En Cuba no hay ni habrá espacio para la intromisión de una potencia extranjera

Cuba en la ONU.
Foto: Captura de pantalla

Discurso pronunciado por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en el 73 Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, bajo el tema 43: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.  Nueva York, 1ro. de noviembre de 2018. “Año 60 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Señora Presidenta:
Deseo expresar condolencias al pueblo y a las autoridades de la ciudad de Pittsburg, del estado de Pensilvania y de los Estados Unidos, por los hechos ocurridos en la sinagoga Tree of Life, donde fallecieron 11 personas.
Reciban también nuestras condolencias el pueblo y las autoridades de Indonesia, por el desastre aéreo sucedido el pasado 29 de octubre, en el que perdieron la vida 189 personas.

Señora Presidenta;
Excelentísimos Señores Representantes Permanentes;

Señoras y Señores Delegados:

El 25 de junio de 2018, el niño Adam López Macías, de 181 días de nacido, fue intervenido quirúrgicamente para corregir un defecto congénito de inversión de las grandes arterias del corazón, un problema anatómico, mediante el que se conectan de forma indebida dichas arterias, el cual amenazaba su vida. La cirugía duró 5 horas. Su delicada condición, una posterior hipotensión —o presión baja— y bradicardia —lentitud en el pulso— obligaron a mantenerlo con su pequeño esternón abierto hasta el día 29, es decir 96 horas.
El bloqueo impide que los niños cubanos que sufren de bajo gasto cardíaco postoperatorio, es decir, de insuficiente sangre bombeada por el corazón, que es la complicación más frecuente de la cirugía cardio-pediátrica, dispongan del mejor tratamiento, como es el “Sistema Avanzado de Apoyo Ventricular Pediátrico” que producen, y protegen con patentes, las compañías estadounidenses Heart Ware International Inc. de Massachusetts y Thoratec Corporation, de Pleasanton.

¿Cómo medir el dolor del pequeño niño y el de su familia?

Adam se recuperó gracias a la profesionalidad y la consagración del personal de salud cubano y al esfuerzo de un país entero.

El 13 de diciembre de 2017, fue operada Rosa Esther Navarro Ramírez, nacida a las 37 semanas de gestación. Tenía entonces 1 año y 2 meses y padecía de un Drenaje Anómalo (Total) de Venas Pulmonares, es decir, cuando se mezcla la sangre oxigenada con la no oxigenada.

Sufre, entonces, una fibrilación ventricular —latidos rápidos y desordenados—, y se le trata, durante 27 días de profunda angustia para sus padres, por hipertensión pulmonar, es decir, cuando aumenta la presión sanguínea en las pequeñas arterias pulmonares de la niña, sin poder contar con el fármaco ideal que es el óxido nítrico inhalado, que no puede ser conseguido de manera urgente y transportado en avión, por ser inflamable y explosivo, y requiere condiciones especiales para la transportación marítima. De no existir el bloqueo, se pudiera solicitar de manera expedita a una compañía estadounidense, productora del benéfico fármaco y también del sistema con que se administra este, como es Datex Ohmeda.

Rosita fue salvada pese a la crueldad de esta política.

Una niña guantanamera, de 13 años, con un tumor maligno de columna, y un niño habanero de 5 años, con una masa tumoral entre el tallo cerebral y el cerebelo (en la fosa craneal), cuyos nombres obviamente no debo revelar, no pudieron ser tratados con el fármaco óptimo, la Temozolamida que se produce en Estados Unidos, aunque felizmente han rebasado la enfermedad.

La compañía Illumina es líder mundial en la Secuenciación de Próxima Generación (NGS) que garantiza el diagnóstico más certero del cáncer y es la base para la medicina de precisión y el tratamiento personalizado de los pacientes. Los proveedores de medicamentos personalizados generalmente exigen ese tipo de diagnóstico para suministrarlos.

En el 2017, fallecieron en Cuba 224 personas por cada 100 mil habitantes sin disponer de esos tratamientos debido al bloqueo.

En el último año, más de 30 compañías estadounidenses como Agilent, Cook Medical y Thermo Fisher Scientific rehusaron vender a la compañía Medicuba, medicamentos, insumos y equipos imprescindibles para nuestro sistema de salud o no respondieron a su reiterada solicitud.

