Papel del Partido Comunista en proyecto de nueva Constitución cubana

Escrito por  Prensa Latina
 
 
 
Papel del Partido Comunista en proyecto de nueva Constitución cubana

 
El proyecto de nueva Constitución ratifica el papel rector del Partido Comunista de Cuba como pilar fundamental de la unidad y del orden político, económico y social.
En su artículo 5, el texto sometido del 13 de agosto al 15 de noviembre a una consulta popular establece que ‘El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado’.

La inmensa mayoría de los habitantes de la mayor de las Antillas asume y respalda este concepto, que también es objeto de análisis y debate por estos días, en los cuales en centros de trabajo y estudio, así como en la comunidad, se expresan con libertad opiniones y propuestas en torno al proyecto de nueva carta magna.

Para algunos, el papel rector debería limitarse a lo político, mientras otros -con buenas intenciones o no- apelan a un pluripartidismo que la isla vivió antes de la revolución del 1 de enero de 1959.

‘La gente tiene derecho a plantear lo que piensa de la Constitución, para eso es la consulta, pero quienes vivimos esa época de politiquería, corrupción, individualismo y promesas incumplidas para el pueblo que sufría, nos resulta difícil hablar del regreso a tal escenario’, comentó a Prensa Latina Manuel Rodríguez, un jubilado de 77 años.

Por su parte, la estudiante Gabriela González advirtió que cualquier análisis sobre el ordenamiento político, económico y social de Cuba debe tener en cuenta el cerco que vive el país desde el propio triunfo revolucionario, con el bloqueo de Estados Unidos como el componente más conocido y repudiado.

El desarrollo del país, el bienestar de sus habitantes y la tranquilidad ciudadana no son hijos del pluripartidismo, así solo lo ven quienes pretenden engañarnos y enamorarnos con cantos de sirena para dividir y destruir, precisó.

De acuerdo con la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari Machado, el Partido Comunista de Cuba es garante de la construcción de la patria socialista a la que se aspira en la nación caribeña.

Según declaraciones a la emisora Radio Reloj publicadas por el portal digital de la Asamblea Nacional, la integrante de la comisión parlamentaria encargada de redactar el proyecto de nueva Constitución afirmó que ‘más de un partido desune y rompe la integridad de todos’.

‘Nuestro partido no es electoral, sino representa la vanguardia del pueblo y no está por encima de éste, es símbolo de su unidad, y en él se agrupa lo mejor de las masas’, señaló Mari Machado.

A propósito del tema y de la celebración la víspera del cumpleaños 92 del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro (1926-2016), muchos recuerdan la vigencia de sus palabras cuando expresó: ‘El partido es hoy el alma de la revolución’.
 
También se resalta que el Partido Comunista es continuador del Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí en 1892 para alcanzar la independencia de la isla y crear una república con todos y para el bien de todos.

La Cuba que cambió Fidel

Cuando la Revolución triunfa el Primero de Enero de 1959, encontró un panorama desolador, que nos ubicaba entre los países más pobres de Latinoa­mérica y del mundo.

Sin embargo, gracias a la obra emprendida como parte de las transformaciones revolucionarias bajo la guía de Fidel, todas esas lacras fueron barridas. Para darse cuenta de la magnitud de lo realizado en estos 58 años de Revolución, les proponemos repasar algunos datos:

F
Fuentes: Libro ¿Por qué la Revolución Cubana?, Anuario estadístico de Cuba del 2015, Constitución de la República de Cuba, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Censo de Población y vivienda del año 2012, Ministerio de Educación y Ministerio de Salud Pública.

