Estados Unidos preocupado por presos en #Cuba.

El 26 de junio 2018, el Departamento de Estado emitió un comunicado “preocupado” por dos cubanos detenidos, e instó a las autoridades de la Isla a ponerlos en libertad, porque Amnistía Internacional, su ONG preferida y apoyada financieramente, los declaró “prisioneros de conciencia”, algo que jamás hizo con el puertorriqueño Oscar López, preso por 36 años en cárceles norteamericanas solo por tener ideas independentistas.
El actual comunicado y las declaraciones de Heather Nauert, vocera de ese Departamento, hizo recordar una solicitud similar de hace pocos años, efectuada por Roberta Jacobson, cuando era subsecretaria para el hemisferio occidental, para que Cuba pusiera en libertad a Sonia Garro, detenida y acusada por intento de homicidio junto a su esposo, por haber lanzado cocteles Molotov y tubos de pantalla de viejos televisores, contra oficiales de la policía, a la que calificó como “pacífica disidente”.
Cuando diplomáticos yanquis y oficiales de la CIA destacados en su embajada en La Habana, comprobaron que ambos eran puros delincuentes, se acabó de inmediato la reclamación, más nunca hablaron de ella y pasó al olvido como muchos de esos mal calificados “opositores”.
La más reciente rabieta del Departamento de Estado es a favor de Eduardo Cardet y Ariel Ruiz Urquiola, a quienes declaran como “opositores pacíficos”, detenidos de forma “arbitraria”.
Sin embargo, el Departamento de Estado no se pronuncia con esa “profunda preocupación”, por los mapuches detenidos en Chile, ni por los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos en Ayotzinapa hace casi dos años, como tampoco emitió comunicados por el vil asesinato de la guatemalteca Claudia Patricia Gómez González, de 20 años de edad, cuando intentaba, el pasado sábado 23 de mayo de 2018, emigrar a los Estados Unidos para obtener trabajo y poder ayudar a su familia. La joven fue asesinada por un oficial de la patrulla fronteriza.
Tampoco Mike Pompeo hace declaraciones de condena al presidente Donald Trump, por aplicar métodos nazistas al separar a padres e hijos menores de ciudadanos latinoamericanos que ingresan en su territorio, algo que el inmaduro Presidente copió de los alemanes, que hacían lo mismo con los judíos.
Cardet, médico de profesión, es sostenido financieramente desde Estados Unidos, y recibe orientaciones para ejecutar acciones provocativas en un idílico intento por copiar las revueltas callejeras ejecutadas en Venezuela y Nicaragua.
Silencio total hace el Departamento de Estado respecto a la muerte a tiros disparados por oficiales del ejército israelí, sobre la médica voluntaria de 21 años, Razan al-Najar, mientras corría hacia la cerca fronteriza, al este de la ciudad de Khan Younis, en el sur de Gaza, para socorrer a un herido palestino víctima de las masacres que lleva a cabo el gobierno de Israel.
Ante esos asesinatos, Estados Unidos debería estar profundamente preocupado y exhortar a los aliados y a los oficiales de su guardia fronteriza con México, para que cesen las represalias y abusos contra indefensos emigrantes, los ciudadanos palestinos y sobre el personal civil que atiende a los enfermos y heridos causados por las balas de sus aliados.
En vez de continuar con sus campañas de mentiras fabricadas contra Cuba, el gobierno de Estados Unidos tiene que mirar hacia su propio pueblo y buscar soluciones definitivas para acabar con la pobreza que crece por días, y la falta de un sistema de salud que cubra las necesidades de su población, la que se ve obligada a gastar cientos de dólares para pagar costosos seguros médicos que no asumen todos los tratamientos, como los del cáncer, otras patologías y operaciones complejas.
Un estudio realizado por el Institute for Policy Studies, conjuntamente con el Kairos Center, publicado el 29 de abril de 2018, reporta la realidad en que viven más de 40,6 millones de estadounidenses, fundamentalmente en los estados del sur, considerados por debajo de la línea de la pobreza. Según el indicador establecido por el gobierno yanqui, esas personas no tienen ingresos suficientes para satisfacer todas sus necesidades, especialmente las alimentarias.
El gobierno de Estados Unidos antes de acusar a Cuba tiene que resolver esa pobreza, principalmente en 25 estados sureños, donde existen leyes que prohíben aumentar el salario mínimo de 7,25 la hora, con el cual no se puede tener un seguro médico, alimentar a la familia, vestirla, calzarla, asumir el costo del alquiler de un simple apartamento de dos cuartos, más la electricidad.
Para Cuba también es una gran preocupación que la población de Estados Unidos no disponga de un sistema de salud al alcance de todos, con el que se evitarían miles de muertes especialmente de niños y ancianos.
Estados Unidos tiene que dejar de fabricar y financiar “disidentes” y cruzadas propagandísticas, al carecer de moral para acusar a Cuba, la cual es reconocida por organismos de Naciones Unidas, como un paradigma de atención y cuidado de su población.
Por eso decía José Martí:
“Con los ejemplos sucede que es más fácil censurarlos, que seguirlos”
Por Arthur González.

