En el corazón de Fidel y los Moncadistas, las doctrinas de Martí

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Santiago de Cuba,  8 jul (ACN) Para evocar a José Martí, a Fidel Castro y a los participantes en la gesta heroica del Moncada, el 26 de Julio, la frase “Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro” es la que mejor sintetiza el sentir patriótico y el afán de defender las causas más sublimes.

Pronunciada por el joven y valiente abogado, en el juicio por los sucesos  de 1953, que  clasifica entre los acontecimientos más relevantes en la historia del continente, en la segunda mitad del siglo XX, ese mensaje es fiel reflejo de la estirpe de esos dignos hombres y mujeres y de la devoción martiana.

La frase es muy conocida, pertenece al patrimonio latinoamericano, está incluida en La Historia me absolverá,  uno de los documentos más leídos por el pueblo de la Isla por el valor humano, testimonial y de denuncia, impactante por sus argumentos y las acusaciones que entrañaba.

Fidel hizo enmudecer a los adversarios en el juicio, ocurrido el 16 de octubre de 1953, al expresar: “De igual modo se prohibió que llegaran a mis manos los libros de Martí; parece que la censura de la prisión los consideró demasiado subversivos. O será porque yo dije que Martí era el autor intelectual del 26 de Julio?.

Y ampliaba: ¡“No importa en absoluto! Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos”.

El audaz joven respaldaba su autodefensa en la acción y en el pensamiento de otro cubano de singular postura y sueños libertarios, nacido un siglo antes,  y a cuyos ideales eran fieles continuadores los de la Generación del Centenario, quienes estuvieron dispuestos a morir para que él siguiera viviendo en el alma de la Patria.

Una respuesta enérgica y valiente al testamento político de José Martí  resultó el asalto al cuartel Moncada, que no se circunscribía a un cambio de un tirano por un presidente al frente de la República, con un consejo de ministros, un congreso y un ejército a la usanza de la democracia representativa de la época.

Encarnó el ideario martiano el aliento político e ideológico que impulsó la lucha de liberación nacional, con un basamento auténtico y propuestas concretas para propiciar transformaciones radicales en la nación.

Otro supremo interés respondía a que el pueblo pudiera acceder a las diversas esferas del saber, la cultura, la salud; tener un trabajo decoroso y elevar su nivel y calidad de vida.

Combatientes de esa gesta como los hermanos Haydée y Abel Santamaría habían expresado abiertamente su profunda vocación martiana, una convicción que los hizo asaltar la fortaleza militar para que Martí no muriera en el año de su centenario, para tratar de emprender después el cumplimiento del programa del Moncada.

La significación histórica de la  epopeya  se expresa en La Historia me absolverá, que define las características y magnitud del Programa de la Revolución desde que Fidel le adjudicara al Apóstol la autoría intelectual del asalto hasta la reflexión sobre la situación de la Isla en la seudorrepública.

Su trascendencia también está en que fue el motor pequeño que impulsó y dio alas al motor grande de la Revolución para despertar el archipiélago dormido desde hacía tiempo; y hacer saber la existencia de una vanguardia y un líder, que esgrimían la táctica de la lucha armada para combatir los males de Cuba.

Fidel y sus compañeros de armas en la denuncia de la paupérrima situación económica, de pobreza extrema, insalubridad, de injusticia social y analfabetismo que resumían el panorama nacional, fueron fieles discípulos de las enseñanzas martianas de que: “Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.

Fidel y Raúl nunca defraudaron la confianza de su padre

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Por: Equipo Editorial Fidel Soldado de las Ideas

Don Ángel Castro Argiz, en su oficina-comedor, 1956. Foto: Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado/ Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

El libro “Ángel, la raíz gallega de Fidel” escrito por Katiuska Blanco Castiñeira es una historia inspirada en la vida del padre de Fidel y Raúl Castro Ruz.

Ángel Castro Argiz fue uno de los tantos gallegos que dejó atrás la Galicia profunda para buscar fortuna más allá del mar. En su camino, Ángel nunca imaginó que de su propia casa saldría la fuerza para cambiar la suerte de Cuba, la isla que siempre trazó su destino.

Cubadebate y el sitio Fidel Soldado de las Ideas en ocasión del Día de los Padres comparte con sus lectores fragmentos del libro donde se muestra el cariño y la admiración que los hermanos Castro sentían por su padre.

En el mismo se refleja cómo Fidel fue formando su pensamiento sobre la crítica situación económica, política y social en que vivía el país antes del triunfo de la Revolución:

“Todo lo que Fidel definía como urgencias económicas del país lo había aprendido en sus largas conversaciones con los trabajadores del batey y con don Ángel, con quien intercambiaba opiniones sobre los asuntos económicos de la finca y de Cuba. Sus vehemencias justicieras tenían raíz en lo vivido”.

A pesar del riesgo que correría en las acciones revolucionarias, sus padres nunca dejaron de apoyar a los hermanos Castro en sus ideales de justicia:

“Fidel presentía en su padre una intuición, pero don Ángel no le dijo nada, como quien valora inestimable y vital el silencio. Fidel nunca intentó convencer a sus padres de sus ideas políticas, su lucha les causaría grandes sufrimientos, pero confiaba en la sensibilidad fuerte de Lina y en la capacidad de don Ángel para apreciar los hechos políticos, los acontecimientos históricos en la vida de un país. Con esa convicción se despidió de ellos sin mirar atrás y sin saber que aquel sería su último encuentro con el viejo”.

(…)

“Don Ángel los apoyaba. Estaba preocupado, intranquilo, pensando que las dificultades para sus hijos eran muy grandes y que tal vez morirían, pero aún así estaba de acuerdo con su lucha”.

En todo momento estuvo de manifiesto el amor entre padre e hijo:

“Fidel sabía que sus padres se inquietaban por ellos. La preocupación les nublaba la tranquilidad y les quitaba el sueño. Los viejos tenían la niebla del mar en el pensamiento y su ánimo solo cambiaría con el regreso de los hijos. Por eso, Fidel valoraba aún más el apoyo de sus padres, su cariño incondicional, su entereza y respeto”.