Falleció el combatiente del Moncada Guillermo Elizalde Sotolongo

Guillermo Elizalde Sotolongo, Asaltante del Cuartel Moncada en entrevista con Juventud Rebelde. Foto: Raúl Pupo/ Juventud Rebelde.
El combatiente revolucionario Guillermo Elizalde Sotolongo, participante de la gesta del Moncada, falleció a las 11:30 horas de la mañana de este sábado 8 de abril, víctima de una distress respiratoria.
De procedencia social extremadamente humilde (su padre era obrero agrícola y su madre ama de casa), nació el 24 de marzo de 1930 en Nueva Paz. Sólo pudo alcanzar el 4to grado. La difícil situación económica lo obligó a hacerse aprendiz de carpintero y a trabajar con su padre en época de zafra.
Fue fundador de la Juventud del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo). Junto a varios compañeros de la zona donde residía se incorpora al movimiento revolucionario que organizó Fidel en el año 1952. Se inicia para él una época de acción y de preparación que incluyó las prácticas de tiro en la Universidad de La Habana y en la finca Santa Elena.
Estuvo entre los asaltantes al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. No fue juzgado por los hechos. Posteriormente, continuó participando activamente en acciones y actividades de la lucha clandestina.
Al triunfo de la Revolución se integra a las Milicias Nacionales Revolucionarias. Trabajó como Coordinador del M-26-7 en Nueva Paz, más tarde ocupa responsabilidades en las estructuras locales de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y el Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS). Fue Presidente del Poder Local en el municipio de Melena del Sur. Ostentaba la condición de Fundador del Partido Comunista de Cuba y fue delegado a su Primer Congreso.
Por los servicios que prestó a la Patria, recibió numerosas condecoraciones, entre estas las medallas Combatiente de la Lucha Clandestina, las conmemorativas por los Aniversarios 10, 20, 30, 40, 50 y 60 de las FAR, 28 de Septiembre y la 50 Aniversario de los Órganos de la Seguridad del Estado.
Atendiendo a su propia voluntad, su cadáver será cremado y el martes 11 de abril, entre las 09:00 y las 11:00 horas, sus cenizas serán expuestas en el Panteón de los Veteranos. A las 11:00 a.m. se le rendirán los honores correspondientes y sus cenizas serán depositadas transitoriamente en el Panteón de las FAR, hasta su traslado definitivo hacia el cementerio de Vegas, del municipio de Nueva Paz, en cumplimiento de su última petición.

Fidel en todas las plazas

Por: Elson Concepción Pérez

La imagen del líder de la Revolución cubana Fidel Castro, presente en el desfile por el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en, La habana, Cuba, el 1 de mayo de 2016. ACN FOTO/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/sdl

La imagen del líder de la Revolución cubana Fidel Castro, presente en el desfile por el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en, La habana, Cuba, el 1 de mayo de 2016. ACN FOTO/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/sdl

Capitalinos desfilan por el Día Internacional de los Trabajadores, en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana Cuba, el 1ro. de mayo de 2016. ACN FOTO/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/sdl

Capitalinos desfilan por el Día Internacional de los Trabajadores, en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana Cuba, el 1ro. de mayo de 2016. ACN FOTO/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/sdl

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Desde Guantánamo hasta Pinar del Río, Isla de la Juventud, La Habana, por todo el país; en plazas de capitales y pueblos, un líder imprescindible siempre estuvo presente en los actos por este Primero de Mayo: Fidel. En pancartas con su foto y sus ideas expresadas a lo largo de más de cinco décadas. En la mención obligada de su accionar cuando desfilaban los trabajadores del Polo Científico creado por él; o los de una fábrica, un hospital, un consultorio de médico de la familia, una escuela o una cooperativa agropecuaria.

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El Congreso no se acabó

Buro politico

Desde el propio documento más importante de la cita, su Informe Central, el compañero Raúl dejaba claro la continuidad de estos intensos días por el futuro de la Patria
Autor: Oscar Sánchez Serra | oscar@granma.cu
20 de abril de 2016 22:04:47
Clausura del VII Congreso del PCC presidido por Fidel y Raul, donde fueron ratificados como primer y segundo secretarios Raúl y Machado.

