Miguel Díaz-Canel Bermúdez: Nos hemos propuesto fortalecer el Gobierno del pueblo y para el pueblo

Patricia Villegas entrevista para Telesur a Miguel Díaz-Canel Bermúdez en La Habana. Foto: Rolando Segura
Por primera vez desde que asumió la presidencia de Cuba, en abril de este 2018, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez concede una entrevista en profundidad a un medio de prensa extranjero. Se trata de la cadena multinacional Telesur, nacida para amplificar las voces de los pueblos originarios y los movimientos progresistas y de izquierda de Nuestra América y otras partes del mundo.
La entrevistadora, esta vez, es la periodista Patricia Villegas, y esto que contamos a continuación, fue de lo que hablaron en el Palacio de la Revolución de la República de Cuba.
El mandatario cubano afirmó que estos cuatro meses (después de su nombramiento por la Asamblea Nacional el 19 de abril) han sido de mucha experiencia, y que el punto de partida del programa de acciones fue el discurso que en esa sesión constitutiva de la IX Legislatura ofreciera el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, quien dio claves imprescindibles para la actuación de los revolucionarios.
A partir de esta intervención, afirmó, reflexionaron sobre las directrices de ese discurso e hicieron un análisis con el Consejo de Ministros, con el ánimo de traducir esas lecciones en elementos cardinales que refuercen la vocación y condición del Gobierno cubano en un Gobierno del pueblo y para el pueblo, lo que es lo mismo que ser el Gobierno de la Revolución.
Partiendo del concepto de que cada cuadro debe ser un ejemplo, hicieron el ejercicio reflexivo a partir de la interrogante de cómo estar en mejores condiciones para responder a las necesidades del pueblo.
De este análisis se establecieron como pilares, no solo esa ejemplaridad, sino que hay que estar en constante cercanía con la población, en los lugares más complejos…  Al tiempo que añadió que un tercer pilar es que los dirigentes en Cuba sepan utilizar la comunicación social. Ahora estamos en medio de la implementación de la Política de comunicación, que no se queda solo en los medios, sino que se trata de prolongar una cultura comunicacional, que tiene que establecer también las bases del gobierno electrónico.
Sobre la prensa cubana, expresó que esta ha defendido a la Revolución con mucha profesionalidad y eficiencia, pero hemos también tenido manifestaciones de demasiadas apologías, en ocasiones no hemos sido capaces de reflejar la agenda pública, que hay que hacerla coincidir con la mediática.
El Presidente cubano insistió en que en el mundo existen los contenidos desmovilizadores y de colonización, y «no podemos olvidar esto frente al público joven y si las redes sociales tienen contenidos que tergiversan la realidad de nuestros pueblos, por eso es importante estar en esos espacios e inundarlos con contenidos enaltecedores. Es una necesidad de la Revolución».
Sobre su cercanía con los jóvenes, afirmó que Fidel fue un abanderado enesa relación y que ese aprendizaje pudo pulsarlo en sus diferentes responsabilidades previas. «Para mí fue fundamental en todos los momentos. Los jóvenes aportan mucho y refrescan tanto…».
Como cuarto pilar para el fortalecimiento del ejercicio de Gobierno, mencionó que cada complejidad hay que asumirla desde varias alternativas. «Hay que buscar desde la investigación científica las soluciones, así como desde la innovación».
También se detuvo en lo imprescindible de encontrar más interrelación entre la base y las estructuras superiores de Gobierno. «Creo que es muy importante crear en función de las localidades, de los territorios. Por eso tiene mucho peso la autonomía que le queremos dar a los municipios en la nueva Constitución. Igualmente le dimos facultades al Primer Vicepresidente para que atienda la solución de problemáticas que se vayan del marco de lo que los territorios puedan lograr».
Sobre la estrategia del Gobierno para estar más cerca del pueblo, mencionó que quieren llegar con visitas en composición con el Consejo de Ministros, «de manera tal que en un año podamos visitar como mínimo dos veces la misma provincia. A esto se suma que la Asamblea Nacional tiene un sistema que pulsa la realidad territorial simultáneamente».
Miguel Díaz-Canel puso la mirada en un ángulo sensible: cada solución también tiene que estar acompañada de un diálogo honesto. «Todo no tiene una solución inmediata, pero el problema no crece si le vamos arrancando pedazos, y se va creando una sinergia de solución. Igualmente hay problemas que se pueden resolver de inmediato, porque hay alguna decisión burocrática que lo impide».
El mandatario fue enfático al definir el problema que golpea la vida cotidiana de los cubanos y cubanas y también la vida económica y social del país: el bloqueo, al que calificó como una práctica brutal, que persigue condenar a nuestro pueblo a morir de necesidades, y viola lo territorial e impone normas en la relación del mundo con Cuba.
