ASISTIÓ RAÚL A LAS HONRAS FÚNEBRES DE ARMANDO HART

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La Habana, 28 nov (ACN) El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, asistió en la mañana de este lunes a la sede del Centro de Estudios Martianos, donde desde la noche del domingo se realizaban las honras fúnebres del combatiente revolucionario Armando Hart Dávalos, figura esencial de nuestra historia.

Informa el diario Granma que a la diez de la mañana, el Presidente cubano, acompañado por otros miembros del Buró Político, encabezó la última guardia de honor a quien fuera un ferviente martiano y fidelista, que desde muy joven puso su vida al servicio de la Patria.
En el Salón Bolívar de la institución, abarrotado por familiares, amigos, compañeros de lucha y de trabajo, se escucharon las notas del himno nacional y un sobrecogedor toque de silencio.
Las palabras centrales del homenaje póstumo estuvieron a cargo de Miguel Díaz – Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien evocó la valerosa vida de Hart, así como el extraordinario ejemplo de lealtad, espíritu de sacrificio, firmeza y apego absoluto a los principios, que legó a las presentes y futuras generaciones.
“El sentido martiano de la ética guio invariablemente su conducta, siempre transparente, siempre implacable frente a quienes usaron la Patria como pedestal”, señaló.
Díaz – Canel relató también su trayectoria como ministro de Educación del primer gabinete revolucionario, desde donde dirigió la Campaña de la Alfabetización y la admirable obra educacional que transformó a nuestro país.
Una década después—apuntó— asumió la creación del recién creado Ministerio de Cultura, “desde donde rectificó errores, restauró la comunicación con la vanguardia intelectual, impulsó la enseñanza artística y diseñó un sistema institucional que convirtió al pueblo en protagonista de los sucesos culturales”.
En su última etapa de trabajo se entregó a una de sus pasiones centrales: el estudio y difusión de la vida y obra de José Martí, “estaba convencido de que en Martí el ideario cubano de la emancipación, la justicia y el antimperialismo habían alcanzado su punto más alto”.
“Hasta el último de sus días fue un batallador intelectual y político incansable”, consideró Díaz – Canel, por eso “la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. A esa frase de Martí, Hart añadiría ¡Hasta la Victoria, Siempre!”.

Miguel Díaz-Canel: «Armando Hart fue un verdadero fundador»

Juventud Rebelde

 
Juventud Rebelde

 

Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Eloisa y familiares de Hart,

Compañeras y compañeros:

Nos hemos reunido en las últimas horas en esta institución para rendir tributo a una de las figuras esenciales de la Revolución Cubana.

El brillante intelectual y revolucionario Armando Hart Dávalos deja a las presentes y futuras generaciones un extraordinario ejemplo de lealtad, espíritu de sacrificio, firmeza y apego absoluto a los principios.

La trayectoria de Hart al servicio de Cuba se inició desde su temprana juventud, en la denuncia contra los gobiernos corruptos de Grau y de Prío. El sentido martiano de la ética guió invariablemente su conducta, siempre transparente, siempre implacable frente a quienes usaban la Patria como pedestal. De ahí que se opusiera de manera resuelta al cuartelazo del 10 de marzo de 1952 y enfrentara desde entonces a la tiranía batistiana. Fue miembro de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio y participó activamente, junto a Frank País, Haydée y Vilma, en el alzamiento del 30 de noviembre de l956, en Santiago de Cuba, en apoyo al desembarco del Granma.  Dotado de una gran valentía personal, sufrió persecuciones y cárcel. Llegó a ser Coordinador Nacional del Movimiento 26 de Julio. El triunfo de la Revolución lo sorprende en el Presidio Modelo de Isla de Pinos.

Hart fue un verdadero fundador. Como ministro de Educación del primer gabinete revolucionario, dirigió la Campaña de Alfabetización y la admirable obra educacional y cultural  que transformó a nuestro país en aquellos años inaugurales. Una década después, asumió la dirección del recién creado Ministerio de Cultura, desde donde rectificó errores y distorsiones, restauró la comunicación con la vanguardia intelectual, impulsó la enseñanza artística y diseñó un sistema institucional que convirtió al pueblo en protagonista de los procesos culturales.