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El desarrollo y las características del tercer y cuarto Congresos del PCC

Fidel Raul
Una aproximación necesaria a nuestra historia
Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada
Autor: Dr.C. José Antonio Rodríguez Ben* | internet@granma.cu
14 de abril de 2016 21:04:55
Fidel y Raúl durante el IV Congreso del Partido. Foto: Juvenal Balán
Los congresos del Partido Comunista de Cuba han tenido una importancia trascendental en la proyección, la consolidación y el desarrollo futuro de la Revolución. El tercer (1986) y cuarto (1991) Congresos del PCC proyectaron el devenir del país entre los años 1985 y 1996. Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada. En esos años se desarrollaron en el país procesos y tareas esenciales para el futuro de la Revolución; basta señalar dos de ellos:
1. El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, que comenzó por la economía, pero se hizo extensivo a toda la sociedad en su conjunto en un esfuerzo por buscar un camino propio, autóctono y eficiente para el socialismo cubano.
2. El periodo especial, caracterizado por una aguda crisis económica, provocada por la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo y las agresiones de los gobiernos estadounidenses contra la Isla, lo que imposibilitó continuar desplegando en toda su magnitud el proceso de rectificación, al desarrollarse nuevas alternativas y medidas dirigidas a salvaguardar el socialismo, que aunque no coincidieran con las ideas de la rectificación eran imprescindibles.
El III Congreso del Partido se desarrolló en La Habana del 4 al 7 de febrero de 1986, con una sesión diferida a finales de noviembre y los dos primeros días del mes de diciembre del mismo año, para debatir y aprobar el Programa del Partido.
En las valoraciones realizadas en el Informe Central, se reconocieron los avances alcanzados en el quinquenio 1981-1985, a pesar de los efectos negativos que para la economía cubana ocasionaron la intensificación del bloqueo y de las agresiones del imperialismo, la continuada caída de los precios de las materias primas y el encarecimiento de los productos industriales en el mercado mundial capitalista, los fenómenos meteorológicos que afectaron a Cuba y los errores cometidos en la aplicación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.1 También se examinaron críticamente las deficiencias existentes en cada uno de los sectores de la nación, para ser resueltas con el esfuerzo propio del pueblo cubano. Se hicieron profundos análisis centrados en las dificultades que se enfrentaban y sobre la necesaria rectificación de los errores y de las tendencias negativas.
Pese a esos inconvenientes, el apoyo popular a la producción y las relaciones de ayuda y solidaridad establecidas con la URSS, la comunidad socialista y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) determinaron que se mantuviera la tendencia ascendente en el desarrollo económico y en la calidad de vida de la sociedad cubana durante el periodo.
En el documento partidista se destacaron los progresos en las tareas de la defensa de la patria y se distinguió el fortalecimiento de la conciencia revolucionaria, la labor de las organizaciones políticas, sociales y de masas y el papel dirigente del Partido.
Se profundizó en el análisis del panorama mundial existente en esos momentos, en los peligros que amenazaban la paz mundial y sobre la posición de Cuba en el ámbito de la política internacional. Se ratificó la política exterior dirigida por el Partido, caracterizada por su firme sustento en los principios de la Revolución.
También el Informe Central reflejó el trabajo realizado en el cumplimiento de las directivas del quinquenio 1981-1985, destacándose con claridad y precisión las nuevas proyecciones principales a seguir para el siguiente quinquenio y la importancia que tendrían para la estrategia de desarrollo hasta el año 2000.
En el transcurso del evento fueron aprobados los lineamientos económicos y sociales para el quinquenio 1986-1990 y resoluciones sobre la división político-administrativa del país, las mo­dificaciones a los Es­tatutos del Partido Comunista de Cu­ba, la política internacional, así como la resolución sobre el perfeccionamiento del Sistema de Dirección y Pla­nificación de la Eco­nomía, que abar­caba, entre otros aspectos, los re­lacionados con las esferas de la planificación, la financiero-crediticia, el trabajo, los salarios y los estímulos, así como la gestión empresarial de los Organismos de la Administración Central del Estado. Se eligieron los miembros del Comité Central, del Buró Político, del Secretariado y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios del PCC.
Por su parte, la sesión diferida realizada a finales de noviembre y principios de diciembre de 1986 estuvo ca­rac­terizada por el debate sobre la marcha del proceso de rectificación de erro­res y tendencias negativas, con­vocado por el Primer Secretario del PCC, así como por la discusión en torno a las deficiencias en la construcción del socialismo cubano, donde un tema primordial fue la educación. Finalmente, se analizó y aprobó el Pro­grama del Partido Comunista de Cuba, que ofrece un panorama de la lucha del pueblo cubano por la independencia nacional y traza los objetivos y las tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo. Este úl­timo punto abarcaba la estrategia eco­nómica, así co­mo la política a se­guir en la esfera social, la educación, la ciencia y la cultura general; las relaciones exteriores; la defensa de la patria; el trabajo ideológico; y la organización política de la sociedad.
