Los medios internacionales han dado amplia cobertura al 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba
Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu
18 de abril de 2016 02:04:23
Los medios internacionales han dado amplia cobertura al 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), que sesiona en La Habana, hasta el martes 19; así como diversas personalidades e instituciones enviaron mensajes de solidaridad y hermandad a los delegados.
El Primer Secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro, al presentar el Informe Central al VII Congreso del partido, expresó que el proyecto de conceptualización del modelo económico social y el plan de desarrollo hasta el 2030, serán debatidos por militantes del Partido y la Juventud, así como las
Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu
16 de abril de 2016 14:04:26
El Primer Secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, dio lectura al Informe Central, luego de evocar el aniversario 55 de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana, aquel histórico 16 de abril, preludio de la invasión mercenaria a playa Girón, la cual fue derrotada en menos de 72 horas bajo el mando directo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Enrique Valdés Machín| Foto Omara García Mederos| ACN
El General de Ejército Raúl Castro Ruz (I), Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC PCC), y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (CEM), da lectura al Informe Central del Séptimo Congreso del PCC, en el Palacio de Convenciones de La Habana, el 16 de abril de 2016
La Habana, 16 abr (ACN) Las relaciones de propiedad determinan el régimen social de un país, por tanto los medios de producción fundamentales seguirán en manos de los trabajadores, sentenció hoy el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Por: Raúl Capote
A los revolucionarios nadie tiene que convocarlos al combate, a los revolucionarios nadie tiene que decirles lo que hay que hacer, el revolucionario que se siente excluido porque no es convocado, es porque su convicción no es lo suficientemente firme.
De Fidel lo aprendimos. El verdadero revolucionario tiene que estar preparado para combatir en las peores condiciones, para enfrentar la traición, tiene que estar listo para combatir en soledad si es necesario, lo aprendimos de Fidel, recordar el Moncada, Alegría de Pio, Cinco Palmas, porque para un revolucionario no existe la derrota, ni la falta de fe.
2016-04-16 20:41:53 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López
Debate en la Comisión Permanente para la , durante el Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en el Palacio de Convenciones de La Habana, el 16 de abril de 2016. ACN FOTO/ Omara GARCÍA
El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) sesiona en cuatro comisiones de trabajo y este sábado la número 3 evaluó el proyecto del informe sobre los resultados de la implementación de los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución aprobados en el VI Congreso, así como su actualización para el periodo 2016-2021.
La jornada vespertina fue muy provechosa, primó el debate oportuno con diversidad de criterios y se avanzó hacia el consenso de un trascendental documento que deberá ser aprobado en la cita partidista.
Para el próximo quinquenio se proponen aprobar 268 Lineamientos referidos en lo fundamental al modelo de gestión económica, las políticas macroeconómicas, la política económica externa, la inversionista, la social, la agroindustrial y la energética; así como la política para el turismo, el transporte, las construcciones, viviendas, recursos hidráulicos y para el comercio.
El primer Lineamiento en el sustancioso texto establece que la planificación socialista seguirá siendo la vía principal para la dirección de la economía y continuará su transformación.
Más adelante otro Lineamiento subraya que el modelo económico y social cubano reconoce justamente la sociedad socialista de todo el pueblo sobre los medios de producción fundamentales como la forma principal en la economía nacional.
Además, registra, entre otras, la propiedad cooperativa, mixta y la privada de personas naturales o jurídicas cubanas o totalmente extranjeras.
Este domingo continuarán los debates en las cuatro comisiones de trabajo, en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la mirada responsable puesta en el futuro de la nación.
Este VII Congreso del Partido tiene el rostro del pueblo y los más diversos sectores de la sociedad civil cubana están representados en los delegados e invitados enfocados en discutir los temas políticos y económicos en los que se basa el desarrollo presente y futuro de Cuba.
El Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba dará inicio este sábado 16 de abril, a las 10:00 de la mañana, en el Palacio de Convenciones, en la fecha conmemorativa del aniversario 55 de la inolvidable proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana.