No podría una madre en esta sala o en este planeta dejar de conmoverse ante casos como los descritos.
Son incalculables los daños humanos ocasionados por el bloqueo, que califica como acto de genocidio a tenor de los incisos B) y C) del Artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Es, incluso, una violación del Derecho Internacional Humanitario, si hubiera un conflicto. No se puede contabilizar, señora Presidenta, el sufrimiento humano.

El objetivo del bloqueo, anclado en la Guerra Fría, no ha cambiado con el transcurso del tiempo.

El infame memorando clasificado del subsecretario de Estado, Lester Mallory, de 6 de abril de 1960, guía la política del gobierno actual de los Estados Unidos hacia Cuba cuando dice: “… no existe una oposición política efectiva (…) El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno (al gobierno) es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (…) Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica (…) negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Como excepción, nos alegra la reciente firma, bajo licencia específica, existente desde el año 2016, de una compañía mixta por parte de la Agencia Comercializadora del Centro de Inmunología Molecular cubano (cimab) y de Rosewell Park Cancer Center que permitirá la comercialización en Estados Unidos de vacunas terapéuticas de tecnología cubana contra el cáncer de cabeza, cuello y pulmón.

También, la venta a Cuba, bajo una licencia específica (del año 2017), de 81 000 dosis del anticonceptivo hormonal Mesigyna por una sucursal estadounidense de la compañía Bayer.

Por otra parte, el bloqueo es el principal impedimento al flujo de información y al más amplio acceso a Internet y las tecnologías de la información por parte de los cubanos, al dificultar y encarecer la conectividad del archipiélago, condicionar el acceso a sus plataformas y tecnologías, y utilizar el ciberespacio para actos de “cambio de régimen”.

Igualmente, dificulta los vínculos culturales, académicos, científicos, deportivos y de la sociedad civil.
En ejercicio de esta política hostil, el gobierno estadounidense, con pretextos increíbles y motivaciones políticas reales, incumple la cantidad de visas de emigrantes para cubanos pactada en los acuerdos migratorios vigentes; encarece y dificulta la reunificación familiar, los viajes temporales de cubanos a su territorio y restringe los vínculos familiares.

El bloqueo constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y ha sido y es un impedimento esencial a las aspiraciones de bienestar y prosperidad de varias generaciones.

Dichas políticas afectan asimismo a los cubanos que residen en los Estados Unidos.

El bloqueo es opresivo también para los ciudadanos estadounidenses a quienes limita, injusta y arbitrariamente, la libertad de viajar a Cuba, único destino prohibido para ellos en el planeta.

Señora Presidenta:

El Gobierno de los Estados Unidos manipula y politiza vulgarmente el deseo universal de garantizar los derechos humanos a todas las personas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las enmiendas que usted (refiriéndose a la Embajadora de los EE. UU.) ha presentado, con el único propósito de adulterar la naturaleza y el foco de la resolución contra el bloqueo, que ha aprobado esta Asamblea 26 veces, con el objetivo de fabricar un pretexto y obtener una suerte de endoso internacional para continuar endureciendo este que la Asamblea, señora embajadora, no le va a dar.

Un desvergonzado memorando, circulado a los diplomáticos acreditados la semana pasada por el Departamento de Estado (lo muestra), que tengo en mi poder, así lo reconoce: “Las enmiendas que hemos propuesto tienen la intención de abordar la razón subyacente del embargo”.

Más adelante, con gran cinismo, señala el Departamento de Estado: “El año pasado fue hecha en la Asamblea una referencia directa a que el embargo socava los esfuerzos colectivos para implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG)”. Dice el memorando: “Los escuchamos a ustedes —a los delegados— perfectamente, loud and clear, alto y claro. Las acciones de Cuba amenazan claramente estos Objetivos y, para poder implementarlos totalmente, necesitamos el apoyo de ustedes a las enmiendas”.  Es una verdadera burla a esta Asamblea.

Se conoce el poco respeto de la embajadora de los Estados Unidos y del Departamento de Estado a las Naciones Unidas, al multilateralismo y a esta Asamblea, a quien llamó el año pasado un teatro político.
El memorando acabado de circular es una verdadera burla al multilateralismo, a la decencia en la política internacional y a esta magna, universal y democrática Asamblea.