El Congreso finalizó oficialmente una vez concluida la sesión diferida, el 2 de diciembre de 1986, día histórico en que se cumplía el XXX aniversario del desembarco del Granma. Fue clausurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro mediante un discurso en el que, entre otros importantes asuntos abordados, se declaraba la aprobación del Programa del Partido Comunista de Cuba.
El IV Congreso se celebró en el teatro Heredia de la heroica ciudad de Santiago de Cuba entre el 10 y el 14 de octubre de 1991. Por primera vez, una reunión de semejante naturaleza salió de la capital. Las palabras de bien­venida estuvieron a cargo de Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia.
Allí fue proclamado el Lla­ma­miento al IV Congreso del Partido Co­munista de Cuba, leído por el segundo secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, que anteriormente había sido debatido por millones de cubanos.
En esa ocasión no hubo un In­forme Central escrito y el discurso inaugural del compañero Fidel Cas­tro se centró fundamentalmente en el análisis de la coyuntura internacional, caracterizada por el desplome del campo socialista en Europa del Este y los problemas de la URSS, así como la repercusión de estos hechos para la economía cubana y las medidas que se tomarían para la supervivencia de la nación.
El IV Congreso tuvo lugar en uno de los momentos más difíciles del país, por lo que el Primer Secretario del PCC, Fidel Castro, en su discurso inaugural lo denominó con razón, como un “congreso en armas”. En esas circunstancias el pueblo cubano multiplicaba sus esfuerzos en el trabajo y la defensa de la Re­volución.
En las palabras pronunciadas ese día por Fidel, encontramos la convicción de defender el socialismo que prevaleció en ese congreso y en el pueblo cubano, al decir:
“Hoy nos corresponde a nosotros una responsabilidad universal. Somos el único país socialista en medio del occidente, de todo el occidente y de una parte del oriente, el único. Y qué odio nos tienen algunos por la capacidad de nuestro pueblo, de nuestra patria de aceptar ese desafío y de mantener en alto sus banderas y su disposición a defender esas banderas; como hemos dicho otras veces, las más justas y las más humanas que han existido en la historia de la humanidad. Hoy luchamos no solo por nosotros mismos, no solo luchamos por nuestras ideas, sino luchamos por las ideas de todos los pueblos explotados, subyugados, saqueados, hambrientos de este mundo; luego, nuestra responsabilidad es mucho mayor”.2
Al IV Congreso del PCC correspondió el análisis del periodo especial y las medidas implementadas por el proceso de rectificación. Se analizó el impacto que causó en nuestro país la desaparición del campo socialista y ante esa grave situación, se adoptaron las decisiones y las medidas indispensables con el objetivo de resistir y continuar paso a paso el desarrollo de la Revolución. Se llamó la atención sobre las nuevas dificultades y el espíritu de combate que tenía que prevalecer entre todos los ciudadanos del país. También, en sus palabras iniciales, el Primer Secretario se refirió a las consecuencias del bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba y que a partir de ese momento sería más intenso y sus consecuencias mayores.
Durante el desarrollo del evento partidista se debatió y aceptó la entrada de los creyentes en el Partido, el papel de la ciencia en función de nuestro desarrollo, la lucha contra el delito y otros importantes temas.
También se discutieron y aprobaron resoluciones relacionadas con los Estatutos y el Programa del Partido Comunista de Cuba; el perfeccionamiento de la organización y funcionamiento de los órganos del Poder Popular; el desarrollo económico del país; la política exterior y la Resolución que facultaba al Comité Central del Partido para tomar decisiones en correspondencia con la difícil situación que vivía el país, para hacer cumplir el objetivo supremo de salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo.
En la Resolución sobre los Estatutos del Partido se plantearon importantes modificaciones, tales como: Eliminar la estructura del Secretariado del Comité Central; facultar al Buró Político para crear de su seno un grupo de trabajo, el cual tendría a su cargo la atención de los asuntos cotidianos de la Dirección del Partido, lo mantendría al tanto de su gestión, le consultaría y rendiría cuentas en sus reuniones; y eliminar la categoría de miembros suplentes en todos los organismos del Partido y, por tanto, toda mención a ellos en el texto de los Estatutos.
Se eligieron los miembros del Comité Central y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios .
En la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuada en la plaza General Antonio Maceo, en Santiago, el día 14 de octubre de 1991, el Comandante en Jefe manifestó:
“Bajo la dirección de la Revolución y del gobierno socialista, adoptaremos las medidas que haya que tomar para que nuestras fábricas marchen, para que nuestros obreros trabajen, para salir adelante en estas difíciles condiciones, y siguiendo el principio de proteger a todos, de que no quede un ciudadano desamparado en nuestro país, repartiendo lo que tengamos, buscaremos fórmulas para salvar la patria, para salvar la Revolución, para salvar el socialismo. (…) Los hombres pueden morir, ¡pero los ejemplos no morirán jamás!; los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás! Y aquí estamos dispuestos a regar con nuestra sangre nuestras ideas, y ningún ejemplo digno, ninguna idea justa ha sido jamás vencida”.3