Mil delegados y aproximadamente 280 invitados participarán en las sesiones de este importante evento que incluirá en su programa el Informe Central ante los asistentes, la discusión de los documentos en cuatro comisiones, y finalmente, la elección de los órganos superiores de dirección del Partido, así como la sesión de clausura del evento partidista el próximo día 19, a cinco décadas y media de la histórica Victoria de Girón.
La sesión inaugural del Séptimo Congreso será transmitida en vivo por los canales Cubavisión, Cubavisión Internacional y las emisoras Radio Rebelde y Radio Habana Cuba.
Publicado en abril 15, 2016 por Raúl Antonio Capote
El virus de la derrota, el cáncer que acabó con los proyectos socialistas de Europa del Este crece fácil, he visto y he leido expresiones que aclaran muchas cosas, duras, dolorosas que hemos vivido
Por: Raúl Antonio Capote.
El primer libro que me entregaron los funcionarios estadounidenses de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, se titulaba El Expediente, el autor Timothy Garton Ash narraba lo sucedido en la antigua República Democratica Alemana en los días de la caida del socialismo y posteriores al restablecimiento del capitalismo en ese país. Era un libro terrible, era la historia de la traición en todas sus facetas, expedientes abiertos a la luz pública de miles de agentes y colaboradores del Ministerio para la Seguridad del Estado (en alemán Ministerium für Staatssicherheit), más conocido por su abreviatura Stasi.
El estudio- profilaxis que realizaron un grupo de oficiales CIA y yo del libro y las circunstancias que rodearon los hechos narrados por el autor, llevaba a la conclusión-amenaza de que “un día podía pasar los mismo en Cuba”, otra fase del estudio develaba todo los sucio del asunto, pero había una enseñanza tremenda. ¿Qué sucedió en la RDA? ¿Cómo era posible que la Stasi, escudo del socialismo en ese país, traicionara así a su pueblo, traicionara a sus agentes?
Tenían experiencia de combate, de trabajo, contaban con profesionales altamente calificados y con millones de colaboradores y agentes, recursos y logística suficiente para vencer a sus enemigos. Los éxitos de su labor les daban un merecido prestigio, contaban con planes bien elaborados de contingencia, incluso construyeron bunkers bien apertrechados en las principales ciudades, para enfrentar desde una agresión externa, hasta una sublevación interna. ¿Entonces que pasó?
El análisis que realizamos exponía un proceso de deterioro profundo, un olvido de esencias primordiales que deben difereciar un servicio de seguridad revolucionario de uno que no lo es, la composición de sus agentes cambió buscamente en los finales de los 80, la convicción fue sustituida por el comprometimiento, el compromiso revolucionario y patriota por el interés, el miedo y el oportunismo, la Stasi aprendía y se superaba, imitaba a sus “profesionales” rivales y perdía, perdía terreno, los efectos de la guerra psiológica, de la guerra cultural de enemigo, efectos difíciles de apreciar a simple vista, comenzaban a hacer su efecto en la manera de ver el mundo, de interpetar la realidad de la sociedad socialista, alemana los valores del capitalismo se introducían como un cáncer y los oficiales de la Stasi no eran ajenos a este proceso mal encarado, mal enfrentado, de deterioro.
Ideología revolucionaria versus profesionalidad, no tienen porque estar divorciados, al contrario, pero cuando se confunde la mezcla y se vuelven contrarios antagónicos el resultado es desastroso, eso pasó allá en el este de Europa, en la Alermania socialista, eso pasó con la Stasi, y un simple estudio de la composición de su agentura, de sus colaboradores e informantes lo demostraba, cero ideología revolucionaria, interés, dinero, presión, engaño, oportunismos. En Checoslovaquia, Polonia, Bulgaria, etc ocurría un proceso similar y primaron los Václav Havel y los Lech Valesa, sobre los combatientes patriotas que conformaron la historia y la gloria de sus servicios de seguridad, incluida la mítica KGB soviética.