Hay que resaltar dentro de su fecunda vida las importantes responsabilidades que desempeñó como integrante de la dirección de nuestro Partido.

En su última etapa de trabajo, se entregó a una de sus pasiones centrales: el estudio y la difusión de la vida y la obra de José Martí. Estaba convencido de que en Martí el ideario cubano de la emancipación, la justicia y el antiimperialismo, había alcanzado su punto más alto. Al propio tiempo, guiado por Fidel, comprendió y supo defender la articulación orgánica entre el pensamiento martiano y el marxista.

El martiano Hart se convirtió en un ferviente fidelista. Desde que conoció a Fidel, lo siguió incondicionalmente. Fue un estudioso permanente de su acción y sus ideas. Entre ellas, de un principio cardinal de Fidel: la preservación de la unidad. Hart repetía que al clásico proverbio de «divide y vencerás» había que oponer el martiano y fidelista «unir para vencer». Esto era la base de lo que llamó “el arte de hacer política”, algo que aplicaba con particular interés en su diálogo con los jóvenes.

Desarrolló una notable labor ensayística y en el campo del periodismo. Algunos de sus libros fueron en su momento aportes muy novedosos en materia de política cultural y de la gestación de una nueva conciencia en el socialismo. Hoy siguen siendo una referencia obligada. Fue justo y hermoso el homenaje que recibió en la pasada Feria del Libro, cuando llegaron a manos de los lectores numerosos materiales inéditos de su autoría. A lo largo de este evento se constató el cariño y la admiración que siente y seguirá sintiendo el pueblo cubano por Hart.

Hasta el último de sus días fue un batallador intelectual y político incansable. Encaró de forma admirable el golpe moral que sufrió la izquierda tras el derrumbe del socialismo en Europa y trabajó arduamente para crear, ante la barbarie, un frente internacional de ideas, fidelista, martiano y marxista.

Agradecemos, en nombre de la familia y de la dirección de nuestro Partido y Gobierno, la presencia de ustedes aquí y las muchas expresiones de solidaridad y afecto recibidas desde que se difundió la noticia.

«La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida».

A esta frase de Martí, Hart añadiría: «Hasta la victoria siempre».

Rinde Oscar López Rivera homenaje a Fidel en Santiago de Cuba

Foto: del autor

SANTIAGO DE CUBA.–El luchador independentista puertorriqueño Oscar López Rivera, manifestó estar muy conmovido y esperanzado en su lucha, luego de depositar un ramo de flores en homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ante la piedra que guarda sus cenizas en el cementerio Santa Ifigenia, de esta ciudad.

«Estoy muy conmovido –expresó–, esperanzado en que este momento me sirva para continuar nuestra lucha, que es la independencia de Puerto Rico. Espero que él (Fidel) me dé las fuerzas para seguir luchando, que me dé la inspiración que siempre ha sido, que me siga dando continuidad a pensar y a seguir su ejemplo hasta el último suspiro».

Previamente a su llegada a la necrópolis, López Rivera había rendido también tributo a la Madre de todos los cubanos, Mariana Grajales; al Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, y al Apóstol de la Independencia, José Martí, mediante el depósito de flores en sus respectivos monumentos funerarios, ubicados en la línea de avanzada del área patrimonial.

Expresión del cariño de nuestro pueblo, hacia quien no se doblegó ante los 35 años que permaneciera encarcelado en los Estados Unidos, representó el espontáneo encuentro de López Rivera con santiagueros, guantanameros, granmenses y espirituanos, de visita en el área  patrimonial del cementerio, quienes al identificarlo acudieron a darle el amistoso saludo.

Momento emotivo de la visita –que para conocer los pormenores del asalto de la Generación del Centenario encabezada por Fidel al cuartel Moncada, incluyó un recorrido por el Museo 26 de Julio ubicado en la otrora fortaleza–, lo constituyó el encuentro sostenido con la dirección del territorio santiaguero en la sede del gobierno provincial.

