joven maestra de 17 años, viene por primera vez a la Isla y dijo estar conmocionada por el momento en el que rendirá honores a Fidel en su tumba de la necrópolis santiaguera, el próximo 13 de agosto, cumpleaños del Comandante en Jefe.

 

Acto de bienvenida a los integrantes del 50 Contingente de la Brigada de Solidaridad Venceremos, procedente de diferentes estados de los Estados Unidos, realizado en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el 6 de agosto de 2019. ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ/sdl

Personalmente, -subrayó- desea que sus alumnos sepan del injusto bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene
EE UU, por más de 50 años contra Cuba y que conozcan la realidad que, infelizmente, no se refleja en los medios de comunicación de su país, al regresar piensa sumar más personas a la solidaridad.  

Malcom Sacks, directivo de este 50 Contingente, habló a nombre de la Brigada para reafirmar que también en el propio territorio norteamericano desafían obstáculos y manifiestan su amistad con Cuba.

En esta jornada recorrieron  la Granjita Siboney y el otrora cuartel Moncada, mientras que en los próximos días realizarán un trabajo voluntario en una cooperativa, visitarán el poblado de El Cobre, la Ronera Santiago y el municipio Segundo Frente.

Además, participarán en la velada cultural por el natalicio de Fidel y el martes 13 de agosto colocarán flores ante el monolito que atesora las cenizas de Fidel Castro, ante el Monumento a José Martí y las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales.

ACN

El hombre que quiere «salvar» a Cuba

Mike Pompeo. Foto: Reuters
Por estos días uno de los halcones de la Casa Blanca, Mike Pompeo, «descubrió cómo salvar a Cuba» y en una entrevista a la prensa confesó que la administración Trump está «haciendo todo lo que puede para apoyar al pueblo cubano».
No puso ejemplos de lo que «están haciendo», pero recordé al menos las últimas medidas de bloqueo extremo contra nuestro país, el cierre consular de su embajada en La Habana, suspensión de viajes de cruceros, persecución implacable contra barcos tanqueros que transportan petróleo a Cuba, y una gran cantidad de otras fórmulas para «salvar» a nuestro país.
Cuando leí su contenido saqué como conclusión que: o el mundo anda patas arriba, o existen personas y gobiernos que no se respetan ni ellos mismos, y con carencia total de ética pretenden engañar a sus interlocutores con diatribas ancladas en los peores años de la guerra fría.
Pompeo, con un historial bastante complicado desde su paso fugaz  como jefe de la CIA nombrado por Trump y luego como secretario de Estado, al menos ahora reconoció en su entrevista que, en esta tarea, «la lista de desafíos a los que nos enfrentamos es larga».
Yo recordaría a Pompeo y también a quienes quieran creerle, aunque sea una sola palabra, que esa «lista de desafíos» está encabezada por la dignidad y la resistencia del pueblo cubano, que ha hecho y hará imposible por siempre la pretensión yanqui de convertirnos en una «estrella» más de la bandera de Estados Unidos.
Por cierto, el momento es bueno para que este señor reflexione sobre cómo están las cosas por el llamado Estado Libre Asociado de Puerto Rico y saque sus propias conclusiones como representante de la política exterior estadounidense.
La isla hermana está revuelta y la solución a sus graves problemas no serán solamente la renuncia de su gobernador y el nombramiento de un sustituto sin el voto popular, y mucho menos ir a tirarles rollos de papel sanitario, como hizo Trump con los damnificados del huracán María.
Acostumbrado al lenguaje prepotente, Mike Pompeo dijo a su entrevistador que «Trump lo que  quiere es convencer al régimen (cubano), y hacerle pagar un precio por su mal comportamiento».
Se refería en este caso específico a Venezuela. «Nosotros esperamos que el régimen cambie su postura, pero mientras esto no suceda, estamos preparados para seguir haciendo todo lo que esté en nuestras manos por garantizar a los cubanos todas las oportunidades posibles de definir su país de la forma en que sé que el pueblo quiere hacerlo», frase de Trump repetida por el Sr. Pompeo.
Pero ni a uno ni al otro esta pequeña isla de vencedores le tiene miedo y mucho menos aceptaría alguna concesión para que mejoren las relaciones con Washington, siempre afectadas por los gobiernos de la potencia vecina.
La propuesta de Pompeo es bochornosa. Creer que nuestro país va a retirar sus más de 20 000 colaboradores de la salud, la educación y la agricultura, que cumplen misión internacionalista en Venezuela es como conminarnos a arriar nuestra bandera de la estrella solitaria y renunciar a uno de nuestros más dignos principios: la solidaridad.
Proponernos esa actitud es que aceptemos que nuestros hermanos venezolanos, como los de otros más de 60 países del Tercer Mundo, mueran por falta de atención médica. Sería un horrendo crimen que nunca cometeríamos.
En esta parte de la entrevista, me atrevo a pensar y asegurar que a Mike Pompeo, tal como se recoge en su
currículum, no por gusto se le conoce como «un republicano de línea dura», parte de la facción ultraconservadora conocida como Tea Party, un firme defensor de que se mantenga abierto el centro de torturas que Washington tiene en la ilegal base que ocupa en Guantánamo.
Quizá por eso nos pidan que abandonemos los principios enarbolados por los cubanos desde hace más de 150 años, a cambio de que Washington vuelva a convertirnos en su neocolonia.
Un detalle final: para que se conozca mejor al personaje de marras, Pompeo defendió las prácticas de torturas que aplica su país y calificó a quienes las usan como «hombres y mujeres que no son torturadores, son patriotas».
 
(Periodico Granma)