Llama la atención, además, que el memorando utiliza el engañoso recurso de presentar el texto de las enmiendas como lenguaje previamente acordado, para introducir disimuladamente contenidos referidos a otro tema, por otra instancia y sobre otro país.  Es otra vez la práctica de la mentira, el engaño y la amoralidad en el discurso político.

Lo que fue el documento L.7, con una sola enmienda de 8 párrafos, fue luego convertido en 8 enmiendas separadas con el único propósito de crear confusión, abusar del tiempo y producir cansancio en la Asamblea, es una artimaña, señora embajadora, deshonesta.

Si el Gobierno de Estados Unidos quiere debatir y votar iniciativas sobre derechos humanos o los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estamos prestos a hacerlo de inmediato, en cualquier órgano, en cualquier momento y bajo cualquier tema pertinente de la agenda.

Continuaremos alentando el diálogo y la cooperación como la única forma de favorecer el progreso en el ejercicio de los derechos humanos y mantendremos nuestra activa y constructiva participación en el Consejo de Derechos Humanos, en su ejercicio de Revisión Periódica Universal y en la cooperación con todos, absolutamente todos, sus mecanismos universales.

El Gobierno de los Estados Unidos no tiene la menor autoridad moral para criticar a Cuba ni a nadie en materia de derechos humanos.  Rechazamos la reiterada manipulación de estos con fines políticos y los dobles raseros que le caracterizan.

Su Gobierno es responsable de crímenes contra la humanidad.  Fue el que usó el arma nuclear contra la población civil.  Es el que desarrolla armas de exterminio en masa, inicia ahora una nueva carrera armamentista, perfecciona las armas nucleares, las convencionales de gran letalidad, las autónomas y es el que militariza el ciberespacio y el espacio ultraterrestre.

Su Gobierno es el que estableció dictaduras militares y organizó sangrientos golpes de Estado.  Con las guerras que su Gobierno ha lanzado en los últimos años ha ocasionado millones de muertes, muchas de ellas personas inocentes, y oleadas de refugiados con el consiguiente sufrimiento humano.

Su Gobierno ha utilizado las ejecuciones extrajudiciales, el secuestro y la tortura.  Mantiene hoy presos indefinidamente en un limbo jurídico, sin defensa, tribunales, ni debido proceso en la prisión de la Base Naval de Guantánamo que usurpa ilegalmente nuestro territorio.

El Gobierno de los Estados Unidos es autor de violaciones de derechos humanos de sus propios ciudadanos, especialmente afroamericanos e hispanos, de las minorías, los refugiados y los migrantes.

En medio de la opulencia de ese país, 40 millones de estadounidenses viven en condiciones de pobreza y 52 millones en comunidades empobrecidas.  Más de medio millón de sus ciudadanos duermen en las calles sin que usted los mencione.  Carece de seguro médico el 12% de los estadounidenses (ciudadanos) y se privará de este, por su Gobierno a millones de personas de bajos ingresos.  La educación de calidad no está al acceso de las mayorías que su Gobierno ni representa ni defiende.  La igualdad de oportunidades en Estados Unidos es una quimera.  El Gobierno que usted integra es un Gobierno de millonarios que impone políticas salvajes.

Las mujeres reciben, por igual trabajo, el 82% del salario de los hombres; si son afroamericanas, el 64%, y si son latinas el 62%.  Las denuncias por acoso sexual son generalizadas.

La riqueza media de las familias blancas es siete veces mayor que la de las familias afro-descendientes.  Muere el doble de niños afroamericanos menores de un año que los niños blancos.  Las madres afroamericanas tienen entre tres y cuatro veces más la probabilidad de morir en el parto que las madres blancas, y la mitad de ellas podría salvarse con mejores atenciones que el Departamento de Estado jamás reclama.

Hay un patrón racial diferenciado en la población penitenciaria norteamericana, en la duración de las sanciones de privación de libertad, en la ejecución de la pena capital aplicable a menores y discapacitados mentales; y en las muertes atroces por disparos de la policía.
Su Gobierno construye muros, separa de sus padres emigrantes a menores, incluso, a niños pequeños que ha encerrado en jaulas.

Crecen juntos en este país la información falsa y el monopolio de las plataformas tecnológicas de la comunicación y de la generación de contenidos.

El Gobierno estadounidense interviene sin escrúpulos en los procesos electorales y en los asuntos internos de la mayoría de los Estados del planeta.