En ese órgano, los miembros del Comité Central del Partido y máximas autoridades del Partido y el Gobierno, Lázaro Expósito Canto y Beatriz Jonhson Urrutia, respectivamente, entregaron a Oscar López Rivera el Escudo de la Provincia, otorgado por la Asamblea Provincial del Poder Popular, en reconocimiento a la excepcional y ejemplar actitud mantenida.

Un cuadro con el instante en que tributa el homenaje a Fidel le fue igualmente entregado, así como de manos de Orlando Vergés Martínez, director de la Casa del Caribe, la Mpaka que como símbolo de la resistencia y la lucha de los pueblos de la región constituye el emblema oficial del Festival del Caribe, evento que en su edición 38 tendrá a Puerto Rico como nación invitada de honor en julio del 2018.

Visiblemente emocionado, el hermano boricua agradeció tanta entrega de solidaridad y amor, y dijo que el genio y la obra de Fidel convirtió a Cuba en paradigma de la humanidad, en una nación que merece la eliminación de una vez del cruel bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos y de esa injerencia del imperio que constituye la Base Naval en Guantánamo.

«Tenemos que luchar mucho –enfatizó–, pero creo que es posible hacer un mundo mejor, y convertir en realidad el sueño de que mi patria, Puerto Rico, llegue a ser libre, de que algún día juntos en ambos países podamos gritar ¡Viva Fidel!, ¡Viva Cuba libre!, ¡Viva Puerto Rico Libre!

Junto a López Rivera se encontraba Clarisa López, quien dedicara todas las energías a la lucha por la liberación de su padre; el delegado de la misión de Puerto Rico en Cuba, Edwin González, así como el Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González Llort.La Asamblea Provincial del Poder Popular de Santiago de Cuba otorgó el Escudo de la Provincia, al líder independentista puertorriqueño Oscar López Rivera (I), el diploma lo entregó Beatriz Johnson Urrutia (D), Presidenta de la Asamblea del Poder Popular y Lázaro Expósito (C), miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primer secretario en la provincia, en acto solemne celebrado en la sede del gobierno de esa ciudad, el 21 de noviembre de 2017. ACN FOTO/Miguel RUBIERA JÚSTIZ

Fidel y su pueblo

Marcha combatiente por el Malecón y frente a la oficina de intereses de EE.UU. en Cuba en protesta por las medidas que quiere imponer George W. Busch a Cuba para la transición a la democracia. La misma estuvo presidida por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y también participó el general de ejército Raúl Castro Ruz.
Foto: Juvenal Balán
«Somos, sencillamente, un pueblo que ha sabido estar a la altura del momento que vive, (…) un pueblo que cuando fue necesario pudo sacar de sí todo lo que tenía de heroico, todo lo que tenía de tenaz, todo lo que tenía de valiente…

«Y nuestro pueblo es uno de esos pueblos que no tembló nunca ante el sacrificio, es uno de esos pueblos que no tembló nunca ante el precio que le obligasen a pagar por su dignidad y por su libertad…».

Foto: Juvenal Balán
Fidel, Celia Sánchez, Antonio Núñez Jiménez, Pedro Miret y otros compañeros, cenando la noche del 24 de diciembre de 1959 en la casa de Rogelio García, carbonero de la Cooperativa Soplillar, en la Ciénaga de Zapata. Foto: Archivo
Fidel en diálogo con un grupo de campesinos. Foto: Naon

Fidel continúa viaje por la historia

 

Más que palabras, los cubanos verdaderos, dedicamos el silencio. Ese primer minuto de zozobra, cuando la noticia nos golpeó. Lágrimas, flores, vítores y el homenaje eterno. Pasaron las horas, algunos días y no me lo creo; sé que no estoy solo en este pensamiento.

Es que Fidel no está muerto, ¿cómo puede morir la vida?, la oportunidad de elegir, de amar la verdad que nos dejó. Fidel está vivo en la historia, va escrito en las primeras letras de los niños que aprenden su nombre, en la vacuna de mi brazo izquierdo, en cada paso que demos, desde hoy, hasta que muera la memoria humana.

Desdichados los que le odian. Es imposible no amar una presencia tan inmensa que todo lo opaca, que salta a centímetros del alma cubana.

Ahora que su luz se unió a la de Martí en el oriente, promesa cumplida, buenos como los buenos, quien necesite de su fuerza y excelsa guía, los encontrará de cara al sol.