Antes que algún conocedor me lo señale,cualquier servicio de seguridad se vale de los oportunistas, cobardes etc, se sirve de corruptos y traidores para su trabajo, pero la diferencia la marca la base principal del trabajo, la esencia popular y revolucionaria que hace invencible la seguridad de un estado revolucionario, olvidar eso termina en derrota.
¿Cómo ha podido derrotar la Seguridad del Estado de Cuba, el mítico G2 a los servicios especiales de los Estados Unidos, a la poderosa CIA, con todo y sus incontables recursos, sus profesionales altamente calificados y su tecnología de punta? ¿Por qué ha podido?
Porque el G2 es el pueblo cubano, porque la gente se siente parte de él, porque a sus, oficiales, agentes, colaboradores, etc, no los mueve el fanatismo, ni el interés, ni el miedo, sino la convicción más profunda, el amor a la patria, de ahí su disposición al sacrificio, de ahí los mártires sagrados, de ahí el desinterés de sus hombres y mujeres.
Soy y seré un miembro del G2, eso nadie me lo puede quitar, para los combatientes revolucionarios develados en el 87 como agentes de los Órganos de le Seguridad, para los del 2003, para los de Las Razones de Cuba, para todos, es un orgullo y una razón de vida ser mienbros del G2, a nosotros no nos movió otra razón para servir que el amor profundo a Cuba, la lealtad a Fidel y a Raúl y a la Revolución.
Existen los Camajanes, los Martha Beatriz, y algunos otros oportunistas, chivatos y cobardes, pero esos nada tienen que ver con los Manuel López de la Portilla, Alberto Delgado, Tony Santiago y tantos otros muertos gloriosos, nada tienen que ver con mis compañeros de armas, con los José Manuel Collera, los Frank Carlos, los Carlos Serpa, los Dalexis González, Aleyda Godinez y Alicia, los Tony o René, Gerardo, Fernando, Ramón y tantos más, nada tienen que ver con los miles, cientos de miles que combaten desde el silencio con absoluta entrega sin que medie interés alguno.
¡Cuidado con la ceguera! ¡Cuidado con la vanidad! Si un día la Seguridad Cubana llegara a olvidar sus esencias, y tengo la plena seguridad de que eso nunca va a ocurrir, nos esperaría la derrota, pero aprendimos de Fidel que toda la gloria del mundo no es nada comparado con el placer del deber cumplido, aprendimos de Fidel a defender los valores en los que creemos al precio de cualquier sacrificio; aprendimos la modestia, el desinterés, el altruismo, la solidaridad y el heroísmo; aprendimos de Fidel a luchar con audacia, inteligencia y realismo; a no mentir jamás ni violar principios éticos; aprendimos que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Aprendimos que somos pueblo y que solo siendo pueblo se puede vencer.
El virus de la derrota, el cáncer que acabó con los proyectos socialistas de Europa del Este crece fácil, he visto y he leido expresiones que aclaran muchas cosas, duras, dolorosas que hemos vivido, conocí el odio del enemigo el día siguiente del 4 de abril cuando se proyectó el último capítulo de Las Razones de Cuba, también el odio de los más cercanos, el odio inesperado del que suponemos compañero, del oculto tras la doble moral, conocí pronto las miserias humanas, la envidia insana, la herida y la ofensa, el olvido, la ingratitud, pero que es eso comparado con la satisfacción del deber cumplido y cumplido bien, que es eso comparado con el amor inmenso de nuestra gente, del pueblo del que somos parte, del apoyo de los jóvenes, de la confianza que muestran siempre en nosotros, no lo personalizo, esa gloria, esa moral es la moral del G2, es su mística que nos acompaña al poner el rostro, al convertirnos en la cara visible de tantos otros que no pueden mostrarla.