Sobre esta política hostil de Estados Unidos contra Cuba desde hace más de medio siglo, explicó que se ha recrudecido notablemente, por lo que hoy el flujo de inversiones del mundo hacia Cuba está sometido a mayores presiones. «Llevamos 60 años arrastrando ese problema. Mi generación ha vivido bloqueada, y lo más notorio que ante esto se ha impuesto la resistencia heroica de este pueblo pequeño».
«No somos una amenaza para nadie, lo que queremos es construir un país mejor, un mundo mejor, lo que tenemos es una alta vocación para tener mayor justicia social y la principal amenaza para lograrlo sigue siendoese brutal bloqueo».
El Estado, el Gobierno, el Partido único y la juventud
Durante el segundo bloque de preguntas propuestos por Telesur, el Presidente cubano abordó los cambios que se proponen desde el Proyecto de Constitución como una «mirada más realista» a la situación del país. Explica que los elementos que se proponen como parte de la nueva Carta Magna fueron abordados durante el VII Congreso del PCC y ahora tendrán un apoyo legal desde la Constitución, en especial en lo referido a la autonomía de los municipios.
La entrevistadora inquiere, entonces, que no son precisamente los cambios en la estructura del Estado y el Gobierno los que más acaparan la atención de la población en los debates sobre el Proyecto de Constitución, sino si Cuba seguirá siendo un país comunista habiéndose quitado el término de la nueva propuesta constitucional.
Díaz-Canel responde que «si uno va al marxismo clásico el modo de producción al que aspiramos es el comunismo». También explica que se busca una Constitución que esté objetivamente más cerca de lo que es posible, y que no deja de ser una Constitución socialista. Refiere que para alcanzar el socialismo y el comunismo también es importante la construcción de estas bases a nivel internacional.
Ante la interrogante de porqué si la revolución ha sido capaz de revisarse, no se revisa la rectoría de un solo Partido, respondió que es interesante ver cómo los que más se preocupan por si será socialismo o comunismo el camino que seguiremos, son los que toda la vida nos han estado atacando por esa aspiración y proyección de la Revolución Cubana.
Sobre la existencia de un único Partido, afirmó que responde a una particularidad histórica de Cuba. «El tema del papel dirigente del Partido, al que no renunciamos y que es apoyado por la mayoría del pueblo, responde a condiciones históricas».
El nuestro, dijo, no es electoral. «Martí funda el Partido Revolucionario Cubano, que es la base de lo que hoy es el Partido Comunista de Cuba. Martí buscaba un Partido para desarrollar la Revolución, un Partido que fuera totalmente abierto y democrático como para incluir los intereses de la mayoría y lograr la unidad sin dar lugar a rupturas. Cuando en nuestra historia se ha fracturado la unidad, hemos sufrido los reveses. En el centenario de la guerra de 1868, Fidel definió que la Revolución cubana ha sido una sola, pues esa guerra del 68 marcó el inicio de las luchas de independencias en Cuba. Pero esa guerra no concluyó con la victoria debido a la desunión, igual pasó con la Guerra Chiquita, la Guerra del 95, el movimiento revolucionario y progresista de los años 30 se fue a bolina, y la Revolución cubana triunfa con la convergencia de diferentes fuerzas. Por eso el PCC es un partido del pueblo para lograr la unidad. Yo estoy convencido de que el enemigo sabe que su principal propuesta debe ser fragmentar la unidad, y está enfocada en los jóvenes, porque tienen una diferencia de 60 años con quienes hicieron la Revolución, y han interiorizado los logros de la Revolución como derechos naturales».
¿Y esa generación no estará aspirando a otras ofertas electorales o a otros medios de comunicación?, interroga Patricia Villegas, a lo que Díaz-Canel responde que esa generación aspira a que el país se desarrolle más rápido. «Es una generación activa, culta, educada, que participa, y no creo que su principal deseo sea estar contra el Partido y la Revolución. Sus deseos se concentran en que haya más avance, que los tengan en cuenta, y tiene aspiraciones de desarrollo tecnológico. Es una generación que tiene elementos de diversidad y que tiene los beneficios de la Revolución. Es una generación que tiene firmeza y que no es anexionista, que quiere la independencia».
PROYECTO DE CONSTITUCIÓN, VISIÓN DEL PRESIDENTE
¿Cuál es la posición suya sobre el límite de la propiedad privada y de la riqueza?, le preguntó la presidenta de Telesur al Presidente cubano, quien sin el ánimo de establecer un criterio categórico, porque forma parte de la Comisión presidida por el General de Ejército que trabaja en el Proyecto de Constitución, respondió que «de más está decir que estoy de acuerdo con todo lo que está planteado en el Proyecto, pero considero que es una preocupación legítima que la gente se preocupe por esos dos temas. En este escenario donde se notan relaciones de salario – precio, donde hay personas que reciben determinados ingresos no precisamente relacionados con el trabajo que para nosotros es algo enaltecedor… es legítimo que se preocupen… Pero la gente no está pidiendo que quitemos el artículo, sino que enfaticemos en que no haya concentración de la propiedad y que añadamos que tampoco de la riqueza. Habrá que hacer ahora un amplio ejercicio legislativo. Aquí estamos entendiendo qué es lo que la gente está planteando y cómo incluirlo en la Constitución que es un documento de lo mínimo. Todavía falta el aporte del sector juvenil, que es muy importante, pero indudablemente creo que es un tema en el cual debemos detenernos no porque haya disenso sino porque el consenso nos está diciendo que debemos puntualizar en cómo se va a detener la acumulación de la riqueza».
Sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo alegó que eso es algo que ha venido aparejado con los cambios del país. «EL país ha ido cambiando y nosotros no estamos ajeno a esas realidades. Hay una vocación humanista en la acción de la Revolución. Se han roto muchos tabúes que antes eran cosas muy establecidas. La juventud también lo entiende así. Uno tiene sus opiniones, pero también está abierto a las opiniones de la población. La historia de la Revolución nos ha demostrado que cada vez que llevamos las cosas al debate popular nos robustece».
¿Usted está de acuerdo?, insiste Patricia, a lo que Díaz-Canel no rehúye y responde: «Yo sí estoy de acuerdo, lo que pasa es que hay personas que valoran este artículo desde diferentes consideraciones, algunos desde el punto de vista semántico, otros desde la adopción de los niños y la responsabilidad familiar, y hay otros elementos que marcan el pensamiento de algunas personas desde el punto de vista de la tradición. Yo defiendo que no haya ningún tipo de discriminación».
-¿La contrarrevolución está llamando a votar en contra del proyecto constitucional?
-Yo lo que creo es que aun cuando las personas piensen de determinada forma sobre un artículo u otro, no se debe perder de vista el conjunto de la Constitución. Se debe recordar qué es lo más importante para el país y el rol de ciudadanos responsables que tenemos.
-¿Está confiado en que se va a votar favorablemente?
-Yo creo que la mayoría va a votar favorablemente. Sobre la contrarrevolución, lo que ellos quieren no responde al deseo de mejorar al país. Esa contrarrevolución está pagada y financiada por el Gobierno de Estados Unidos, a veces de forma más encubierta o descubierta, y aunque estén entre nuestros propios vecinos. Yo he participado en seis reuniones de este tipo. La prensa extranjera, que siempre es muy incisiva, dijo que había apatía. Ahora te digo, hemos hecho tres ediciones del tabloide del proyecto de Constitución, y se agota. Las personas van a las reuniones, con los tabloides con garabatos, quiero decir, con marcas, notas… otros con un pensamiento más ingenieril con diagramas…
«Otro elemento, las personas, sobre todo las de mayor edad, están preocupadas por el futuro y cómo se le da espacio en la Constitución a los jóvenes, lo que demuestra una continuidad. Los jóvenes están haciendo apuestas interesantísimas.
«En un centro obrero, hay un compañero que sobre un artículo dijo: Estoy de acuerdo con lo que dijo el Presidente y quiero retirar mi planteamiento. Y yo le dije: no, déjalo, que una duda puede alertarnos. Al otro día en Cubadebate había un comentario de una compañera que elogiaba ese ejercicio de democracia».
RELACIONES ESTADOS UNIDOS-CUBA
«Ya Fidel había dicho que nuestros conflictos, nuestras diferencias, no son con el pueblo norteamericano. Pero no se puede aspirar a un diálogo donde en una parte hay prepotencia, hegemonismo, presión, ni donde una parte exige que tú te sometas a sus designios…. ¿Cuándo se abrió una etapa diferente? Bueno, pues en la última etapa del presidente Obama. Fue un proceso que siempre se pensó que sería largo, y que comenzó con la presencia aún del bloqueo.
«Establecimos relaciones y comenzamos una etapa de normalización que debía llevar a la eliminación del bloqueo. En esa etapa, logramos mantener una sistematicidad de contactos y logramos establecer embajadas en ambos países. Logramos tener una relación civilizada a pesar de las diferencias ideológicas.
Hay una parte de la sociedad de Estados Unidos que quiere tener relaciones con Cuba. Y, de hecho, hay determinados intercambios».
-¿Qué tanto pesa la administración de Trump?
-Quien tienen en la práctica la potestad para eliminar el bloqueo es el Congreso de Estados Unidos. Obama tenía una actitud y Trump tiene otra contraria. Las medidas que planteó Trump en noviembre van en contra de lo que piensa el pueblo norteamericano, que en las últimas encuestas se mostró mayoritariamente en desacuerdo con el bloqueo, porque los limita en sus viajes a Cuba y en sus relaciones comerciales y financieras con un listado de empresas cubanas, y limitan las relaciones entre familias. Limitaron el personal en su embajada y en la nuestra. Han incluido trámites de visados a través de terceros países. Han vuelto a la amenaza y a la imposición, y en medio de todo eso han creado una falacia, que han llamado «ataques acústicos». Yo creo que si hay un país en el que se han cuidado a los ciudadanos extranjeros ese es este.
– ¿Le han pedido a los rusos que ataquen a otros?