Los que heredamos su obra juramos mantenerla, revolucionarla, todo lo que él espera de nosotros. No hay chance para la muerte cuando la meta es la Patria. Fidel es Cuba, Cuba es libertad, libertad es victoria.

Hasta la victoria siempre.

Tomado de  Tribuna de la Habana

Foto Cubadebate

La CIA inicia proyecto contra diplomáticos cubanos

 

Una  nueva escalada   de Acciones de Estados   Unidos  contra Cuba

Alerto sobre una nueva operación promovida por la CIA norteamericana contra Cuba, particularmente contra la diplomacia cubana valiéndose de falsas acusaciones que vinculan dudosamente a funcionarios diplomáticos cubanos en casos de espionaje, corrupción y apoyo a actividades terroristas en otras naciones. Para ello, la Agencia –especialmente sus Oficinas de Planes y Operaciones–, ha promovido un flujo de informaciones a sus colaboradores y agentes –principalmente a sus servidores en medios de difusión masiva– que conjugan campañas mediáticas, difusión de falacias insostenibles, acciones encubiertas en el marco comunicacional, identificadas en su argot interno con el criptónimo RYBAT. Esta operación de la CIA apenas comienza y ya empiezan a aparecer sus siniestras intenciones.

Uno de los casos inexplicables lo ha sido el usar la excusa de inciertos ataques sónicos a sus funcionarios diplomáticos en La Habana para expulsar a 17 diplomáticos cubanos integrantes de la Embajada de Cuba en Estados Unidos –dos de ellos el 23 de mayo de este año y, posteriormente, a 15 de los mismos el reciente 3 de octubre– bajo el enigmático argumento de equiparar el número de diplomáticos luego de la salida de sus diplomáticos de Cuba. Tras bambalinas se manejó por los sectores de la inteligencia norteamericana y de la extrema derecha anticubana que los mismos realizaban conjeturadas labores de espionaje en EEUU.

Dentro de esta operación estuvo la descarada manipulación por parte de la revista colombiana Semana en un artículo titulado “Cartas explosivas en el caso Andinoen el cual se pretende vincular a un ex funcionario diplomático cubano, José Antonio (Tony) López Rodríguez,  con una supuesta célula terrorista perteneciente al Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) y particularmente con el joven Mateo Gutiérrez León, actualmente encarcelado desde febrero de este año, lo que lo exime de haber participado en el hecho que se le imputa, el atentado ocurrido en el centro comercial Andino, el 17 de junio,  del que se le acusa injustamente. La manipulación descarada de los hechos fue refutada por el propio Tony López en una carta pública publicada en Resumen Latinoamericano y por otras personas con cordura como es el caso de Jorge Gómez Pinilla en un artículo aparecido en El Espectador.

Otro caso de abierta manipulación por parte de la CIA y sus burdos especuladores es la acusación contra la embajadora cubana en Rumania por autorizar supuestos vínculos entre tres ex directivos de la entidad biotecnológica Labiofam y el ciudadano rumano Ovidiu Tender, quien cumple en su país una sanción de 12 años y 7 meses de prisión por actividades de lavado de dinero y defraudaciones multimillonarias. Con independencia de la existencia o no de actos de corrupción que aún existen y a los que se combate con mano dura y severidad en Cuba, este hecho apunta hacia la manipulación de la integridad de diplomáticos cubanos y de la propia Cancillería, lo que es parte de la finalidad de esta operación de guerra mediática a la que se suma también el mercenario René Gómez Manzano.

Opino que la mejor manera de enfrentar esta operación, que repito aún comienza, es la transparencia en el cumplimiento de las tareas diplomáticas por parte de nuestros funcionarios, el control ministerial y el estudio detenido de esta incipiente campaña urdida por la CIA.

Si antes asesinaban a nuestros diplomáticos como Adriana Corcho Calleja, Efrén Monteagudo Rodríguez, Jesús Cejas Arias, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, Félix Carlos García Rodríguez, entre otros, hoy pretenden atentar contra su lealtad, compromiso y fidelidad a la Patria, atacándolos con falacias y mentiras.

