HOMENAJE EN LA HABANA A MÁRTIRES DE DE LA REVOLUCION CUBANA

El aniversario 60  del combate de  Goicuría  y O´Farril, en el municipio capitalino de Diez de Ocubre  donde  los combatientes  del Movimiento Revolucionario 26 de Julio Angel Amejeira (Machaco) , Pedro Gutierrez y Rogelio Perea  se enfrentaron    a esbirros  de la  dictadura  de Fulgencio Batista ,siendo asesinados  se recordo con un acto politco.
Asistieron  Omar Ruz  Henandez, integante del secretariado del Comite Central , Luis Antonio Torres Iribar,primer secretario  del Partido en la capital y Reinaldo  Garcia  Zapata , presidente de la Asamblea Provincial del Poder  Popular , ambos miembros del  Comire Central , asi  como Norma  Porras , combatiente revolucionria unica sobreviviente de aquel suceso.
En el  acto una representacion de estudiantes destacados recibieron el carnet de militantes  de la Union de Jovenes Comunistas.  Julio Damaso Abreu , combatiente de la lucha  clandestina intervino en la conmemoracion destacando detalles de la vida de los martires Angel  Amejeira ,Pedro Gutierrez y Rogelio Perea , quienes ofrendaron sus vidas por la libertad del pueblo cubano frente a la tirania proimperialista de Fulgencio Batista.
El joven Andy Lopez en nombre de los nuevos militantes de la UJC dijo que la muerte de los tres  revolucionarios  no fue en vano, y aseguro que los jovenes de estos tiempos  estan dispuestos a ofrendar sus vidas , si fuera  necesario al igual que lo hicieron los martires .
Las  palabras de clausura  fueron pronunciadas por Yosvany Barrueta Ordoñez ,primer secretario del Comite Municipal del Partido  en el municipio  Diez de Octubre  ,quien al referirse  al intenso  combate de  Goicuría  y O´Farril, donde los revolucionarios tuvieron que enfrentar  a  numerosas fuerzas represivas de la policia  batistiana  entre los que se encontraban connotados esbirros el  orador expreso   ¨¨ El ejemplo de estos jovenes , junto  a otros muchos  caidos en la lucha clandestina en la capital  nos compromete  a seguir defendiendo  esta Revolucion  cubanisima como dijera el mas  excelso de los patriotas revolucionarios  octubrino ,el Comandante Camilo Ciefuegos Gorriaran.
Finalmente exhorto a trabajar para llegar  al aniversario 500  d ela fundacion de la ciudad  con una capital más hermosa, más real y maravillosa, dispuestos todos a defenderla y cuidarla, convencidos y dispuestos cada día más a hacer por La Habana lo más grande.

Cuarto Frente Simón Bolívar: Una llave para el llano

Sus efectivos combatieron sin tregua al enemigo y le impidieron la entrada y salida de sus tropas y medios logísticos a la provincia de Oriente

 

En carta enviada al comandante Juan Almeida Bosque, el 8 de octubre de 1958, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz le comunicó su determinación de cambiar su plan estratégico de tomar Santiago de Cuba, por el de apoderarse primero de la provincia oriental con vistas a facilitar el acceso a esa ciudad.

Fidel y Cuarto frente Simon Bolivar
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el comandante Delio Gómez Ochoa, jefe del Cuarto Frente Simón Bolívar, entre otros combatientes, el 3 de enero de 1959, al paso de la Caravana de la Libertad por Holguín. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

Igualmente le indicó que con ese objetivo enviaba tropas a los territorios de Victoria de Las Tunas, Puerto Padre, Holguín y Gibara, donde debían cumplir dos misiones fundamentales: una, combatir al enemigo incesantemente en todo su territorio, cortarle el abastecimiento, la luz, el agua y las comunicaciones, fijándolos en sus posiciones; y la otra, evitar que el adversario destacado en la retaguardia del Ejército Rebelde, entonces enfrascado en la contraofensiva estratégica hacia Santiago de Cuba, recibiera refuerzos y avituallamientos de equipos bélicos, por mar o tierra, y obstaculizar su fuga.

En correspondencia con tal decisión, desde la Sierra Maestra, el 9 de ese mes partió hacia la sierra de Gibara un pelotón capitaneado por Eduardo Suñol Ricardo, Eddy, del cual formaba parte una pequeña escuadra del Pelotón Femenino Mariana Grajales; el 10 lo hizo la Columna no. 12 Simón Bolívar, comandada por Eduardo Sardiñas Labrada, Lalo, hacia la zona de Victoria de Las Tunas; y 13 días más tarde, con rumbo a Cauto el Paso, la Columna no. 32 José Antonio Echeverría, encabezada por el comandante Delio Gómez Ochoa.

Pelotón Femenino Mariana Grajales, que combatieron en el Cuarto Frente Simón Bolívar
De derecha a izquierda, en primer plano: capitana Isabel Rielo Rodríguez, teniente Dersa Esther Puebla Viltres, soldado Edemis Tamayo Núñez, y teniente Lilia Rielo Rodríguez, integrantes del Pelotón Femenino Mariana Grajales, que combatieron en el Cuarto Frente Simón Bolívar. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

Antes, en septiembre, regresó a ese último lugar la tropa del capitán Orlando Lara Batista quien, alzado allí desde mediados de 1957, había participado con sus hombres en el rechazo a la Ofensiva de Verano del ejército contra la Sierra Maestra, y retornaba para dirigir la Columna no 14 Juan Manuel Márquez. Así, cuando el 4 de noviembre Gómez Ochoa arribó a Cauto el Paso, quedó oficialmente fundado el Cuarto Frente Simón Bolívar, del cual era jefe.

Estructura y extensión del Frente

La Columna no 32 José Antonio Echeverría
La Columna no. 32 José Antonio Echeverría, comandada por Delio Gómez Ochoa, en el momento de su partida de la Sierra Maestra, el 23 de octubre de 1958. Foto: Cortesía del Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa

El Cuarto Frente Simón Bolívar abarcó alrededor de 9 mil kilómetros cuadrados, cuyos límites eran: Gibara por el norte; Puerto Padre y Manatí, por el oeste, en el límite con Camagüey; el oeste de Holguín y Victoria de Las Tunas; el norte de Bayamo, en el centro, y en el sur, la llanura del río Cauto, parte de la zona de Manzanillo y Jobabo.