-Tenemos mucha ética para pedir a nadie que ataque a otros. Cuba no ataca. Cuba defiende. Cuba es solidaria. Indudablemente hay que reconocer que las relaciones ahora están retroceso. No hemos limitado las posibilidades de diálogo, pero tiene que ser un diálogo donde no se condicionen nuestras relaciones. Nosotros no estamos dispuestos a hacer concesiones.
CUBA SIEMPRE ESTARÁ DISPUESTA A AYUDAR
«A Venezuela la amamos. Venezuela con Chávez cambió la situación dependiente de un país que está llamado a jugar un papel importante en la región por sus recursos naturales y su historia. Chávez con su amistad con Fidel pudieron trascender, ya no solo con un proyecto de Venezuela o de Cuba, sino con un proyecto de integración latinoamericana. Vamos a comparar Venezuela antes de Chávez y después. El pueblo ha sido beneficiado con una cantidad de conquista, que han sido compartidas con otros países. Estados Unidos siempre trató de derrocar el Gobierno de Chávez, intentando las tácticas más perversas. Chávez fue un líder elegido legítimamente como presidente en varios procesos, todos reconocidos como legítimos, honestos y limpios. Muere Chávez y llega Maduro, el presidente obrero. ¿Qué pensaron en Estados Unidos? ¿Qué no iba a poder con el legado de Chávez? Se golpearon con la puerta.
«Ha atacado el Gobierno de Maduro acudiendo a la violencia, al bloqueo económico y financiero contra Venezuela, hay una oligarquía venezolana que no quiere que se compartan las riquezas con el pueblo… y qué ha hecho el Gobierno de Maduro, ha resistido y va a seguir resistiendo. Eso ha descolocado a la derecha y a la oligarquía venezolana, y también al Gobierno de Estados Unidos. ¿Y qué es lo que evidencia eso? El intento de asesinarlo, que es la expresión de la impotencia ante el avance de la Revolución bolivariana. Y van a seguir presionando en países de latinoamericana, porque sabemos que hay emisarios del Gobierno de Trump en eso, pero los pueblos latinoamericanos son dignos. Todo esto es la restauración de una plataforma capitalista y neoliberal para todos los pueblos latinoamericanos».
-¿No se blindaron lo suficiente?
-Creo que todos los procesos tienen debilidades, sobre todo cuando se trata de cambiar la base económica estructural del capitalismo. ¿Qué paso con el ALBA? Con el ALBA se logró erradicar el analfabetismo en 4 países con el método Yo sí puedo. No queremos globalización neoliberal, queremos globalización solidaria.
«Resaltan los resultados de esa aspiración de esa globalización solidaria en la salud y en otros programas sociales, y cómo es importante mantenerla aún con la salida de Ecuador del ALBA o de lo que está pasando con Unasur. Los que no estén a la altura de los nuevos tiempos, se someterán al imperio».
Sobre el rol de Cuba en el proceso de paz en Colombia, añadió que la paz es un proceso necesario para Colombia. «Nuestra modesta contribución es aportar de esta manera para lograr proporcionar un orden internacional diferente. Nosotros facilitamos que las partes puedan conversar, no interferimos. Los problemas de los colombianos deben resolverlos los colombianos».
-¿Qué significado le otorga a la victoria de López Obrador?
-México es un país muy importante. Es un país entrañable. La generación del centenario encontró un sitio en México para prepararse para la guerra en Cuba. México mantuvo las relaciones con Cuba cuando muchos rompieron. López Obrador es una esperanza para México y para América Latina y el Caribe. Un Gobierno de izquierda como el de Obrador favorece la correlación de fuerzas en la región. Tiene un compromiso tremendo con su país y con América Latina y el Caribe.
-¿Cuba está dispuesta a ayudar?
-Claro que sí
-¿Cuántas veces ha podido hablar con Raúl en estos cuatro meses?
-Creo que no hay nadie más privilegiado que yo como Presidente de tener a mi lado al General de Ejército.
Con Raúl hablamos casi todos los días. Llama, participa en reuniones y debates, aconseja de una manera muy sincera, sin atisbos de vanidad o de imposición de algo. A veces, casi siempre, estoy sintiendo que es como un padre que siempre nos está enseñando y a la vez nos está dejando caminar, sin descuidar sus responsabilidades como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba. Así como Fidel contó con Raúl cuando depositó su confianza en él para la conducción de la Revolución, así está pasando ahora, y los compañeros del Consejo de Ministros y yo nos sentimos muy seguros.
«Cuando Raúl me propuso que fuera Primer Vicepresidente, algo que a mí ni me pasaba por la cabeza, me lo dijo de una forma tan fraternal…. También me habló de la importancia de la continuidad, porque cuando a él le tocara dar el paso a una nueva generación lo iba a hacer».
La entrevista de Telesur finalizó con una última pregunta centrada en la relación del Presidente cubano con su familia, a lo que respondió que sostenía una relación muy especial tanto con sus hijos –de los cuales dos son músicos-, como con su esposa –una catedrática que lo apoya y con quien comparte iguales ideales-, así como con sus nietos, y que procuraba preservar los domingos como el momento de mayor intimidad.
También Díaz-Canel hizo referencia a la importancia de esta primera entrevista suya concedida a este medio regional, y declaró haber recibido solicitudes de entrevistas de Cubadebate y el diario Granma.