Publicadas por Percy Francisco Alvarado Godoy 

Las operaciones encubiertas de la CIA al servicio del imperio y el apoyo a la sangrienta tiranía batistiana

 

Autor: Manuel Hevia Frasquieri * | internet@granma.cu
14 de noviembre de 2017
Al triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de Estados Unidos poseía una vasta experiencia en la ejecución de medidas de subversión política e ideológica y guerra económica, como instrumentos de su política exterior durante la década de los años 40 y 50 del pasado siglo. La subversión se había aplicado con anterioridad de forma conjunta por Gran Bretaña y Estados Unidos contra los países del eje nazi-fascista durante la II Guerra Mundial. Este último país emergería después como cabeza del sistema capitalista mundial y comenzó a aplicar estos instrumentos a escala planetaria, como parte de la denominada política de contención del comunismo que trajo consigo la llamada «Guerra Fría».

En la Directiva de Seguridad Nacional NSC 10/2 de junio de 1948, Estados Unidos denominó «operaciones encubiertas» a las acciones de propaganda negra, guerra económica, sabotajes y subversión contra estados hostiles, y apoyó a grupos de resistencia interna en «países amenazados del mundo libre». La mencionada directiva le brindó carácter permanente a un denominado «Grupo de Procedimientos Especiales» en la recién fundada Agencia Central de Inteligencia (CIA), que se convirtió en el órgano de operaciones encubiertas para ejecutar acciones clandestinas en otros países.

El respaldo a personas o grupos políticos afines a sus intereses la CIA lo denominó desde entones como «operaciones de acción política». Aquel órgano fue bautizado en agosto de 1952 como la «Dirección de Planes de la CIA». Su oficio principal: derribar gobiernos, como lo demostró poco después en 1954 con el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán, en Guatemala. Aquel golpe de Estado, devenido después en genocidio, fue el punto de partida de la espiral ascendente de crímenes y atropellos de la CIA hasta nuestros días.

En ese mismo año 1954, para anticiparse a una indagación del Congreso norteamericano sobre la magnitud de tales acciones encubiertas, el presidente Dwight Eisenhower promocionó un estudio conocido como «informe Doolittle», que reflejaba sin tapujos la verdadera naturaleza de la nueva política del imperio: Estados Unidos tenía que abandonar sus tradicionales conceptos de juego limpio frente a un implacable enemigo y «Aprender a subvertir, sabotear y destruir a nuestros enemigos por métodos más astutos, más sofisticados y más eficaces».

Las acciones de subversión política contra el movimiento revolucionario en Cuba se iniciaron mucho antes del primero de enero de 1959. Al producirse el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, Estados Unidos poseía la total hegemonía económica, ideológica, política y militar sobre el continente. Como parte de su «política de contención» sobre América Latina, basada en el supuesto peligro de una amenaza comunista, Estados Unidos reforzó su presencia en Cuba mediante la asistencia militar y el establecimiento de misiones dentro del Ejército, la Marina de Guerra y la Aviación de la tiranía. La CIA reforzaba su «centro local» en la embajada estadounidense en La Habana y ampliaba la capacidad de su labor de inteligencia, mediante su penetración secreta en estructuras gubernamentales, políticas, económicas y sociales del país. En contubernio con los órganos represivos batistianos, aplicaba modernos recursos técnicos secretos para labores de seguimiento, control telefónico y escucha microfónica contra ciudadanos cubanos o extranjeros que militaban en movimientos revolucionarios y progresistas.

Según el volumen III de la Historia Oficial de Operación de Bahía de Cochinos,[1] elaborado por historiadores de la CIA en los años 80, se reconoce abiertamente el desarrollo de estas operaciones subversivas. Este estudio expresaba que «a mediados de los años 50, la Estación de La Habana dirigía siete proyectos aprobados, la mayoría de los cuales iban dirigidos al Partido Comunista cubano, el PSP (Partido Socialista Popular)». La CIA financiaba agentes encubiertos, «sembrados» desde años atrás, en la sociedad civil de entonces. Muchos de estos espías enfrentaron la Revolución triunfante y fueron desenmascarados posteriormente por la seguridad cubana con posterioridad a enero de 1959

La CIA recomendó a la tiranía crear un aparato represivo contra el movimiento comunista, incluidos los líderes de organizaciones políticas, estudiantiles o sociales a los que consideraba como adversarios, surgiendo en 1955 el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC). Fortaleció el asesoramiento del aparato policíaco-represivo de la dictadura, de conjunto con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), sin excluir la estrecha colaboración con los cuerpos militares.