* Subdirector de Investigaciones del Instituto de Historia de Cuba.

1 Informe Central al III Congreso del Partido Comunista de Cuba, “El desarrollo económico y social. Economía global”, revista El Militante Comunista, La Habana, abril, 1986, pp. 5-45.
2 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Teatro Heredia, Santiago de Cu­ba, 10 de octubre de 1991.
3 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Plaza, General Antonio Maceo, Santiago de Cuba, 14 de octubre de 1991.

Ocho preguntas sobre el Congreso del Partido

7MO-Congreso-PCC

Interrogantes acerca del importante acontecimiento que tendrá lugar del 16 al 19 de abril en el Palacio de Convenciones
Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu
13 de abril de 2016 22:04:28
1. El Congreso tendrá lugar del 16 al 19 de abril, en el Palacio de Convenciones. ¿Cómo está previsto que transcurran las sesiones? ¿Todo será en plenaria?
Está previsto que la apertura del Congreso el día 16, donde se presentará el Informe Central, sea en plenaria. Pos­te­rior­mente los delegados trabajarán en comisiones, en la tarde del 16 y durante el día 17. El 18 vuelven a sesionar en plenaria, para debatir de conjunto el dictamen del trabajo de las comisiones. La tarde de ese día se dedicará a la presentación, análisis y votación de la candidatura del Comité Central del Par­tido. El 19, también en plenaria, se dará a conocer el Comité Central electo, así como los miembros del Buró Político, el Primer y Se­gundo Secretario. Y se efectuará la clausura del Congreso.
2. ¿Cuántas comisiones habrá? ¿Qué temas discutirá cada una?
Habrá cuatro comisiones. En la primera se discutirá la conceptualización del modelo económico y social socialista cubano. La segunda abordará el plan de desarrollo de cara al 2030, la visión de la nación, sus ejes y sectores estratégicos. La tercera evaluará la implementación de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso y su actualización para el próximo quinquenio y la cuarta valorará la materialización de los Objetivos de trabajo del Partido a partir de su Primera Conferencia.
3. ¿Cuántos invitados habrá? ¿Con qué criterio se seleccionaron?
Habrá unos 280 invitados. El criterio esencial para su selección, más allá del reconocimiento que para cada uno de ellos pers­onalmente significa, es el aporte que por sus conocimientos y experiencia pueden dar a los diversos temas que el Con­gre­so abordará, tanto en el orden económico como social e ideológico. Entre ellos hay cuadros del Partido, diputados a la Asamblea Nacional, representantes de Organismos de la Ad­ministración Central del Estado y nuestra sociedad civil, combatientes, investigadores de centros científicos, profesores universitarios, intelectuales, directores de medios de prensa, entre otros.
4. Se ha planteado que los mil delegados representan al conjunto de la militancia del Partido, y que la edad promedio es 48 años. ¿Quién es el delegado de mayor edad y quién el más joven?
El delegado de mayor edad es José Ramón Fernández, Héroe de la República de Cuba, fundador del Partido y combatiente de una destacada trayectoria. Él tiene 92 años. La delegada más joven es la guantanamera Idaliena Díaz Casamayor, presidenta de un Consejo Popular y diputada a la Asamblea Nacional. Ella tiene 27 años.
