Cuarto Frente Simón Bolívar: Una llave para el llano

Sus efectivos combatieron sin tregua al enemigo y le impidieron la entrada y salida de sus tropas y medios logísticos a la provincia de Oriente

 

En carta enviada al comandante Juan Almeida Bosque, el 8 de octubre de 1958, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz le comunicó su determinación de cambiar su plan estratégico de tomar Santiago de Cuba, por el de apoderarse primero de la provincia oriental con vistas a facilitar el acceso a esa ciudad.

Fidel y Cuarto frente Simon Bolivar
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el comandante Delio Gómez Ochoa, jefe del Cuarto Frente Simón Bolívar, entre otros combatientes, el 3 de enero de 1959, al paso de la Caravana de la Libertad por Holguín. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

Igualmente le indicó que con ese objetivo enviaba tropas a los territorios de Victoria de Las Tunas, Puerto Padre, Holguín y Gibara, donde debían cumplir dos misiones fundamentales: una, combatir al enemigo incesantemente en todo su territorio, cortarle el abastecimiento, la luz, el agua y las comunicaciones, fijándolos en sus posiciones; y la otra, evitar que el adversario destacado en la retaguardia del Ejército Rebelde, entonces enfrascado en la contraofensiva estratégica hacia Santiago de Cuba, recibiera refuerzos y avituallamientos de equipos bélicos, por mar o tierra, y obstaculizar su fuga.

En correspondencia con tal decisión, desde la Sierra Maestra, el 9 de ese mes partió hacia la sierra de Gibara un pelotón capitaneado por Eduardo Suñol Ricardo, Eddy, del cual formaba parte una pequeña escuadra del Pelotón Femenino Mariana Grajales; el 10 lo hizo la Columna no. 12 Simón Bolívar, comandada por Eduardo Sardiñas Labrada, Lalo, hacia la zona de Victoria de Las Tunas; y 13 días más tarde, con rumbo a Cauto el Paso, la Columna no. 32 José Antonio Echeverría, encabezada por el comandante Delio Gómez Ochoa.

Pelotón Femenino Mariana Grajales, que combatieron en el Cuarto Frente Simón Bolívar
De derecha a izquierda, en primer plano: capitana Isabel Rielo Rodríguez, teniente Dersa Esther Puebla Viltres, soldado Edemis Tamayo Núñez, y teniente Lilia Rielo Rodríguez, integrantes del Pelotón Femenino Mariana Grajales, que combatieron en el Cuarto Frente Simón Bolívar. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

Antes, en septiembre, regresó a ese último lugar la tropa del capitán Orlando Lara Batista quien, alzado allí desde mediados de 1957, había participado con sus hombres en el rechazo a la Ofensiva de Verano del ejército contra la Sierra Maestra, y retornaba para dirigir la Columna no 14 Juan Manuel Márquez. Así, cuando el 4 de noviembre Gómez Ochoa arribó a Cauto el Paso, quedó oficialmente fundado el Cuarto Frente Simón Bolívar, del cual era jefe.

Estructura y extensión del Frente

La Columna no 32 José Antonio Echeverría
La Columna no. 32 José Antonio Echeverría, comandada por Delio Gómez Ochoa, en el momento de su partida de la Sierra Maestra, el 23 de octubre de 1958. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

El Cuarto Frente Simón Bolívar abarcó alrededor de 9 mil kilómetros cuadrados, cuyos límites eran: Gibara por el norte; Puerto Padre y Manatí, por el oeste, en el límite con Camagüey; el oeste de Holguín y Victoria de Las Tunas; el norte de Bayamo, en el centro, y en el sur, la llanura del río Cauto, parte de la zona de Manzanillo y Jobabo.

En ese territorio predominan la gran llanura del Cauto, los llanos del norte de Holguín y los de toda la región del norte, centro y sur de Victoria de Las Tunas. Además, contaba con importantes vías de comunicación, entre estos los ramales del ferrocarril central que enlazan a Martí-Cacocum-Bayamo-Santiago de Cuba y a Martí-Victoria de Las Tunas-Bayamo-Santiago de Cuba, la Carretera Central, entre otras, y caminos vecinales.

La Columna 12 tenía como segundo al capitán Manuel Fajardo Rivero, Piti —jefe, además, del pelotón de la comandancia, de los servicios médicos, de la administración civil y de la justicia revolucionaria en todo el Frente—, y otros ocho pelotones a cargo, respectivamente, de los capitanes Juan Olivera Hernández, Silvio García Planas, Roger García Sánchez, Ángel Sotomayor Mas (Ango), Pedro Néstor Labrada, Rafael Castro Peña, Salvador Sosa Sosa y Marcos Carmenates Borges, este último sumado en territorio de Victoria de Las Tunas.

La Columna Juan Manuel Márquez la conformaban cuatro pelotones a cargo, en número ascendente, de los capitanes Arsenio García Dávila, Cristino Naranjo Vázquez, Eduardo Suñol Ricardo (Eddy), y el propio Orlando Lara Batista; posteriormente se les incorporó un pelotón independiente bajo el mando del teniente Lizardo Proenza Sánchez.

Y la Columna 32 contaba con tres pelotones capitaneados por Roberto Fajardo Sotomayor, Félix Mendoza, a quien al resultar herido en combate sustituyó el también capitán Ernesto Hernández Calvo, Habana; y Glicerio Figueredo Tamayo. Más tarde se le añadió un cuarto pelotón capitaneado por Otto Munster Oliva, y uno independiente encabezado por el teniente Isael Cruz.

Principales acciones combativas

No obstante su corta existencia, los efectivos del Cuarto Frente tuvieron una intensa actividad bélica, y otras numerosas acciones entre las cuales figuraron el derribo de los puentes, incluidos los de la Carretera Central, entre Holguín y Camagüey; la destrucción de las líneas ferroviarias, telefónicas, telegráficas y eléctricas, la obstrucción del servicio de acueductos, e imposibilitar la entrada de suministros a las ciudades y pueblos, especialmente a Holguín y Victoria de Las Tunas.

En el plano militar el quehacer resultó muy intenso. En ese sentido se destacó la Columna 12, porque en cumplimiento de su misión de custodiar los accesos a la provincia oriental, casi a diario enfrentó al ejército en la Carretera Central. Entre sus acciones figuran dos ataques a Jobabo, en el último de los cuales lo liberó; así como los combates librados en Gramal de Manatí, Bejuco, Palo Seco, Diez de Macagua, La Guanábana —en varias oportunidades—, Bartle y Manatí, y otros, además de las emboscadas de San Antonio y a un ómnibus de la línea Santiago- Habana.

De la Columna 14, el pelotón 1 se batió con el enemigo en Holguín, Yaguabo, varias veces en Buenaventura y en Puerto Padre; el 2, en Holguín, San Germán, Yaguabo, Bayamo y Jiguaní; el 3, en la presa de Holguín, Los Güiros —donde Suñol resultó gravemente herido y sobresalió por su bravura la teniente Delsa Esther Puebla Viltres, Teté—, Fray Benito, La Vigía, La Cadena, el cementerio de Chaparra, Entrada de San Andrés y Gibara, y el sitio a Holguín.

Y la Columna 32, que con su jefe se movía por todo el territorio del Frente, se batió en Bayamo, Arroyo Muerto, Chaparra, Entrada de San Andrés, el río Cacoyugüín y Puerto Padre —en cuya toma y liberación, del 24 al 25 de diciembre, participaron fuerzas conjuntas de las tres columnas—, y en el sitio a Holguín.