De acuerdo con documentos norteamericanos, la CIA aportó significativos fondos para sostener la labor subversiva de una organización anticomunista secreta denominada «Movimiento de Integración Democrática Americana» (MIDA), dirigida contra el movimiento revolucionario cubano. Existen evidencias documentales que demuestran que el MIDA reclutaba a sus miembros en diferentes sectores sociales y los utilizaba en labores represivas. En 1954 el carné de identificación del MIDA denominaba a sus miembros como «combatientes», los que juraban «defender la democracia y la libertad y luchar contra el comunismo».

El gobierno norteamericano y sus servicios de inteligencia y las misiones militares dentro del país nunca condenaron los crímenes y la represión desatada por esa dictadura. Los asesores yanquis se mantuvieron impasibles ante los asesinatos, la tortura, las desapariciones y las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano.

Después del desembarco del yate Granma en 1956, la CIA priorizó sus intereses informativos sobre la filiación política e ideológica de Fidel Castro, la actividad revolucionaria de emigrados cubanos en el extranjero y los vínculos con el PSP. Desde principios de los años 50, en los reportes de la CIA y la embajada norteamericana en La Habana era frecuente encontrar estas preguntas: ¿Quién es realmente Fidel Castro? ¿Quién lo controla? ¿Es o no comunista? ¿Tendría Castro fuerza suficiente para derrocar a Batista? ¿Son amistosos sus sentimientos hacia los Estados Unidos? En el fondo de estas interrogantes primaba ya la creciente preocupación yanqui por el peligro que un líder descollante como Fidel Castro podía representar para sus intereses económicos y políticos en Cuba y en el continente. En la medida que crecía el movimiento revolucionario en la sierra y el llano, aquella preocupación se convirtió en certidumbre y Estados Unidos intentó lo imposible para tratar de evitar el triunfo revolucionario.

En los últimos meses de 1958 la CIA desplegó un intenso trabajo de inteligencia y penetración dentro de Cuba para identificar y respaldar una posible «tercera fuerza» para oponerla al movimiento revolucionario. Con igual propósito la CIA trabajó de forma encubierta sobre los principales jefes del grupo guerrillero II Frente Nacional del Escambray para lograr su traición. No escatimó esfuerzos tampoco para apoyar posibles planes golpistas entre la cúpula militar batistiana y tratar de impedir la cercana victoria del Ejército Rebelde. Una reunión de alto nivel, presidida por el presidente Eisenhower celebrada a las 3 y 40 de la tarde del 31 de diciembre de 1958, la que es descrita por el historiador de la CIA Jack B. Pfeiffer, nos brinda el nivel de incertidumbre de aquel gobierno ante los sucesos que se estaban produciendo en Cuba. La posible acción de los Estados Unidos, incluyendo la intervención directa, estaba entre los asuntos que fueron discutidos. También se sugirió que los Estados Unidos asumieran la responsabilidad de nombrar los miembros de una junta militar que sustituyera a Batista, en lugar de permitir que Fidel Castro Ruz y sus seguidores asumieran el gobierno.

En aquella reunión, el Director de la CIA Allen Dulles defendió con vehemencia el criterio de que una victoria de Fidel Castro no estaba entre los mejores intereses para Estados Unidos. Más tarde, el propio presidente Eisenhower mencionaría en sus memorias las palabras utilizadas por Dulles: «Los comunistas y otros radicales extremistas parece que han penetrado el movimiento de Castro». «Si Castro asume el poder, ellos probablemente participarán en el gobierno». Una semana atrás, el 23 de diciembre de 1958, durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Dulles había expresado su frase antológica: «Es necesario evitar la victoria de Castro». Según el mencionado Pfeiffer, aquella percepción los condujo a «un programa encubierto para sacarlo del poder, a partir de 1960».

