Fidel Castro en Villa Clara

El Comandante en Jefe Fidel Castro por Villa Clara, el 30 de septiembre de 1996. Foto: www.cubadebate.cu (Archivo)

Los pobladores de Manicaragua, municipio montañoso villaclareño, rememoraron en concentración efectuada en el parque de la localidad, el aniversario 23 del paso del Comandante en Jefe Fidel Castro por Villa Clara, el 30 de septiembre de 1996.

Algunas horas después de arribar a la ciudad de Santa Clara en la noche, el entonces Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia, Miguel Díaz-Canel y otros miembros de la dirección, le propusieron a Fidel celebrar un acto de masas en la Plaza de la Revolución «Ernesto Che Guevara». Aunque  accedió, le pareció difícil organizar un acto en tan breve tiempo.

En pocas horas se organizó el acto y en la mañana, el pueblo santaclareño llenó la histórica Plaza, lo que demostró la unidad y respuesta de los villaclareños, quienes entre aplausos y exclamaciones coreaban: ¡Fidel, amigo, el pueblo está contigo! El Líder histórico de la Revolución agradeció la generosidad, el calor y cariño con que fue recibido.

En su discurso, reconoció el esfuerzo característico de  los villaclareños: “a Villa Clara se le suelen poner metas duras por su fama histórica de hacer funcionar sus centrales…”, expresó. Asimismo destacó: “No hay tarea, no hay proeza en que no hayan estado presentes masivamente los villaclareños, como no hubo lucha donde no hayan estado entre los primeros…”

Al cierre de la trascendental alocución, Fidel expresó palabras que han quedado remarcadas en el espíritu del pueblo de la provincia central: “Villaclareños, santaclareños, compatriotas: un día como hoy uno siente más deseos que nunca y siente más que nunca la necesidad de reafirmar nuestras gloriosas consignas: ¡Socialismo o Muerte! ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

(Telecubanacan)»

 

Rendirá tributo a Fidel Castro Brigada Venceremos (+Fotos)

Acto de bienvenida a los integrantes del 50 Contingente de la Brigada de Solidaridad Venceremos, procedente de diferentes estados de los Estados Unidos, realizado en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el 6 de agosto de 2019. ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ/sdl

El Contingente 50 de la Brigada de Solidaridad Venceremos, que visita Cuba en desafío a la política hostil del gobierno de Estados Unidos contra la Isla, llegó  a la ciudad de Santiago de Cuba . donde rendirán tributo al líder de la Revolución Fidel Castro, en el cementerio Santa Ifigenia.

En el acto de bienvenida en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de esta urbe, ellos mostraron emoción y significaron estar esperanzados por recorrer la Ciudad Héroe y conocer los sitios vinculados a la historia patria, sus héroes y mártires.

Fernando González, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), dijo a la prensa que este fue  el primer grupo de solidaridad con la nación caribeña, desde 1969, en un proyecto ideado por Fidel, y que al viajar sin permiso del gobierno estadounidense revelan su derecho como pueblo de venir libremente a este país.

Explicó que llegan en número reducido de los 164 que celebraron los 50 años de fundada la Brigada y que han compartido, entre otras, con la población de Granma, Villa Clara, y Camagüey. De aquí visitarán Guantánamo, regresarán a Santiago el día 12 y luego retornarán a sus lugares de origen.

El también Héroe de la República de Cuba destacó que la «Venceremos» fue parte dinámica en la liberación de Los Cinco,  con su aporte militante a la lucha desde el propio imperio, donde formaron más de 80 grupos en defensa de los luchadores antiterroristas.

Pamela Segura, joven maestra de 17 años, viene por primera vez a la Isla y dijo estar conmocionada por el momento en el que rendirá honores a Fidel en su tumba de la necrópolis santiaguera, el próximo 13 de agosto, cumpleaños del Comandante en Jefe.