Trata de derrocar por la fuerza al Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela, utiliza contra ella una brutal campaña de difamación y la amenaza militar, mientras llama a la violencia y al golpe de Estado.

Interviene y trata de desestabilizar a la República de Nicaragua.

Realiza actos de injerencia en los asuntos internos del Estado Plurinacional de Bolivia.

El Gobierno de los Estados Unidos pretende ejercer dominación imperial en “Nuestra América” e invoca nuevamente la vetusta, agresiva y peligrosa Doctrina Monroe y la “diplomacia de las cañoneras”.

Redespliega su IV Flota y aumenta la cantidad y el poderío de sus bases militares en la región.

Estados Unidos es parte de solo el 30% de los instrumentos de derechos humanos y no reconoce el derecho a la vida, ni a la paz, ni al desarrollo, ni a la seguridad, ni a la alimentación, ni reconoce los derechos de las niñas y niños.  Nadie puede sorprenderse de que ustedes hayan abandonado el Consejo de Derechos Humanos.

Los “intereses especiales”, corporativos, han secuestrado el sistema político, corrupto por definición, de los Estados Unidos.

Las palabras y el discurso político sí importan, ¡importan! Al demonizar y convertir en enemigos, mediante la propaganda, a oponentes políticos, instituciones, grupos sociales y naciones, se alimentan y enraízan la división, la violencia, los crímenes de odio y las guerras.

La impunidad del lobby de las armas es culpable del aumento de los homicidios, incluso de adolescentes.
Se exacerba la política sucia, la indecencia, la amoralidad, la mentira, el rediseño de los distritos electorales por conveniencia política y la manipulación de los electores.  A seis millones de estadounidenses de bajos ingresos se les impidió votar en las últimas elecciones presidenciales y probablemente se les impedirá votar el próximo martes.  En la Florida, el 21% de los electores afroamericanos son privados del sufragio.

Señora Presidenta:

Los daños cuantificables, acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación, alcanzan la cifra de 933 mil 678 millones  de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro.  Calculados a precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 134 mil 499 millones 800 mil de dólares.

Solo en el último año, causó a Cuba pérdidas en el orden de los 4 mil 321 millones 200 mil dólares.
Con los ingresos dejados de percibir por exportaciones de bienes y servicios y los costos asociados a la reubicación geográfica del comercio, que nos impone disponer de muy altos inventarios, el Producto Interno Bruto de Cuba habría crecido, a precios corrientes, en el último decenio, alrededor de un 10% como tasa promedio anual.

Frente a las dificultades, Cuba ha conseguido avances en su economía y brinda amplia y solidaria cooperación internacional, que su Gobierno a veces dificulta, a pesar del bloqueo y la prohibición de créditos multilaterales, a la par que ha alcanzado niveles de desarrollo humano y justicia social universalmente reconocidos.

El bloqueo continúa siendo el obstáculo fundamental a la implementación tanto del Plan Nacional 2030 como de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Conculca el ejercicio del derecho a la libre determinación, a la paz, al desarrollo, a la seguridad y a la justicia del pueblo cubano.

El bloqueo constituye una violación de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.  Es un acto de agresión y de guerra económica que quebranta la paz y el orden internacional.

Vulnera también las reglas universalmente reconocidas del comercio y la libertad de navegación.
Lesiona los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz y se opone al consenso de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y del mundo.

Provoca aislamiento y descrédito al Gobierno de Estados Unidos y convoca al justo rechazo de la comunidad internacional.

Señora Presidenta:

Vivimos en una época de crecientes amenazas a la paz y la seguridad internacionales, de proliferación de guerras no convencionales, de groseras violaciones a la soberanía de los Estados, políticas de dominación mediante el uso de la fuerza, intentos de reimposición del orden unipolar, quebrantamientos del Derecho Internacional, ruptura amenazadora y arbitraria de tratados internacionales; multiplicación de sanciones unilaterales y guerras comerciales, esencialmente provocadas por la naturaleza depredadora y supremacista del imperialismo estadounidense, inclinado siempre al fundamentalismo neoliberal,  a “la filosofía del despojo” y a la llamada “paz basada en la fuerza”.

Como consecuencia de este escenario, los graves problemas internacionales se agudizan, aumenta la pobreza y la desigualdad, se acentúan los patrones irracionales e insostenibles de producción y consumo del capitalismo, avanza inexorable el cambio climático con todas sus negativas consecuencias y se exacerba peligrosamente la amenaza nuclear.