#CUBA EXPRESA PLENA SOLIDARIDAD Y APOYO IRRESTRICTO AL PRESIDENTE Nicolás Maduro Y A LA REVOLUCION BOLIVARIANA Y CHAVISTA

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba condena enérgicamente el atentado contra el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ocurrido el sábado 4 agosto durante un desfile militar enCaracas, con motivo del 81 aniversario de la fundación de la Guardia Nacional Bolivariana. 
Este acto de terrorismo, que pretende desconocer la voluntad del pueblo venezolano, constituye un nuevo intento desesperado por conseguir, por la vía del magnicidio, lo que no han podido obtener en múltiples elecciones, ni tampoco a través del golpe de estado del 2002 contra el entonces Presidente Hugo Chávez, el golpe petrolero del 2003 y la guerra no convencional desplegada mediante campañas mediáticas, sabotajes, y actos violentos y crueles. 
El Gobierno Revolucionario denuncia una vez más la operación en marcha contra el gobierno legítimo de Venezuela, como parte de la política de hostigamiento del imperialismo por derrocar la Revolución Bolivariana, que incluye la arbitraria y agresiva Orden Ejecutiva de los Estados Unidos que califica a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior” de la superpotencia, las sanciones económicas unilaterales violatorias del derecho internacional, la declaración del Secretario de Estado de los EEUU de la plena vigencia de la Doctrina Monroe, su llamado a un golpe militar contra el Gobierno constitucional de Venezuela y la advertencia del Presidente de EEUU de utilizar contra ella “una posible opción militar”.
El 14 de julio de 2017 el General de Ejército Raúl Castro Ruz advirtió:
“La agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda “Nuestra América” y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo.
“Alertamos hoy que quienes pretenden derrocar por vías inconstitucionales, violentas y golpistas a la Revolución Bolivariana y Chavista asumirán una seria responsabilidad ante la historia”.
El Gobierno Revolucionario expresa su plena e inquebrantable solidaridad con Venezuela y el irrestricto apoyo al Presidente Nicolás Maduro Moros y a la unión cívico-militar del pueblo bolivariano y chavista.
Como afirmó el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez el pasado 17 de julio en el marco del XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, debemos: “Fortalecer la convicción de que luchar por Venezuela es luchar por la integración de la región, por el respeto a la soberanía y la independencia de Nuestra América”.