En ese territorio predominan la gran llanura del Cauto, los llanos del norte de Holguín y los de toda la región del norte, centro y sur de Victoria de Las Tunas. Además, contaba con importantes vías de comunicación, entre estos los ramales del ferrocarril central que enlazan a Martí-Cacocum-Bayamo-Santiago de Cuba y a Martí-Victoria de Las Tunas-Bayamo-Santiago de Cuba, la Carretera Central, entre otras, y caminos vecinales.

La Columna 12 tenía como segundo al capitán Manuel Fajardo Rivero, Piti —jefe, además, del pelotón de la comandancia, de los servicios médicos, de la administración civil y de la justicia revolucionaria en todo el Frente—, y otros ocho pelotones a cargo, respectivamente, de los capitanes Juan Olivera Hernández, Silvio García Planas, Roger García Sánchez, Ángel Sotomayor Mas (Ango), Pedro Néstor Labrada, Rafael Castro Peña, Salvador Sosa Sosa y Marcos Carmenates Borges, este último sumado en territorio de Victoria de Las Tunas.

La Columna Juan Manuel Márquez la conformaban cuatro pelotones a cargo, en número ascendente, de los capitanes Arsenio García Dávila, Cristino Naranjo Vázquez, Eduardo Suñol Ricardo (Eddy), y el propio Orlando Lara Batista; posteriormente se les incorporó un pelotón independiente bajo el mando del teniente Lizardo Proenza Sánchez.

Y la Columna 32 contaba con tres pelotones capitaneados por Roberto Fajardo Sotomayor, Félix Mendoza, a quien al resultar herido en combate sustituyó el también capitán Ernesto Hernández Calvo, Habana; y Glicerio Figueredo Tamayo. Más tarde se le añadió un cuarto pelotón capitaneado por Otto Munster Oliva, y uno independiente encabezado por el teniente Isael Cruz.

Principales acciones combativas

No obstante su corta existencia, los efectivos del Cuarto Frente tuvieron una intensa actividad bélica, y otras numerosas acciones entre las cuales figuraron el derribo de los puentes, incluidos los de la Carretera Central, entre Holguín y Camagüey; la destrucción de las líneas ferroviarias, telefónicas, telegráficas y eléctricas, la obstrucción del servicio de acueductos, e imposibilitar la entrada de suministros a las ciudades y pueblos, especialmente a Holguín y Victoria de Las Tunas.

En el plano militar el quehacer resultó muy intenso. En ese sentido se destacó la Columna 12, porque en cumplimiento de su misión de custodiar los accesos a la provincia oriental, casi a diario enfrentó al ejército en la Carretera Central. Entre sus acciones figuran dos ataques a Jobabo, en el último de los cuales lo liberó; así como los combates librados en Gramal de Manatí, Bejuco, Palo Seco, Diez de Macagua, La Guanábana —en varias oportunidades—, Bartle y Manatí, y otros, además de las emboscadas de San Antonio y a un ómnibus de la línea Santiago- Habana.

De la Columna 14, el pelotón 1 se batió con el enemigo en Holguín, Yaguabo, varias veces en Buenaventura y en Puerto Padre; el 2, en Holguín, San Germán, Yaguabo, Bayamo y Jiguaní; el 3, en la presa de Holguín, Los Güiros —donde Suñol resultó gravemente herido y sobresalió por su bravura la teniente Delsa Esther Puebla Viltres, Teté—, Fray Benito, La Vigía, La Cadena, el cementerio de Chaparra, Entrada de San Andrés y Gibara, y el sitio a Holguín.

Y la Columna 32, que con su jefe se movía por todo el territorio del Frente, se batió en Bayamo, Arroyo Muerto, Chaparra, Entrada de San Andrés, el río Cacoyugüín y Puerto Padre —en cuya toma y liberación, del 24 al 25 de diciembre, participaron fuerzas conjuntas de las tres columnas—, y en el sitio a Holguín.

Actividades colaterales

Al unísono con el intenso quehacer combativo, las tropas del Cuarto Frente cumplieron disímiles misiones, como sabotajes, bloqueo a las ciudades, cobro de impuestos, educación, suministros, aplicación de la justicia revolucionaria y de las leyes del Ejército Rebelde, y salud, servicio extendido a los residentes en la región.

En el cumplimiento de las misiones asignadas por el Comandante en Jefe, los combatientes del Cuarto Frente contaron siempre con el apoyo de la población campesina y del movimiento clandestino en las ciudades y pueblos. En una ocasión, con proverbial modestia, el comandante Delio Gómez Ochoa expresó a esta periodista:

“Yo creo que los fundadores del Frente fueron los primeros que se alzaron y por eso le pedí a Raúl que autorizara la construcción del monumento al Cuarto Frente Simón Bolívar en el poblado de Mir, donde bajo el mando de Orlando Lara, el 31 de marzo de 1958, se tomó el primer cuartel de la tiranía en el llano”.

Periodico Trabajadores

Presidente Cubano ratifica continuidad de Revolución pese a bloqueo

La Habana, 30 oct (PL) El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ratificó  la continuidad de la Revolución pese al bloqueo de Estados Unidos y su empeño en imponer un cambio de régimen en la isla.
‘A pesar del #Bloqueo, la hostilidad y las acciones que ejecuta #EstadosUnidos para imponer un cambio de régimen en #Cuba, aquí está la Revolución Cubana, viva y pujante, fiel a sus principios y por ella #HacemosCuba. #NoMasBloqueo #UnblockCuba’, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter @DiazCanelB.

Desde las redes sociales, Díaz-Canel ha reclamado el fin del bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace casi seis décadas mantiene el gobierno norteamericano contra la nación antillana.
‘A pesar del #Bloqueo, la hostilidad, las maniobras políticas y las acciones que ejecuta #EEUU para imponer un cambio de régimen en #Cuba, Âíaquí está la #RevoluciónCubana, viva y pujante, firme, fiel a sus principios! #NoMasBloqueo #UnblockCuba #SomosCuba’, manifestó días atrás.
En otro oportunidad, el presidente cubano subrayó ‘Seguiremos reclamando sin descanso, el fin del cruel bloqueo económico, comercial y financiero contra #Cuba y la compensación justa a nuestro pueblo por el daño económico y material ocasionado en tantos años de agresión.#NoMasBloqueo #UnblockCuba #SomosCuba’.
Mañana, la Asamblea General de la ONU votará por vigesimoséptimo año consecutivo un proyecto de resolución que reclama el cese del cerco estadounidense contra Cuba.
Desde 1992, la iniciativa ha tenido un respaldo mayoritario en el principal órgano deliberativo del organismo multilateral.
En las tres últimas ocasiones, 191 de los 193 estados miembros de la ONU apoyaron el proyecto, en tanto, la votación de 2017 solo registró la oposición de Estados Unidos e Israel.
La comunidad internacional apoya desde hace más de dos décadas iniciativas similares en el organismo multilateral, donde el cerco estadounidense recibe calificativos como crimen, injusticia, violación de los derechos humanos, obstáculo para el desarrollo y reliquia de la Guerra Fría.