También se ha intensificado ferozmente la aplicación extraterritorial del bloqueo, y especialmente la persecución a las transacciones financieras y a las operaciones bancarias y crediticias de Cuba a escala global.

Más de un centenar de bancos han solicitado el cierre de cuentas de nuestras Embajadas y de Representaciones de entidades cubanas en el exterior, han retenido fondos destinados a Cuba o se han negado a realizar transferencias desde o hacia nuestro país, incluso de carácter humanitario como las asociadas al impacto del huracán Irma en Cuba o los proyectos solidarios de cooperación cubanos en otras naciones.

El bloqueo es contrario a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional, y su aplicación, agresivamente extraterritorial, daña la soberanía de todos los Estados.

Señora Presidenta:

Desde la ocupación militar de Cuba, en 1898, por parte de Estados Unidos, para impedir nuestra independencia, ya ganada en prolongada epopeya, ha sido esta una relación marcada por el empeño de los gobiernos estadounidenses en controlar el destino de Cuba, frente a la inquebrantable determinación de los cubanos de defender su independencia y libre determinación.

Hoy, Cuba es una nación absolutamente independiente, dueña de su destino, que desarrolla relaciones de respeto y disfruta de vínculos de amistad y cooperación con todos los países del mundo.  Es una conquista alcanzada con el sacrificio de varias generaciones, que defenderemos al precio que sea necesario.

Con los Estados Unidos tenemos relaciones diplomáticas, algunos episodios de diálogo oficial y desarrollamos cierta cooperación mutuamente ventajosa en un grupo limitado de áreas.

Pero el signo definitorio de la relación bilateral continúa siendo el bloqueo económico, comercial y financiero que castiga a todo el pueblo de Cuba, inspirado en sentimientos de dominación, intolerancia ideológica y venganza política.

Tenemos disposición para la convivencia pacífica, dentro de las profundas diferencias que existen con el Gobierno de los Estados Unidos, basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana y el beneficio de ambos pueblos.

Los cubanos continuaremos decidiendo libremente nuestros asuntos internos en estrecha unidad, como hacemos en la discusión popular del proyecto de nueva Constitución y haremos en el próximo referendo para adoptarla.  No hay ni habrá espacio para la intromisión de una potencia extranjera.

Debo denunciar que la escalada de pronunciamientos, actos y amenazas del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba no tienen otro objetivo que conducir a un clima de mayor tensión bilateral y que, en esa trama, son cada vez más visibles los personajes que cuentan con una larga historia de confabulación para provocar crisis bilaterales.

Como expresó en este mismo podio, el pasado 26 de septiembre, el presidente Miguel Díaz-Canel, y cito: “Cuba siempre estará dispuesta a dialogar y a cooperar desde el respeto y el trato entre iguales.  Nunca realizaremos concesiones que afecten la soberanía e independencia nacional, no negociaremos nuestros principios, ni aceptaremos condicionamientos”.

Las cubanas y cubanos de todas las generaciones guardaremos invariable lealtad al ejemplo de José Martí para proclamar con igual convicción: “Antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la Patria, primero se unirá el mar del sur al mar del norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.
Muchas gracias (Aplausos).

Presidente Cubano ratifica continuidad de Revolución pese a bloqueo

La Habana, 30 oct (PL) El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ratificó  la continuidad de la Revolución pese al bloqueo de Estados Unidos y su empeño en imponer un cambio de régimen en la isla.
‘A pesar del #Bloqueo, la hostilidad y las acciones que ejecuta #EstadosUnidos para imponer un cambio de régimen en #Cuba, aquí está la Revolución Cubana, viva y pujante, fiel a sus principios y por ella #HacemosCuba. #NoMasBloqueo #UnblockCuba’, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter @DiazCanelB.