 

Acto de bienvenida a los integrantes del 50 Contingente de la Brigada de Solidaridad Venceremos, procedente de diferentes estados de los Estados Unidos, realizado en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el 6 de agosto de 2019. ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ/sdl

Personalmente, -subrayó- desea que sus alumnos sepan del injusto bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene
EE UU, por más de 50 años contra Cuba y que conozcan la realidad que, infelizmente, no se refleja en los medios de comunicación de su país, al regresar piensa sumar más personas a la solidaridad.  

Malcom Sacks, directivo de este 50 Contingente, habló a nombre de la Brigada para reafirmar que también en el propio territorio norteamericano desafían obstáculos y manifiestan su amistad con Cuba.

En esta jornada recorrieron  la Granjita Siboney y el otrora cuartel Moncada, mientras que en los próximos días realizarán un trabajo voluntario en una cooperativa, visitarán el poblado de El Cobre, la Ronera Santiago y el municipio Segundo Frente.

Además, participarán en la velada cultural por el natalicio de Fidel y el martes 13 de agosto colocarán flores ante el monolito que atesora las cenizas de Fidel Castro, ante el Monumento a José Martí y las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales.

ACN

Dos hermanos que hicieron, hacen y harán historia

La relación de amor, respeto y admiración que unió a Fidel y Raúl transformó para siempre el destino de un país. ¿Qué hizo que estos dos revolucionarios decidieran andar de la mano por la vida?

No hay amor más enorme y trascendente que el que nace de la admiración de las enterezas del otro. Cuando dos personas se conocen con exactitud y devoción, se siguen, se apoyan y son capaces de poner sus virtudes personales al servicio de los ideales comunes —sin importar en qué es mejor uno o qué potencialidades tiene el otro—, se crea una combustión especial digna de encender cualquier utopía. Ese fue el destino de los hermanos Fidel y Raúl Castro Ruz, dos hombres que han liderado un pueblo con el empeño singular que cada uno ha puesto a la lucha.

Para algunos momentos, prevaleció el rol de Fidel como hermano mayor; en otros, la audacia de Raúl constituyó un motivo de liderazgo en la relación. Aunque la historia y la incuestionable vocación y aptitud de paladín de Fidel lo llevó a convertirse en símbolo de un país, la prueba inconfundible de las aptitudes de Raúl es la que lo señaló como el legítimo heredero del mandato de una nación que sabe reconocer cuando tiene delante a un hombre de bien. Su presencia imprescindible en la liberación de este país confirma que nadie lo merecía tanto como él, que siempre ha estado cerca del líder, como ese colega preciso con el que se requiere emprenderlo todo. Así lo ha confirmado el pueblo y los compañeros de lucha guerrillera y partidista.

Como buenos hermanos que saben quererse, no desperdiciaron públicas muestras de cariño en hacer valer el amor que se prodigaban. Sin embargo, esos lazos invisibles que crean las causas comunes hicieron de esta combinación de caracteres una alianza especial para rescatar del vacío a los más olvidados. Los hechos están al alcance de la memoria. Los testimonios no mienten, como tampoco falla la coherencia de lo que trasciende al tiempo.

«Es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano», dijo quien por décadas condujera sabiamente las riendas de Cuba. «Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien. Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente», afirmó Raúl cuando en el 2008 asumió la responsabilidad de mandatario. «El Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo», ratificó.

Amor con amor se paga

Pero toda la historia que se ha vivido tiene su inicio. Y siempre en los primeros capítulos  están las más importantes razones del libro. Raúl fue el cuarto hijo de la familia, después de Ángela, Ramón y Fidel. Luego vinieron Juana, Enma y Agustina. De entre los otros seis hermanos, el que siguió a Fidel en la lucha revolucionaria fue él. Y eso tiene su peso en la admiración que le profesó, en el cariño y los lazos de complicidad que los unieron. ¿Cómo no estar juntos si ambos corazones latían al mismo ritmo, cada cual con su intensidad?