Recuerdan en la Habana aniversario 150 del inicio de las guerras por la independencia de Cuba.

Ofrendas florales  del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) general de ejército Raúl Castro Ruz y del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz  Canel Bermúdez,  presidieron el acto político efectuado este martes en la  Habana con motivo del aniversario 150 del inicio de las guerras por la independencia de Cuba.

Asistieron a la conmemoración realizada en la emblemática Plaza de Armas ,en el centro histórico de la capital cubana  Yaquelin González Lopez,integrante del Buro  Provincial del PCC en la Habana ,Eusebio  Leal Espengler , historiador de la ciudad , y los Héroes de la República de Cuba general de brigada y de división  de la reserva respectivamente Delsa Esther Puebla Viltres , vicepresidenta de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, y Harry Villegas.

Junto  la estatua del padre de la patria Carlos  Manuel de Céspedes, el primer presidente de la República de Cuba en Armas se desarrolló la celebración con la presencia de pioneros, jóvenes y la población.

Joel Cordvi, vicepresidente del Instituto de Historia de Cuba al pronunciar las palabras centrales destaco el papel  histórico de Céspedes y demás patriotas que aquel 10 de octubre de 1868 dieron el grito de Independencia O Muerte  en  el ingenio La  Demajagua.

El 10 de octubre de 1968 justamente se cumplió el  centenario del inicio de las guerras libertarias en la isla el Comandante en Jefe Fidel Castro afirmo que en cuba ha habido una sola Revolución la iniciada por Céspedes y que nuestro pueblo la ha llevado adelante hasta nuestros días.

Fidel Castro, el cubano a quien más veces intentaron asesinar

LA HABANA (Sputnik) — El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro (1926-2016), que hoy cumpliría 92 años, estuvo expuesto a 638 intentos de asesinato.
“Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos”, comentó Castro en un discurso en la clausura del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2016, unos meses antes de fallecer.
Pero en su muerte forzosa sí pensaron muchos durante casi medio siglo. Eliminarlo físicamente fue una obsesión de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU y de sus acérrimos enemigos cubanos afincados en las ciudades estadounidenses de Miami y Nueva York.
 

Hasta el año 2007 se contabilizaron 638 intentos de asesinato contra el dirigente cubano, en distintas fases de desarrollo, y llegaron a ejecutarse más de un centenar de ellos, todos de forma fallida, según servicios de inteligencia cubana.

 
En una cronología publicada en el diario oficial Granma, se destaca que uno de los primeros intentos se registró el 28 de diciembre de 1958, pocos días antes del triunfo revolucionario, cuando fue descubierto y detenido en la Sierra Maestra el estadounidense Aller Robert Nye, a quien se le incautó un fusil Remington calibre 30.06 con mira telescópica, con el que pretendía dar muerte al jefe guerrillero.
Unos meses después, el 2 de febrero de 1959, fue detenido el agente de la CIA y mercenario Allen Robert Mayer, que ingresó ilegalmente en Cuba a bordo de una avioneta, pero fue descubierto y detenido por los entonces incipientes Órganos de la Seguridad del Estado.
 

En 1960, los oficiales de la estación de la CIA y agregados militares en la embajada estadounidense en La Habana, el mayor Robert Van Horn y el coronel Jack Nichols utilizaron a la también agente Geraldine Shamma para organizar un plan de asesinato a Castro en ocasión de una de las visitas que hacía a la casa de otro dirigente.

 
La lista de intentos es larga y diversa.
Trataron de envenenarlo usando una píldora de cianuro en un batido de chocolate, o de aprovechar su afición al buceo utilizando un traje de buzo envenenado, o con explosivos con forma de moluscos con colores llamativos, durante sus inmersiones submarinas.
También se intentó con puros habanos, tanto venenosos como explosivos, dispararle con un lanza-cohetes mientras daba un discurso, ametrallarlo con una falsa cámara de televisión, envenenarlo con un bolígrafo-jeringuilla, o hacer estallar una tribuna en la que debía dar un discurso en su visita a Panamá en 2000 Cuestionado por el cineasta estadounidense Oliver Stone, Castro le respondió que la causa de su supervivencia “es que los terroristas eran mercenarios que tenían miedo a morir si ejecutaban el asesinato, o a no disfrutar la recompensa”.
 
El exgobernante cubano encabeza la lista de líderes que fueron blanco de atentados y que incluye además a los expresidentes estadounidenses Ronald Reagan (197), Richard Nixon (184), Lyndon Johnson (72), James Carter (64) y John Kennedy (42), quien murió asesinado en 1963.

Lo que con Fidel aprendieron los cubanos

El legado del invicto Comandante en Jefe es inmortal, sus enseñanzas perduran en las presentes generaciones y constituyen una certera guía para aquellas futuras que refrendarán la continuidad histórica de la Revolución y las importantes conquistas alcanzadas luego del triunfo del Primero de Enero de 1959.

Los cubanos aprendieron con Fidel a amar con mayor ímpetu a la Patria, defender las causas justas donde fuese preciso, el valor de la solidaridad, de la equidad, y a respetar, por encima de las diferencias políticas y los sistemas socio- económicos, el derecho a la soberanía y autodeterminación de las naciones.

La sensibilidad humana, en particular la ayuda a aquellas personas más necesitadas y de menos ingresos fue siempre una latente preocupación del máximo líder. De ahí que el proceso revolucionario se erigiese para erradicar la explotación del hombre por el hombre y fomentar la dictadura de los obreros y campesinos en conjunto con los sectores intelectuales, progresistas y avanzados de la sociedad, pilares y garantes del desarrollo nacional e independencia del país.

Con Fidel, los ciudadanos de esta hermosa y encomiable Isla conocieron por vez primera, el valor de la igualdad social; de clase, credo, y raza. Y pudieron constatar que lo más significativo en la vida era la salvaguardia de la dignidad plena del ser humano y su integridad.