Actividades colaterales

Al unísono con el intenso quehacer combativo, las tropas del Cuarto Frente cumplieron disímiles misiones, como sabotajes, bloqueo a las ciudades, cobro de impuestos, educación, suministros, aplicación de la justicia revolucionaria y de las leyes del Ejército Rebelde, y salud, servicio extendido a los residentes en la región.

En el cumplimiento de las misiones asignadas por el Comandante en Jefe, los combatientes del Cuarto Frente contaron siempre con el apoyo de la población campesina y del movimiento clandestino en las ciudades y pueblos. En una ocasión, con proverbial modestia, el comandante Delio Gómez Ochoa expresó a esta periodista:

“Yo creo que los fundadores del Frente fueron los primeros que se alzaron y por eso le pedí a Raúl que autorizara la construcción del monumento al Cuarto Frente Simón Bolívar en el poblado de Mir, donde bajo el mando de Orlando Lara, el 31 de marzo de 1958, se tomó el primer cuartel de la tiranía en el llano”.

Periodico Trabajadores

Presidió Raúl Castro ceremonia inhumación de los restos de 104 combatientes del II Frente Oriental Frank País

Ceremonia de Inhumación de los Combatientes del II Frente Oriental Santiago de Cuba
Foto: Periódico Sierra Maestra

SEGUNDO FRENTE, Santiago de Cuba.-— La misma tierra donde en vida se llenaron de gloria y victorias, recibió este 13 de enero en el mausoleo a los héroes y mártires del II Frente Oriental Frank País, los restos de 104 combatientes caídos durante la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo de la Revolución, inhumados en ceremonia militar presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Bajo la densa neblina del amanecer en las estribaciones de Loma de Mícara, fueron trasladadas desde el museo central del Frente en  18 vehículos con armones militares las urnas cubiertas por la bandera cubana, a lo largo del recorrido de un kilómetro escoltado por palmas reales y seguido por los acordes de la musicalización compuesta para tan sagrado sitio por Frank Fernández.

Foto: Eduardo Palomares

Para recibir los honores militares, bajo la interpretación por la Banda de Música del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), del poema lírico que el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque dedicara a los mártires, Hasta pronto, la gloriosa carga fue situada al frente y centro del polígono de ceremonias.

“Cada uno –dijo al referirse a los compañeros de lucha el combatiente de este Frente y actual Segundo Secretario del Comité Central del Partido, comandante José Ramón Machado Ventura–, se consagró al cumplimiento de la tarea asignada, ya sea como combatiente de fila o en el desempeño de altas responsabilidades al mando de una columna, unidad o integrando algunos de los departamentos de la jefatura”.

Foto: Eduardo Palomares

El también Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros precisó que seis hicieron el sacrificio supremo de ofrendar la vida en acciones o combates, y los otros 98 tuvieron el privilegio de disfrutar la alegría por el triunfo el primero de enero de 1959. Añadió que no pocos alcanzaron altos grados militares en las FAR y el Minint, u ocuparon elevadas responsabilidades en el Partido, el Gobierno o la administración.

“Lo más importantes –destacó sobre quienes definió como una representación del amplio abanico de compañeros que inició y hoy lleva adelante la Revolución–, es que todos, sin excepción, estuvieron allí donde los convocó el deber”, y agregó que no fue en vano su sacrificio, pues basta ver en este municipio o cualquier otro del país, la obra edificada como monumento a su memoria.

“Hoy –enfatizó–, cuando contra Cuba se recrudecen la guerra económica y las campañas de mentiras y groseras calumnias, ratificamos al depositar los restos de 104 hermanos en este sitio de tanto simbolismo, el compromiso de continuar siendo fieles a su ejemplo, y de no escatimar esfuerzos ni sacrificios en el empeño de hacer cada día más libre, próspera y soberana, a nuestra patria”.

Foto: Eduardo Palomares

Las urnas, en manos de integrantes de la Unidad de Ceremonias del Estado Mayor General de las FAR, fueron trasladadas hasta los túmulos y osarios momentos después que fueran depositadas ante la llama eterna que arde para todos los combatientes, las ofrendas florales dedicadas por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el pueblo de Cuba y sus familiares.

Inhumados los restos, en homenaje póstumo la Banda de Música interpretó las notas del Himno Nacional y simultáneamente fueron disparadas tres salvas de fusilería por un pelotón de infantería del Ejército Oriental, mientras en firme permanecían las tropas integradas por alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Santiago de Cuba, tanquistas, combatientes de la Brigada de la Frontera y tropas especiales.

Concluida la ceremonia, que contó con 1 500 invitados del poblado cabecera de Mayarí Arriba, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, depositó una rosa blanca ante la llama eterna y luego dedicó otra a su inolvidable compañera en la lucha y la vida, Vilma Espín Guillois, en la roca monumento que atesora sus cenizas.

Otros integrantes del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, altos jefes de las FAR y el Minint, directivos de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; el primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto, combatientes del II Frente y familiares de los mártires, colocaron rosas ante la llama eterna, y los 377 túmulos y osarios ocupados desde la inauguración del mausoleo hasta hoy.

Fundado por Raúl el 11 de marzo de 1958, en cumplimiento de la orden del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el II Frente llegó a controlar 12 000 kilómetros cuadros en territorios de las actuales provincias de Guantánamo, Holguín y Santiago de Cuba, donde con más de 250 acciones combativas realizara un importante aporte al triunfo revolucionario.

Resultó, además, fragua donde se formaron numerosos combatientes y cuadros, y puso de manifiesto la genialidad del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la conducción de la guerra, y las cualidades de jefe político y militar de su fundador, el comandante Raúl Castro Ruz.

Foto: Eduardo Palomares

Cuba defiende con orgullo a sus héroes como un día ellos nuestra independencia

Ceremonia inhumación III Frente. Raúl Castro
Foto: Estudios Revolución

TERCER FRENTE, Santiago de Cuba.–El mausoleo a los héroes y mártires del III Frente Mario Muñoz, ubicado en pleno corazón de la Sierra Maestra en Loma la Esperanza, acogió este 11 de enero en ceremonia militar presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, los restos de 33 combatientes caídos durante la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo de la Revolución.

Tan sagrado lugar iluminó con los primeros rayos de sol el recibimiento de los dignos hijos que entregaron su sangre por la libertad de la patria, o consagraron sus vidas a la obra y la defensa de la Revolución fundada por Fidel.

Para el reencuentro con el jefe fundador de la agrupación guerrillera, Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque –cuyos restos atesora la tumba a ras de tierra del sitio más elevado– nada más emotivo que los acordes del poema lírico que él dedicara a sus compañeros mártires, Hasta pronto, interpretado por la Banda de Música del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

A lo largo del kilómetro recorrido por los seis vehículos, que en armones militares trasladaron las urnas cubiertas por la bandera cubana desde el museo central del III Frente, localizado en Cruce de los Baños (poblado cabecera, obra ciento por ciento de la Revolución), hasta el mausoleo, la población agradecida rindió a su paso sentido tributo a los combatientes.