Arrecia la CIA acciones contra la Revolución Cubana

 

Arrecia la CIA acciones contra la Revolución Cubana
Foto: Razones de Cuba
Como en los años 60 del pasado siglo XX, la CIA retoma sus planes contra la Revolución cubana, algunos copiados de aquellos que nunca tuvieron resultados.
Con el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, la CIA y el actual mandatario de Estados Unidos, intensifican sus acciones anticubanas, echándole mano a cuanto fantoche aparezca en el camino y se preste a cumplir sus órdenes.
Como arma fundamental mantienen la guerra económica, con la ilusión de que el pueblo se lance a las calles y exija cambios.
Una de las medidas a las que más empeño ponen, son los falsos ataques acústicos y consecuencias en salud hacia sus diplomáticos en La Habana, algo que no pueden demostrar, pero mantienen el tema en cartelera para ahuyentar los turistas y afectar la economía cubana. Para que nadie olvide el asunto, ahora repiten el libreto en China, a riesgo del costo político que eso pudiera conllevarles.
Sobre eso, recientemente Tomás Regalado, periodista y político, de origen cubano radicado en Estados Unidos, declaró en el Interamerican Institute for Democracy (IID):
«Actualmente existen oportunidades coyunturales para debilitar a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua».
«Tras las sanciones y alertas de viaje a Cuba emitidas desde los EE.UU., lo único que está dando renta en Cuba, son los cruceros, porque los turistas que quieren ir a Cuba no quieren ir a los hoteles por temor a ser penalizados por el Departamento del Tesoro. De modo que la gente se queda en los cruceros. Algunas sanciones están dando resultados».
El IID se dedica al estudio de la política exterior de los EE.UU. hacia las denominadas «dictaduras» del continente, y es dirigido por Carlos Alberto Montaner, terrorista cubano.
Unido al recrudecimiento de su guerra económica y mediática contra Cuba, la CIA intensifica otras medidas para estructurar una «oposición» interna entre los jóvenes y artistas.
Entre los asalariados que más financian actualmente está Rosa María Payá, devenida en «refugiada política» en Miami, por ser la única figura joven que pueden mostrar ante el mundo como «disidente» cubana, a pesar de no residir en la Isla, nunca fue miembro de grupitos contrarrevolucionarios, estudió en la Universidad de La Habana y no es aceptada por elementos «disidentes» de larga data al servicio de los yanquis.
Rosa María en poco tiempo ha recibido un apoyo total de la CIA y políticos como Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, fue enviada a múltiples países europeos y latinoamericanos, incluso bajo solicitudes del Departamento de Estado es recibida por políticos y miembros del Parlamento Europeo.
Esa «refugiada política» hecha a la medida de las necesidades yanquis, sustituyó a Yoani Sánchez, quien en el 2004 fue reclutada por Carlos Alberto Montaner, siendo igualmente paseada por el mundo, y sin éxitos pasó al olvido.
En los actuales planes de la CIA, Rosa María fue dirigida a participar en el evento Teen Vogue Summit, organizado por la revista Vogue, el pasado 1ro de junio en New York, donde expuso el proyecto Cuba Decide, pero sin resultados que mostrar.
Teen Vogue Summit tuvo este año una agenda para intercambiar sobre temas del control de armas, la reforma migratoria y el cambio climático.
Rosa María, igualmente fue llevada recientemente a una reunión con el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, miembro del Partido Republicano y fuertes relaciones con Marco Rubio. En dicho encuentro la «refugiada» solicitó que la OEA prestara atención a lo que ella denomina «crisis democrática» que vive la Isla, matriz de opinión que la CIA está conformando, para crear condiciones a futuras acciones internas con sus asalariados y para lo cual aspira a emplear los twists y los SMS, tal y como hacen hoy en Venezuela y Nicaragua.
El encuentro con el embajador yanqui estuvo auspiciado por la organización anticubana Freedom House, financiada por la CIA, tras la NED y el Departamento de Estado, donde Payá Acevedo se presentó como «presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia», cargo que le asignaron para darle representatividad y justificar su presencia en actividades de la región, solicitándole a los miembros de la OEA que, además de tomar medidas contra Venezuela, lo hagan igualmente hacia Cuba para «poner fin a la represión y la falta de libertades».
Siguiendo ese libreto, Rosa María expresó «la necesidad de recuperar un sistema democrático e instó a la OEA y sus estados miembros, a no reconocer como representantes del pueblo cubano a los miembros de la Asamblea Nacional, ni a Miguel Díaz-Canel, por no haber sido elegidos bajo un sistema con garantías democráticas».
Trujillo, en su posterior intervención ante la Asamblea de la OEA, expuso: «los países de las Américas tienen que aceptar que Cuba es la madre de todo mal, referente al debilitamiento de la democracia en el continente y las violaciones de derechos humanos».
Otra línea de trabajo de la CIA es sobre el sector artístico-intelectual, donde la artista plástica Tania Bruguera, tiene la cara visible en busca de captar adeptos para sus planes.
En ese sentido, lo más reciente es su oferta de financiamiento a cineastas cubanos, para «promover la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas noveles de comunidades poco representadas, a contar sus historias».
Afirmó que le dará prioridad a «proyectos con temas sociales acuciantes en la Cuba de hoy y del futuro, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, color de la piel, forma de pensar, estatus socioeconómico y procedencia geográfica».
Como financista del proyecto aparece el Instituto Internacional de Artivismo Hanna Arendt (INSTAR), engendro creado para sustentar esa estrategia subversiva como «un espacio de alfabetización cívica en la Isla, resultado de la acción pública #YoTambienExijo».
Tampoco habrá resultados favorables para la CIA, porque los cubanos empuñarán siempre su espada victoriosa, porque como afirmó José Martí:
«Lengua, tenemos todos; pero espada pocos». (Tomado de Razones de Cuba)

¿Por qué Google obtuvo licencia para entrar en Cuba?