Igualmente los niños, adolescentes y jóvenes aprendieron desde edades muy tempranas a proteger los símbolos patrios y no olvidar la intrépida historia de Cuba que recoge pasajes de sacrificios y lucha por la emancipación frente al colonialismo español, las oligarquías de turno y el imperialismo norteamericano, sin precedentes.


No existe espacio de la geografía nacional en la cual no esté presente la imperecedera huella de este grande de los siglos XX y XXI.

Y su impronta no solo está viva en la Mayor de las Antillas, sino también en otras tierras de Latinoamérica, del Caribe y el mundo, prestas a sustentar la libertad frente a la ignominia, el despojo de oligarcas e intervenciones de entes foráneos, tradicionales expoliadores de pueblos. 
Fidel y su ejemplo están por doquier, en cada obra educacional, científica, cultural, deportiva, sanitaria y socio-económica instituida a favor del bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos de esta tierra de titanes.

Al cumplirse este 13 de agosto el 92 aniversario de su natalicio, en cada barrio, municipio y provincia se estarán rememorando sus proezas, reconocida sabiduría, entrega infinita a la causa liberadora, y la extraordinaria visión que siempre tuvo y la cual le permitió convertir reveses, en victorias. 

¡Gloria eterna a Fidel, el Gigante!

Tribuna de la Habana

#Cuba #Guayacandecuba Los cubanos tenemos memoria

 

El gobierno norteamericano no ha cambiado su política tradicional dirigida a desacreditar y derrocar a la Revolución Cubana , por el contrario ha continuado el financiamiento de proyectos para promover directamente la subversión , provocar la desestabilización ,el interferir en nuestros asuntos internos .El bloqueo económico , comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba , persiste ,ignorando la condena casi unánime de la comunidad internacional que se ha venido pronunciando crecientemente por su eliminación . Hay que remitirse a la historia, ya que el bloqueo no es una cuestión del pasado. Un memorando secreto , desclasificado en 1991 , del Subsecretario Adjunto de Estado para los asuntos interamericanos , Lester D. Mallory , el 6 de abril de 1960 , dice textualmente ¨La mayoría de los cubanos apoyan a Castro . No existe una oposición política efectiva. El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno al gobierno es provocar el desengaño, el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria. Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica, negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales con el objetivo de provocar hambre , desesperación y el derrocamiento del gobierno .¨ Fin de la cita . El memorando en cuestión no surgió por iniciativa de este funcionario , sino que se enmarcaba en la política de derrotar a la Revolución Cubana , al igual que el Programa de acción Encubierta contra el proceso revolucionario aprobado por el presidente de Estados Unidos el 17 de enero de 1960 20 días antes que el memorando citado y utilizando todos los medios disponibles , desde la creación de una oposición unificada , la guerra psicológica ,acciones clandestinas de inteligencia y la preparación en terceros países de fuerzas paramilitares capaces de invadir a la isla . Los Estados Unidos , estimularon el terrorismo en las ciudades , y ese mismo año antes de Playa Girón fomentaron la creación de bandas contrarrevolucionarias armadas , abastecidas por aire y mar , que cometieron saqueos y asesinatos de campesinos , obreros , jóvenes alfabetizadores hasta su aniquilación en 1965 . Los cubanos nunca olvidaremos los 3 mil 478 muertos y 2 mil 99 incapacitados que han sido víctimas de la política de terrorismo de estado. Ha pasado medio siglo de privaciones y sufrimiento para que nuestro pueblo que ha sabido resistir y defender su Revolucion  con el liderazgo y guía del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y que no está dispuesto a rendirse ni a mancillar la memoria de los caídos en los últimos 150 años desde el comienzo de nuestras luchas por la independencia. El gobierno norteamericano no ha cesado de amparar o proteger a connotados terroristas . Su política hacia Cuba no tiene credibilidad ni sustento moral alguno. Para tratar de justificarla, se esgrimen pretextos increíbles que, van cambiando según la conveniencia de Washington. Al gobierno de Estados Unidos no debería quedarle dudas que la Revolución Cubana cada día es fuerte. Si desea seguir aferrados al bloqueo y subversión, estamos preparados para continuar enfrentándola. Mantendremos permanentemente la convicción de Patria O Muerte , siguiendo las instrucciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en su informe central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba cuando afirmo ¨ Mientras exista el , el Imperialismo , el Partido , El Estado y el pueblo , les prestaran a los servicios de la defensa la máxima atención . La guardia revolucionaria no se descuidara jamás. La historia , enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error.¨ El general de ejército Raúl Castro Ruz , 1er secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en el Informe Central presentado al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba dijo ¨Hemos soportado pacientemente las implacables campañas de desprestigio que en materia de derechos humanos concertadas desde Estados Unidos y varios países de la Unión Europea , que nos exigen nada menos que la rendición incondicional y el desmonte inmediato de nuestros régimen socialista y alientan , orientan y ayudan a los mercenarios internos a desacatar la ley . Al respeto es necesario aclarar que lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender su Revolución , puesto que la defensa de la independencia , de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles , seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos . Para que las relaciones diplomáticas restablecidas marchen con armonía ,tiene que eliminar las trasmisiones de Radio Martí contra la isla , la devolución del territorio cubano en la Base Naval de Guantánamo , y el cese del bloqueo , nos estamos mendigándoles nada , simplemente nos asiste la Razón , que son las Razones de Cuba .#Guayacandecuba #Cuba

Carlos Faxas: operación secreta en Radio Cadena Habana

Fecha de Publicación: 2018-07-24 11:12:46

 

La noticia de la muerte de Carlos Faxas Valerino, acaecida en La Habana el 21 de Septiembre de 2014, privó a la música cubana de un excelente pianista, compositor, arreglista y director de orquesta, que el 15 de Febrero de 1957 dirigió la grabación de la Marcha del 26 de Julio en los estudios de Radio Cadena Habana.
Meses antes de su desaparición física dialogué con él sobre aquella operación secreta. Al hombre que dirigió musicalmente la grabación de la Marcha del 26 de Julio, sus 92 años no le habían borrado los recuerdos y, cuando precisaba un dato, ahí estaba su esposa Carmen García Prieto, quien compartió cada instante de su vida. Sagaz y jaranero agradeció a la periodista que llegaba de Radio Cadena Habana a preguntar. Este fue el resultado de aquella conversación.
«Cada año vienen a indagar y yo regreso a La Habana del año 1957», me dijo con las imágenes de los recuerdos reflejadas en su rostro. «No importa rememorar horas de mucha tensión para que el mundo conozca la verdad de los hechos», comentó sin dejar de apartar la mirada de una vieja placa de acetato que sostenía en la diestra.
¿Cómo llegó Carlos Faxas a la música?
Nací el 30 de octubre de 1921 en la oriental ciudad de Manzanillo. Decían allí que era un niño prodigio por mis aptitudes para la música. Venimos para La Habana a mejorar nuestra situación. Mi padre era mecánico afinador de pianos, oficio que también aprendí y me permitió tocar por afición. Cuando tenía 14 años, un cliente que me escuchó en mi casa, me avisó de una plaza en el Teatro Martí. Me presenté, pero no sabía leer las partituras. Para entonces, vivíamos en Guanabacoa, donde muchos músicos me ayudaron a comprender unos libros que compré y estudié ininterrumpidamente por mi cuenta. Tenía 16 años, componía algo y tocaba danzones con una orquesta de aquella villa habanera.
Fue rápido y certero, entonces, su aprendizaje, ¿dónde lo ejerció?
El primer contrato fue por tres años con una orquesta en Varadero. Allí me pasaba la noche trabajando y por el día aprovechaba para estudiar. Interpretábamos temas cubanos y norteamericanos, que estaban de moda. Cuando descansaba, venía a ver a mi novia, que es hoy mi esposa. Después Reynaldo Palau me llevó a trabajar en el Gran Casino Nacional, y acompañé, entre otros, a Rita Montaner. Luego hice una temporada en el Teatro América, donde llegaba lo mejor de Cuba y el extranjero, como Josephine Baker. Pero también toqué en la televisión y algo que no puedo dejar de mencionar es mi labor en el Cabaret Montmartre.
Carlos Faxas es un hombre talentoso, muy organizado y laborioso, además de leal a las personas que lo quieren. Pero también fue intrépido. ¿Cómo se ligó al movimiento revolucionario de aquella etapa?
Mira, mi familia no tenía grandes necesidades, pero desde pequeño fui muy sensible a las injusticias. Vi maltratos, niños hambrientos, abuso de poder, igualmente supe de hombres con ideales, que me hicieron pensar que la vida podía y debía cambiar. Pertenecí al Partido Ortodoxo. En Guanabacoa conocí a René de los Santos. Él me presentó a Faustino Pérez, que tenía la misión de organizar la lucha clandestina en la ciudad. Ya Fidel Castro era un líder indiscutible y había llegado a la Sierra Maestra. Les propuse hacer una marcha rebelde y me explicaron que ya existía. Agustín Díaz Cartaya, participante en la gesta de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953, la había escrito. Denominada primero la “Marcha de la Libertad”, cantada por los presos de la gesta del 26 de Julio de 1953, cuando el tirano Fulgencio Batista visitó la cárcel de Isla de Pinos. Pero era importante que el mundo supiera de la existencia de la “Marcha del 26 de Julio”, como es conocida.
¿Qué tarea exactamente le indicaron?
Debía localizar a alguien que se sabía la letra de la marcha. La persona era perseguida por su vínculo con las acciones del Moncada, pero mediante una contraseña accedí a él. Escribí lo que le escuché cantar y enseguida hice los contactos necesarios para la grabación. Contaba con mi cuarteto de voces masculinas, Los Faxas, y un amigo, muy comprometido con la causa insurreccional, que trabajaba en tu emisora, Radio Cadena Habana. Dos de mis cantantes no quisieron participar, por eso tuve que emplear a dos mujeres, con magníficas cualidades para el canto y muy revolucionarias. Fue así que Gilberto Aldanás, Enrique Herrera, Manón D’Asper y Sonia Aragón, hicieron las voces. Claro que la orquesta acompañante y yo también interpretamos la enérgica melodía, para darle más realce, porque era un himno.
¿Cómo recuerda aquella histórica grabación?
Me parece estar narrando un filme de mucha tensión. Todo fue en secreto. En Radio Cadena Habana me dieron el turno para el día 15 de febrero de 1957, a las 9 y 30 de la noche. Los músicos éramos dos trompetas, un trombón, dos saxofones, el bajo, la batería y yo en el piano. El jefe de la grabación, Francisco Vilalta, estaba de parte de nosotros, pero el dueño de la emisora no debía enterarse y tampoco se movió de allí por mucho rato. No era para menos. Nos hallábamos en Prado y San José, en los bajos del edificio, y en los altos celebraba una fiesta la primera dama de la República, Marta Fernández de Batista. Había policías por doquier y eso asusta. Les dije a los músicos que no temieran porque nadie sospecharía que en tales circunstancias grabaríamos la marcha del 26 de Julio. Tuvimos que ensayar otro número: …titulado “Señorita, por favor”…, hasta que el dueño de la planta se aburrió y nos dejó solos. La grabación quedó muy buena y guardé algunas copias. Luego ocurrieron otros hechos que me obligaron a salir de Cuba. En Miami seguí en contacto con los miembros de la lucha insurreccional, que estaban allí. Así fue que envié una copia con uno que iba para la Sierra Maestra.
¿Cuándo se escuchó por primera vez la grabación?
No recuerdo la fecha exacta, pero fue con la salida al aire de Radio Rebelde en febrero de 1958. Yo estaba en Miami y allá la escuchamos. Todo el mundo pudo conocer aquel himno. En el exilio volví a grabar con músicos que conocí. Hubo que modificar la letra en alguna estrofa. Cuando se escribió, al calor del combate, decía: …la sangre que en Oriente se derramó…, pero se sugirió por la dirección del Movimiento 26 de Julio no regionalizarla. Por eso se conoce de otro modo: … la sangre que en Cuba se derramó… Esa versión hecha en Miami también se radió en la Sierra Maestra. Luego de la victoria de 1959, se grabó con un coro de unas 200 voces. El autor de la letra, el capitán del Ejército Rebelde, Agustín Díaz Cartaya, me conoció después del triunfo revolucionario y me felicitó por mi trabajo. Por esa época también me presentaron al Comandante en Jefe, Fidel Castro, en casa de Haydee Santamaría.
¿Cuánta satisfacción le propició esta marcha?
Soy fundador del Partido Comunista de Cuba, aun milito en sus filas. Estoy al tanto de todo lo que ocurre en mi país y en el mundo, y lo que he hecho por una noble causa me satisface. Fui al exilio por mi participación en otras acciones de la clandestinidad. Mi vida y la de mi familia corrió gran peligro, pero el miedo nunca ha sido mi vocación. Volvimos a la Isla en enero de 1959 y no he dejado de componer, de interpretar a autores nacionales y foráneos. El pueblo de Guanabacoa, mi segunda tierra, me agradece mi labor. Sus artistas, entre ellos, Bola de Nieve y Juan Arrondo, han sido mis amigos. Muchos reconocimientos y condecoraciones me ha dado el país, como la distinción Por la Cultura Nacional, la medalla Raúl Gómez García y la réplica del Machete de Máximo Gómez. Hoy siento que he cumplido con mi deber de músico revolucionario cubano.
Esta entrevista es un homenaje póstumo a Carlos Faxas Valerino y a los mártires de las acciones del 26 de Julio de 1953 en Santiago de Cuba y Bayamo.

Vivencias imborrables de Agustín Díaz Cartaya

2018-07-20 08:03:36 / web@radiorebelde.icrt.cu / Heydi González Cabrera

 
Vivencias imborrables de Agustín Díaz Cartaya
Agustín Díaz Cartaya se define a sí mismo como poeta, músico y combatiente eternamente fiel a la Revolución y a Fidel. Su obra cumbre, trascendental: el Himno del 26 de Julio.

Ha escrito infinidad de composiciones y poemas. Tanto la música como la poesía mantienen una línea romántica, generalmente, épica, y ha incursionado en la lírica y la folklórica. 

La historia de su vida sería, sin lugar a dudas, un testimonio dramático que, según afirma rotundo: “No podría jamás escribirlo”. No cabe pensar que su negativa la dicte el olvido ante tantos años de reconocimiento a su lucha, o porque ha vivido rodeado del amor de la esposa, hijos y nietos.

Mas, ¿por qué su negativa? ¿Quizás duele todavía la infancia perdida en la Casa de Beneficencia adonde la miseria obligó a su madre a recurrir? O tal vez, la adolescencia azarosa, la juventud sin perspectiva…Vivencias imborrables que siempre le acompañan.

PUNTO DE PARTIDA

Vivencias imborrables de Agustín Díaz Cartaya

La vieja amistad con un integrante de las células del 26 de Julio en Marianao, facilitó la incorporación de Cartaya al grupo revolucionario. Tenía antecedentes de pertenecer a la Juventud Ortodoxa, a la que sumaba antiguos vínculos con la Triple A, organización que dio mucho que hacer cuando el golpe de estado batistiano. 

-En una ocasión, cuando practicábamos tiro en la finca “Santa Elena” –relata-, Fidel me planteó: “Cartaya, hace falta que hagas un himno para el movimiento”. Él conocía que yo cantaba y componía música. Lo simpático fue que, debido a la compartimentación del secreto, ni imaginaba que él era nuestro jefe, y mucho menos, cuál sería la misión a cumplir.

-La idea prendió en mí. Comencé a trabajar de inmediato, y días después, media hora antes de salir para Oriente, llegó Fidel y tras breves intercambios, me pregunta cómo va el himno. Con mi mejor sonrisa respondí: “Ya está terminado”. Vi el entusiasmo en su rostro, e interés en escucharlo.

Como en esa casa había dedicado todo mi tiempo a componerla, los integrantes de nuestra célula pudieron entonar conmigo lo que llamé Marcha de la Libertad. Era el 24 de Julio de 1953, a pocas horas de los asaltos a los Cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo.

Esta primera versión constaba de cuatro estrofas. La tercera era diferente a la que hoy posee:

Marchando, vamos hacia un ideal,
Sabiendo que hemos de triunfar,
En aras de paz prosperidad
Lucharemos todos por la libertad.

Adelante, cubanos, 
Que Cuba premiará nuestro heroísmo,
Pues somos soldados que vamos a la Patria a liberar,
Limpiando con fuego que arrase con esa plaga infernal
De gobernantes indeseables y de tiranos insaciables
Que a Cuba han hundido en el mal.

*La muerte es victoria y gloria que al fin
la historia por siempre recordará.
La antorcha aurora sembrando va
Nuestros ideales por la libertad.

El pueblo de Cuba,
Sumido en su dolor se siente herido
Y se ha decidido a hallar sin tregua una solución
Que sirva de ejemplo a esos que no tienen compasión
Y arriesgaremos decididos por esa causa hasta la vida,
¡Qué viva la Revolución! 

Cuando terminamos de cantar, Fidel resplandecía. Estaba muy contento.

Al poco rato partimos en cuatro automóviles. Al llegar, nos hospedamos en el gran Casino, un hotelucho situado cerca del cuartel Carlos Manuel de Céspedes. Ocupábamos siete habitaciones, y una vez dentro, nadie podía salir por estrictas medidas de seguridad.

-Los problemas comenzaron cuando nuestro jefe autorizó a Elio Rosete para que saliera unos minutos. Ese hombre, clave a la hora de la ejecución del ataque, no volvió. Desconocíamos la magnitud del incidente, y estábamos muy tensos. A las 12 de la noche nos ordenaron vestirnos con uniformes. Faltaban pocas horas para la acción.

-Éramos 26 hombres armados con escopetas calibres 12, 16 y 22. Otros traían pistolas o revólveres. El factor sorpresa se convertía en nuestra ventaja. El plan inicial era que Raúl Martínez –con grados de sargento de la tiranía-, acompañara por la puerta principal a Elio Rosete, sujeto muy conocido por la soldadesca, y que se encargaría de presentar a Raúl para que le dejaran pasar la noche allí.

-Si ese propósito no se cumplía, Raúl encañonaría al guardia de la posta, obligándolo a abrir para que nosotros entráramos a los dormitorios llenos de soldados. Otra parte de grupo completaría la acción.

-Raúl se reunió con los demás jefes, discutieron varias medidas, y aunque lo más sensato era cambiar la estrategia, no razonó.

-Esa noche, muy pocos dormirían, reflexionando sobre todo lo que podría ocurrir. Ahora la táctica era otra. Nos iríamos por la parte posterior de la guarida batistiana, protegidos por la oscuridad. Cruzaríamos por debajo de la cerca de alambres y los sorprenderíamos.

-A las 5 y 15 de la madrugada, hora dispuesta por Fidel para el ataque al Cuartel Moncada, iniciamos la acción. Todo estaba tranquilo. Solo había 12 soldados dentro y ocho dormían en la barraca; los cuatro restantes eran el sargento, las dos postas y el cocinero. Sin dificultad llegamos al fondo de cuartel y pasamos por debajo de los alambres, pero un obstáculo inesperado detuvo a la primera avanzada: tropezamos con un montón de latas vacías. El soldado de la posta dio el alto.

-Por respuesta, recibió un certero disparo. Allí mismo empezó el tiroteo. Una ametralladora se hizo sentir. No podíamos sacar la cabeza y nuestras escopetas poco podían hacer. El armamento enemigo era superior, y todo el cuartel estaba despierto. Comenzamos a retirarnos

-Ya en la calle nos siguió un yipi de los batistianos, y Ñico López, de un solo disparo, liquidó a uno de los hombres que venía en el carro. Nos dispersamos para evitar los encuentros. No eran todavía las seis de la mañana. 

-Apresaron y masacraron a muchos del grupo. Yo logré evadirme con el dentista Pedro Celestino Aguilera. Fuimos a parar a san Luis, y allí cogimos una guagua que salió para La Habana. Desconocíamos la situación del resto de los compañeros, y eso nos desalentaba. Me adormecí en el ómnibus, pero… en Santa Clara me despertaron. Tenía frente a mí a un teniente del ejército que me mandó a bajar. 

Aguilera no perdió tiempo, y le dijo: “Teniente, este negro es mi criado. Estábamos en los carnavales” Por coincidencia, el militar lo conocía y todo se resolvió.

UNA PALIZA

Cartaya cae preso

Tres días después, miembros del Servicio de Inteligencia Militara (SIM) me detuvieron. Estaban interrogándome cuando llegó un oficial y aseguró que yo no podía ser asaltante al Moncada porque me había visto el día 25 en la barbería, en pleno Marianao. Sugirió que cantara algo al capitán, para que supiera a qué me dedicaba. No perdí tiempo, y al parecer lo convencí. Minutos después estaba en la calle… para ser detenido a la semana siguiente.

-Fui golpeado salvajemente. Fueron tres días consecutivos de torturas. Corregía, orinaba y escupía sangre. Hasta me pasearon por El Laguito y el cementerio, amenazando con matarme, pero no lograron que dijera una sola palabra.

-Cuando menos lo imaginaba, junto con otros compañeros nos enviaron para Santiago de Cuba, justamente al Cuartel Moncada, y de allí, a la cárcel de Boniato.  El día que llegué, los asaltantes del cuartel me dieron una cálida acogida. Más tarde supe por Raúl Castro, que ellos se habían negado a ir al juicio, porque sabían de mi reclusión en La Cabaña y presentían que querían excluirme del proceso penal para asesinarme.

UNA NUEVA ESTROFA

-Lo primero que hice en la cárcel de Boniato, por sugerencia de Fidel, fue cambiarle algunas cosas al Himno. Quería que el recuerdo de los hermanos caídos sirviera de sagrado factor de unidad. Así surgió la nueva estrofa.

La sangre que en Oriente se derramó 
Nosotros no debemos olvidar,
Por eso unidos hemos de estar
Recordando a aquellos que muertos están

En la prisión se aprendieron el himno, y lo cantábamos delante de los carceleros, en los ómnibus que nos trasladaban al Tribuna de Urgencia donde se efectuaban las sesiones del juicio y hasta en la propia sala donde esperábamos la sentencia. Los vecinos de esa zona lo oyeron muchas veces.

Posteriormente, cuando nos conducían para el aeropuerto, o a tomar el avión rumbo a Isla de Pinos, interpretamos la Marcha. Fue algo que consolidó nuestra unidad, en las cárceles y fuera de ellas.

Tiempo después, sustituimos del himno la palabra Oriente por Cuba, y decidimos ponerle definitivamente, Marcha del 26 de Julio

MODELO PRESIDIO

Casi dos años permanecí entre rejas, con el signo de la muerte presente en las torturas a que me sometieron, pero con la convicción de seguir la lucha al precio que fuera.

-El 12 de febrero de 1954, Juan Almeida vio desde una ventana la llegada de Fulgencio Batista y Zaldívar, y corrió a informarlo a Fidel. Al principio no sabían qué hacer para brindarle una lección inolvidable. Por fin se acordó cantar el Himno y gritar ¡asesino!

Cuando Almeida alertó ¡Ya está aquí! Los moncadistas, desafiantes, entonamos la marcha, no tardaron en unírsenos las voces de otros presos.

-De inicio, el tirano creyó que se trataba de una alegre bienvenida pero, en la medida que prestó atención a la letra, empezó a gritar “!Los mato!”.

-Lo demás era de esperar – relata sonriente Cartaya- a la mañana siguiente leyeron un listado: Ramiro Valdés, Oscar Alcalde, Ernesto Tizol e Israel Tápanes. Por ser domingo, algunos creyeron que se trataba de visitas familiares. Nada más lejos: fueron a parar al Pabellón Dos, en celdas individuales de castigo. No tardaron en buscar a Fidel. Después, me tocó a mí.

“¿Así que tú eres el autor de la mierda esa que cantaron al general? Pues ahora tienes que cantar para nosotros. 

-Me negué, y el teniente Perico Montesinos y Cebolla, un condenado a más de 100 años de prisión por asesinatos, y que fungía como “mayor”, se aproximaron.  Resuelto grité: “Si se acercan, les voy a dar”. El asesino miró a los suyos. Mis seis pies y 200 libras de peso, los hicieron reflexionar, y se retiraron.

-A media noche regresaron con refuerzos. Me desnudaron y recibí un aluvión de patadas y golpes de “bichos de buey” hasta quedar inconsciente por largas horas.

LA GRABACIÓN

Agustín Díaz Cartaya en el acto por el 26 de Julio de 1993

Después que abandoné aquel destierro, como le llamo a esos días en el presidio Modelo, todo fue muy difícil. En la calle la situación seguía igual o peor. Por dos veces más estuve en la prisión del Castillo del Príncipe, pero aun allí, aproveché el tiempo, copiando centenares de textos del himno y repartiéndolo entre los presos políticos; de esa forma fue dándose a conocer por el pueblo. 

Un hecho trascendental, de gran valor histórico, resulto la grabación del disco con el Himno del 26 de Julio. Ese mérito correspondió a Carlos Faxas, entonces secretario general de la Asociación de Músicos de Cuba.

La arriesgada misión tuvo fuertes contratiempos. En 1956 logró entrevistarse con un compañero apodado El Chino, quien había estado preso en Isla de Pinos y era expulsado del país. Este tenía el texto de la música, Faxas supo arreglárselas para conversar con él, Burló la policía en el propio aeropuerto y con tremendo riesgo permaneció una hora precisando lo más mínimo de la Marcha. El Chino salió hacia Europa con su encomienda.

-Faxas copió centenares de ejemplares. Difundió la música entre las orquestas, e incluso, se decidió a grabar un disco con acompañamiento de coro y orquesta. Ya a principios de 1957, las condiciones estaban preparadas. Carlos Faxas era jefe de la sección de repertorio de la emisora Radio Cadena Habana. La noche del 14 de febrero, las puertas de la emisora se abrieron para que cuatro voces, tres músicos y el propio Faxas, se concentraran en su objetivo hasta casi el amanecer.

-La grabación se envió al extranjero donde una casa de discos se encargó de su impresión y difusión.

Mientras, las ondas de la emisora guerrillera Radio Rebelde, diariamente dejaban escuchar las notas del himno, yo me mantenía en la clandestinidad, trabajando bajo las orientaciones de la Dirección del M-26-7. En 1958, se decidió que me incorporara a la lucha guerrillera en la Sierra de los Órganos, en Pinar del Río, y allí recibí el amanecer del Primero de Enero.

NUEVO HIMNO 

Al cumplirse el décimo aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Fidel se reunió con aquellos combatientes. En esa oportunidad me dijo: -“Cartaya, estás como el compositor de la Marsellesa. Ya tú no haces nada. ¿Qué te pasa?”

-No crea, Comandante –respondí-, tengo algo nuevo: La Marcha de la América Latina.
-Me pidió que la cantara. Apenas la escuchó, vi en su rostro la misma alegría que 10 años atrás, cuando escuchó el otro himno.
-Me gusta esa marcha –señaló-.Oye, Almeida: ¿Qué te posibilidad hay de tocarla mañana en el acto central por el 26?
-Muy pocas Fidel, poquísimas -observó el aludido-. El jefe de la Revolución, como si no hubiera escuchado la respuesta, fue categórico:
-“Está bien, Almeida, entonces, a las 3 de la mañana llévamela a la casa”.

-Ni que decir que desde ese momento nos movilizamos. Buscamos arreglistas, copistas, al coro de la CTC. Lo que hizo alta. Los ensayos se iniciaron de inmediato, y al rato, la grabación. A las 2 de la mañana, Fidel tenía la placa del disco. La Marcha de la América Latina se escuchó por primera vez aquel 26 de Julio del año 1963, en una de las grandes concentraciones de la Plaza de la Revolución.

 

 

 

En el corazón de Fidel y los Moncadistas, las doctrinas de Martí

Saliendo-del-Presidio-Modelo-de-la-Isla-de-Pinos

Santiago de Cuba,  8 jul (ACN) Para evocar a José Martí, a Fidel Castro y a los participantes en la gesta heroica del Moncada, el 26 de Julio, la frase “Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro” es la que mejor sintetiza el sentir patriótico y el afán de defender las causas más sublimes.

Pronunciada por el joven y valiente abogado, en el juicio por los sucesos  de 1953, que  clasifica entre los acontecimientos más relevantes en la historia del continente, en la segunda mitad del siglo XX, ese mensaje es fiel reflejo de la estirpe de esos dignos hombres y mujeres y de la devoción martiana.

La frase es muy conocida, pertenece al patrimonio latinoamericano, está incluida en La Historia me absolverá,  uno de los documentos más leídos por el pueblo de la Isla por el valor humano, testimonial y de denuncia, impactante por sus argumentos y las acusaciones que entrañaba.

Fidel hizo enmudecer a los adversarios en el juicio, ocurrido el 16 de octubre de 1953, al expresar: “De igual modo se prohibió que llegaran a mis manos los libros de Martí; parece que la censura de la prisión los consideró demasiado subversivos. O será porque yo dije que Martí era el autor intelectual del 26 de Julio?.

Y ampliaba: ¡“No importa en absoluto! Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos”.

El audaz joven respaldaba su autodefensa en la acción y en el pensamiento de otro cubano de singular postura y sueños libertarios, nacido un siglo antes,  y a cuyos ideales eran fieles continuadores los de la Generación del Centenario, quienes estuvieron dispuestos a morir para que él siguiera viviendo en el alma de la Patria.

Una respuesta enérgica y valiente al testamento político de José Martí  resultó el asalto al cuartel Moncada, que no se circunscribía a un cambio de un tirano por un presidente al frente de la República, con un consejo de ministros, un congreso y un ejército a la usanza de la democracia representativa de la época.

Encarnó el ideario martiano el aliento político e ideológico que impulsó la lucha de liberación nacional, con un basamento auténtico y propuestas concretas para propiciar transformaciones radicales en la nación.

Otro supremo interés respondía a que el pueblo pudiera acceder a las diversas esferas del saber, la cultura, la salud; tener un trabajo decoroso y elevar su nivel y calidad de vida.

Combatientes de esa gesta como los hermanos Haydée y Abel Santamaría habían expresado abiertamente su profunda vocación martiana, una convicción que los hizo asaltar la fortaleza militar para que Martí no muriera en el año de su centenario, para tratar de emprender después el cumplimiento del programa del Moncada.

La significación histórica de la  epopeya  se expresa en La Historia me absolverá, que define las características y magnitud del Programa de la Revolución desde que Fidel le adjudicara al Apóstol la autoría intelectual del asalto hasta la reflexión sobre la situación de la Isla en la seudorrepública.

Su trascendencia también está en que fue el motor pequeño que impulsó y dio alas al motor grande de la Revolución para despertar el archipiélago dormido desde hacía tiempo; y hacer saber la existencia de una vanguardia y un líder, que esgrimían la táctica de la lucha armada para combatir los males de Cuba.

Fidel y sus compañeros de armas en la denuncia de la paupérrima situación económica, de pobreza extrema, insalubridad, de injusticia social y analfabetismo que resumían el panorama nacional, fueron fieles discípulos de las enseñanzas martianas de que: “Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.