A la orden del jefe, los cargadores de la Unidad de Ceremonias del Estado Mayor General tomaron los armones y marcharon a depositarlos sobre los pedestales ordenados en el centro del recinto, entre palmas, y en medio de un silencio que cedió a las palabras dirigidas en memoria de los fieles rebeldes por el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

En su intervención, el también Miembro del Buró Político del Comité Central del Partido evocó el ejemplo de fidelidad y heroísmo del inolvidable Almeida, y resaltó el valioso aporte de su agrupación guerrillera a la derrota de la tiranía de Batista.

Cuba, enfatizó el Primer Vicepresidente, defiende con orgullo a sus héroes como un día ellos nuestra independencia. Y ese es y será compromiso eterno de los cubanos leales con los padres de su estirpe: salvaguardar la soberanía del país.

A las voces de mando y una vez replegadas las banderas que arropaban los nichos, los cargadores iniciaron su traslado a los túmulos en que serían inhumados los restos, mientras que simultáneamente eran colocadas, ante la llama eterna que arde en la parte alta del mausoleo, las ofrendas florales dedicadas a los combatientes del III Frente Mario Muñoz por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el pueblo de Cuba y sus familiares.

Cerrados los túmulos, en honor y homenaje póstumo a los tres comandantes rebeldes, siete capitanes, cinco primeros tenientes, un teniente y 17 soldados (de ellos, tres heroínas) que fueron  inhumados, la Banda de Música interpretó el Himno Nacional y simultáneamente un pelotón de infantería del Ejército Oriental disparó tres salvas de fusilería.

Concluida la ceremonia, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, colocó una rosa blanca sobre la losa de la tumba de su hermano de lucha en el Moncada, el Granma y la Sierra, Juan Almeida, y posteriormente dedicó semejante gesto ante la de los padres del héroe, Rosario y Juan.

Otros integrantes del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, altos jefes de las FAR y el Minint, directivos de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; el primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto, familiares del Comandante Almeida, y combatientes del III Frente, encabezados por su segundo jefe, el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, continuaron el tributo.

Inaugurado el 6 de marzo de 1998, en ocasión del aniversario 40 de la fundación del III Frente, de los 232 nichos con que cuenta el mausoleo ahora suman 74 los ocupados. En todos ellos fueron depositadas rosas, y de manera especial lo hicieron personalmente los familiares.

Presidió Raúl Castro tributo a combatientes del III Frente

Foto: Miguel Rubiera Justiz

El General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, presidió este jueves la ceremonia militar de traslado e inhumación de los restos de 33 combatientes del III Frente Mario Muñoz, caídos durante la guerra de liberación y tras el triunfo de la Revolución.

Desde el museo central Doctor Mario Muñoz, del poblado de Cruce de los Baños, fueron llevados los restos en seis armones hasta el Mausoleo a los héroes y mártires del III Frente, donde descansa el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque (1927-2009) y miembros de la columna del Ejército Rebelde que bajo su mando combatieron allí durante la lucha insurreccional. Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, evocó la valentía de esos combatientes y ratificó la irrevocable decisión del pueblo cubano de ser leal a los que protagonizaron el triunfo de enero de 1959, y de continuar la obra revolucionaria.

Foto: Miguel Rubiera Justiz

Ante sus losas reafirmamos con devoción y respeto que nada doblegará al pueblo cubano en su empeño de defender y construir una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, subrayó.  Al compás de la composición musical Hasta pronto, de la autoría de Almeida Bosque, combatientes de la unidad de ceremonia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) depositaron los restos en los túmulos.

Destacamentos integrados por estudiantes de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos del municipio de Contramaestre colocaron tres ofrendas florales: en nombre de Raúl Castro, del pueblo de Cuba y de los familiares de los combatientes del frente guerrillero.

Los honores militares llegaron también con las salvas de fusilería, a cargo de un pelotón del Ejército Oriental.
Asistieron también a la ceremonia el Segundo Secretario del Comité Central del PCC, José Ramón Machado Ventura, y el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías.

Estuvieron presentes, además, dirigentes del PCC y el Gobierno en la provincia de Santiago de Cuba, jefes de las FAR, del Ministerio del Interior, de la Asociación de Combatientes de la Revolución cubana y familiares de los combatientes del III Frente.

Inaugurado el 6 de marzo de 1998 por Almeida Bosque, el Mausoleo a los héroes y mártires de ese frente guerrillero está enclavado en la loma La Esperanza, la más alta del centro de Cruce de los Baños.

Los combatientes cuyos restos fueron inhumados hoy se suman a los 38 que reposaban en ese lugar, escoltado por montañas y una flora en la que sobresalen las palmas reales, plantaciones de café y la zarza, planta preferida del músico Comandante, quien asociaba el simbolismo de ese lugar a la Sierra Maestra.

Al llegar a ese sitio, se escuchan temas compuestos por Almeida Bosque, quien de sus ocho poemas sinfónicos consagrados a los héroes y mártires de la Revolución apreciaba en especial el titulado Hasta pronto, que dedicó a los combatientes del III Frente Mario Muñoz. (ACN)

Foto: Miguel Rubiera Justiz

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad ( Fotos)

2018-01-08 18:40:55 / web@radiorebelde.icrt.cu / Carlos Serpa Maceira

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad
Fotos: Sergei Montalvo Aróstegui

La población capitalina vitoreó este lunes a los jóvenes que rememoraron la Caravana de la Libertad que arribó a La Habana en recordación de la travesía llevada a cabo en enero de 1959 por el Ejército Rebelde encabezado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Luego de su periplo por varias provincias del país, proveniente de Mayabeque, los caravanistas fueron recibidos en la Carretera Central en los límites del municipio Cotorro con Mayabeque.

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad

Una representación de combatientes de la columna No. 1 José Martí del Ejército Rebelde que comandara Fidel durante la guerra de Liberación Nacional contra la dictadura pro imperialista de Fulgencio Batista, acompañaron a la caravana en el recorrido de 38 km hacia la ciudad de La Habana.

La Caravana de la Libertad fue recibida con un acto político cultural en la cervecería Guido Pérez, del municipio Cotorro, sitio donde el Líder Histórico de la Revolución hizo una parada y compartió con el pueblo aquel 8 de enero de 1959 en su recorrido hacia la capital.

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad

En señal de respeto y admiración por el Ejército Rebelde que hace 59 años entró invicto a La Habana con Fidel al frente, el pueblo en las calles de San Miguel del Padrón, La Virgen del Camino, La Avenida del Puerto, la céntrica calle 23 de la barriada del Vedado y Marianao reafirmaron el compromiso de no dejar caer la bandera enarbolada por la Dirección Histórica de la Revolución.

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad
Foto: Carlos Serpa Maceira

La Caravana culminó su recorrido en Ciudad Libertad, otrora Campamento Militar de Columbia donde se efectuó un acto político cultural con la presencia de Mercedes López Acea, integrante del Buró Político Vicepresidenta del Consejo de Estado y primera secretaria del Partido en la capital.

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad
Foto: Carlos Serpa Maceira

Jóvenes destacados por su trayectoria recibieron el carnet de militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas, UJC.

Rememora La Habana entrada de la Caravana de la Libertad
Foto: Carlos Serpa Maceira

Cabalgando con la historia

Este ocho de enero será una nueva demostración de entrega incondicional a cuanto hemos alcanzado y se unirán todas las manos para saludar el paso de quienes reeditarán la entrada de Fidel, en La Habana, el 8 de enero de 1959, al frente de la Caravana de la Libertad.