 

Por Arthur González.
Nunca antes el gobierno de Estados Unidos permitió la entrada de Internet a Cuba, ni el empleo de los cables submarinos que pasan cerca de sus costas u otras facilidades. Muchos sitios en Internet están prohibidos para la Isla por la guerra económica que dura ya 59 años. Sin embargo, Barack Obama le aprobó una licencia a Google para entrar en Cuba. ¿Qué razones estuvieron presentes en tal decisión?
¿Ayudar a que los cubanos pudieran acceder a más informaciones científicas, técnicas y otras para mejorar la economía cubana?
Definitivamente no. Aún permanecen restricciones de acceso en muchas de esas áreas, el objetivo real es poder llegar con sus informaciones distorsionadas, sus símbolos y sus valores a la juventud cubana, para como afirmó el propio Obama:
“…podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso”. “Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano. […] y brindarles nuevas fuentes de información…”
Por supuesto que Cuba tiene que aprovechar esa apertura por pequeña que sea, para salir al mundo y darle a conocer su verdad, para destruir las campañas mediáticas que desbordan la red de redes con mentiras, sobre falsas violaciones de los derechos de los cubanos, exponer sus logros, alcanzados con esfuerzo y sacrificio, a pesar de los daños causados por la política criminal de Estados Unidos.
Es la oportunidad de contarle al mundo los actos terroristas que ejecuta el gobierno yanqui, la guerra biológica para afectar al pueblo y la persecución a todos los bancos extranjeros y empresas que pretenden establecer negocios con Cuba.
Para no pecar de ingenuos, los cubanos deben estar conscientes de qué se esconde detrás de esa licencia de Obama y por qué Donald Trump la mantiene, a pesar de haber tomado medidas para desmontar muchos aspectos de la política de su antecesor, incluso la Directiva Presidencial, esa que pretendía matar al pueblo con miel, en vez de a latigazos.
Durante su campaña presidencial, Donald Trump asumió el lenguaje reaccionario y ultraconservador plasmado en la Plataforma del Partido Republicano, la cual expone entre otras direcciones las siguientes:
“La apertura hacia Cuba de la actual administración Obama, fue un vergonzoso acomodo a las demandas de los tiranos. Solo fortalecerán a esa dictadura militar. […] Reclamamos una plataforma aérea para las transmisiones de Radio y TV Martí, y la promoción del acceso a Internet como herramienta tecnológica para fortalecer el movimiento pro democracia en Cuba.”
Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump cumplió con todo lo prometido en su campaña por la presidencia, pero no cambió en nada la licencia otorgada a Google para Cuba, incluso en días recientes permitió que el presidente ejecutivo de la misma, Eric Emerson Schmidt, viajara a La Habana en compañía del senador republicano Jeff Flake. ¿Por qué? Los antecedentes hablan.
En 1996 la RAND Corporation, del Instituto de Investigaciones para la Defensa Nacional de Estados Unidos, elaboró un estudio para el Departamento de Defensa, titulado “Las comunicaciones cubanas, las redes de computación y sus implicaciones en la política de Estados Unidos”.
Ese trabajo expone la necesidad de ayudar a la apertura en Cuba y forzar el surgimiento de una sociedad civil independiente, para lo cual afirma:
“Es necesario alentar el enlace de Cuba a Internet, utilizarla para transmitir noticias y análisis balanceados, promover su uso por ONG cubanas, universidades y otros destinatarios”.
Insistiendo en esa dirección, en marzo del 2005 el ultra conservador Roger Noriega, Subsecretario de Estado para el hemisferio occidental, declaró en una audiencia congresional:
“Estados Unidos ha flexibilizado los requisitos de las licencias para que, por primera vez, puedan ser entregadas computadoras personales de alta velocidad a grupos de la sociedad civil”.
Durante un evento efectuado en 2012 en la Fundación Heritage, de conjunto con Google Ideas, se elaboró un informe recomendándole al gobierno de Estados Unidos, crear una red WIFI remota para posibilitar el acceso de los cubanos a Internet.
En ese conclave estaba presente el senador republicano Marco Rubio, quien expresó:
“El sistema totalitario cubano podría derrumbarse si todos los cubanos tuvieran libre acceso a Internet, porque Cuba seguiría la misma suerte de aquellos países que pasaron la Primavera Árabe”.
El Departamento de Estado anunció el 13 de junio de 2013, la propuesta de proyectos para promover la democracia y los derechos humanos en Cuba, entre esos el uso de herramientas digitales para ser empleadas, de forma selectiva y segura, por la población civil, junto a otros programas para el fomento de la igualdad y defensa de las redes sociales de los negros cubanos.
Programas creados para la subversión en Cuba como Zunzuneo y Conmotion, este último diseñado por Open Technology Institute at The New América Foundation, fueron denunciados oportunamente.
Bienvenido el acceso pleno a Internet, porque los cubanos tienen la suficiente preparación para saber diferenciar lo útil de lo subversivo, pero ante un enemigo que no cesa de agredir durante más de medio siglo, siempre habrá que estar alertas y como dijo José Martí:
“Hacer en cada momento, lo que en cada momento sea necesario”

Tenemos memoria: Homenaje a Adriana y Efrén en Portugal

 

A 42 años del horrendo crimen, justo a las 16 horas y 40 minutos amigos portugueses, cubanos residentes en Portugal y miembros de la misión diplomática cubana en Portugal rindieron homenaje a Adriana Corcho y Efrén Monteagudo, víctimas de un ataque terrorista a la sede de la Embajada cubana en Lisboa, el 22 de abril de 1976.