Una mañana Berlín Este amaneció con nuevas banderas, las del socialismo se entregaron sin luchar, la RDA de desvaneció, la Stasi pactó una paz sin gloria, renunciaron, no hubo resistencia, los bunker vacios quedaron como monumentos silenciosos a la podredumbre moral, el imponente edificio de la Stasi abrió sus puertas, en la desbandada dejaron todo, hasta la vergüenza, los expedientes quedaron abiertos a quien quisiera leerlos, se súper promocionó eso, todo el que quería solo tenía que solicitar ver su expediente, eso fue lo que Garton Ash hizo, buscar su expediente y hacer un libro,
Poco a poco se fue olvidando esa parte de la historia, los legajos más recientes mostraban la historia que convenía a Garton y a la CIA mostrar, pero un poco más atrás en el tiempo, cambiaba la cosa, no siempre había sido así, no siempre como en Polonia o Checoslovaquia, reinaron los Lech Wałęsa y los Václav Havel.
El Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba dará inicio este sábado 16 de abril, a las 10:00 de la mañana, en el Palacio de Convenciones, en la fecha conmemorativa del aniversario 55 de la inolvidable proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana.
Mil delegados y aproximadamente 280 invitados participarán en las sesiones de este importante evento que incluirá en su programa el Informe Central ante los asistentes, la discusión de los documentos en cuatro comisiones, y finalmente, la elección de los órganos superiores de dirección del Partido, así como la sesión de clausura del evento partidista el próximo día 19, a cinco décadas y media de la histórica Victoria de Girón.
La sesión inaugural del Séptimo Congreso será transmitida en vivo por los canales Cubavisión, Cubavisión Internacional y las emisoras Radio Rebelde y Radio Habana Cuba.
Por: Julio Alejandro Gómez Pereda / Palabras entre el café
La reciente visita de Rosa María Paya a Cuba, fue “coincidentemente” organizada para que se sucediera durante la abrumadora presencia de prensa en la Isla, ese era el ingrediente principal para que un nuevo teatro, del extinto MCL y la débil Cuba Decide, una nueva “iniciativa” de la NED, en manos de Rosa María para “finalmente derrocar al gobierno cubano, mediante un plebiscito”, fuera visto internacionalmente como una gran “obra de valentía” de la “refugiada política y sus tropas” y como era de esperar, cierta prensa corrió a “inmortalizar el momento” y olvidó guardar fílmicamente la verdadera intensión del viaje: Rosa María (La Nena) quería participar en el concierto de los Rolling Stones.
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Un amigo que vive en Estados Unidos me explicó todo, la Nena había decidido venir al concierto de los Rolling, partiendo de la idea de que era gratis, pero tenía que justificar esto ante sus “padrinos” de la derecha y decidió promover la nueva entrega de firmas del ya hace mucho extinto proyecto “Varela”, cuando hizo el cuentecito en los círculos que aprueban o no sus “ideas”, la gente pensó que el plan era bueno, y que en medio de la coyuntura Obama, un numerito como éste, estaba especial. Nadie recordó que los Rolling tocarían en Cuba, y que la Nena podría violar su estatus de refugiada e ir a mover el esqueleto.
Rosa RollingAsí llegó Rosi a Cuba, con la urgencia de salir de la cajita que entregaron en la ANPP y la fija idea de “tirar un paso” con el concierto de la emblemática banda. La caja en cuestión por lo que se infiere sin necesidad de leer mucho, estaría llena de firmas viejas, porque en Cuba, ni la contrarrevolución recoge firmas para el proyecto “Varela” hace años, sobre todo después de que el finado Oswaldo Payá dejara a sus miembros del MCL a la deriva, cumpliendo prisión en Cuba, mientras él disfrutaba de la tranquilidad de Peñón. Si no me creen, pregunten a José Daniel Ferrer, que cuando salió de prisión, antes de agradecer a la iglesia o a España por la mediación para su excarcelación, expresó: Con Payá no viro má!
Volviendo a materia, la cajita fue entregada y la ANPP la recibió sin problemas, eso frustró un poco el teatro, pero la Nena no se quedó en esa (porque hay que justificar el dinero del viaje) y realizó la conferencia de prensa en la casita de la familia, asegurando que aquello era apoteósico, el principio del fin, que ahora sí, y que con ella al frente, Cuba iba a decidir. Nada, más de lo mismo.