La Habana, 4 de agosto de 2018

A la OEA ni un tantico así

En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario
En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario

Fecha:

31/01/2017

Fuente:

Periódico Granma

Autor:

Punta del Este, Uruguay, enero de 1962. Las amenazas del embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), se cumplen. El diplomático norteño había dicho días antes que desde ese mecanismo interamericano «se tomarán medidas contra el Gobierno Revolucionario Cubano». Sesiona el Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA. Allí, el representante cubano, Comandante Ernesto Che Guevara denuncia la política hostil del presidente John Kennedy contra la naciente Revolución en la Isla caribeña, detalla la realidad histórica del continente y el carácter expoliador de los planes de Washington para la región, simbolizados en la fracasada Alianza para el Progreso.

Las presiones contra la Revolución encuentran en la Organización el escenario idóneo. El propio Fidel le recuerda al vecino del Norte que el proceso de 1959 nació sin permiso de Washington, y que «si los yankis intentan destruir la Revolución Cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!».

Dos años antes tuvo lugar la VII Reu­nión de Consulta de los Cancilleres de América. De fondo el respaldo popular reafirma que ¡Con oea o sin oea ganaremos la pelea! El canciller cubano Raúl Roa interviene en la plenaria. «Digámoslo ya sin ambages. El Gobierno Revolucionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva potencia capitalista del mundo».
Cuba se retira de la reunión: «Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van de aquí los pueblos de Nuestra América», sostiene Roa.

En La Habana, a instancias del pueblo reunido en la Plaza de la Revolución, Fidel rompe la Declaración de San José por atentar contra la soberanía e independencia no solo de la Isla, sino también de todos los pueblos de América.

En Uruguay, el 31 de enero de 1962 Cuba es expulsada de ese «ministerio de colonias yanqui» como el propio Roa la califica. Aunque la decisión se revierte en el 2009 durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el historial del mecanismo interamericano hace que Cuba se mantenga firme en sus principios y no acepta volver.

LOS ORÍGENES

La OEA surge como parte de la Conferencia Internacional Americana de Bogotá en 1948. La Colombia de esos días está agitada por El Bogotazo, provocado por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.

La fachada de la oea es de mecanismo aglutinador de las naciones del hemisferio. Su verdadera acción es la de marioneta al servicio de Washington. El «América para los americanos» es la única doctrina a la cual responde.

Muestra de ello es la complacencia mostrada al avalar en 1954 la intervención en la Guatemala de Jacobo Arbenz. El silencio ante la invasión a Playa Girón en abril de 1961 y ante las acciones terroristas en Cuba engrosan la lista. Sin hablar de las presiones en el plano di­plomático que hacen que sal­vo con­tadas excepciones, la región rompa relaciones con La Habana. El desembarco de marines estadounidenses en Santo Domingo en 1965, con la anuencia de la oea, es el primer ejemplo de una intervención colectiva en un país de la zona, la misma que tiene como principio «la no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros».

En 1982 un país de la región entra en confrontación bélica con una potencia extranjera. Se trata de la Guerra de las Malvinas, en el que se enfrentan Argentina y Reino Unido. Respuesta de la oea: una mera resolución y una condena endeble un mes después de iniciados los ataques.

1983. Granada. El primer ministro Maurice Bishop es derrocado por un golpe militar. Muere asesinado. Infantes de la Marina de Estados Unidos intervienen en la pequeña Isla caribeña como «medida preventiva». Tampo­co hay una respuesta unánime de condena desde la oea. Algunos países aprueban la acción militar. Es reprochada finalmente porque viola la Carta de Bogotá.

La OEA calla ante la Operación Cóndor, ante los Golpes de Estado, ante los miles de desaparecidos. Calla ante los conflictos civiles que desangran Centroamérica. Se desprestigia.

CERO EN AISLAMIENTO

Mar del Plata, año 2004. IV Cumbre de las Américas. Una desacreditada oea se enfrenta a una región un poco más consciente de la necesidad de integrarse bajo principios puramente latinoamericanos. La propuesta del alca, como su antecesora Alianza para el Progreso, es enterrada. Otros mecanismos subregionales son más eficientes a la hora de solucionar los problemas. Consecuencia: la oea queda relegada a un segundo plano.

Cuba es aclamada por su resistencia en otros espacios de concertación regional. Se hace justicia. Jamás regresará a ningún mecanismo que sea instrumento de dominación. No está en sus principios.