Al homenaje, asistieron el presidente del Grupo Parlamentario de Amistad, Antonio Filipe; el Encargado de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Portugal, Pedro Guerreiro, Filipe Ferreira, Vicepresidente del Consejo Portugués por la Paz y la Cooperación y representantes de la dirección de la Asociación de Amistad Portugal-Cuba. También participaron miembros de la Asociación de Cubanos Residentes en Portugal, de la Asociación AloCubano, amigos de Cuba, otros cubanos residentes y trabajadores de la Misión diplomática en Portugal.

El III Secretario Javier Levy realizó una intervención donde expresó: “el pueblo de Cuba ni entonces ni ahora se deja intimidar por ataques, amenazas o chantajes. Continuaremos construyendo nuestra revolución y continuaremos luchando por la justicia y por un mundo mejor. Cuba, que ha perdido tres mil 648 vidas víctimas del terrorismo, continuará luchando por la paz mundial”.

Los presentes depositaron ofrendas florales en la tarja que rinde tributo a Adriana y Efrén e hicieron un minuto de silencio como muestra de respeto. El escritor Fernando Fitas leyó el poema “Memoria de los que amamos”, dedicado a los mártires cubanos.

Carta enviada por el Embajador de Cuba en Austria Juan Antonio Fernández Palacios a la redacción del periódico austriaco Die Presse

 

Viena, 26 de abril del 2018.
Estimado Director de Die Presse:
Por la responsabilidad que me atañe, acostumbre a leer casi todo lo que se publica en Austria en relación con Cuba. Suelo digerir con mayor o menor gusto las cosas que leo y pocas veces escribo a algún periódico. Hoy lo hago por la sensación de verdadera repugnancia que me ha dejado el artículo Raúl Castro, el tiranosaurio Rex cubano, del periodista Thomas Vieregge, publicado por Die Presse, el pasado 17 de abril.
Como ciudadano, revolucionario y diplomático de carrera, concuerdo que la libertad de expresión y de prensa resultan derechos fundamentales a ser ejercidos en cualquier sistema democrático, pero las mismas no se pueden convertir en escudos que cobijen la blasfemia y la ofensa. La posibilidad de decir lo que se piensa desde una redacción estará siempre limitada por un derecho superior: el del honor, la decencia y, sobre todo, por el de la responsabilidad. No se puede pretender dirigir dardos tan envenenados de prejuicios, demagogia y mentiras contra un pueblo y su nación sin que se reciba la respuesta adecuada.
Podría llenar varias cuartillas con datos y hechos sobre lo que ha significado la Revolución Cubana en materia de salud, educación, seguridad social, alimentación, desarrollo cultural y humano, y sobre todo independencia, libertad y dignidad para los cubanos y cubanas. Pero creo no hace falta. Eso lo conoce bien el señor Vieregge aunque lo silencie y omita por sus prejuicios ideológicos.
Ningún proceso histórico, mucho más de carácter revolucionario y socialista, puede ser mantenido en el tiempo por capricho de nadie ni por el supuesto actuar “represivo” de alguna de sus instituciones. Requieren, por encima de todo, el apoyo y consenso del pueblo. Lograr el respaldo de una nación entera y preservarlo invariable durante casi 60 años no es cuestión de discursos o carismas. Si hoy en Cuba, hay Revolución Socialista, si nuestros líderes principales han sido Fidel y Raúl Castro, si tenemos un sistema democrático auténtico que se refrenda en nuestra Constitución, y si ahora existe un cambio generacional en la dirección del país que implica continuidad de nuestro proyecto político y social, se debe únicamente a la decisión y voluntad soberana del pueblo cubano, suficientemente libre, educado, heroico y culto como para saber definir su propio destino.
Cuba no es ese país que de modo grotesco reseña en su artículo señor Vieregge. La afirmación de que nada ha cambiado en Cuba en sesenta años es propia de alguien que, con toda intención ideológica, ha tenido el propósito de pisotear su propia ética profesional, echar al cesto de la basura el mandamiento sagrado de la objetividad que debe presidir la labor periodística y burlarse de los lectores, para arremeter contra un país que ha tenido que labrarse su propio camino durante más de medio siglo a base de sacrificio y dignidad frente al bloqueo económico más férreo y duradero de la historia impuesto por la primera potencia mundial que, entre otras cosas, impone límites a la libertad de comerciar y relacionarse en materia cultural, técnica y académica del pueblo cubano con otras naciones, incluyendo Europa. Y este hecho, tan obvio y ostensible, unánimemente rechazado cada año por la comunidad internacional, es ignorado de manera alevosa en este artículo.
Hace cinco años un millón de personas visitaba Cuba para conocer nuestra cultura e historia y la forma en que vivimos y, por supuesto, disfrutar de nuestras bondades. Este año serán más de cinco millones. Entre estos casi 30 mil austríacos. Tantas personas, en número creciente, no pueden estar equivocadas.
Predecir la proximidad del fin del socialismo en Cuba y trabajar en función de dicho propósito, ha sido la obsesión de doce administraciones norteamericanas, incluyendo la actual, y resultado el divertimento intelectual de algunos politólogos, tanques pensantes, y apostatas del mundo occidental. No tengo que hacer esfuerzos en demostrar el rotundo fracaso de estas premoniciones, y no me tiembla la mano en garantizar que el Sr. Vieregge correrá con la misma suerte.
Señor periodista y el diario que lo alberga:
Con Cuba no se metan. A Cuba se le respeta.
Atentamente,
Juan Antonio Fernández Palacios
Nota: Si la libertad de expresión lo permite en vuestro periódico ruego publique íntegramente esta misiva.
(Embacuba Austria / Cubaminrex)