Don Ángel siempre confió en que Fidel regresaría desde México para lograr la definitiva victoria:

“En la casa no existía duda de que Fidel regresaría a Cuba ese año. Lo conocían demasiado bien. El viejo pasaba el tiempo pendiente de la noticia, del regreso, como en la historia de la Biblia, en que el padre iba todas las tardes a un alto y aguardaba ansioso el retorno del hijo pródigo, aquella parábola poética del Antiguo Testamento, que tanto había impresionado a Fidel de niño”.

Las cartas escritas por Fidel fueron leídas en innumerables ocasiones por su padre:

“Don Ángel sacó de una cajita de madera los papeles conservados como reliquia en el velador, junto a la cama. Releyó las cartas de sus hijos, escritas mientras esperaban el juicio o después, cuando ya estaban recluidos en el Presidio Modelo, en la Isla de Pinos. Fue repasándolas con la vista y con las manos, una por una, en un gesto de cariño”:

Prisión de Oriente
Septiembre 23 de 1953

Sr. Ángel Castro
y Sra. Lina Ruz.
Birán

Mis queridos padres:

Espero me perdonen la tardanza en escribirles, no piensen que es por olvido o falta de cariño; he pensado mucho en ustedes y sólo me preocupa que estén bien y que no sufran sin razón por nosotros.

El juicio comenzó hace dos días; va muy bien y estoy satisfecho de su desarrollo. Desde luego es inevitable que nos sancionen, pero yo debo ser cívico y sacar libre a todas las personas inocentes; en definitiva no son os jueces los que juzgan a los hombres, sino la Historia y el fallo de ésta será sin duda favorable a nosotros.

He asumido como abogado mi propia defensa y pienso desenvolverla con toda dignidad.

Quiero por encima de todo que no se hagan la idea de que la prisión es un lugar feo para nosotros, no lo es nunca cuando se está en ella por defender una causa justa e interpretar el legítimo sentimiento de la nación. Todos los grandes cubanos han padecido lo mismo que estamos padeciendo nosotros ahora.

Quien sufre por ella y cumple con su deber, encuentra siempre en el espíritu fuerza sobrada para contemplar con serenidad y calma las batidas adversas del destino; éste no se expresa en un sólo día y cuando nos trae en el presente horas de amargura, es porque nos reserva para el futuro sus mejores dones.

Tengo la más completa seguridad de que sabrán comprenderme y tendrán presente siempre que en la tranquilidad y conformidad de ustedes está siempre también nuestro mejor consuelo.

No se molesten por nosotros, no hagan gastos ni derrochen energías. Se nos trata bien, no necesitamos nada.

En lo adelante les escribiré con frecuencia para que sepan de nosotros y no sufran.

Los quiere y les recuerda mucho: su hijo

Fidel.

Fidel y Raúl nunca defraudaron la confianza de sus padres, Lina Ruz y Don Ángel Castro vivieron siempre orgullosos de sus hijos y sus convicciones de lucha contra las injusticias.

Para conocer más sobre el ideario del líder de la Revolución cubana visite nuestro sitio Fidel Soldado de las Ideas. Síganos en Facebook y Twitter.

Arrecia la CIA acciones contra la Revolución Cubana

 

Arrecia la CIA acciones contra la Revolución Cubana
Foto: Razones de Cuba
Como en los años 60 del pasado siglo XX, la CIA retoma sus planes contra la Revolución cubana, algunos copiados de aquellos que nunca tuvieron resultados.
Con el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, la CIA y el actual mandatario de Estados Unidos, intensifican sus acciones anticubanas, echándole mano a cuanto fantoche aparezca en el camino y se preste a cumplir sus órdenes.
Como arma fundamental mantienen la guerra económica, con la ilusión de que el pueblo se lance a las calles y exija cambios.
Una de las medidas a las que más empeño ponen, son los falsos ataques acústicos y consecuencias en salud hacia sus diplomáticos en La Habana, algo que no pueden demostrar, pero mantienen el tema en cartelera para ahuyentar los turistas y afectar la economía cubana. Para que nadie olvide el asunto, ahora repiten el libreto en China, a riesgo del costo político que eso pudiera conllevarles.
Sobre eso, recientemente Tomás Regalado, periodista y político, de origen cubano radicado en Estados Unidos, declaró en el Interamerican Institute for Democracy (IID):
«Actualmente existen oportunidades coyunturales para debilitar a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua».
«Tras las sanciones y alertas de viaje a Cuba emitidas desde los EE.UU., lo único que está dando renta en Cuba, son los cruceros, porque los turistas que quieren ir a Cuba no quieren ir a los hoteles por temor a ser penalizados por el Departamento del Tesoro. De modo que la gente se queda en los cruceros. Algunas sanciones están dando resultados».
El IID se dedica al estudio de la política exterior de los EE.UU. hacia las denominadas «dictaduras» del continente, y es dirigido por Carlos Alberto Montaner, terrorista cubano.
Unido al recrudecimiento de su guerra económica y mediática contra Cuba, la CIA intensifica otras medidas para estructurar una «oposición» interna entre los jóvenes y artistas.
Entre los asalariados que más financian actualmente está Rosa María Payá, devenida en «refugiada política» en Miami, por ser la única figura joven que pueden mostrar ante el mundo como «disidente» cubana, a pesar de no residir en la Isla, nunca fue miembro de grupitos contrarrevolucionarios, estudió en la Universidad de La Habana y no es aceptada por elementos «disidentes» de larga data al servicio de los yanquis.
Rosa María en poco tiempo ha recibido un apoyo total de la CIA y políticos como Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, fue enviada a múltiples países europeos y latinoamericanos, incluso bajo solicitudes del Departamento de Estado es recibida por políticos y miembros del Parlamento Europeo.
Esa «refugiada política» hecha a la medida de las necesidades yanquis, sustituyó a Yoani Sánchez, quien en el 2004 fue reclutada por Carlos Alberto Montaner, siendo igualmente paseada por el mundo, y sin éxitos pasó al olvido.
En los actuales planes de la CIA, Rosa María fue dirigida a participar en el evento Teen Vogue Summit, organizado por la revista Vogue, el pasado 1ro de junio en New York, donde expuso el proyecto Cuba Decide, pero sin resultados que mostrar.
Teen Vogue Summit tuvo este año una agenda para intercambiar sobre temas del control de armas, la reforma migratoria y el cambio climático.
Rosa María, igualmente fue llevada recientemente a una reunión con el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, miembro del Partido Republicano y fuertes relaciones con Marco Rubio. En dicho encuentro la «refugiada» solicitó que la OEA prestara atención a lo que ella denomina «crisis democrática» que vive la Isla, matriz de opinión que la CIA está conformando, para crear condiciones a futuras acciones internas con sus asalariados y para lo cual aspira a emplear los twists y los SMS, tal y como hacen hoy en Venezuela y Nicaragua.
El encuentro con el embajador yanqui estuvo auspiciado por la organización anticubana Freedom House, financiada por la CIA, tras la NED y el Departamento de Estado, donde Payá Acevedo se presentó como «presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia», cargo que le asignaron para darle representatividad y justificar su presencia en actividades de la región, solicitándole a los miembros de la OEA que, además de tomar medidas contra Venezuela, lo hagan igualmente hacia Cuba para «poner fin a la represión y la falta de libertades».
Siguiendo ese libreto, Rosa María expresó «la necesidad de recuperar un sistema democrático e instó a la OEA y sus estados miembros, a no reconocer como representantes del pueblo cubano a los miembros de la Asamblea Nacional, ni a Miguel Díaz-Canel, por no haber sido elegidos bajo un sistema con garantías democráticas».
Trujillo, en su posterior intervención ante la Asamblea de la OEA, expuso: «los países de las Américas tienen que aceptar que Cuba es la madre de todo mal, referente al debilitamiento de la democracia en el continente y las violaciones de derechos humanos».
Otra línea de trabajo de la CIA es sobre el sector artístico-intelectual, donde la artista plástica Tania Bruguera, tiene la cara visible en busca de captar adeptos para sus planes.
En ese sentido, lo más reciente es su oferta de financiamiento a cineastas cubanos, para «promover la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas noveles de comunidades poco representadas, a contar sus historias».
Afirmó que le dará prioridad a «proyectos con temas sociales acuciantes en la Cuba de hoy y del futuro, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, color de la piel, forma de pensar, estatus socioeconómico y procedencia geográfica».
Como financista del proyecto aparece el Instituto Internacional de Artivismo Hanna Arendt (INSTAR), engendro creado para sustentar esa estrategia subversiva como «un espacio de alfabetización cívica en la Isla, resultado de la acción pública #YoTambienExijo».
Tampoco habrá resultados favorables para la CIA, porque los cubanos empuñarán siempre su espada victoriosa, porque como afirmó José Martí:
«Lengua, tenemos todos; pero espada pocos». (Tomado de Razones de Cuba)