En los años sucesivos aquel programa de agresiones integraría gigantescas operaciones bien estructuradas, sufragadas por millonarios recursos y dirigidas en secreto al más alto nivel político, a través de las principales agencias de inteligencia, para derribar la Revolución. Desde entonces, la Revolución Cubana no ha tenido un enemigo más tenaz e implacable, pero ha sabido resistir y vencer.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

[1] David R. McLean: Western Hemisphere Division, 1946- 1965, vol. I, 191-192(DDO/HP 324, 2 Dec. 1973). Citado en Jack B. Pfeiffer: Official History of the Bay of Pigs Operation, vol. III, “Evolution of CIA´s Anti-Castro Policies”, 1959-January 1961, Central Intelligence Agency, Top Secret (desclasificado en el 2005).

Comenzo evento nacional sobre el pensamiento de Fidel Castro

 

 

Por: 

La Universidad de Guantánamo (UG) acoge desde  este jueves hasta el próximo día 18 el I Evento Científico Nacional El pensamiento de Fidel Castro en la contemporaneidad, destinado a promover el intercambio científico sobre la vida del líder cubano y su transcendencia internacional.

La cita tiene lugar a casi un año de la desaparición física del Comandante en Jefe y a la misma confirmaron su asistencia más de 150 profesores y estudiantes universitarios de casi todo el país, declaró a la Agencia Cubana de Noticias Elcira Favier Pereira, presidenta del comité organizador.

Al encuentro, primero de su tipo en la isla, concurrirán destacados expertos del ámbito nacional, entre ellos Francisca López Civeira, prestigiosa investigadora de la Universidad de La Habana, Katiuska Blanco, periodista y estudiosa de la vida de Fidel, y René González Barrios, presidente del Instituto de Historia de Cuba.

La jornada inaugural del evento se iniciio  con la conferencia Ser marxista-leninista como Fidel Castro, del Doctor en Ciencias Rafael Cervantes Martínez, Director del Departamento de Marxismo e Historia del Ministerio de Educación Superior (MES).

El programa científico lo conforman además siete simposios entre cuyos temas figuran el pensamiento fundacional de la ideología de la Revolución Cubana, la influencia de José Martí, Ernesto Guevara y el marxismo-leninismo en la praxis de Fidel Castro así como el alcance de su accionar en el contexto político internacional.

Asimismo centrarán los debates el concepto Revolución acuñado por Fidel como fundamento de un socialismo próspero y sostenible, y la trascendencia del pensamiento del eterno líder en los universitarios cubanos, este último reservado para los estudiantes.

Entre las actividades colaterales del cónclave destacan la siembra de un caguairán en los predios de la sede Raúl Gómez García de la UG, árbol maderable de descomunal dureza y considerado por los cubanos como símbolo homologable a la firmeza moral del líder de la Revolución Cubana.

Auspician el evento el Ministerio de Educación Superior, la Sociedad Cultural José Martí, la Asociación de Pedagogos de Cuba y también la Cátedra Honorífica para el estudio del pensamiento y obra de Fidel Castro Ruz y la de Estudios Afrocaribeños de la UG, entre otras instituciones.

Memorias de un asesinato

La viuda del pescador cubano Rodolfo Rosell recuerda con angustia el crimen perpetrado hace 55 años, desde la Base Naval, y acusa al imperialismo por su presencia en suelo cubano

 
 
 

GUANTÁNAMO.— «Lo que hicieron fue una salvajada. Lo conocí por la entrada en la frente. Estaba muy inflamado y quemado por el sol, cuando llegaron al muelle de Caimanera con su cuerpo. Ellos sabían que él trabajaba para la Revolución.

«Lo hicieron por eso, tal vez para sacarle alguna información que no obtuvieron, o para acobardar a los pescadores, porque siempre estaban provocándolos, tratando de intimidarlos desde el otro lado.

«Yo sé que fueron ellos, quién más pudo ser. No teníamos otros enemigos que los militares de la Base Naval, siempre tan prepotentes. ¿Cómo van a matar a una persona y torturarla con saña porque no pensara o actuara como ellos? Terroristas es lo que son, y debieran largarse ya de allí y devolver ese pedazo nuestro de mar y tierra que ocupan ilegalmente».

