Por Percy Alvarado Godoy Tal como era de esperarse, un grupo de contrarrevolucionarios internos dentro de Cuba –siguiendo las orientaciones emanadas de sus financistas en Miami– se apresuraron hoy a emitir una declaración de apoyo a los grupos desestabilizadores que están implementando el caos y la violencia en Nicaragua, ilusamente pensando en la posibilidad de realizar las mismas acciones dentro de la Isla. Dentro de los contrarrevolucionarios que se han sumado a la declaración emitida por el tingado de mini grupúsculos radicados en La Florida dentro de la llamada Asamblea de la Resistencia Cubana y el Directorio Democrático Cubano, se encuentran los serviles Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, Berta Soler, Iván Hernández Carrillo, Félix Navarro y Librado Linares García, según reseña hoy El Nuevo Herald.
Contrariamente a lo expresado por estos mercenarios y provocadores, el gobierno y pueblo cubanos manifiestan su incondicional solidaridad con el pueblo nica y su Revolución Sandinista, a la par que condenan la ola de violencia de grupos subvencionados por la derecha y desde el exterior, así como la falaz manipulación en los medios de prensa y en las redes sociales. Cuba apoya la paz duradera en Nicaragua y los esfuerzos por el diálogo claro y constructivo entre el gobierno y todos los involucrados en el actual conflicto. A la par repudia a aquellos que pretenden derrocar mediante la violencia al legítimo gobierno nicaragüense y obstaculizar el necesario diálogo nacional.
Balance
Como señalara Fidel en su intervención del 26 de julio de 1965, ¨ hay que decir que ni un solo asesinato quedo impune, hay que decir que ninguno de aquellos malhechores que ultimaron a brigadistas, a maestros, a obreros, a campesinos, logro escapar, hay que decir que la ley y la justicia cayeron sobre los culpables. Pero la erradicación de esas bandas no se hizo sin sacrificios¨.
De acuerdo con datos suministrados por el historiador Pedro Etcheverry, ¨en total unos 1 467 cubanos perdieron la vida en una guerra fomentada por el gobierno de Estados Unidos , a cuyas autoridades no les interesaban las bajas de una u otra parte.¨ Según esta misma fuente, de las cerca de 300 bandas terroristas que aglutinaron alrededor de 4 328 alzados ,635 de estos murieron durante las operaciones militares y debido a pugnas internas , los bandidos cometieron al menos 18 asesinatos en sus propias filas.
Un total de 618 combatientes y milicianos murieron en los enfrentamientos y otras 196 personas fueron asesinadas por las bandas, la mayoría civiles. Entre ellas 63 campesinos y trabajadores agrícolas ,55 milicianos campesinos, dos habitantes de ciudades ,13 niños, ocho ancianos, dos mujeres ,10 maestros voluntarios, brigadistas y colaboradores de la campaña de alfabetización ,10 funcionarios de organizaciones políticas y de masas, ocho obreros, seis administradores de granjas y tiendas del pueblo, siete militares, siete agentes y colaboradores de la Seguridad del Estado y cinco combatientes y auxiliares del Departamento de Orden Público.
En opinión de Etcheverry, ¨ la victoria frente a las agrupaciones terroristas fue posible porque contra ellas combatió un ejército de hombres y mujeres humildes, bajo el mando de un verdadero líder como Fidel Castro, quien trazo la estrategia y la táctica del enfrentamiento, dirigió muchas de las operaciones militares y de contrainteligencia, y definió la política a seguir para proteger a las familias campesinas del accionar terroristas de las bandas¨.
En su valoración final , Fidel resalto el valor de la lección inolvidable que encaró el imperialismo , ¨¨no menos importante que la que recibió en Playa Girón .El imperialismo aprendió que las guerrillas contrarrevolucionarias no pueden prosperar , el enemigo aprendió que organizar guerrillas contra el pueblo ,contra la revolución ,contra los trabajadores , es absolutamente imposible ¨.
Fuente consultadas El libro Bandidismo, derrota de la CIA en Cuba, de Pedro Etcheverry y Santiago Gutiérrez Oceguera. Los textos periodísticos La lucha contra bandidos, una lección inolvidable, de Pedro Etcheverry y Pedro A. García, Los crímenes del bandidismo, de Pedro Etcheverry Vázquez y Manuel González, y Leyva ,un hombre temido por los bandidos ,de Narciso Fernández.
El mandatario estadounidense John F. Kennedy, tras el análisis de las causas de la derrota sufrida por la Brigada de Asalto 2506 en las arenas de la bahía de Cochinos, aprobó el documento denominado Programa de acciones encubiertas para debilitar al régimen de Castro, que recomendaba operaciones de apoyo a las bandas, las cuales se multiplicaron cuando a finales de noviembre, Washington puso en práctica la conocida Operación Mangosta.
Bajo esta premisa en el Escambray comenzaron a reagruparse los bandidos dispersos, y tras constituir el Frente Norte de las Villas adoptaron una estructura en grupos de nueve efectivos y crearon seis comandancias, que aportaban más agilidad en sus desplazamientos y mejor acceso a los suministros.
El 26 de noviembre del propio año 1961 la banda de Emilio Carretero ultimo al alfabetizador Manuel Ascunce, de solo 16 años, y al campesino Pedro Lantigua. Ante este crimen el Gobierno Revolucionario decreto la Ley 988 que establecía la pena máxima para lo que organizaban grupos armados y cometieran asesinatos con propósitos contrarrevolucionarios.
La muerte alevosa de Ascunce no fue un hecho aislado. Otros maestros y alfabetizadores, como Conrado Benítez(18 años) ,Pedro Miguel Morejón Quintana (20 ),Pedrito Blanco Gómez(13),Modesto Serrano Rodríguez(19),Tomas Hormiga(22) y Delfín Sen Cedre(25),por solo citar algunos ejemplos, resultaron víctimas de las salvajadas de los bandidos y engrosaron la lista de mártires de la campaña para levar la luz de la enseñanza a todo el país.
Para enfrentar a los alzados, las Fuerzas Armadas Revolucionarias organizaron grupos operativos que causaron numerosas bajas al enemigo, entre ellas la del cabecilla Osvaldo Ramírez (abril de 1962) .Con la creación del Ejercito del Centro, el 3 de julio siguiente –hace 55 años -, por el comandante Juan Almeida de la Sección de Lucha Contra Bandidos (LCB), se imprimió mas efectividad a las operaciones. Esa jefatura la asumió el entonces comandante Raúl Menéndez Tomassevich.
Los batallones LCB cosecharon éxitos tras éxitos. La banda de Tomas San Gil, jefe cabecilla en el Escambray, hallo su fin en el sumidero del rio Caracusey. En Matanzas, mediante la operación Piloto fueron capturados 19 bandidos y tres jefes de bandas. En Pinar del Rio (diciembre de 1963) se aprehendió a un peligroso grupo de alzados, en una operación dirigida por el capitán Eliseo Reyes (San Luis) y ejecutada por un comando encabezado por el sargento Rene González Novales.
El fin
En la neutralización de las bandas de Maro Borges y Carretero (febrero y marzo de 1964), mediante la llamada Operación Trasbordo, desempeño un papel determinante el agente de la Seguridad Alberto Delgado, posteriormente asesinado por José León Jiménez (Cheito= y sus compinches –hecho histórico que recuerda en el filme El hombre de Maisinicu ,un clásico del cine cubano. El cabecilla mencionado encontraría la muerte poco después en un cerco miliciano.
Ya para enero de 1965 fueron eliminados los grupos de alzados en la zona Sagua-Corralillo y en Pinar del Rio, en Matanzas cayo el último grupo el 22 de enero, y el 5 de julio, en Las Villas, fue liquidada la banda de Martínez Andrade, la última que quedaba en territorio nacional.
La serie de ficción La otra guerra, que se proyecta actualmente en la televisión nacional, recrea pasajes de la legendaria lucha contra bandidos que culminara victoria en aquella fecha. (Continuara)