Raúl Castro: La unidad es nuestra principal arma

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La Habana, 11 jun (ACN) El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, intercambió con los miembros del Secretariado del Comité Central, los primeros secretarios de los comités provinciales y municipales de la organización, y otros funcionarios de la estructura auxiliar del Comité Central, de las organizaciones de masas y la Unión de Jóvenes Comunistas, al término de una reunión de tres días en la Escuela Superior del Partido Ñico López, en la capital.
“La unidad es nuestra principal arma”, expresó Raúl durante el intercambio en el que compartió, durante casi tres horas, algunas ideas acerca del tenso escenario internacional, marcado por conflictos en varias partes del mundo; la aplicación de las llamadas guerras no convencionales para derrocar gobiernos; la situación en América Latina, así como hechos históricos que marcaron a nuestro país, entre ellos el derrumbe del campo socialista a finales de la década del ochenta del siglo pasado, según información de la periodista Leticia Martínez Hernández.
Destacó que el arma principal de la Revolución ha sido siempre la unidad y que, ante cualquier coyuntura internacional adversa, Cuba seguirá luchando y defendiendo sus principios.
Al recordar los difíciles momentos que se vivieron durante los años del Periodo Especial y que causaron manifestaciones de desaliento entre algunos cuadros, Raúl subrayó que “hay que morir combatiendo, hay que luchar siempre con la frente en alto, porque esa ha sido nuestra principal convicción”.
Reiteró que el tema económico es en la actualidad el frente principal de trabajo, porque de él dependen todos los demás. Insistió en enfrentar abiertamente los problemas, abrir la mentalidad y actuar con optimismo ante cualquier circunstancia.
Ejemplificó con varios programas que desde hace algunos años emprende el país para su desarrollo, entre ellos el turismo, sobre todo en la cayería al norte de la región central del país, Varadero, La Habana y más recientemente en Holguín.
Entre otros temas, el Primer Secretario del Comité Central del Partido se refirió a la política de cuadros y la necesidad de continuar promoviendo mujeres y personas mestizas y negras a cargos decisorios. De manera particular, alabó el papel de las féminas en todos los tiempos de la Revolución, su audacia, preparación, poder de organización y convocatoria.
Comentó que para él constituía un privilegio poder reunirse con los cuadros partidistas, tanto de las provincias como de los municipios, por lo que ellos representan para el país, actividad que se acordó realizar anualmente.
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Junto a Raúl en este encuentro también estuvieron el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y el segundo secretario del Comité Central, José Ramón Machado Ventura.
Durante estos tres días, los primeros secretarios de los comités provinciales y municipales reunidos en la capital debatieron acerca del funcionamiento de la organización, el papel de vanguardia de los militantes, el cumplimiento de los acuerdos del Sexto y Séptimo Congresos, las prioridades del trabajo político-ideológico, así como la atención del Partido a las actividades de educación, ciencia, deporte, transporte, industria, construcción, entre otras.
Igualmente recibieron una información sobre los análisis que actualmente realiza la Comisión encargada por el Parlamento para la redacción del Anteproyecto de Constitución de la República y el desarrollo de la consulta popular sobre el posible texto de la Carta Magna, proceso que estará encabezado por el Partido.
Según evalúo el segundo secretario del Comité Central, fue esta una reunión productiva, donde todos los asuntos se trataron con objetividad. Destacó el arduo trabajo que tiene que desplegar la organización en los meses venideros con la reforma constitucional y el apoyo a la celebración próximamente de varios congresos de las organizaciones de masas del país.
Recalcó la necesidad de que los cuadros del Partido dialoguen más con la gente, conozcan todo lo que está pasando en los territorios y se adelanten a los problemas, en ello radican los verdaderos cambios en nuestros métodos de trabajo, concluyó.