Hoy tiene 84 años esta mujer que recuerda con angustia el asesinato de Rodolfo Rosell Salas y acusa al imperialismo por su indeseable presencia en suelo cubano. Su nombre es Eloísa Berto Martínez, y es la viuda de ese pescador cubano encontrado sin vida sobre su lancha, en cayo Tres Piedras, distante a unas cinco millas del poblado de Caimanera y en territorio de la Base Naval.

Al filo de las seis de la tarde de este lunes, estaba ella cabizbaja y triste en el portal de su casa de la calle Cuartel y avenida Camilo Cienfuegos, en la ciudad de Guantánamo. Una morada construida en el mismo año 1962, con la contribución monetaria de la población solidarizada con una familia cubana destrozada.

Tiene en las manos un retrato de boda. Ella y Rodolfo, sonrientes… «Estos días son muy pesados para mí. Me traen recuerdos que, a mi edad, ya me hacen mucho daño, pero vamos a conversar un poquito», me dice con hablar pausado, mientras va hilvanando sus memorias.

«Fue un momento trágico para mí, y para este pueblo, tanto que incluso a veces se crean algunas confusiones con los hechos y las fechas», expresa.

Cuenta la viuda que el día 11 de julio de 1962, a las cuatro de la tarde como siempre, Rodolfo Rosell salió de la casa, en la calle La Güira número 64, en Caimanera. «Solo llevaba su pomito con café, porque siempre dejaba todo lo de la pesca en su bote, cerca de la cooperativa pesquera donde trabajaba. Yo no quería que fuera a pescar ese día, porque estaba casi al parir a nuestro tercer hijo.

«Me dijo que ya había hablado con sus compañeros para que estuvieran atentos y le avisaran si me entraban los dolores del parto. Y se fue. Hubo una tempestad en la noche y parte de la madrugada, por eso no fui al muelle a esperarlo, como siempre, a las siete de la mañana de aquel día 12.

«Pero cuando vi que ya casi era mediodía y no llegaba, fui a la cooperativa. Me dijeron que no había regresado y que salió solo mar adentro, porque su compañero de pesca no fue ese día. Volví varias veces y nada. Entonces salieron en un barco a buscarlo. Fue prolongada la búsqueda de sus compañeros de trabajo y del cuerpo de guardacostas cubanos.

«Lo encontraron el día 13 en la mañana, específicamente en la playa El Conde. Sobre la popa de su bote Tres Hermanas, que estaba encallado y ladeado completamente, su cuerpo inmóvil, masacrado, descompuesto. En su cráneo y en otras partes había perforaciones hechas probablemente con punzones y hematomas de una cruel golpeadura, y toda la ropa estaba desgarrada.

«Tenía entonces 29 años de edad, como yo, y éramos felices con nuestros hijos. Marisela, la mayor, quien cuando aquello tenía siete años, no quiso ir al cementerio, porque estaba tan descompuesto el cadáver que no podía hacerse funeral, y menos como era en aquellos tiempos en Caimanera, en las casas.

«Pero Rodolfo sí fue, aunque no quiso ver el cadáver de su papá. Era muy pequeño, solo cinco años de edad. Mi hija Reyna no conoció a su padre, pues nació ocho días después de que lo mataran.

«Todo el pueblo fue al entierro y gritaba: “Asesinos, asesinos”, con la vista puesta en el enclave yanqui. Porque ellos son los responsables. Fue una salvajada lo que hicieron, y esas son de las cosas de la historia que no se pueden olvidar».

Oscar López recibió la Orden de la Solidaridad “El Medí Ben Barka”

El Héroe de la República de Cuba, René González Sehwerert, Vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí, coloca la Orden de la Solidaridad ¨El Mehdi Ben Barka¨, otorgada por la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), al destacado líder independentista de Puerto Rico, Oscar López Rivera, en la sede de la OSPAAAL en La Habana. El acto de imposicion de la  Orden de la Solidaridad ¨ El Medi Ben Barka¨  al luchador independentista estuvo presidido por Jose Ramon Balaguer Cabrera , miembro del Comite Central del Partido Comunista de Cuba y Jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales.