
Los jóvenes revolucionarios Josué País García, Salvador Pascual y Floro Bistel al percatarse que la explosión no se había producido salieron a actuar. Con Salvador al volante, Josué delante y Floro en el asiento trasero transitaban por calle Martí en la urbe santiaguera.
En el lugar son detectados por un carro patrullero originándose la balacera. Un proyectil impacto uno de los neumáticos y el vehículo comenzó a zigzaguear hasta estrellarse contra un almacén de madera.
Cuando el Comando revolucionario pugnaba por salir del carro, a Salvador y a floro los detuvo para siempre una ráfaga.
Josué salió en actitud combativa y replico al fuego hasta que cayó herido al pavimento.
Según testimonios del farmacéutico Elio Castro y su padre Josué, al ser capturado, ¨ como queriendo dar una última despedida o aviso, levanto la cabeza, con los ojos muy abierto, como para que se supiera que él había quedado vivo.¨
Angelita Montes de Oca, quien identifico en el hospital el cadáver de Josué, afirmaría años después ¨¨ tenía heridas en ambos hombros. Su brazo derecho presentaba muchos impactos de bala. Pero lo que más me impresiono fue un tiro que le habían dado en la sien, Sin dudas, lo habían matado.¨¨
Decían los viejos mambises que Josué le recordaba a José Maceo. Y Josué a veces se lamentaba de no haber nacido en la época de las cargas al machete.
Salvador Pascual era muy popular entre las muchachas. Alegre, jaranero y tremendo bailador. Floro Bistel tenía dos grandes paciones, el beisbol y el boxeo, era muy fildeador, tenía un corazón noble.
Fidel, Che y los miembros del Ejército Rebelde le enviaron una carta a Frank País por aquellos días, con motivo de la muerte de Josué, Floto y Salvador.