Confesiones desde la verdad

Por Oscar Álvarez
Fotos: Joyme Cuan
Un día del pasado siglo, Serpa partió de su amada Cárdenas, ese pequeño trozo de la geografía matancera donde le tocó nacer el 10 de octubre de 1966. En ese momento pocos le conocían y nadie le tildaba de traidor.
La Isla de la Juventud es el terruño a donde va, ahí trabaja como inspector y disfruta de la compañía de su hija. Vive en un mundo lleno de sueños por cumplir, al alcance de su mano, hasta que un raro susurro llega a su oído, le estremece. Ocurre en él una inexplicable metamorfosis y su vida se pone de cabeza.
Sus ojos cobran un tinte extraño, la voz habla otro “idioma”, uno donde la Patria parece no importar. Es el año 2001, Carlos Manuel Serpa Maceira se transforma de forma inexplicable. En su interior nace “Emilio”, mientras ve morir a su tío Emilio: el hombre quien lo crió, combatiente de la lucha clandestina contra Fulgencio Batista y en los sucesos de Playa Girón.
“Extiende los brazos” a varios grupos de asalariados del imperio existentes dentro de Cuba, finalmente se torna reportero de Radio Martí. Se escucha su voz alabando las “proezas” de los “luchadores por la libertad de Cuba”. Los amigos de toda la vida dejan de serlo, le señalan con el dedo, se alejan, le dan la espalda; la palabra traidor resuena en las calles por donde pasa. Sus nuevas labores le obligan a establecerse en La Habana.
Estrecha vínculos dentro de la contrarrevolución. En más de una oportunidad se ve precisado a escapar de la ira del pueblo por tildarlo de traidor; pierde a su pareja, por dentro su dolor es inmenso, un dolor que solo el “Emilio” escondido en medio del pecho le ayuda a soportar. Durante 10 años sufre el distanciamiento de su madre. Solo “Emilio” le puede dar consuelo. Calla mientras grita las mentiras de otros, y a su vez susurra, en el oído indicado, las verdades que no se pueden gritar, pero no pueden permanecer ocultas.
El 26 de febrero de 2011, tras 10 años de vivir bajo una piel falsa, las dos mitades de Emilio, la interna, la cual siempre le dio fuerzas para vivir como un agente de la seguridad del Estado, y la externa, la que sus “amigos” de la SINA creían muerta y enterrada, se unen.
Media hora antes del adiós definitivo, Serpa le asesta a la mal llamada Radio Martí la más colosal de sus estocadas. Ajenos aun a su verdadera identidad, le permiten entrar en directo.
En medio de su intervención, su discurso cambia y la voz se vuelve un trueno cuando dice: “Quiero denunciar la brutal campaña que lleva el imperialismo norteamericano contra la Revolución Cubana.
¡Viva Fidel, viva Raúl, libertad para los cinco héroes prisioneros del imperio. Patria o Muerte VENCEREMOS! Les habla el agente Emilio de los Órganos de la Seguridad del Estado”.
Por fin pudo sentir los brazos de la madre. En la garganta siente un nudo inmenso, los ojos se llenan de lágrimas. Le dice a la hija cuan orgulloso está de ella. Visita su natal Cárdenas, pone en la tumba del tío una mano en señal de respeto, sobran las palabras. Sus sueños comienzan a hacer realidad.
En fecha mucho más reciente, este 30 de mayo, Vladimir Sauri Bermúdez, Coordinador Provincial de los Comités de Defensa de la Revolución, entregó a Carlos Manuel Serpa Maceira la credencial de delegado directo al IX Congreso de los CDR. Un reconocimiento el cual, confiesa, le tomó por sorpresa pues “en este pueblo hay muchas personas con méritos para tener esa distinción, la cual solo será entregada a 18 cederistas en todo el país”.
El acto se realizó en la Comunidad Granma, en el Consejo Popular Versalles–Coronela, en el municipio de La Lisa, a pocos días del 6 de junio cuando se creó, en el año 1961, el Ministerio del Interior (Minint), órgano al cual pertenece el Departamento de Seguridad del Estado.
Tal distinción constituye un reconocimiento para todos los hombres y mujeres quienes durante años, desde el anonimato, han defendido y defienden a la Revolución. Cuando la voz de Serpa se escuche en las sesiones del congreso cederista, estarán reflejados las voces, los sentimientos, el amor por la Patria de los miembros del Minint, estará presente el orgullo de sabernos cubanos.

Presentan libro La historia me absolverá en ciudad griega

Atenas, 4 jun (PL) El volumen La historia me absolverá, en griego, lanzado por la editorial Diethness Vima (Foro Internacional) y con prólogo de la embajadora de Cuba, Zelmys María Domínguez Cortina, se presentó en la ciudad Katerini.
En el acto celebrado en la librería To Mati, la jefa de la misión diplomática cubana agradeció a los organizadores: Kiriakos Provatides, propietario del establecimiento; Costas Sanidas, de la Asociación Cultural José Martí, y Bobbis Misailides, de la editorial.Expresó que La historia me absolverá es el alegato de autodefensa de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución cubana, ante el juicio en su contra iniciado el 16 de octubre de 1953 por los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente, el 26 de julio de ese año.

Añadió que el volumen incluye documentos del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), del 17 al 22 de diciembre de 1975, y destacó la vigencia de esos textos en el proceso de la revolución cubana, la situación actual en su país y la lucha contra el injusto bloqueo económico, comercial y financiero de hace casi seis décadas impuesto por Estados Unidos, entre otros temas.

El consejero de la Embajada cubana, José Oriol Marrero Mártinez, además de saludar la presencia de cubanas residentes en la ciudad, explicó las circunstancias políticas que desembocaron en el Moncada.