A ellos los espera el saludo del pueblo a lo largo de su viaje, las muestras de amor y cariño, y el reconocimiento al Líder eterno de la Revolución Cubana, de quien hemos aprendido que no hay mayor bienestar que compartir con los demás lo que se tiene. Así lo hacen los médicos, los eléctricos, los colaboradores internacionalistas y quienes este lunes entrarán en La Habana formando parte de la Caravana de la Victoria.

La carretera central nuevamente será escenario de una demostración de entrega y apoyo incondicional a las enseñanzas del joven rebelde que un día se propuso, con la Generación del Centenario, salvar al Apóstol de la ignominia, para defender el futuro de todo un pueblo.

 



Fuente Tribuna  de la Habana

Falleció el expedicionario del yate Granma Venancio Arsenio García Dávila

El combatiente de la Lucha Clandestina y de la Guerra de Liberación Venancio Arsenio García Dávila falleció en la tarde de este martes 1ro. de agosto a causa de una bronconeumonía hipostática, a la edad de 86 años. Nació el 1ro. de abril de 1931 en Catalina de Güines. De origen humilde, era el mayor de tres hermanos. Pudo estudiar hasta el octavo grado. Por problemas económicos abandona los estudios. Comenzó a trabajar, primero en el campo y después como dependiente en el comercio, para buscar el sustento de su familia.

Se incorporó tempranamente a la lucha clandestina. Por sus actividades revolucionarias estuvo preso en varias ocasiones. En 1955 es seleccionado para viajar a México con documentos y dinero para los futuros expedicionarios, dirigidos por Fidel, a los que se incorpora.

El 2 de diciembre de 1956 arribó en el yate Granma a Las Coloradas e integra el naciente Ejército Rebelde. Participa en múltiples combates, entre ellos Alegría del Pío, Vegas de Jibacoa, Las Mercedes, en la toma de Puerto Padre y Holguín. Integró la Columna No. 14 Juan Manuel Márquez.

Al triunfar la Revolución ostentaba el grado de capitán del Ejército Rebelde y en los primeros días de 1959 es ascendido al grado de comandante.

Entre 1959 y 1962 ocupó altas responsabilidades en la Policía Nacional Revolucionaria. En 1963 y 1964 participó en la lucha contra bandidos. En 1964 es destinado a cursar estudios en la Escuela Superior de Guerra y al concluirlos, en 1965, es nombrado director de ese centro. En 1967 se traslada a las tareas de la producción en el sector agrícola durante varios años. Cumplió misiones de trabajo en Checoslovaquia, Bulgaria, la urss y México.

Ostentaba la condición de Fundador del Partido Comunista de Cuba. Por los servicios prestados a la Patria recibió diferentes condecoraciones, entre ellas las medallas Combatiente de la Lucha Clandestina y de la Guerra de Liberación, las de 10, 20, 30, 40, 50 y 60 Aniversario de las far, 28 de Septiembre, la 50 Aniversario de los Órganos de la Seguridad del Estado, entre otros importantes reconocimientos.

Su cadáver será expuesto en la Biblioteca municipal de Güines, el próximo 8 de agosto. A las 9 de la mañana se realizará la ceremonia de honras fúnebres.

Un legado de virtud que se multiplica

La peregrinación de homenaje a Frank País recorrió las calles de la ciudad al igual que 60 años atrás. Foto: Miguel Rubiera Justiz

SANTIAGO DE CUBA.–El segundo secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, encabezó en esta ciudad la peregrinación que en homenaje a Frank País y su fiel compañero Raúl Pujol, escenificaron miles de santiagueros, desde el Parque Céspedes hasta el cementerio Santa Ifigenia, en el aniversario 60 de sus asesinatos.

Junto al también vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, marcharon los miembros del Comité Central, Lázaro Expósito Canto, primer secretario en la provincia; Susely Morfa González, primera secretaria de la UJC en el país, y Beatriz Johnson Urrutia, presidenta del órgano de gobierno en el territorio.

Varias cuadras abarcó la reedición de la combativa manifestación que acompañó los restos de los luchadores clandestinos, y como es tradicional cada 30 de julio, su paso por la calle San Pedro, el Paseo Martí, y la ahora Avenida de la Patria (cubiertas de banderas cubanas y roji-negras del Movimiento 26 de Julio) fue seguido por consignas revolucionarias y flores lanzadas desde balcones y ventanas.

A la llegada a la necrópolis, una ofrenda especial a nombre del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, portada por un destacamento de ceremonias de las FAR, fue acompañada por la presidencia hasta la tumba que guarda los restos del inolvidable Frank País.

Su corta pero intensa y heroica vida, dedicada siempre a la patria, fue evocada por Susely Morfa, en las palabras centrales del acto nacional, que con una representación del pueblo santiaguero tuvo lugar muy cerca del mausoleo del Apóstol, José Martí, y la piedra monumento que atesora las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

«La lucha de Frank –dijo la dirigente juvenil–, no ha terminado y no terminará mientras exista la posibilidad de que alguien pueda hacerle daño a la Revolución (…) No tenemos derecho a fallar ni a descansar un minuto en esta lucha por mantener lo alcanzado hasta aquí. Nos corresponde por nuestro esfuerzo, conciencia y preparación, aportar al proyecto social aprobado en el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, donde el propio Fidel ratificara al mundo ¡que Cuba vencerá!

«En esta tierra triunfó la Revolución –enfatizó–, de estas montañas bajaron los hombres que nos entregaron una patria libre, independiente y soberana, y desde esta tierra proclamamos nuestra decisión de serles fieles a las ideas de Martí, a las ideas de los miles de jóvenes que como Frank País y Raúl Pujol, entregaron sus vidas por la Revolución».

Muestra de ese eterno compromiso fue seguidamente el tributo rendido al líder eterno de la Revolución Cubana ante su modesto monumento, donde Machado Ventura encabezó la colocación de flores, así como las que le dedicaran cientos de jóvenes a José Martí y Frank País.

El homenaje por la efemérides, que desde 1959 devino en Día de los Mártires de la Revolución, se inició temprano en la mañana en el Callejón del Muro y la calle San Germán, donde fueron escenificadas las circunstancias en las que ocurrieron los asesinatos de Frank y Pujol a manos de esbirros de la tiranía batistiana.

Ante la tarja que en esas arterias marca el sitio exacto en que su sangre generosa cubriera la tierra amada, combatientes de la lucha clandestina y pioneros escoltaron la colocación por combatientes de las FAR de sendas ofrendas florales a nombre del pueblo de Cuba.

Posteriormente, las ofrendas florales dedicadas en la fecha a los Mártires de la Revolución por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, los Consejos de Estado y de Ministros y el pueblo de Cuba, quedaron depositadas ante el Panteón de los Mártires del 26 de Julio de 1953, ubicado en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia.

En la propia necrópolis se dedicaron también ofrendas a nombre del pueblo de Cuba, a Raúl Pujol, René Ramos Latour, quien sustituyera a Frank como Jefe Nacional de Acción del M-26-7, y cayera en combate en la Sierra Maestra exactamente un año después (30 de julio de 1958), así como a los Hermanos Díaz.

En tan significativo día, 60 nuevos militantes del Partido e igual cifra de la UJC, recibieron sus respectivos carnés acreditativos en presencia de la presidencia de estas actividades centrales.