Desde las redes sociales, Díaz-Canel ha reclamado el fin del bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace casi seis décadas mantiene el gobierno norteamericano contra la nación antillana.
‘A pesar del #Bloqueo, la hostilidad, las maniobras políticas y las acciones que ejecuta #EEUU para imponer un cambio de régimen en #Cuba, Âíaquí está la #RevoluciónCubana, viva y pujante, firme, fiel a sus principios! #NoMasBloqueo #UnblockCuba #SomosCuba’, manifestó días atrás.
En otro oportunidad, el presidente cubano subrayó ‘Seguiremos reclamando sin descanso, el fin del cruel bloqueo económico, comercial y financiero contra #Cuba y la compensación justa a nuestro pueblo por el daño económico y material ocasionado en tantos años de agresión.#NoMasBloqueo #UnblockCuba #SomosCuba’.
Mañana, la Asamblea General de la ONU votará por vigesimoséptimo año consecutivo un proyecto de resolución que reclama el cese del cerco estadounidense contra Cuba.
Desde 1992, la iniciativa ha tenido un respaldo mayoritario en el principal órgano deliberativo del organismo multilateral.
En las tres últimas ocasiones, 191 de los 193 estados miembros de la ONU apoyaron el proyecto, en tanto, la votación de 2017 solo registró la oposición de Estados Unidos e Israel.
La comunidad internacional apoya desde hace más de dos décadas iniciativas similares en el organismo multilateral, donde el cerco estadounidense recibe calificativos como crimen, injusticia, violación de los derechos humanos, obstáculo para el desarrollo y reliquia de la Guerra Fría.

Movimientos sociales exigen fin del bloqueo norteamericano contra Cuba.

Activistas solidarios con Cuba de unos 10 países exigieron  este sábado en la Habana el fin del bloqueo  económico financiero y comercial impuesto por el gobierno de los  Estados Unidos a la isla.

Lo anterior aconteció en el Encuentro de Solidaridad por la Unidad y la Integración de los Pueblos  efectuado  en el hotel Palco  al que asistieron José Ramón Balaguer Cabera,integrante del secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y jefe de su  Departamento de Relaciones Internacionales, Carlos Rafael Miranda  Martínez ,Coordinador  Nacional de los Comités de Defensa de la revolución (CDR) y Fernando  González , presidente del Instituto Cubanos de Amistad con los  Pueblos (ICAP).

El Encuentro de Solidaridad por la Unidad y la Integración de los Pueblos  fue organizado por los CDR, y durante el intercambio  representantes  de España, Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela  entre otros países acusaron al Imperialismo  norteamericano de actos desestabilizadores e injerencistas en América Latina.

Alberto Naya  Gutiérrez, representante del Partido  del Trabajo de México, denuncio en el encuentro  la hostilidad  y guerra económica contra Venezuela  y exigió la liberación del ex presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula Da Silva.

Los participantes al  evento  hicieron una declaración  por la Paz y el  Antimperialismo, abogando por el respeto a la paz y soberanía de las  naciones. Los representantes de los diez países  demandaron, además que en todos los países de Latinoamérica y el Caribe se defiendan los derechos de las mujeres  y el acceso de los jóvenes a la educación  gratuita y de calidad.

La jornada de solidaridad en Cuba devino también reunión del Frente Continental de Organizaciones Comunales (FCOC), cuyo secretario ejecutivo  Pedro Vázquez  informo que la estructura se reorganiza con la motivación  de luchar por el derecho a los servicios  básicos de los pueblos.

En el conclave se reconoció  por las organizaciones    solidarias los cambios que experimenta Cuba con la actualización  del modelo económico  impulsado bajo el liderazgo del Partido Comunista.

 

Cuba: Entre el Bloqueo y el sagrado deber de defender el socialismo

Por Anabel Madiedo Oropeza*

socialismo prospero

El bloqueo criminal de los Estados Unidos contra Cuba, que se estableció hace casi 60 años y ha sido mantenido por las continuas administraciones norteamericanas, no ha conseguido rendir al pueblo cubano a pesar de las limitaciones a las que nos hemos tenido que enfrentar.

Luego del acercamiento de nuestros países por las medidas tomadas durante el último período de gestión de Barak Obama y la apertura de las embajadas, se abría un camino que beneficiaría tanto a Estados Unidos como a Cuba.

Ambas Naciones deseaban un acercamiento. Sin embargo, poco tiempo después este se vio truncado por la decisión de la nueva administración norteamericana de mantener el cruel bloqueo y acrecentar la lista de falsas denuncias contra nuestro país. Justificaban así su política anticubana, que aún hoy busca complacer a los influyentes miembros de la Mafia Cubanoamericana de Miami, sin importarle que la mayoría de los norteamericanos desean un intercambio con nuestro pueblo.