Declaración del Gobierno Revolucionario de Cuba

Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso

16 de junio de 2017

El 16 de junio de 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en un discurso cargado de una retórica hostil, que rememoró los tiempos de la confrontación abierta con nuestro país, pronunciado en un teatro de Miami, anunció la política de su gobierno hacia Cuba que revierte avances alcanzados en los dos últimos años, después que el 17 de diciembre de 2014 los presidentes Raúl Castro Ruz y Barack Obama dieran a conocer la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas e iniciar un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

En lo que constituye un retroceso en las relaciones entre los dos países, Trump pronunció un discurso y firmó en el propio acto una directiva de política denominada “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba” disponiendo la eliminación de los intercambios educacionales “pueblo a pueblo” a título individual y una mayor fiscalización de los viajeros estadounidenses a Cuba, así como la prohibición de las transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías norteamericanas con empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los servicios de inteligencia y seguridad, todo ello con el pretendido objetivo de privarnos de ingresos. El mandatario estadounidense justificó esta política con supuestas preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en Cuba y la necesidad de aplicar rigurosamente las leyes del bloqueo, condicionando su levantamiento, así como cualquier mejoría en las relaciones bilaterales, a que nuestro país realice cambios inherentes a su ordenamiento constitucional.

Trump derogó asimismo la Directiva Presidencial de Política “Normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, emitida por el presidente Obama el 14 de octubre de 2016, la cual aunque no ocultaba el carácter injerencista de la política estadounidense, ni el objetivo de hacer avanzar sus intereses en la consecución de cambios en el orden económico, político y social de nuestro país, había reconocido la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba y al gobierno cubano como un interlocutor legítimo e igual, así como los beneficios que reportaría a ambos países y pueblos una relación de convivencia civilizada dentro de las grandes diferencias que existen entre los dos gobiernos. También admitía que el bloqueo era una política obsoleta y que debía ser eliminado.

Nuevamente el Gobierno de los Estados Unidos recurre a métodos coercitivos del pasado, al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo, en vigor desde febrero de 1962, que no solo provoca daños y privaciones al pueblo cubano y constituye un innegable obstáculo al desarrollo de nuestra economía, sino que afecta también la soberanía y los intereses de otros países, concitando el rechazo internacional.

Las medidas anunciadas imponen trabas adicionales a las muy restringidas oportunidades que el sector empresarial estadounidense tenía para comerciar e invertir en Cuba.

A su vez, restringen aún más el derecho de los ciudadanos estadounidenses de visitar nuestro país, ya limitado por la obligación de usar licencias discriminatorias, en momentos en que el Congreso de los Estados Unidos, como reflejo del sentir de amplios sectores de esa sociedad, reclama no solo que se ponga fin a la prohibición de viajar, sino también que se eliminen las restricciones al comercio con Cuba.

Los anuncios del presidente Trump contradicen el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense, incluyendo el de la emigración cubana en ese país, al levantamiento total del bloqueo y a las relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos.

En su lugar, el Presidente estadounidense, otra vez mal asesorado, toma decisiones que favorecen los intereses políticos de una minoría extremista de origen cubano del estado de Florida, que por motivaciones mezquinas no desiste de su pretensión de castigar a Cuba y a su pueblo, por ejercer el derecho legítimo y soberano de ser libre y haber tomado las riendas de su propio destino.

Posteriormente haremos un análisis más profundo del alcance y las implicaciones de este anuncio.

El Gobierno de Cuba denuncia las nuevas medidas de endurecimiento del bloqueo, que están destinadas a fracasar como se ha demostrado repetidamente en el pasado, y que no lograrán su propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano, cuya resistencia a las agresiones de cualquier tipo y origen ha sido probada a lo largo de casi seis décadas.

El Gobierno de Cuba rechaza la manipulación con fines políticos y el doble rasero en el tratamiento del tema de los derechos humanos. El pueblo cubano disfruta de derechos y libertades fundamentales, y exhibe logros de los que se siente orgulloso y que son una quimera para muchos países del mundo, incluyendo a los propios Estados Unidos, como el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, el salario igual por trabajo igual, los derechos de los niños, y el derecho a la alimentación, la paz y al desarrollo. Con sus modestos recursos, Cuba ha contribuido también a la mejoría de los derechos humanos en muchos lugares del mundo, a pesar de las limitaciones que le impone su condición de país bloqueado.