Un testimonio excepcional: El día que mataron a Frank País

El pueblo santiaguero acompañó el féretro de Frank País y Raúl Pujol el 31 de julio de 1957. Los esbirros, temerosos, se refugiaron en sus cuarteles.
En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, compañero de Frank País, comparte este testimonio excepcional sobre los acontecimientos que conducirían al asesinato del líder del Movimiento 26 de Julio, en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957. El contralmirante Cuza fue Capitán del Ejercito Rebelde, Jefe de la Compañía B “Pedro Sotto Alba”, de la Columna 19 “José Tey”, en el Segundo Frente Oriental “Frank País”.
“[…] a remover, derribar, destruir el sistema colonialista que aún impera, barrer con la burocracia, eliminar los mecanismos superfluos, extraer los verdaderos valores e implantar, de acuerdo con las particularidades de nuestra idiosincrasia, las modernas corrientes filosóficas que imperan actualmente en el mundo; aspiramos no a poner parches para salir del paso, sino a planear concienzuda y responsablemente la Patria Nueva […]” Frank País García

Sería algo más de las 4 de la tarde cuando sonó el teléfono en la sala de la casa de “los tíos”, María Fernández y Manolo Céspedes, en el Reparto Sueño en Santiago de Cuba aquel 30 de Julio de 1957. Estaba cerca y lo descolgué. Oí la voz apresurada de nuestro jefe del “26 de Julio” Agustín Navarrete, Jorge:
– ¿Quién habla?
– Es Pepito Cuza.- Le contesté.
– Rápido, ¿quiénes están ahí?
Comencé a decirle: Yito, Fernando, Oscar, Ñico… ¡Súbitamente me cortó la relación!
– Prepárense que los voy a mandar a buscar. ¡Frank está cercado y lo vamos a rescatar a tiro limpio!
Inmediatamente les grité a los mencionados, quienes estaban en la cocina después del largo pasillo que conformaba el patio de la casa y, apresuradamente, comenzamos a sacar las armas de sus escondites y alistarlas para la necesaria acción.

frank-pais

Frank País García.
Frank y Léster Rodríguez se escondían juntos, pero al marchar este para los Estados Unidos en misión de obtener armas para abastecer a Fidel y a su Ejército Revolucionario en la Sierra Maestra, era Agustín Navarrete quien estaba con él. Ambos portaban pistolas y además una baby Thompson con la que se turnaban de guardia, día  y noche.
Unos días atrás estando escondidos en la casa de Clara Elena Ramírez, en la calle 8 del Reparto Vista Alegre, habían tenido que salir pues Clara Elena en avanzado estado de gestación se había puesto muy nerviosa. Frank salió delante y Navarrete detrás. Cuando montaron en el carro, Navarrete le dijo que se le notaba la pistola que portaba en la cintura por detrás de la cadera a pesar de tener la camisa por fuera del pantalón. Frank estaba usando una pistola STAR calibre 38, que unos días antes un comando revolucionario al mando de Belarmino Castilla había ocupado en casa del ya fallecido médico militar Capitán Doctor Edmundo Tamayo.

Esa noche se separaron para evitar que ambos jefes principales de la Organización Revolucionaria pasaran los mismos peligros y pudiera ser descabezada la Dirección insurreccional. Navarrete fue para San Basilio No. 410  y Frank dijo no tener definido para dónde iba y que ya lo llamaría.
Ocultó a los otros dirigentes revolucionarios dónde se escondería, pues se había analizado que la casa de la familia Pujol San Miguel en San Germán  No. 204 esquina al Callejón Capdevila, no tenía condiciones ya que formaba la esquina y no tenía posibilidad de escape por la parte trasera, ni siguiera por los techos de las casas colindantes, y para subir a la planta alta había que treparse por un tubo de desagüe. La familia era de una fidelidad a toda prueba, pero la casa a decir de Navarrete, era una ratonera.
Frank había estado ahí junto con Navarrete una noche a principio del mes de julio, y se había sentido muy cariñosamente atendido, en familia, y quizás eso primó en su estado de ánimo en esos días, en que había fracasado el tan meticulosamente preparado Segundo Frente en la Sierra Cristal, la bomba debajo de la tribuna del mitin de los esbirros batistianos Alliegro y Masferrer el 30 de junio y la caída en combate en las calles santiagueras de tres magníficos combatientes: Salvador Pascual, Floro Vistel y su hermano más pequeño, Josué, “su niño” de tan solo 19 años.
A todos ocultó dónde estaba. Hasta a Vilma, Coordinadora Provincial en la antigua provincia de Oriente, la llamó pero no le dijo donde estaba.
A pesar de que se sabía muy perseguido y que como todo combatiente clandestino de cualquier Revolución, con sus días contados, no paraba de trabajar en aras de fortalecer a los combatientes en la Sierra Maestra y de extender la lucha  revolucionaria por todo el país. A Haydeé Santamaría le había escrito que solo le pedía a la vida que le diera un mes para poder dejar bien organizado el abastecimiento de hombres, armas y medios materiales a Fidel y su Ejército Revolucionario y la articulación de planes nacionales de acción y sabotajes que crearan un clima insurreccional insostenible para la dictadura.
Además de las grandes responsabilidades que se había echado sobre sus hombros desde el mismo momento en que vio a su patria humillada por el Golpe Militar del 10 de marzo de 1952, Frank era un joven que deseaba crear una familia y aunque estuviera todos los días en inminente peligro de quedar en la historia patria eternamente joven, deseaba contraer matrimonio con su querido amor, América Domitro Terlebauca, y en esos días de julio se estaba preparando la boda en la clandestinidad, con la ayuda de otras valerosas combatientes como Graciela Aguiar, quien aquel 30 de julio acompañaba a América en la compra de algunas prendas azules, blancas y nuevas para el mínimo ajuar, cuando en todo Santiago de Cuba se sintieron aquellos disparos malditos.
Esa tarde Frank estaba despachando con el jefe de Acción de Guantánamo Demetrio Montseny, Canseco, y con el dirigente obrero José de la Nuez, Basilio. Estando con ellos le llegó la información de que estaban registrando la zona. Era el método de lucha que estaba empleando el conocido asesino Teniente Coronel José María Salas Cañizares desde su llegada a Santiago de Cuba en mayo de ese año, cuando se había ganado el mote de “Masacre” por el asesinato de los revolucionarios Roberto Lámelas, Joel Jordan, Salvador González y Orlando Badell. Esa tarde había cercado la zona por una confidencia dada por Esperanza Paz, amante del batistiano administrador de la Zona Fiscal Laureano Ibarra, a quien le había informado de movimientos sospechosos por San Germán desde Gallo a Rastro.
Cuando Raúl Pujol fue informado por una vecina, Bessie Planas, de que había un gran despliegue de fuerzas en la zona de su casa, pidió permiso en la ferretería Boix donde trabajaba y partió de inmediato a su hogar. Al llegar alertó a Frank y a sus acompañantes y solicitó permiso a los esbirros para que Montseny y De la Nuez salieran en contra del tránsito en el carro en que andaban. Montseny trató de que Frank se fuera con ellos, pero este muy tranquilamente le dijo: “No te preocupes, Canseco, yo soy Francisquito Buena Suerte, no me va a pasar nada. Váyanse tranquilos. Recoge el dinero para que se puedan comprar las armas y el parque que Fidel necesita y tú, Basilio, sigue reforzando el movimiento obrero”.
Frank le entregó a Eugenia San Miguel la sub-ametralladora y unos importantes documentos, que fueron escondidos detrás del aparador del comedor, y ambos hombres salieron para la calle San Germán. La cantidad de policías, soldados y marineros portando todos ametralladoras y carabinas M-1 era tremenda. Un soldado con arma larga desde un balcón les dio el Alto y los mandó a registrar con un marinero y un policía, quienes le encontraron a Frank la pistola calibre 38 que portaba. Rápidamente se personaron muchos más esbirros, todos apuntándolos con sus armas largas deseosos de asesinar. Los condujeron al Callejón del Muro y los sentaron en un jeep. Llamaron por la planta de radio a Salas Cañizares y este acudió de inmediato con su escolta preferida, los asesinos cabo Basol, Mano negra, Garay, los hermanos Gallo.
Allí estaba lo peor de la dictadura en Santiago de Cuba: el Capitán Bonifacio Haza, los Tenientes Ortiz y Garay, y con ellos Luis Mariano Randich, quien había sido estudiante de la Escuela Normal para Maestros, por lo que conocía muy bien a los estudiantes devenidos revolucionarios al recrudecerse la lucha contra la dictadura. Randich, a quien sus compañeros de estudio más de una vez le habían hecho colectas de dinero para que pudiera continuar sus estudios, olvidando su condición de negro y pobre, ahora era un vulgar traidor deseoso de obtener prebendas delatando a sus antiguos condiscípulos y en especial a los hermanos Frank y Agustín País García.
Montseny había alertado a Navarrete y a Vilma de la situación de Frank y Pujol y estos se movilizaban para socorrer a nuestro jefe en peligro. Así la llamada a nuestro grupo en la casa de los Céspedes, como a Luis Clerge, quien rápidamente movilizó a algunos de sus más cercanos compañeros, Romanidy, Carbonell y Ceferino y armados de una sub ametralladora, una escopeta recortada y una pistola Star de ráfagas partieron en un carro tomado a la fuerza para la casa de Raúl Pujol. Estando ya cerca del lugar sintieron los múltiples disparos con que Salas Cañizares y sus asesinos daban muerte brutalmente a Frank y a su fiel compañero de luchas Raúl Pujol.
Mi amiga y compañera de la Lucha Clandestina en Santiago de Cuba, Madeline Santa Cruz Pacheco, quien vivía en San Germán esquina a Callejón del Muro, vio todo lo que sucedió desde detrás de uno de los ventanales del costado de su casa que daba para el Callejón. Me contó al otro día todo lo sucedido:

“Estaban Frank y Pujol sentados en el jeep parqueado en San Germán y el Callejón del Muro cuando llegó Salas Cañizares vociferando y amenazando con su carabina M-2 con la culata recortada. Randich se acercó al jeep y miró a Frank, le quitó los espejuelos oscuros y al reconocerlo le dijo a Salas: ‘¡Coronel, este es Frank País!… ¡Este es Frank País, Coronel!’
“Al oír esto Salas fue al jeep y agarró a Frank por la camisa vociferando palabras obscenas y con la culata del M-2 lo golpeó en el pecho. Frank fue a dar contra la pared de enfrente, desfallecido por los salvajes golpes.
“Raúl se había bajado del jeep y le gritó a Salas que no lo golpeara y además le llamó cobarde. Los matones escoltas de Salas golpearon brutalmente a Pujol, que cayó inconsciente en la acera de la Calle San Germán adonde fue Salas y le ametralló toda la espalda con una ráfaga larga. Se viró para donde estaba Frank y le tiró los últimos proyectiles que le quedaban y mientras colocaba otro cargador le ordenó a Mano Negra, a Basol y a los demás asesinos que le tiraran a Frank, quien cayó boca abajo al recibir los múltiples impactos. Volvió Salas sobre sus pasos hacia el Callejón del Muro y ametralló en el suelo y por la espalda el cuerpo inerte de Frank País.”
asesinato de frank país copia

Frank recibió 22 balazos a sangre fría. Los esbirros colocaron la pistola junto a su cuerpo para que pareciera que se había resistido.

Al sentir los disparos realizados contra los dos revolucionarios y al aire para darse  valor y meterle miedo a la población, todo el pueblo salió a la calle presintiendo que algo muy grande había ocurrido.
Sin demora a los hechos se escuchó por la radio CMKC santiaguera:

“El Teniente Coronel Salas Cañizares, supervisor de la Policía Nacional en esta ciudad, declaró a los periodistas que Frank País hizo resistencia al momento de ser detenido y disparó contra él con una pistola 38 que portaba, por lo que tuvo que repeler la agresión. El cadáver de Frank País y de su compañero Raúl Pujol permanecen en el lugar de los hechos a la espera de la correspondiente diligencia judicial.” 

America y Graciela fueron para la casa de Frank. A los oídos de Doña Rosario la voz del pueblo había llevado la verdad de la triste noticia. La había escuchado por la radio estando en la oficina de Carmona en Heredia y San Félix y juntas las tres se encaminaron presurosas a San German y el Callejón del Muro. En el camino Clerge les confirma la dolorosa realidad.
A la prensa se le permitió tomar fotos de los nuevos mártires de la Patria…
¡Quizás la Dictadura pensó que nos iba a amedrentar con la muerte de nuestro querido jefe!
Sus cuerpos sin vida fueron llevados al necrocomio del Cementerio de Santa Ifigenia, donde la Dirección del Movimiento revolucionario comisionó al joven abogado Dr. Jorge Serguera Riverí para que, en compañía de los Reverendos Agustín y Celestino González, reclamara a Salas Cañizares la entrega de los cadáveres a sus familiares… El médico forense, Dr. Prieto, le dijo a Salas Cañizares: “¡Ya lo mataste, a lo menos entrégale el cuerpo a su madre!”

funeral de frank pais

Frank en el féretro. En su pecho se colocó un brazalete del 26 de Julio.

Doña Rosario, América, Graciela, Marinita Malleuve y Carmona limpian, taponan y visten con su traje blanco el cadáver de Frank. ¡22 balazos recibió en su cuerpo Frank País! ¡36 perforaciones le taponeó su madre adorada!
Vilma comisionó a Clerge a que hablara con Doña Rosario para que les permitiera velar a Frank en casa de América, en Heredia y Clarín:
“Hagan lo que crean mejor. Frank es de ustedes”. Le contestó la valerosa Doña Rosario.
Navarrete ordenó el acuartelamiento de los Grupos de Acción, aunque en Santiago de Cuba apenas hay armas para poder realizar alguna acción de envergadura. En mi casa fuimos siete con un revolver 38.
La idea de Vilma, Taras Domitro, Daniel y Navarrete, era movilizar al pueblo y convertir el sepelio en una vigorosa demostración de repudio a la Tiranía. Desde la casa de América al cementerio de Santa Ifigenia el sepelio atravesaría la parte más céntrica de Santiago de Cuba. El pueblo podría demostrarle su respeto y amor a su hijo más querido. A quien tanto había luchado contra la dictadura desde el mismo 10 de marzo de 1952.
En su pecho se colocó un brazalete del 26 de Julio. Y en la madrugada los cuatro hermanos Marañón lo vistieron con el uniforme verde olivo, con una escarapela roja y negra con las Tres Estrellas de Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario del 26 de Julio. El mismo grado militar que el de Fidel.
La Resistencia Cívica y el Frente Cívico de Mujeres Martianas habían convocado una manifestación para el 31 de julio con motivo de la anunciada visita del nuevo Embajador de los Estados Unidos a Santiago de Cuba. Ahora con los asesinatos de Frank y Pujol, la manifestación se convertirá en una combativa demostración de condena a la dictadura de Batista, fiel aliado del gobierno yankee que Earl Smith representa. Con las valerosas Gloria Cuadra y Pura Amador al frente, las mujeres santiagueras originarían una verdadera batalla campal contra Salas Cañizares y sus esbirros. Una veintena de ellas vilmente golpeadas serían conducidas a los calabozos del cuartel de la Policía Nacional. Ni Gloria Cuadra, ni Nuria García, ni Amalia Ross, ni Deborah Algeciras, ni Diana Santamaría, ni Marcia Céspedes, ni Ania Martínez, ni Maira y Manolita Lavigne, ni otras valerosas más podrían asistir al combativo sepelio por estar recluidas en los sótanos del edificio del Gobierno Provincial en la calle Carnicería entre Aguilera y Enramadas.
Serían como las dos de la tarde cuando salieron los cortejos. El de Frank por la calle Heredia rumbo al Parque Céspedes a unirse con el de Pujol en San Pedro y Heredia y así por toda la calle San Pedro ir hasta el Paseo Martí y de ahí para San Pedrito donde en Santa Ifigenia Carlos Manuel de Céspedes, Perucho Figueredo, José Martí, Guillermón Moncada, José Maceo, Renato Guitart, Abel Santamaría, Pepito Tey  y otros héroes aguardaban la llegada de los dos últimos caídos por una patria libre.
Fue una inmensa muchedumbre la que los acompañó. Más de veinte cuadras de compacta población de todas las capas sociales, credos religiosos, militancia revolucionaria y política, sexos, color y edades. Banderas cubanas y del 26 de Julio, flores que caían de todos los balcones, abajos a Batista, Vivas a la Revolución, Libertad o Muerte, el Himno Nacional en la garganta de todo un pueblo que gritaba: ¡Revolución!, ¡Revolución!, ¡Revolución!. ¡Era el reclamo del pueblo santiaguero que aquel 31 de Julio tomó las calles del heroico Santiago de Cuba!
Los esbirros temerosos se refugiaron en sus cuarteles. El Jefe Militar de la ciudad, Coronel Cruz Vidal, comenzó a recibir Partes informándole de que en otros pueblos y ciudades de la Provincia de Oriente se comenzaban a realizar movimientos populares de solidaridad con la actuación revolucionaria de Santiago de Cuba por la muerte de Frank País y Raúl Pujol.
Cerca ya de la entrada al cementerio un grupo de jóvenes se adelantó a colocar todas las banderas a media asta y otros brazos extrajeron los féretros y en hombros fueron conducidos hasta sus últimas moradas.
Varios compañeros improvisaron combativos discursos, todos con llamamientos a continuar la lucha hasta la derrota de la oprobiosa tiranía.
Los comercios, las fábricas, las empresas, todos los centros de trabajo de Santiago de Cuba cerraron aquel 31 de julio en huelga espontánea en protesta por el vil asesinato de esos hijos tan queridos. La huelga se fue extendiendo a otros pueblos y ciudades de la provincia oriental y como una ola se fue propagando a las demás provincias hasta llegar a las puertas de la capital de la República. Durante casi una semana el pueblo cubano mantuvo la huelga espontáneamente a pesar de la represión desatada por las Fuerzas Armadas de la dictadura… ¡Fue algo verdaderamente extraordinario!
El Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario 26 de Julio, el Dr. Fidel Castro Ruz, al conocer la noticia de la muerte de Frank País escribiría desde la Sierra Maestra, el 31 de julio de 1957:

 “[…] ¡Que bárbaros! Lo cazaron en la calle cobardemente, valiéndose de todas las ventajas que disfrutan para perseguir a un luchador clandestino. ¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. […]”

Años después, al reparar el lavadero de la casa de Eugenia San Miguel y Raúl Pujol, se encontró que un túnel construido en época de la Colonia atravesaba por debajo de las calles e iba de la Iglesia San Francisco a la casa de la familia Pujol San Miguel.
¡Hubiera sido la casa más segura de la lucha clandestina en Santiago de Cuba!
La Habana, 30 de julio de 2014.

Machado Ventura: “El orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel”

José Ramón Machado Ventura pronuncia las palabras centrales del acto por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso de José R. Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central por el Aniversario 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes.  Pinar del Río, 26 de julio de 2017, “Año 53 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz;
Combatientes del 26 de Julio y expedicionarios del Granma;
Familiares de nuestros héroes y mártires;
Invitados que nos acompañan;
Pinareñas y pinareños;
Compatriotas:
El 26 de julio, fecha trascendental en la historia de la nación, provoca en nosotros una mezcla particular de emociones, sentimientos e ideas, donde al orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel y con todos los que ofrendaron sus vidas para que siempre se asocie el nombre Cuba a la libertad, la justicia y la dignidad.
Es esta la primera ocasión en que conmemoramos un aniversario del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes sin la presencia física del Comandante en Jefe, y no por ello ha dejado de estar presente su imagen, su obra y su ejemplo, junto a nuestro heroico pueblo, dispuesto a ser consecuentes en su quehacer cotidiano, con el concepto de Revolución que nos legara.
Hace 17 años el compañero Fidel nos recordaba que al triunfo de la Revolución esta provincia era, en lo social, la más preterida de Cuba, al extremo de que muchos la calificaban como la “Cenicienta”, a pesar de la importante contribución que sus campesinos y obreros hacían a la economía del país, sobre todo en la producción tabacalera y minera.
Bastan unas pocas cifras para ilustrar el contraste entre aquella triste realidad y el presente.
Más del 85% de las fincas pinareñas no pertenecían a quienes las trabajaban.
En la salud existían solo 16 unidades asistenciales y unas 100 consultas privadas.  En total, 248 médicos, 25 estomatólogos y 50 enfermeras y auxiliares. Hoy cuenta con 626 consultorios del médico de la familia, 19 policlínicos que funcionan en todos los municipios, ocho clínicas estomatológicas y cinco hospitales. En ellos prestan servicios 4 mil 577 médicos, 18 veces más, y 5 mil 635 integran el personal de enfermería, lo que supera en 112 veces los existentes en aquel entonces.
En las zonas rurales apartadas, donde era quimera no ya la presencia de un médico, incluso la de un auxiliar de enfermería, hoy funcionan 24 servicios extendidos de urgencia que permiten salvar muchas vidas.
La pasmosa cifra de más de 60 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos, pasó a ser 1,7 en el primer semestre de 2017, es una cifra verdaderamente extraordinaria y creo que en Cuba, en estos momentos es la más baja (Aplausos). Y de 53 años de esperanza de vida en 1958, hoy alcanza los 79, indicadores también entre los más altos del país, solo presentes en naciones muy desarrolladas.
Más de 3 mil colaboradores de la salud pinareños brindan su aporte solidario en 43 países, fundamentalmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela.
En la educación, de un 30% de analfabetismo, hace muchos años este índice es de prácticamente cero. En cuanto al número de maestros y profesores, centros educacionales o la parte del presupuesto destinada a este decisivo sector, las cifras son tan distantes que no vale la pena hacer comparaciones.
El desempleo se redujo del 30% al 1,3%, es prácticamente inexistente.
Aún lejos de sentirse satisfechos, pinareñas y pinareños han trabajado muy duro para que cada familia tenga un hogar decoroso. En este empeño ocupa un lugar importante el esfuerzo propio, incluida la entrega de subsidios a quienes no cuentan con suficientes posibilidades económicas.
Es importante que el avance de la provincia en el ámbito social esté acompañado de resultados económicos superiores, especialmente en el área productiva, en correspondencia con los acuerdos adoptados por el VII Congreso del Partido.
Como nos ha orientado en repetidas ocasiones el compañero Raúl, la economía constituye la tarea esencial, porque es la base que permite sostener todas las conquistas de la Revolución.
El sector tabacalero, decisivo no solo para Pinar del Río, sino para la economía nacional, ha alcanzado logros en la actual cosecha, que es preciso consolidar definitivamente.
También crecen otras producciones, como las de viandas y hortalizas, aún insuficientes; el arroz, pues esta vez el clima ha sido más benévolo con Pinar del Río que con otras provincias, donde la sequía ha provocado pérdidas considerables o impedido realizar nuevas siembras.
Igualmente avanza —como se especificó aquí en la intervención de la compañera Gladys— la pesca, la minería —que comienza a recuperar el peso económico de años atrás-—, la industria y los servicios, como el turismo, con un crecimiento del 5% en el número de visitantes durante el primer semestre respecto a igual período de 2016.
Por esta y otras razones, el Buró Político decidió otorgar a la provincia la sede del acto central por el 26 de Julio (Aplausos). En nombre de sus integrantes, y especialmente del Primer Secretario del Partido, compañero Raúl Castro Ruz, llegue a los trabajadores, campesinos, estudiantes, en fin, a todos los pinareños, una merecida felicitación y el reconocimiento de sus compatriotas (Aplausos).
En especial felicitamos a la primera secretaria del Partido, Gladys Martínez Verdecia, y al presidente del Poder Popular de la provincia, Ernesto Barreto Castillo, por haber sabido conducir con organización y  efectividad el entusiasmo, el compromiso y la permanente disposición al combate de sus coterráneos (Aplausos).

José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ofrece las palabras centrales del acto central por el aniversario 64 de la gesta del Moncada y Día de la Rebeldía Nacional, en Vueltabajo, provincia Pinar del Río, Cuba, el 26 de julio de 2017. Foto: ACN/ Abel Padrón.

José Ramón Machado Ventura, segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ofrece las palabras centrales del acto por el Día de la Rebeldía Nacional, en Pinar del Río. Foto: ACN/ Abel Padrón.

Compatriotas:
Ustedes mejor que nadie saben que aún resta mucho por hacer para lograr el despegue definitivo de la economía y con ello dar respuesta a las necesidades de nuestro pueblo.
En esa larga y difícil batalla estamos convencidos de que los hijos de esta indómita tierra seguirán en la primera línea, como sus padres y abuelos, que nunca se resignaron al ostracismo a que intentaron condenarlos el opresivo régimen colonial primero, y posteriormente una república sometida a los designios imperialistas.
Esta tierra vio nacer a Isabel Rubio, la valiente capitana de sanidad del Ejército Libertador, grado militar que le otorgó el propio Maceo, en reconocimiento a su significativo aporte a la causa independentista; y al Coronel Manuel Lazo que brindó una destacada contribución al éxito de la invasión, una de las hazañas más brillantes de nuestra historia.
Medio siglo después, más de 40 jóvenes de la entonces provincia de Pinar del Río participaron en las acciones del 26 de Julio, fundamentalmente artemiseños, pero también de otros municipios, incluida esta ciudad. Tres de ellos cayeron en combate y otros 13 fueron víctimas de los crímenes ordenados por el dictador tras el asalto.
En San Juan y Martínez nacieron y murieron, con solo 17 y 18 años de edad, los hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, paradigmas y símbolos de los miles de jóvenes cubanos caídos en la lucha por un futuro de justicia y dignidad para la Patria. El próximo 13 de agosto se cumplirán seis décadas de aquel aborrecible crimen.
Los hijos de esta provincia, como los de toda Cuba, batallaron incansablemente hasta alcanzar la victoria definitiva. Así lo hicieron los guerrilleros del Frente de Pinar del Río y los combatientes de la lucha clandestina en campos y ciudades.
Esta es la tierra de los Malagones, 12 humildes campesinos que constituyeron el embrión de nuestras milicias populares, en cumplimiento de una orden del Comandante en Jefe.
Son incontables las pinareñas y pinareños que nutrieron las filas de alfabetizadores, milicianos, combatientes de la lucha contra bandidos e internacionalistas; en fin, de cuanta batalla se ha librado durante estos largos años.
Son los mismos que hoy desde el surco, la mina, la fábrica, la trinchera, el aula y otros frentes no menos importantes, derraman su sudor en la construcción de un futuro mejor para la Patria.

 La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Compañeras y compañeros:
Como ha señalado el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en más de una ocasión, el rumbo de la Revolución está trazado. En correspondencia con los acuerdos del VII Congreso del Partido venimos trabajando y contamos hoy con documentos programáticos que fijan la dirección y el alcance de los cambios que continuaremos haciendo en el propósito de lograr un socialismo próspero y sostenible.
Todo lo anterior en medio de una situación internacional compleja, a la que se refirió de forma precisa el compañero Raúl al clausurar, el pasado 14 de julio, la Novena Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular y cito sus palabras:

“Reiteramos hoy la denuncia del Gobierno Revolucionario a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasarán”.

En las últimas semanas se han incrementado las acciones injerencistas y desestabilizadoras contra el gobierno bolivariano y chavista encabezado por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, al que reiteramos nuestra invariable solidaridad.
A la guerra no convencional, que resiste ejemplarmente desde hace varios años la unión cívico-militar del pueblo venezolano, se ha sumado recientemente la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales.
A su vez, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), continúa su deleznable actuación al servicio del imperialismo, al comparecer ante el subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado de Estados Unidos en apoyo a la aplicación de sanciones.
Hace pocos días un influyente diario estadounidense elucubraba sobre el presunto involucramiento de nuestro país en una eventual mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela.
Cuba rechaza rotundamente tales insinuaciones y reclama el absoluto respeto a la soberanía y a la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela (Aplausos).
Quienes intentan desde el exterior dar lecciones de democracia y derechos humanos, mientras alientan la violencia golpista y el terrorismo, deben sacar sus manos de esa nación.
Solo compete al pueblo y al gobierno bolivarianos superar sus dificultades sin intromisión extranjera en sus asuntos internos.
Reafirmamos, una vez más, nuestra inconmovible solidaridad con el pueblo venezolano (Aplausos).
Ante nuestro pueblo, ante la memoria de nuestros heroicos muertos, ratifiquemos que no traicionaremos jamás la gloria y el orgullo infinito de haber servido con modestia a la Patria y a la Revolución, bajo las ideas y firme conducción de Fidel y Raúl (Aplausos).
¡Gloria eterna a nuestros héroes y mártires!  (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)
¡Viva la Revolución!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Fidel!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Cuba libre!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
(Ovación.)