Vea quiénes pretenden acuchillar a Cuba en la Cumbre de Perú mediante PASCA

 

Vea quiénes pretenden acuchillar a Cuba en la Cumbre de Perú mediante PASCA

El tópico ha sido explicado en sendos artículos por Luis Alberto Rodríguez, periodista mexicano en sendos artículos reproducidos aquí.

El Proyecto PASCA en la Cumbre de Perú

El sueño no alcanza para todos aquí. La próxima Cumbre de las Américas que tendrá lugar, entre el 13 y el 14 de abril, en Lima, Perú, ha creado un clima de alta tensión, primero, por la llegada de Donald Trump y segundo, por su encuentro con países a quien el titular de la Casa Blanca ha tildado de adversarios como Venezuela, Cuba, Bolivia…

Tal agitación no es exclusiva de la cumbre de presidentes, lo es también entre la sociedad civil que se verá las caras en tierra peruana, por un lado, las organizaciones asiduas a la Casa Blanca y, por el otro, quienes mantienen una política a contracorriente de Trump.

Es así como la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, —la Redlad, asociada a la Organización de Estados Americanos—, ha operado la iniciativa llamada “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas”, también conocida como Proyecto PASCA.

Auspiciada por la Fundación Freedom House, la Redlad ha causado estragos entre los organizadores del encuentro ciudadano de la Cumbre de Perú. Su intención es darle foro a voces que abiertamente proponen la re-anexión de Cuba a Estados Unidos. Esto, como era de esperase, ha levantado las críticas de varios países latinoamericanos y tiranteado el transcurrir del evento. Lima es hoy —y en buena parte, debido a eso—, un terreno minado para la política exterior americana.

¿Por qué el empeño de la Redlad en estirar así el contexto de la Cumbre de Perú? Quizá porque el Proyecto PASCA fue diseñado para eso, al ser parte de un proyecto más grande de la Freedom House: la iniciativa “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, cuyo objetivo es dar foro a anexionistas cubanos en eventos como los de Lima, y generar impacto mediático que sirva a la política exterior de la Casa Blanca.

La historia de la Freedom House es conocida: nació en la guerra fría como brazo político del Departamento de Estado frente al comunismo. Y de esto parece obvio que Donald Trump saca provecho.

La Cumbre de Perú medirá la influencia efectiva del mandatario estadunidense sobre Latinoamérica y el Caribe. Es la primera vez que el presidente sale al encuentro del resto del continente y la política exterior de la Casa Blanca está valiéndose de todas sus herramientas para asegurarle a Trump una estancia favorable. Al respecto, el Proyecto PASCA hace su parte.

Desde ya, la Redlac en conjunción con asociaciones como la peruana Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —asociada a la Cancillería de Perú—, dan el visto bueno a quienes tendrán reflectores en los foros sociales de la Cumbre. Los medios aguardamos pacientes y el binomio Trump-Cuba prende en automático los micrófonos.

¿Podrá el presidente beneficiarse de esto? Lo que puede advertirse es que, lo que ocurra en Lima determinará la política de Estados Unidos hacia el sur del continente por el resto de la era Trump. Latinoamericanismo o Washington: Las cámaras están listas.

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?

Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? 

Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manuel Silvestre Cuesta Morúa.

 

Empieza la Tercera Reunión Ordinaria de 2018 del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres (GRIC) en Lima, Perú. Nuestra directora ejecutiva, @Ginitastar, hace presencia para participar activamente como una de las voces de la sociedad civil.

El sueño no alcanza para todos aquí. La próxima Cumbre de las Américas que tendrá lugar, entre el 13 y el 14 de abril, en Lima, Perú, ha creado un clima de alta tensión, primero, por la llegada de Donald Trump y segundo, por su encuentro con países a quien el titular de la Casa Blanca ha tildado de adversarios como Venezuela, Cuba, Bolivia…

Tal agitación no es exclusiva de la cumbre de presidentes, lo es también entre la sociedad civil que se verá las caras en tierra peruana, por un lado, las organizaciones asiduas a la Casa Blanca y, por el otro, quienes mantienen una política a contracorriente de Trump.

Es así como la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, —la Redlad, asociada a la Organización de Estados Americanos—, ha operado la iniciativa llamada “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas”, también conocida como Proyecto PASCA.