5. Entre los mil delegados hay 55 que tienen menos de 35 años. Eso significa el 5,5 % del total. ¿No son pocos?
Es natural que para asistir a eventos de esta naturaleza se elija como regla a compañeros que acumulan una experiencia considerable y una larga trayectoria en las filas del Partido. El hecho de que en el Congreso haya 55 jóvenes es una demostración de cuánto cada uno de ellos ha podido aportar en lo personal a pesar de su juventud, pero, sobre todo es el reconocimiento a una generación que da continuidad a la obra de sus abuelos y sus padres.
Hay muchos otros jóvenes que pudieran haber sido electos delegados, como también muchos otros militantes que fundaron el Partido, alfabetizaron, combatieron en la clandestinidad, la Sierra, Girón, el Escambray, Angola; participaron en las zafras del pueblo, levantaron comunidades, hospitales, escuelas, fábricas… En el Congreso todos están representados, también los más jóvenes, cuyos Moncada y Granma han sido otros.
6. Hay miles de cubanos que brindan ayuda solidaria a otros países. ¿Fueron seleccionados delegados e invitados entre los militantes que prestan colaboración en el exterior?
Sí. Hay 14 compañeros que militan en núcleos de nuestras misiones solidarias en el exterior, de cinco países: Venezuela, Brasil, Haití, Bolivia y Ecuador.
7. ¿Está la mujer suficientemente representada en el Congreso? ¿Y los negros y mestizos?
Las mujeres son el 43 % de los delegados, mientras que los negros y mestizos son el 36 %. En ambos casos, son cifras que se corresponden con su representación en el total de la militancia. Son superiores, en un 2,5 y 4,5 %, respectivamente, a las del Sexto Congreso.
8. ¿Hay suficiente representatividad de todos los sectores económicos y sociales?
El Congreso es un reflejo de la militancia y de la sociedad cubana en su conjunto. Es obvio que hay un número significativo de cuadros del Partido, desde el nivel nacional hasta los municipios y distritos, así como dirigentes de organizaciones de base (núcleos y comités del Partido). Hay obreros, campesinos, técnicos, directivos estatales y empresariales, investigadores, economistas, profesores y maestros, trabajadores de la salud, combatientes de las FAR y el Minint, intelectuales y artistas, juristas, periodistas… Como muestra de las transformaciones impulsadas por el Sexto Congreso, una parte de los delegados labora en el sector no estatal de la economía. Este es el Partido de la nación cubana, no de una parte de ella.

Cuando los niños llaman a Fidel

10 abril 201
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Fidel y un niño de la Escuela Vilma Espín, de Playa, en La Habana. Foto: Juventud Rebelde

Cada vez que lo ven acercarse, desde las áreas del complejo educacional Vilma Espín, en el municipio capitalino de Playa, los niños se aglomeran y le dicen a coro: ¡Fidel, amigo! ¡Yo quiero estar contigo! Entonces el líder de la Revolución los saluda y en muchas ocasiones ordena detener el auto para conversar con ellos. Continue reading