Se tiró cuatro fotos, para llevar como prueba testimonial, buscó a los amiguitos de la parroquia, ahora devenidos en luchadores por el plebiscito en Cuba, mientras mantienen la dieta familiar con el dinero de Aimel Ríos Wong y de ahí, a bailar y a gozar con los Rolling Stones en la ciudad deportiva, que dicho sea de paso, queda muy cerca de la casita de Peñón.
Pero para ponerle la tapa al pomo (si, porque hay más) la nena decidió que su estadía en Cuba, no podría pasar solo por la cajita, porque no era suficiente y los de “allá” cuestionarían su falta de iniciativa personal, y decidió apoyar la campañita mediática a favor de Danilo Maldonado, un drogadicto contestatario, devenido igualmente “luchador por la libertad”, quien además, se reúne con personas de dudosa reputación y demostrado mercenarismo, que han salido desnudos durante sus campañas del llamado Foro por los Derechos y Libertades.
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Nada, que la nena se tiró con la guagua andando y ni las advertencias de la Iglesia sobre el consumo de drogas fueron tomadas en cuenta por ella, quien sin más ni menos, apoyaba a Danilo, mientras éste “desaparecido” consumía su dosis diaria de drogas, para según él, soportar el peso de sus acciones políticas.
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Es increíble como la gente cae y cae y no despiertan del sueño y llegan a darse el tan temido trancazo de una pesadilla como esa. Pero así es la historia de la contrarrevolución en Cuba, hoy preso político y prominente religioso, mañana, melómano público y defensor del uso de drogas, todo en la misma tierra y sin rasguños evidentes.
Una aproximación necesaria a nuestra historia
Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada
Autor: Dr.C. José Antonio Rodríguez Ben* | internet@granma.cu
14 de abril de 2016 21:04:55
Fidel y Raúl durante el IV Congreso del Partido. Foto: Juvenal Balán
Los congresos del Partido Comunista de Cuba han tenido una importancia trascendental en la proyección, la consolidación y el desarrollo futuro de la Revolución. El tercer (1986) y cuarto (1991) Congresos del PCC proyectaron el devenir del país entre los años 1985 y 1996. Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada. En esos años se desarrollaron en el país procesos y tareas esenciales para el futuro de la Revolución; basta señalar dos de ellos:
1. El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, que comenzó por la economía, pero se hizo extensivo a toda la sociedad en su conjunto en un esfuerzo por buscar un camino propio, autóctono y eficiente para el socialismo cubano.
2. El periodo especial, caracterizado por una aguda crisis económica, provocada por la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo y las agresiones de los gobiernos estadounidenses contra la Isla, lo que imposibilitó continuar desplegando en toda su magnitud el proceso de rectificación, al desarrollarse nuevas alternativas y medidas dirigidas a salvaguardar el socialismo, que aunque no coincidieran con las ideas de la rectificación eran imprescindibles.
El III Congreso del Partido se desarrolló en La Habana del 4 al 7 de febrero de 1986, con una sesión diferida a finales de noviembre y los dos primeros días del mes de diciembre del mismo año, para debatir y aprobar el Programa del Partido.
En las valoraciones realizadas en el Informe Central, se reconocieron los avances alcanzados en el quinquenio 1981-1985, a pesar de los efectos negativos que para la economía cubana ocasionaron la intensificación del bloqueo y de las agresiones del imperialismo, la continuada caída de los precios de las materias primas y el encarecimiento de los productos industriales en el mercado mundial capitalista, los fenómenos meteorológicos que afectaron a Cuba y los errores cometidos en la aplicación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.1 También se examinaron críticamente las deficiencias existentes en cada uno de los sectores de la nación, para ser resueltas con el esfuerzo propio del pueblo cubano. Se hicieron profundos análisis centrados en las dificultades que se enfrentaban y sobre la necesaria rectificación de los errores y de las tendencias negativas.