Auspiciada por la Fundación Freedom House, la Redlad ha causado estragos entre los organizadores del encuentro ciudadano de la Cumbre de Perú. Su intención es darle foro a voces que abiertamente proponen la re-anexión de Cuba a Estados Unidos. Esto, como era de esperase, ha levantado las críticas de varios países latinoamericanos y tiranteado el transcurrir del evento. Lima es hoy —y en buena parte, debido a eso—, un terreno minado para la política exterior americana.

¿Por qué el empeño de la Redlad en estirar así el contexto de la Cumbre de Perú? Quizá porque el Proyecto PASCA fue diseñado para eso, al ser parte de un proyecto más grande de la Freedom House: la iniciativa “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, cuyo objetivo es dar foro a anexionistas cubanos en eventos como los de Lima, y generar impacto mediático que sirva a la política exterior de la Casa Blanca.

La historia de la Freedom House es conocida: nació en la guerra fría como brazo político del Departamento de Estado frente al comunismo. Y de esto parece obvio que Donald Trump saca provecho.

La Cumbre de Perú medirá la influencia efectiva del mandatario estadunidense sobre Latinoamérica y el Caribe. Es la primera vez que el presidente sale al encuentro del resto del continente y la política exterior de la Casa Blanca está valiéndose de todas sus herramientas para asegurarle a Trump una estancia favorable. Al respecto, el Proyecto PASCA hace su parte.

Desde ya, la Redlac en conjunción con asociaciones como la peruana Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —asociada a la Cancillería de Perú—, dan el visto bueno a quienes tendrán reflectores en los foros sociales de la Cumbre. Los medios aguardamos pacientes y el binomio Trump-Cuba prende en automático los micrófonos.

¿Podrá el presidente beneficiarse de esto? Lo que puede advertirse es que, lo que ocurra en Lima determinará la política de Estados Unidos hacia el sur del continente por el resto de la era Trump. Latinoamericanismo o Washington: Las cámaras están listas.

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?

Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? 

Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manuel Silvestre Cuesta Morúa.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

Blog: www.buitresenlaciudad.press

Crónica de un show anunciado

En una de las fotos compartidas en Twitter, se ve a los exmandatarios posando sonrientes en un cómodo butacón negro de los salones de protocolo del aeropuerto internacional José Martí. Foto: Cuenta de Twitter de Andrés Pastrana 

Como quien cumple su papel en un guion escrito en Washington, los expresidentes Andrés Pastrana, de Colombia, y Jorge (Tuto) Quiroga, de Bolivia, se prestaron ayer para una nueva provocación contra Cuba.

Ambos se embarcaron en Bogotá en un vuelo de Avianca con destino a La Habana con el propósito de recibir el premio otorgado por una organización contrarrevolucionaria a expresidentes iberoamericanos, cuyo único «mérito» consiste en atentar contra los gobiernos progresistas de la región y plegarse a los intereses de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Granma ya había denunciado en su edición de ayer que la mal llamada «Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia» y sus asesores extranjeros planeaban una nueva provocación con el objetivo de generar inestabilidad, dañar la imagen internacional del país y afectar la marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros países.

Tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional José Martí y en ejercicio de las leyes que sustentan la soberanía de la nación, las autoridades cubanas le comunicaron a Pastrana y a Quiroga que no eran bienvenidos y que debían regresar a su puerto de origen.

Ambos conocían de antemano la posición de Cuba de no permitirles acceder a territorio nacional con sus provocativas intenciones y no parecieron muy sorprendidos por la medida, según se desprende de sus comentarios en las redes sociales sobre el incidente.

Sin embargo, los contados minutos que permanecieron en territorio internacional sirvieron para armar un revuelo internacional y lanzar denuncias contra Cuba por «agresión injustificada» y «violación de los derechos» de los exmandatarios.

Si no hubiera sido por las fotos y comentarios en tiempo real que dejaron los propios Pastrana y Quiroga en internet, cualquier incauto podría haber pensado que en verdad se encontraban detenidos o apresados.

En una de las fotos compartidas en Twitter desde uno de los salones de trámites del aeropuerto internacional José Martí, se ve a los exmandatarios
posando sonrientes en un cómodo butacón negro, a la espera de la salida de su vuelo.

¿Qué detenido sonríe a las cámaras? ¿Qué agresión se puede llevar a cabo en una sala de protocolo?

El plan era evidente. La tarea de Pastrana y Quiroga consistía en intentar ingresar al país y «poner a prueba» la determinación de las autoridades. En cualquier caso, luego se pondría en marcha la maquinaria mediática para vender el incidente ante la opinión pública como una agresión de Cuba.

Pero una vez más fracasaron en sus intentos. El año pasado armaron un plan muy parecido con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y tampoco lograron sus objetivos.

Qué lecciones de democracia y gobernabilidad pueden dar la OEA o los exmandatarios de la llamada Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), compuesta por una selección de promotores del paramilitarismo, corruptos, vendepatrias, auspiciadores del terrorismo, asesinos, responsables de masacres y neoliberales que arruinaron a sus países.

Dedicado en la actualidad a promover golpes de Estado en su país, el corto mandato de Tuto Quiroga (2001-2002) vino a poner el sello de la corrupción y la venta de los recursos naturales que caracterizaron a los gobiernos derechistas en Bolivia antes de la llegada de Evo Morales.