Los Estados Unidos no están en condiciones de darnos lecciones. Tenemos serias preocupaciones por el respeto y las garantías de los derechos humanos en ese país, donde hay numerosos casos de asesinatos, brutalidad y abusos policiales, en particular contra la población afroamericana; se viola el derecho a la vida como resultado de las muertes por armas de fuego; se explota el trabajo infantil y existen graves manifestaciones de discriminación racial; se amenaza con imponer más restricciones a los servicios de salud, que dejarían a 23 millones de personas sin seguro médico; existe la desigualdad salarial entre hombres y mujeres; se margina a emigrantes y refugiados, en particular los procedentes de países islámicos; se pretende levantar muros que denigran a vecinos; y se abandonan los compromisos internacionales para preservar el medio ambiente y enfrentar el cambio climático.

Asimismo, son motivo de preocupación las violaciones de los derechos humanos cometidas por los Estados Unidos en otros países, como las detenciones arbitrarias de decenas de presos en el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo en Cuba, donde incluso se ha torturado; las ejecuciones extrajudiciales y las muertes de civiles causadas por bombas y el empleo de drones; y las guerras desatadas contra diversos países como Irak, sustentadas en mentiras sobre la posesión de armas de exterminio masivo, con consecuencias nefastas para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región del Medio Oriente.

Recordamos que Cuba es Estado Parte de 44 instrumentos internacionales sobre los derechos humanos, mientras que los Estados Unidos lo es solo de 18, por lo que tenemos mucho que mostrar, opinar, y defender.

Al confirmar la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar vínculos respetuosos y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basados en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. En su Declaración, emitida el 1 de julio de 2015, el Gobierno Revolucionario de Cuba reafirmó que “estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional”, tal como refrendó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en su II Cumbre, en La Habana. Cuba no ha renunciado a estos principios ni renunciará jamás.

El Gobierno de Cuba reitera su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de los Estados Unidos. En los dos últimos años se ha demostrado que los dos países, como ha expresado reiteradamente el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambas naciones y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ni acepte condicionamientos de ninguna índole.

Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso.

Los cambios que sean necesarios en Cuba, como los realizados desde 1959 y los que estamos acometiendo ahora como parte del proceso de actualización de nuestro modelo económico y social, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano.

Como hemos hecho desde el triunfo del 1ro. de enero de 1959, asumiremos cualquier riesgo y continuaremos firmes y seguros en la construcción de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.

La Habana, 16 de junio de 2017.

 

#TodosMarchamos Decisión del Gobierno Revolucionario de Cuba

Agencia Cubana de Noticias
publicado el 08/10/2016, 21:14
Decisión del Gobierno Revolucionario de Cuba Los damnificados podrán solicitar créditos bancarios, los que se otorgarán con menores tasas de interés y mayores plazos de pago. En los casos de derrumbes totales de viviendas y techos, el presupuesto del Estado asume el pago de los intereses. Foto: ACN

El Gobierno Revolucionario ha decidido que el presupuesto del Estado financie el 50% de los precios de los materiales de la construcción que se venderán a las personas cuyas viviendas presenten destrucción total o parcial.

A continuación trasmitimos la siguiente nota del Gobierno Revolucionario de Cuba:

En consideración con los severos daños provocados por el huracán Matthew en varios municipios de las provincias Guantánamo y Holguín y su impacto en la población a pesar de las medidas adoptadas para mitigar su efecto, el Gobierno Revolucionario ha decidido que el presupuesto del Estado financie el 50% de los precios de los materiales de la construcción que se venderán a las personas cuyas viviendas presenten destrucción total o parcial.

Atendiendo a las experiencias tomadas del huracán Sandy, los Consejos de Defensa Municipales determinan la magnitud de los daños ocasionados en cada vivienda y aprueban los recursos a asignar, para solucionar las afectaciones producidas.

Los damnificados podrán solicitar créditos bancarios, los que se otorgarán con menores tasas de interés y mayores plazos de pago. En los casos de derrumbes totales de viviendas y techos, el presupuesto del Estado asume el pago de los intereses.

Las personas cuyos ingresos no resulten suficientes para acceder a créditos bancarios, mantienen el derecho de solicitar al Consejo de Defensa Municipal, subsidio o bonificación parcial o total con cargo al presupuesto del Estado.

Excepcionalmente se aprueba otorgar subsidios para acciones constructivas en las viviendas a las personas que fueron objeto de este beneficio con anterioridad y a las que mantengan adeudos por créditos bancarios otorgados por este concepto.bandera_cubana