Pese a esos inconvenientes, el apoyo popular a la producción y las relaciones de ayuda y solidaridad establecidas con la URSS, la comunidad socialista y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) determinaron que se mantuviera la tendencia ascendente en el desarrollo económico y en la calidad de vida de la sociedad cubana durante el periodo.
En el documento partidista se destacaron los progresos en las tareas de la defensa de la patria y se distinguió el fortalecimiento de la conciencia revolucionaria, la labor de las organizaciones políticas, sociales y de masas y el papel dirigente del Partido.
Se profundizó en el análisis del panorama mundial existente en esos momentos, en los peligros que amenazaban la paz mundial y sobre la posición de Cuba en el ámbito de la política internacional. Se ratificó la política exterior dirigida por el Partido, caracterizada por su firme sustento en los principios de la Revolución.
También el Informe Central reflejó el trabajo realizado en el cumplimiento de las directivas del quinquenio 1981-1985, destacándose con claridad y precisión las nuevas proyecciones principales a seguir para el siguiente quinquenio y la importancia que tendrían para la estrategia de desarrollo hasta el año 2000.
En el transcurso del evento fueron aprobados los lineamientos económicos y sociales para el quinquenio 1986-1990 y resoluciones sobre la división político-administrativa del país, las modificaciones a los Estatutos del Partido Comunista de Cuba, la política internacional, así como la resolución sobre el perfeccionamiento del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, que abarcaba, entre otros aspectos, los relacionados con las esferas de la planificación, la financiero-crediticia, el trabajo, los salarios y los estímulos, así como la gestión empresarial de los Organismos de la Administración Central del Estado. Se eligieron los miembros del Comité Central, del Buró Político, del Secretariado y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios del PCC.
Por su parte, la sesión diferida realizada a finales de noviembre y principios de diciembre de 1986 estuvo caracterizada por el debate sobre la marcha del proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, convocado por el Primer Secretario del PCC, así como por la discusión en torno a las deficiencias en la construcción del socialismo cubano, donde un tema primordial fue la educación. Finalmente, se analizó y aprobó el Programa del Partido Comunista de Cuba, que ofrece un panorama de la lucha del pueblo cubano por la independencia nacional y traza los objetivos y las tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo. Este último punto abarcaba la estrategia económica, así como la política a seguir en la esfera social, la educación, la ciencia y la cultura general; las relaciones exteriores; la defensa de la patria; el trabajo ideológico; y la organización política de la sociedad.
El Congreso finalizó oficialmente una vez concluida la sesión diferida, el 2 de diciembre de 1986, día histórico en que se cumplía el XXX aniversario del desembarco del Granma. Fue clausurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro mediante un discurso en el que, entre otros importantes asuntos abordados, se declaraba la aprobación del Programa del Partido Comunista de Cuba.
El IV Congreso se celebró en el teatro Heredia de la heroica ciudad de Santiago de Cuba entre el 10 y el 14 de octubre de 1991. Por primera vez, una reunión de semejante naturaleza salió de la capital. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia.
Allí fue proclamado el Llamamiento al IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, leído por el segundo secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, que anteriormente había sido debatido por millones de cubanos.
En esa ocasión no hubo un Informe Central escrito y el discurso inaugural del compañero Fidel Castro se centró fundamentalmente en el análisis de la coyuntura internacional, caracterizada por el desplome del campo socialista en Europa del Este y los problemas de la URSS, así como la repercusión de estos hechos para la economía cubana y las medidas que se tomarían para la supervivencia de la nación.
El IV Congreso tuvo lugar en uno de los momentos más difíciles del país, por lo que el Primer Secretario del PCC, Fidel Castro, en su discurso inaugural lo denominó con razón, como un “congreso en armas”. En esas circunstancias el pueblo cubano multiplicaba sus esfuerzos en el trabajo y la defensa de la Revolución.