Entretanto, la incapacidad de Pastrana de cumplir sus compromisos y lograr unificar al país en torno al proyecto de paz, fueron las principales causas del fracaso del proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en San Vicente del Caguán.

En no pocas ocasiones solicitó la ayuda de Cuba y la del Comandante en Jefe para llevar adelante los diálogos con la guerrilla. La postura de la Revolución y su liderazgo fue siempre consecuente y está reflejada en el libro de Fidel La Paz en Colombia.

No pueden ser bienvenidos políticos y personalidades que se prestan a manipulaciones contra Cuba, ni quienes le hacen el trabajo sucio a Washington en momentos en que se desempolva la Doctrina Monroe y se busca destruir el progreso alcanzado a favor de la unidad y la integración latinoamericana y caribeña.

Ningún revolucionario digno podría permitirlo.

Fracasó provocación anticubana

 

La provocación anticubana orquestada desde Estados Unidos, bajo la financiada sombrilla de la llamada “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, fracasó estrepitosamente hoy en La Habana.

La tentativa de otorgar en suelo cubano un premio internacional hecho a la medida por la fabricada Red, dirigido a congratular a la denominada Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), un grupo de expresidentes derechistas de Iberoamérica que se han unido para socavar cuanto proyecto progresista surja en la región, se fue a bolina ante la imposiblidad de sus enviados de entrar a Cuba.

Los expresidentes de Colombia, Andrés Pastrana, y de Bolivia, Jorge “Tuto” Quiroga, eran los enviados especiales de Washington para ejecutar el show en La Habana. Ambos fueron invitados a abandonar suelo cubano tras arribar al Aeropuerto Internacional José Martí, a sabiendas de que no eran bienvenidos en nuestro país.

Los expresidentes fueron atendidos en un salón de la zona estéril del aeropuerto y embarcados en el siguiente vuelo de Avianca, con destino Bogotá, desde donde procedían.

Las autoridades cubanas, haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, frustraron esta provocación, que pretendía sumarse a los intentos por generar inestabilidad, dañar la imagen internacional del país y afectar la marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con la región.

La “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, liderada por miembros de la contrarrevolución cubana, alterna tareas entre Miami y algunas capitales europeas, sus casas matrices, en busca de fondos e instrucciones para los planes subversivos. Sus visitas a países latinoamericanos son muy selectivas y con un objetivo claro: los bolsillos de los magnates de la derecha, como devela  el periódico Granma..

En la red social Twitter, el reportero de la revista Semana Daniel Samper se mofó de la nueva bufonada del expresidente colombiano Pastrana y su acompañante: “?Entonces en Cuba no nos recibieron a Pastrana? ?Y ahora a dónde lo mandamos?”, se pregunta el columnista y youtuber colombiano.

Nueva provocación de Rosa María Payá en marcha

Un nuevo show mediático está intentando llevar a cabo la contrarrevolucionaria y provocadora Rosa María Payá al intentar otorgar en su casa del municipio habanero del Cerro –calle Peñón 221, entre Ayuntamiento y Monasterio– el próximo 8 de marzo, sobre las once de la mañana, el llamado Premio Oswaldo Payá “Libertad y Vida” 2017 a un grupo de ex mandatarios  y otras personalidades de derecha, agrupados bajo la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), que se han destacado en el marco de la guerra ideológica anticubana.  Con un dudoso secretismo, los convocantes al evento dicen guardar silencio sobre cuáles personas participarán y que sus nombres serán dados a conocer cuando arriben a La Habana.

Según la Payá, este premio se entrega a nombre de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (RedLat), en segunda ocasión, luego de que fuera entregado al secretario general de la OEA, Luis Almagro, al ex presidente mexicanoFelipe Calderón y a la ex ministra chilena Mariana Aylwin. En su primera edición el año pasado y cuyo show se frustró al serles impedida la entrada al país a estas personas.

Según especula también la Payá asistirán algunos mandatarios y miembros de asambleas nacionales de otras naciones, los que espero no reciban el permiso de entrada al país por parte de las autoridades cubanas. Asimismo convocan a otros miembros de la contrarrevolución interna y a miembros del cuerpo diplomático acreditado en Cuba, incluidos medios de prensa internacionales.

Todo este show obedece a una oscura trama en el que se intenta dar a conocer públicamente y firmar por todos un documento conjunto cuyo borrador dispongo y daré a conocer en las próximas horas, hechos llegar a mí por una fuente que prefiero proteger. Atentos a su publicación en las próximas horas.

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¿Por qué los yanquis no quieren elecciones en Cuba y Venezuela?

Por Arthur González.

Estados Unidos, antes exigía elecciones en Cuba y Venezuela, pero ahora se oponen a ellas bajo el argumento de que “no son democráticas”.

El motivo es que cuando soñaban con que los “opositores”, pagados con su dinero, iban a ganar, gritaban a los cuatro vientos que ambos países tenían que celebrar procesos electorales.

Ahora, conscientes de que ganarán dirigentes de izquierda, dicen que desconocerán los resultados porque no se ajustan a los parámetros que ellos establecen.

Sin embargo, hacen total silencio ante el fraude en las elecciones de México, donde escamotearon el triunfo al candidato del pueblo Manuel López Obrador; en Honduras violaron todos los preceptos democráticos; en Perú la corrupción llegó al punto extremo de reimponer al presidente acusado de actos de corruptela, quien firmó el indulto de Fujimori, a pesar de los crímenes cometidos.