En un posterior entrevista para el diario local Olympion Vima (Foro de Olimpos), ambos funcionarios abordaron temas referidos a la Historia me absolverá, su contenido y trascendencia para el proceso cubano, varios elementos históricos, entre ellos las razones sobre la existencia del partido único, y las características del sistema electoral cubano.

También los logros de la revolución en diversas esferas, las relaciones bilaterales de Cuba con Grecia y América Latina, los vínculos con Estados Unidos y el enfrentamiento diario al bloqueo y sus consecuencias.

Editado por María Candela

Cuba no necesita ser liberada. Respuesta a Mike Pence.

Escrito por: Jennifer Blanco
Queridos lectores acabo de leer un artículo el cual lleva por título ´´Liberar a Cuba, Venezuela y Nicaragua es prioridad para Estados Unidos según Mike Pence ´´. En el mismo el vicepresidente de los EE.UU plantea que es tarea primordial para  su gobierno librar a estos países de las dictaduras en que están viviendo. En su discurso dice algo en el cual estoy completamente de acuerdo con él, aunque él interprete la realidad de manera diferente a mí. El plantea que en nuestro país está vigente el legado del Comandante Fidel Castro  que es como una nube que nos envuelve. Señor Pence: el legado del comandante está y estará siempre con los cubanos, todos sin excepción de mike.jpgninguno de nosotros  tenemos mucho que agradecerles a Fidel Castro y todos los héroes de la Revolución Cubana. Decirle que Cuba no necesita liberarse nosotros fuimos libres, independientes y soberanos el día 1ro de Enero de 1959 cuando triunfó la Revolución Cubana. A usted  y a todo el gobierno norteamericano lo que le duele es que una isla tan pequeña como la nuestra y tan cercana  ha logrado mantener su carácter socialista por más de  medio siglo. Cuba ha conseguido ser ejemplo en América Latina, el Caribe y el mundo entero por toda la ayuda prestada en calidad humana; ya sea con médicos, enfermeras, maestros, deportistas entre otros tantos servicios prestados. Les duele que fuimos nosotros los que les propiciamos su primera gran derrota en América Latina, que a pesar de haber intentado en 659 veces quitarle la vida a nuestro comandante todos le fallaron, les duele además que aún y cuando nos tienen bloqueados somos un país prospero en el cual se han alcanzados innumerables logros tanto en la Medicina como en el Deporte y la Educación. Les duele además que cuando se habla de Cuba se habla con admiración de su pueblo, de sus dirigentes, mientras ustedes mandan misiles a Siria,  Cuba manda 2 toneladas de medicinas y el mundo nos aplaude por eso mientras que a ustedes  les repudian sus actos inhumanos y sangrientos. Pero no solo Cuba, Venezuela y Nicaragua también están en  su blanco, países los  cuales han logrado sacar a miles de familias de la pobreza, les ha dado hogares decorosos donde vivir, le ha devuelto la visión a cientos de miles de personas, ha enseñado a leer y escribir a miles de hombres y mujeres. Por estas razones puedo preguntar de  que nos van a liberar, nosotros ni ningún país necesita ser liberado por los EE.UU. Cuba es y será un país libre y eso es una realidad que van a tener que enfrentar y convivir con ella porque si cuando Fidel estaba vivo no pudieron con nosotros ahora podrán menos por que Cuba entera es Fidel y su legado está más vigente que nunca en todo su pueblo.

TRIBUTO DE LA PRENSA CUBANA A CARLOS BASTIDA

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La Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) rindió homenaje en La Habana a Carlos Bastida Arguello, el último profesional de la prensa asesinado hace 60 años a manos de un sicario del dictador Fulgencio Batista en 1958.

Una peregrinación se realizó hasta el Mausoleo de los Veteranos de la Guerra de Independencia en el cementerio de Colon en la capital cubana, donde se guardan los restos del periodista ecuatoriano.

La general de brigada de la reserva Delsa Esther Pueblas Viltres vicepresidenta de la Asociación de Combatientes de la revolución Cubana ,Aiza Hevia, vicepresidenta primera de la UPEC,Maria Augusta Calle , y Juan Ramón Quintana , embajadores de Ecuador y Bolivia respectivamente encabezaron el tributo.

Una tarja en homenaje al reportero asesinado con 23 años de edad fue colocada por la embajadora ecuatoriana María Augusta Calle y el Premio Nacional de Periodismo 2005 Pedro Martínez Pirez, en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.
En ambas actividades participo Juan Carlos Caamaño, Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) .

Carlos Bastilla Arguello, que llegó Cuba en 1958, logro ascender la Sierra Maestra y estableció contactos con el Ejército Rebelde, e incluso sostuvo un encuentro con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Fue colaborador de las primeras emisiones de Radio Rebelde. A través de esta radio de onda corta y bajo el seudónimo de Atahualpa recio se comunicaba con el pueblo cubano y con la lucha del Movimiento 26 de Julio.

Pensaba viajar a los Estados Unidos, para denunciar los crímenes de la aviación de Batista contra los poblados rurales de la Sierra Maestra, cuando lo sorprendió la muerte. El 13 de mayo de 1958 en el bar Cachet, en el Paseo del Prado habanero un agente del Buro de Investigaciones de la Policía Nacional lo tiro al piso con un puñetazo certero y le disparo a la cabeza y al pecho.

Salió enseguida del ocal y se marchó en el auto patrullero en el que había llegado. Era el cabo Orlando Marrero Suarez, alias Gallo Ronco, hombre cercano al general Pilar García, Jefe de la Policía Nacional. Había estado implicado un año antes en el asesinato del senador antibatistiano Pelayo Cuervo Navarro. El asesino huyo el primero de enero de 1959 hacia los Estados Unidos donde encontró refugio.

Del brutal asesinato de Bastida no se publicó una línea en la prensa de la época, sometida a la más férrea censura.

El asesinato del último periodista en Cuba.

El sesenta aniversario del asesinato del periodista ecuatoriano Carlos Bastida Arguello –el ultimo profesional de la prensa asesinado en Cuba con solo 23  años –a manos de un sicario del dictador Fulgencio Batista  en 1958 constituye hoy un justo motivo para denunciar la muerte de reporteros reprimidos y asesinados en el mundo entero cuando hurgan en aquellos hechos que la gran prensa opta por callar.

En la sede de la Unión de Periodista de Cuba (UPEC) hay una placa  que rinde homenaje a Carlos Bastida Arguello, cuyo crimen no fue denunciado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). El dictador Fulgencio  Batista no fue sentado en el banquillo de los  acusados.

Bastida logro ascender a la Sierra Maestra, y establecer contacto con el Ejército Rebelde, e incluso sostuvo un encuentro con el Comandante en Jefe Fidel Castro  Ruz. Fue colaborador de las primeras emisiones de Radio Rebelde. A través de esta radio de onda corta y bajo el seudónimo de Atahualpa Recio, se comunicaba con el pueblo y con la lucha del Movimiento 26 de Julio.

El reportero ya presentaba un aval periodístico importante, había reportado para distintos periódicos en Republica de Ecuador grandes acontecimientos como los sucesos de Hungría en 1956 y las caídas de las dictaduras de Rojas Pinilla, en Colombia, y de Pérez Jimenez,en  Venezuela.

Pensaba  viajar a  Estados Unidos para denunciar los crímenes de la aviación de Batista contra comunidades rurales de la Sierra Maestra cuando encontró la muerte. El  13 de mayo de 1958, en el bar Cachet, situado en Avenida del Prado entre Virtudes y Neptuno en la capital cubana, un agente del Buro de Investigaciones de la Policía Nacional lo tiro al piso con un puñetazo certero y le disparo a la cabeza y al pecho. Salió enseguida del local y se marchó en el auto patrullero en el que había llegado. Era el cabo Orlando Marrero Suarez, alias Gallo Ronco, hombre cercano al general Pilar García, jefe de la Policía Nacional. Había estado implicado un año antes en el asesinato del senador antibatistiano Pelayo Cuervo Navarro.

De ese brutal asesinato no se publicó  una línea en la prensa de la época, sometida a la más férrea censura. El cuerpo sin vida de Carlos Bastida fue llevado al Necrocomio por órdenes  de la policía.

El colegio de Periodistas de la Habana supo de lo ocurrido y logro, tras  muchos tropiezos, que tres días después le entregaran el cadáver, que fue velado en la funeraria de Calzada y K sepultado al día siguiente  en el panteón de los periodistas en el Cementerio de Colon.

En el libro Andanzas de Atahualpa Recio de la autoría del periodista Juan Marrero González, en la página de presentación al texto  el autor destaca  ¨¨  En los  años del poder revolucionario, desde 1958 no ha ocurrido un hecho semejante en Cuba .Jamás  un periodista ha sido torturado, desaparecido, torturado ¨¨.

El pasado  año fueron asesinados 42 periodistas en nueve países de América Latina y el  Caribe. La lista la encabeza México, e incluye Honduras y Colombia. Y según reportes desde Ginebra en el primer trimestre  de este  año han sido asesinados 44 periodistas, 28  más  que en igual periodo del pasado  año.

Este martes el periodista ecuatoriano Carlos Bastida Cuello será recordados por la Unión de Periodistas de Cuba con una peregrinación  hasta donde se guardan sus restos en el Mausoleo de los Héroes y Mártires de la Revolución en el cementerio Cristóbal Colon de la Habana. También será develada una placa en su honor en el Instituto Internacional de Periodismo ¨¨José Martí¨¨ , fundado hace 35  años en la Habana y donde han cursado maestrías y postgrados centenares de periodistas latinoamericanos y caribeños.

 

Luz de aurora

Luz de aurora

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el comandante Delio Gómez Ochoa, al centro, en el Instituto Tecnológico Calixto García, cuartel del Ejército Rebelde en Holguín, 3 de enero de 1959
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el comandante Delio Gómez Ochoa, al centro, en el Instituto Tecnológico Calixto García, cuartel del Ejército Rebelde en Holguín, 3 de enero de 1959

Fecha:

16/08/2003

Fuente:

Cubava.cu

Autor:

Apenas se produjo el desembarco del Granma el gobierno de Batista puso gran empeño en hacer creer a la opinión pública, que ni Fidel ni Raúl habían venido al frente de los expedicionarios, y cuando ya no pudo ocultar por más tiempo la presencia del jefe rebelde en el teatro de operaciones, echó a rodar la bola de su muerte en combate, y aseguraba que su cadáver sería trasladado a La Habana para exhibirlo públicamente. Se trataba de una artimaña fraguada para desalentar a sus seguidores y simpatizantes.

Después de la sorpresa de Alegría de Pío, que ocasionó sensibles bajas a los expedicionarios del Granma y provocó la dispersión del grupo, un manto de silencio cubrió el desarrollo de las operaciones militares en la Sierra Maestra; al extremo de que en la página 68 de la revista Bohemia del 30 de diciembre de 1956, al referirse a Fidel decía: «Su suerte, muerto en comba-te o refugiado en la Sierra Maestra, constituye una incógnita». En tanto, el ejército de la dictadura asesinaba a cuanto revolucionario caía en sus manos, y los libelos «Tiempo en Cuba», de Masferrer; «¡Ataja!», de Alberto Salas Amaro; y Otto Meruelos y Luis Manuel Martínez, en los espacios que tenían por la radio y la televisión como contumaces voceros de la dictadura ratificaban el infundio. Por lo reiterado de la noticia, la certeza era posible y, sin embargo, pese a la propaganda desplegada, no resultaba creíble para las masas populares.

Apresados todos en las mallas de la incertidumbre, negados a aceptar la información gubernamental, la Dirección del periódico Norte apeló al dinamismo y seriedad de su corresponsal en Manzanillo, Adalberto Infante y, desde el primer momento, se apoyó en el periodista santiaguero Pedro Wilson para obtener noticias frescas sobre los sucesos que se producían, y luego como Enviado Especial mandó al periodista de su Redacción nombrado Gelpi de Castro, hasta donde pudiera llegar… Se trataba de desentrañar la verdad, que tal vez se filtrara por alguna fisura del aparato militar desplegado en el área de operaciones.

El día del desembarco, el dictador Batista había declarado, como para restarle importancia a los hechos, que solo sus-pendería las garantías constitucionales si era necesario en algunos lugares donde se requiriese.

La Redacción del periódico Norte, desde el Director hasta el último de sus empleados, especulaba sobre la posible muerte de Fidel.

En tanto, los días transcurrían lentos, pesados, angustiosos. ¿Qué habrá pasado en realidad? ¿Qué pasará ahora? Eran las preguntas que esperaban respuesta inmediata de la Sierra Maestra.

Y al fin comenzaron a llegar algunos rumores y conjeturas sobre movimientos de tropas y otros hechos, los que permitieron dudar de la certeza de la afirmación acerca de la muerte de Fidel. ¡Algo no estaba claro! Era necesario seguir atando cabos…

Pasados unos días, el Director de Norte tomó la decisión de enviarme a Birán para intentar conocer la opinión de la familia Castro Ruz sobre lo que ocurría en la Sierra, y que permitiera descubrir la verdad, o al menos algún vestigio de ella, en cuanto al destino de Fidel. ¿Estaría dispuesta la madre a hacer un llamado público a todas las madres de Cuba: clamar por la concordia nacional y por la vida de sus hijos perseguidos y asesinados en montes y ciudades?

Nunca había tenido relaciones con la familia Castro Ruz ni siquiera conocía «de vista» a alguno de sus miembros, pero acepté la difícil encomienda. Me asignaron al fotógrafo Armandito Rodríguez y un auto; me dieron instrucciones precisas, y en la mañana del 13 de diciembre de 1956 salimos rumbo a Marcané, donde debía localizar a Ramón Castro para que nos condujera a Birán a fin de lograr el encuentro con la angustiada madre.

Durante el trayecto analizaba la misión que sabía no fácil y sí peligrosa. Estaba dispuesto a cumplirla siempre que no se convirtiera en un instrumento para explotar un trabajo sensacionalista y vender periódicos a costa del dolor y la aflicción de una madre; aunque sabía que la Dirección del periódico no utilizaba esos procedimientos.

En Marcané no fue difícil localizar la casa de Ramón, cuya dirección busqué en la farmacia del doctor Castellanos, al que me unía la masonería; y, además, era el padre de «Bilito» Castellanos con quien había coincidido en las filas del ajefismo, asociación de jóvenes patrocinada por la masonería, el que se había personado en la Causa 37 como defensor de los jóvenes asaltantes al cuartel Moncada.

Ramón me acogió amablemente, pero al conocer el motivo de mi visita me aseguró que su mamá no accedería a la pretendida entrevista. Le insistí, le pedí su ayuda para que me facilitara llegar hasta Birán. «Por mi parte no hay problema, yo los llevo, pero van a perder su tiempo», me dijo. Y nos pusimos en camino.

En Birán aguardamos en la sala de la casona familiar. De su pared central colgaba un gran retrato de Fidel cuya copia había visto publicada recientemente en la revista Bohemia. Ramón se había adelantado para saludar a la familia e imponer a su mamá de nuestra presencia y propósito. Al cabo de unos minutos regresó y nos pidió que pasáramos a una habitación contigua. Las paredes de la casa, toda de madera, eran «medianeras» —no llegaban al techo—, por lo que sin mayor esfuerzo podía escucharse la voz de una habitación a otra. Y el diálogo se inició de esa forma. Pasados unos instantes, desde la habitación aledaña, una voz femenina, de tono seco y firme preguntaba: «¿Y usted qué quiere, periodista?». Rápidamente contesté: «Si me lo permite, deseo conversar con usted unos minutos».

—¿Y de qué quiere hablar conmigo?

—De usted, de su familia, de sus hijos, de la situación que atraviesa el país y de los rumores que corren…

—Yo no quiero hablar con nadie de esas cosas… ¿En qué periódico trabaja usted?

—En el Norte, de Holguín…

—¿Y qué va hacer con lo que yo diga?

—Si usted me lo permite, pues publicarlo.

—¿Y cuánto me va cobrar por eso?

—¿Cobrarle? ¡Nada…! Tanto el periódico como yo personal-mente le quedaríamos muy agradecidos.

Luego supe que, en ocasiones, algunos titulados «periodistas», aprovechándose de las circunstancias, habían visitado a esta familia, especialmente a Ramón y a Lina para «entrevistarlos», pidiéndoles luego considerables sumas de dinero «para comprar papel para la tirada del periódico», ¡y no volvieron a saber de ellos!

Hubo un silencio que se extendió no sé por cuántos segundos, y finalmente apareció en la puerta de la habitación una mujer vestida completamente de negro, con una mantilla o velo también de ese color, sobre la cabeza, un semblante que quería ser duro, pero en el que se notaba el dolor, la ansiedad y la incertidumbre que la embargaban. Los ojos, enrojecidos por la vigilia de largas noches sin sueño. Me puse de pie instantáneamente.

Fidel rinde tributo a sus padres, don Ángel y doña Lina,
y la abuela Dominga que descansan en el panteón cercano a la
casa en Birán, 15 de agosto de 1996

Aquel luctuoso atuendo le hacía parecer con más edad de la que en realidad debía tener.

Ella avanzó hacia un viejo balance, de los llamados comadritas, que estaba frente a mí y se sentó. Ramón hizo la presentación formal, y cuando ella se percató de la presencia del fotógrafo dijo tajante:

—No quiero que me retraten. ¡Yo no quiero fotos!

—Despreocúpese —le dije—. Si usted no quiere fotos no las habrá, y si no quiere que se publique nada de lo que conversemos, no se publicará. ¡Se lo prometo!

La entristecida madre no parecía creer en mis palabras. Le expliqué más detalladamente el motivo de mi visita, de los rumores echados a rodar por el gobierno en relación con la suerte que habían corrido sus hijos Fidel y Raúl, y la del resto de sus compañeros; y también sobre un artículo firmado por Luis Conte Agüero, publicado en esos días en la revista Bohemia, en el que hacía un llamamiento a Fidel para que depusiera las armas y junto a sus seguidores se sumara a las gestiones de paz que se hacían para salvar a la República de la guerra civil… Pero no llegué a terminar la idea que intentaba expresar, pues de una habitación contigua una voz enérgica me interrumpió diciendo que Conte Agüero no era hombre, que era esto y lo otro…, que él no tenía valor de subir a la Sierra y personalmente, cara a cara, hacerle esas proposiciones a Fidel, etcétera.

Sorprendido, miré a Ramón, y este me explicó:

—Es mi hermana Angelita.

Al escuchar aquellas palabras, yo me dije:

—Aquí, hasta las mujeres son bravas.

El ambiente se puso ligeramente tenso. Reanudé mi conversación con Lina, que con el rostro compungido miraba hacia el piso…

—¿Estaría usted dispuesta a pedirles a sus hijos que bajaran de la Sierra? —Pregunté.

—¿Para que los asesinen? —Respondió rápida, y agregó: Como madre sufro esta situación. Pero jamás les pediría que hicieran tal cosa. Ellos han escogido ese camino… ¡Los dos son hombres enteros que luchan por la libertad de Cuba!

Automáticamente recordé a Mariana, cuando en momentos cruciales se dirigió al menor de sus hijos: «¡Y tú, empínate!». Y a Lucía Íñiguez: «¡Ese sí es mi hijo Calixto!». Y volví a mis preguntas:

—¿Estaría usted de acuerdo en dirigir un llamamiento a las madres cubanas para que demanden garantías para la vida de sus hijos…?

—¡Claro que sí! —respondió—. Pero esta situación que vivimos la ha provocado Batista y su camarilla con el golpe de Estado del 10 de marzo, con sus robos, sus crímenes y atropellos!

El momento era difícil. La madre no quería perder a sus hijos en la vorágine de la guerra; ella conocía el parecer y el sentir de ambos… Sabía que no se hundirían en el bochorno de la claudicación. En cuanto al destino de ellos era evidente que desconocía la suerte que habían corrido. El ambiente que allí existía era de incertidumbre y tristeza. Así lo noté en sus rostros.

Yo sabía que se gestaba en la redacción de Norte la sensacional noticia: «¡No ha muerto Fidel Castro!».

Y me atreví a comentar que nadie creía que Fidel estuviera muerto, prometiéndole que si algo llegáramos a saber sobre el particular le llevaríamos la noticia. Promesa que, llegado el momento, cumplí.

Miré fijamente a Lina y pensé en mi madre. Si la vida la hubiera situado en tales circunstancias no me hubiera gustado que alguien la asediara con preguntas y más preguntas en tan duros momentos. Y llevábamos conversando más de media hora y había tomado mis notas. Entonces le dije:

—Ya ve usted, hemos conversado bastante. Ahora dígame: ¿Me permite publicar esta conversación? No me conteste toda-vía, pues le voy a leer lo que he escrito. Leí las notas y ella estuvo de acuerdo. Entonces me atreví a decirle:

—Bueno, señora, y ya que nos conocemos mejor, ¿usted permite que el fotógrafo la retrate?, recuerde que antes le dije que eso lo decidiría usted…

—¿Y para qué quiere usted un retrato mío…?

—Para publicarlo en el periódico con sus palabras. Eso le daría más fuerza a la entrevista.

—Bueno, está bien —respondió algo inquieta, aunque no parecía muy convencida. Y agregó: ¡Pero una sola!

—Como usted diga —respondí. Y dirigiéndome a Armandito le pedí que la retratara. Él disparó dos o tres veces del flash y ella protestó:

—¿Por qué tantas? ¡Le dije que una…!

—Es por si la cámara falla —le contesté.

Al despedirme le di las gracias y prometí mandarle varios periódicos con la entrevista publicada; le reiteré que nada tendría que pagar. Ramón nos llevó de regreso, y durante el camino me dijo que no comprendía cómo yo había podido convencer a Lina para entrevistarla.

—Mi madre siempre ha sido una mujer de carácter fuerte, y verla así, abatida, nos hace sentir muy mal a todos —comentó. Y agregó: Por dentro debe estar destruida.

Así comenzó una larga y sincera amistad. A partir de entonces fui con frecuencia a Marcané y en varias ocasiones coincidí con Lina en casa de Ramón, y conversamos amistosamente. Siempre hablaba de sus hijos.

Tras aquel rostro enérgico había un alma bella y comunicativa. Ya se vislumbraba la proximidad de la victoria. Una tarde almorzábamos juntos en la casa de Ramón. Ella tenía el semblante radiante. No era la misma mujer que había conocido tiempos atrás, en momentos duros.

Me contó que había visitado a Raúl en la Comandancia de Calabaza de Sagua, que lo sentó en sus piernas como cuando era niño; y todo lo decía con tal expresión de alegría que contagiaba. Aquella tarde fue más locuaz que de costumbre. Habló de su vida en el campo, ¡cuánto le gustaba recorrer a caballo por la guardarraya de los cañaverales! Me dijo que una vez estaba en estado de gestación y contrariando la observación de su esposo montó un brioso caballo para «probarlo» en su acostumbrado recorrido, y este de inmediato la tiró de la silla. Y mientras hablaba reía a carcajadas cuando hacía la anécdota, como un niño ríe de sus travesuras. Y continuó:

—¿Sabe usted a quién tenía en ese momento dentro del vientre?

Yo no podía imaginarlo, y me quedé perplejo. Pero ella rápidamente despejó la incógnita:

—¡A Fidel! —dijo—. ¡Y no aborté! ¡Por eso dije entonces que si aquella criatura se había salvado cuando el caballo me tiró era porque iba a ser algo grande en la vida! ¡Y mire usted…!

* Esta entrevista se publicó en la primera página del periódico Norte con la foto de Lina Ruz, sentada, de cuerpo entero, el día 17 de diciembre de 1956, y luego, el 21, el comentarista José Pardo Llada se refirió a ella por la emisora Unión Radio en su noticiero «La Palabra», que se trasmitía a la una de la tarde. Después, el autor la reelaboró para la edición del periódico ¡ahora! del 16 de agosto de 2003. (N. de los C.).