Los cubanos de mi generación sabemos y sufrimos las penurias del período especial a raíz de la caída del socialismo en Europa. Sabemos cuán injusta es esta política, que se profundizó en una etapa en la que muchos celebraban eufóricamente la inminente rendición de nuestra heroica Isla.

Lo que no pensaban los acérrimos enemigos de la Revolución Cubana, que son especialmente los antiguos dueños burgueses y explotadores de la población cubana antes de 1959 y su descendencia en Miami, es que Cuba podría resistir tan intensa crisis económica impuesta desde el imperio del norte.

Hoy, tenemos una generación de cubanos que son los hijos de quienes formamos parte de aquel ejército de pueblo.  Jóvenes descendientes de quienes supieron mantenerse unidos para garantizar lo que hoy conservamos: esa Revolución Cubana, a la cual estamos en el deber de seguir defendiendo por el bien de Cuba y del resto del mundo.

Sin embargo, muchos de estos jóvenes, que solo conocen el capitalismo cruel por los libros de historia de Cuba, se enfrentan hoy a la avalancha de propaganda pro-imperialista que se declara a favor del consumismo y estimula el desánimo para no seguir luchando por mantener los principios de nuestra sociedad socialista.

Algunos de ellos sueñan con irse de la Isla a vivir en el país “de las oportunidades”, y solo al llegar allá comprenden que la verdad es muy diferente, viéndose obligados a trabajar largas jornadas por míseros salarios para sostener su vidas.

Tenemos también, por otro lado, a aquellos que dicen ser “apolíticos”, porque consideran que no es necesario hacer política y defender a Cuba de las agresiones ideológicas y económicas a las que está sometida. Aquellos que aún hoy no perciben que si los cubanos de estos tiempos no hacemos nuestra propia guerra contra los enemigos de Cuba, los enemigos no dudarán en hacérnosla a nosotros.

Que nadie crea jamás que el interés del imperio es ayudar a los cubanos. Su verdadero interés es el interés de unos cuantos cubanos de Miami que vendrían a repartirse lo que antaño fueron sus propiedades, y que nuestro líder indiscutible Fidel Castro Ruz, puso a disposición de todos los de esta Isla.

Los cubanos, de todas las generaciones, tenemos el sagrado deber de perfeccionar nuestro socialismo, de luchar contra la inmovilidad de algunos y contra la corrupción de otros. De trabajar para el pueblo mano a mano para seguir defendiendo lo que hoy es una quimera para la mayoría de los hombres de la tierra, salud y educación gratuita, estatal, universal de calidad, seguridad social y equidad.

* Médico cubana, especialista de I Grado en Medicina General Integral, Máster en Atención Integral a la Mujer y Profesora Auxiliar de la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río.

Rechazan en Grecia bloqueo contra Cuba

018-02-28 23:53:16 / web@radiorebelde.icrt.cu

Rechazan en Grecia bloqueo contra Cuba

Salónica, Grecia, rechazó el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene contra Cuba y la actual administración recrudece.

El pronunciamiento se produjo en un acto efectuado con motivo de los aniversarios 59 del triunfo de la Revolución y 165 del natalicio de José Martí, informó este miércoles desde esa ciudad griega la agencia Prensa Latina (PL).

Nikos Mottas secretario general de la AHCA, destacó que con la celebración de estos importantes aniversarios la organización contribuye a estrechar los lazos de amistad existentes entre ambos pueblos.

Zelmys María Domínguez Cortina, embajadora de Cuba en Grecia, agradeció a los miembros de la Asociación y demás personas participantes en el acto por su apoyo y solidaridad permanentes.

La diplomática explicó la situación actual de deterioro de las relaciones entre Cuba y EE.UU., la política hostil de la administración de Donald Trump y la agudización del bloqueo económico, financiero y comercial que Washington mantiene sobre la Isla.

Zelmis María patentizó la voluntad del pueblo cubano de seguir adelante con la actualización de su modelo económico y social, con el apoyo del pueblo, que es el artífice de la obra revolucionaria.

Destacó también la solidaridad cubana con la República Bolivariana de Venezuela, su derecho a elegir su propio destino, y denunció las maniobras en contra del legítimo gobierno de ese país.

La embajadora anunció la celebración en Grecia del concurso Con Cuba en el corazón, para niños y jóvenes hijos de cubanos residentes y de amigos solidarios, cuya premiación será en enero de 2019 en homenaje al héroe nacional José Martí.

María Julia Villegas Rodríguez, presidenta de la Asociación de Cubanos Residentes en Salónica, reafirmó el respaldo de su organización, junto con los amigos griegos, a la Revolución cubana.

Asistieron a la velada Nikos Sokas, vicepresidente del Movimiento por la Paz, José Oriol Marrero, consejero de la embajada de Cuba y amigos de diversas esferas de la sociedad y del Partido Comunista de Grecia.

Show anexionista en Miami

Por Juan Fernández López
Un discurso anticomunista que recordó los peores libretos de la guerra fría, con manipulaciones históricas de todo tipo y mentiras mal fabricadas, propias para un auditorio de viejos provocadores, terroristas, mercenarios y políticos ultraderechistas del actual gobierno, se encargó de presentar ante el mundo la desatinada decisión del mal asesorado Donald Trump de dar marcha atrás al proceso de normalización de relaciones con Cuba y retomar la fórmula de la coerción, el bloqueo, la presión política y el chantaje para en “corto tiempo” tratar de derrocar a la Revolución.
No hubo tapujos y después de encender los ánimos del auditorio, el representante anticubano Mario Díaz Balart; le sucedieron las promesas de Marco Rubio de destrozar la revolución en seis meses o seis años (un comentarista miamense apuntó que seis décadas con estos métodos fueron insuficientes); una consigna degradante del vicepresidente Mike Pence, lo ratificó en su ultraconservadora postura y como un acérrimo anticubano; una intervención del gobernador floridano que pasó inadvertida y no traducida por las televisoras, y el momento por todos esperados en la sala: las ofensas, calificativos agresivos e irrespetuosos, que no tienen parangón entre mandatarios que le precedieron en las últimas décadas.
En las propias calles de Miami la gente calificó el espectáculo como “politiquería barata de tercer nivel”. El show no podía ser de otro modo en el teatro de la Brigada mercenaria que fue derrotada en menos de 72 horas en Playa Girón; donde los gritos de la anexión y la resignación fueron evidentes cuando corearon en inglés una y otra vez USA, USA, USA… para apoyar las promesas de castigo y de pronto regreso al capitalismo en Cuba por un coro de esbirros de la tiranía, terroristas de todas las décadas ávidos de sangre, contrarrevolucionarios, flotipandilleros y los legisladores anticubanos que se vendieron como protagonistas.
Desconociendo la historia de Cuba, Trump en tono amenazante y hegemónico trató de poner condiciones a la continuidad de las relaciones bilaterales, ofendió al pueblo cubano, al sistema político que libremente ha escogido y a sus líderes históricos. Acudió al viejo libreto de los derechos humanos como pretexto para exigir concesiones a la Isla, fórmula fracasada por injerencista e irrespetuosa a lo largo de los últimos 60 años.
El viceasesor de seguridad nacional de la administración de Barack Obama, Ben Rhodes, calificó que con la actuación de Trump “han devuelto las relaciones entre EE.UU. y Cuba a la prisión del pasado (…), ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de los estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político de EE.UU.”.
Rhodes argumentó que la decisión de Trump de restringir algunos viajes de estadounidenses a la Isla y las transacciones del Ejército cubano equivale a regresar a “una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente (…) El anuncio de Trump es la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba”, afirmó el exfuncionario.
Pese a los rumores y filtraciones de las últimas jornadas sobre la decisión de cambiar la política, el show de este viernes genera una mezcla de decepción, denuncia e indignación de Miami a Washington; en el viejo continente; en América Latina, en todos los puntos cardinales, y en Cuba el pueblo alza su voz, como lo ha hecho siempre para rechazar el agravio y patentizar su respaldo a la Revolución, a sus dirigentes, a la soberanía, la independencia y a las conquistas sagradas del socialismo, contra las que se han estrellado las bravuconerías de quienes han apostado a la intimidación y las amenazas.
Los líderes de la Revolución han reiterado a lo largo de la historia la disposición a sostener con el gobierno de los EE.UU. un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia y la autodeterminación de nuestro pueblo, y sin renunciar a uno solo de nuestros principios. Así se empezó a construir el puente que súbitamente, Trump se propone destruir.
La Pupila Insomne