En las palabras pronunciadas ese día por Fidel, encontramos la convicción de defender el socialismo que prevaleció en ese congreso y en el pueblo cubano, al decir:
“Hoy nos corresponde a nosotros una responsabilidad universal. Somos el único país socialista en medio del occidente, de todo el occidente y de una parte del oriente, el único. Y qué odio nos tienen algunos por la capacidad de nuestro pueblo, de nuestra patria de aceptar ese desafío y de mantener en alto sus banderas y su disposición a defender esas banderas; como hemos dicho otras veces, las más justas y las más humanas que han existido en la historia de la humanidad. Hoy luchamos no solo por nosotros mismos, no solo luchamos por nuestras ideas, sino luchamos por las ideas de todos los pueblos explotados, subyugados, saqueados, hambrientos de este mundo; luego, nuestra responsabilidad es mucho mayor”.2
Al IV Congreso del PCC correspondió el análisis del periodo especial y las medidas implementadas por el proceso de rectificación. Se analizó el impacto que causó en nuestro país la desaparición del campo socialista y ante esa grave situación, se adoptaron las decisiones y las medidas indispensables con el objetivo de resistir y continuar paso a paso el desarrollo de la Revolución. Se llamó la atención sobre las nuevas dificultades y el espíritu de combate que tenía que prevalecer entre todos los ciudadanos del país. También, en sus palabras iniciales, el Primer Secretario se refirió a las consecuencias del bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba y que a partir de ese momento sería más intenso y sus consecuencias mayores.
Durante el desarrollo del evento partidista se debatió y aceptó la entrada de los creyentes en el Partido, el papel de la ciencia en función de nuestro desarrollo, la lucha contra el delito y otros importantes temas.
También se discutieron y aprobaron resoluciones relacionadas con los Estatutos y el Programa del Partido Comunista de Cuba; el perfeccionamiento de la organización y funcionamiento de los órganos del Poder Popular; el desarrollo económico del país; la política exterior y la Resolución que facultaba al Comité Central del Partido para tomar decisiones en correspondencia con la difícil situación que vivía el país, para hacer cumplir el objetivo supremo de salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo.
En la Resolución sobre los Estatutos del Partido se plantearon importantes modificaciones, tales como: Eliminar la estructura del Secretariado del Comité Central; facultar al Buró Político para crear de su seno un grupo de trabajo, el cual tendría a su cargo la atención de los asuntos cotidianos de la Dirección del Partido, lo mantendría al tanto de su gestión, le consultaría y rendiría cuentas en sus reuniones; y eliminar la categoría de miembros suplentes en todos los organismos del Partido y, por tanto, toda mención a ellos en el texto de los Estatutos.
Se eligieron los miembros del Comité Central y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios .
En la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuada en la plaza General Antonio Maceo, en Santiago, el día 14 de octubre de 1991, el Comandante en Jefe manifestó:
“Bajo la dirección de la Revolución y del gobierno socialista, adoptaremos las medidas que haya que tomar para que nuestras fábricas marchen, para que nuestros obreros trabajen, para salir adelante en estas difíciles condiciones, y siguiendo el principio de proteger a todos, de que no quede un ciudadano desamparado en nuestro país, repartiendo lo que tengamos, buscaremos fórmulas para salvar la patria, para salvar la Revolución, para salvar el socialismo. (…) Los hombres pueden morir, ¡pero los ejemplos no morirán jamás!; los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás! Y aquí estamos dispuestos a regar con nuestra sangre nuestras ideas, y ningún ejemplo digno, ninguna idea justa ha sido jamás vencida”.3
* Subdirector de Investigaciones del Instituto de Historia de Cuba.
1 Informe Central al III Congreso del Partido Comunista de Cuba, “El desarrollo económico y social. Economía global”, revista El Militante Comunista, La Habana, abril, 1986, pp. 5-45.
2 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Teatro Heredia, Santiago de Cuba, 10 de octubre de 1991.
3 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Plaza, General Antonio Maceo, Santiago de Cuba, 14 de octubre de 1991.