De Brasil nada dicen, allí la libertad, la democracia y la opinión del pueblo se pisotearon abiertamente, para mantener a un presidente corrupto hasta la medula.

Esa es la democracia representativa que los yanquis pretenden imponerle nuevamente a Cuba y Venezuela, por eso se oponen a los sistemas populares que defienden los verdaderos intereses de sus pueblos.

La actual cruzada mediática desplegada por la prensa oficialista yanqui, unida a las presiones sobre la Unión Europea para que sancione a funcionarios venezolanos, las posiciones asumidas por la desprestigiada OEA, junto al fabricado Grupo de Lima que pretenden oponerlo a la CELAC, intentan deformar la realidad, e imponer una matriz de opinión contraria a los procesos electorales de los dos países, que poseen regímenes sociales mucho más democráticos que el estadounidense.

Venezuela ha impuesto record de elecciones democráticas con 22 en los últimos años, pero no son reconocidas por Washington debido a que la oposición no ha podido derrocar a la Revolución Bolivariana.

Contra Cuba se repite la vieja fórmula de ataques contra la forma en que se postula y eligen los delegados del Poder Popular, y a pesar de eso, soñaron con obtener algunos escaños con el engendro denominado Cuba Decide, que no tiene respaldo ni de los propios grupúsculos contrarrevolucionarios, a pesar del dinero invertido en la “refugiada política” Rosa María Paya Acevedo, residente en Miami.

Esa inventada “perseguida política”, deliró con postular algunos de sus patrocinados, sin lograr un solo candidato.

Otro que engañó y estafó a los que le dieron miles de dólares, es Manuel Cuesta Morua, con su proyecto “Mesa Unida de Acción Democrática”, quien aseguraba disponer de imaginarios 175 candidatos opositores, finalmente no pudo postular a ninguno y con los dólares obtenidos se fue a viajar por el extranjero.

Para tener una idea cierta del desprestigio de esa llamada “oposición” cubana, basta citar el caso de Eliécer Ávila, quien, al regresar de su gira europea en el 2014, donde culminó un curso de adiestramiento impartido por el polaco Lech Walesa, conformó el grupo “Somos +”, no pudiendo agrupar la membresía que le exigían desde Miami y además rechazado por otros “disidentes” que no le permitieron alcanzar representatividad entre la contrarrevolución tradicional.

El resultado fue similar al de otros “opositores”, se aprovechó del apoyo de Estados Unidos para recibir una visa y se acogerá a la Ley de Ajuste. Actualmente reside en Miami con su esposa, la que dio a luz un niño que es ciudadano norteamericano.

Probablemente en lo adelante se dedique a ejercer la ingeniería informática que gratuitamente obtuvo en Cuba, gracias al sistema socialista, que con seguridad le rendirá mejores frutos económicos para sostener cómodamente a su mujer e hijo.

El resto es más de lo mismo, aunque lo nuevo es la adición de Luis Almagro, titular de la OEA, organización que ni pinta ni da color, ni es respetada por nadie por responder a los dictados del Departamento de Estado y la CIA, como demuestran varios documentos desclasificados.

Cacareando lo que le indican los oficiales de la CIA, Almagro hace llamados a desconocer la sucesión de Raúl Castro, después que Estados Unidos se cansó de exigir la salida del gobierno de Fidel y de Raúl, plasmado en la “Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubanas”, de 1996.

Como prueba de su servilismo, le orientaron viajar a Miami para participar en un acto organizado por Rosa María Payá, para continuar la guerra mediática contra Cuba, en una supuesta promoción de un “plebiscito vinculante para que el pueblo cubano decida qué sistema político quiere”.

A dicho bochinche asistió el ex congresista Lincoln Díaz-Balart, miembro de la mafia terrorista, e hijo de uno de los principales testaferros del tirano Fulgencio Batista. Allí Almagro expresó su apoyo al proyecto fabricado para Rosa María Payá, y volvió a recitar el guion escrito por la CIA contra Venezuela, al señalar: “La dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, es un burdo intento de replicar la experiencia cubana, incluso en la generación de una diáspora para liberar la presión interna”.

Triste papel de vender su alma al que más dinero le aporte.

En un gesto similar al ofrecido a José María Aznar, ex presidente español que logró imponer en 1997 la llamada Posición Común contra Cuba, la zona de Coral Gables, integrada dentro del condado de Miami-Dade, proclamó el 10 de febrero “Día de Luis Almagro”.

Esos son los que quieren retrotraer a Cuba al pasado, aquel en el que politiqueros corruptos se postulaban para alcaldes, concejales y gobernadores, prometían en sus campañas electorales, agua, camino y escuelas, se robaban el escaso presupuesto destinado a un desayuno escolar y nunca dieron empleo a cientos de miles de desocupados que llenaban las calles de la isla.

Aquella situación cambió para siempre con la triunfante Revolución, a la que el imperio no le perdona los niveles de educación, cultura, seguridad social y salud alcanzados por su pueblo.

A darle lecciones de democracia a otros, a los cubanos les basta recordar lo que dijo José Martí:

“Es recia y nauseabunda, una campaña presidencial en los Estados Unidos”.