Ya desde sus primeros años, Raúl dio muestras inconfundibles de apego a sus hermanos cuando los visitó en el colegio católico de los Hermanos de La Salle e insistió en quedarse aunque todavía no tenía edad escolar. Allí se fue «contagiando un poco» del carácter de Fidel o de las consecuencias de estar próximo a él, pues la dirección del centro le dijo a Lina y a Ángel que sus hijos eran «los tres bandidos más grandes que habían pasado por la escuela». Fidel sonreiría al recordar aquello.

Según el juicio de quienes conocieron al más chiquito de los varones, mientras se formaban en el colegio de Dolores de Santiago de Cuba, este sobresalía por su carácter vivo y travieso, le gustaban las burlas, y gastarle bromas al serio Fidel, quien le dio algún cocotazo, antes de que Ramón interviniera y restableciera el orden. «Raúl era entonces un poco malcriado, a veces yo tenía que regañarlo, pero Ramón era su defensor», contó el Comandante en Jefe en la famosa entrevista que concediera a Ignacio Ramonet.

Dicen también los vecinos de su natal Birán que Fidel heredó los rasgos del modo de ser de Don Ángel, en tanto Raúl se parecía más a Lina. Tal vez por eso la relación se complementaba muy similar a la de sus padres. La manera de ser del progenitor influyó en la manera de entenderse de sus hijos, pues este nunca interfería en sus hechos ni pensamientos. Lina corrió con la mayor parte de la educación de los muchachos, en la que incluyó enseñanzas de la ética de las Sagradas Escrituras.

Justo cuando Fidel se graduó con buenas calificaciones del Colegio de Belén en 1945, Raúl ingresó a esa institución. Pero solo permanecería allí hasta el siguiente año, por una queja que el director del Colegio enviara a su padre, quien lo sacó y lo puso a trabajar en el campo, donde ocupó diferentes obligaciones hasta que lo llevó a la oficina de la finca. Desde allí, supo que Raúl se preocupaba demasiado por la situación social de su entorno y pensó que lo mejor sería enviarlo a La Habana para que Fidel se encargara de él, le pidió «hacer de Raúl un hombre». Fidel asintió gustoso y se comprometió a encargarse personalmente de su educación.

«Cuando iba de vacaciones, escuchaba solo críticas de nuestros padres, les digo: “Denme la responsabilidad, yo me ocupo de él”, y entonces empecé. Él estaba por la libre allí. Más tarde, le di a leer algunos libros, le interesaron, le desperté el interés por el estudio y entonces concebí la idea de que él había perdido equis tiempo, que pudiera hacer estudios universitarios y había una vía, que era a través de la llamada carrera administrativa. No era muy difícil; si usted estudiaba esa carrera podía ingresar después a estudiar una carrera de letras, derecho diplomático y hasta abogado, algunas carreras. A mí se me ocurrió esa idea, convenzo a mis padres y él viene para La Habana. Pero ya yo, en esa época, me dedicaba a adoctrinar a todo el mundo», comentó Fidel.

El primer libro que Fidel le dio a leer fue El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Federico Engels. En ese entonces ya ejercía como abogado mientras Raúl estudiaba Administración y ya se había convertido en activista del movimiento estudiantil. Luego ingresó por su cuenta a las filas comunistas porque, como destacó su hermano, él «siempre tuvo criterios muy propios». «Raúl ya era bien de izquierda y, realmente, quien lo introdujo en las ideas marxistas-leninistas fui yo», arguyó.

En medio de las protestas por el golpe de Estado de Batista, ambos coincidieron en que la lucha armada era la única salida a la situación que se había creado.

Ideas compartidas

Aunque Fidel fue el organizador de la acción del Cuartel Moncada, la actuación de Raúl fue destacada por su hermano. Recién reclutado le fue asignada la toma del Palacio de Justicia. Y, aun cuando era un combatiente de fila, supo preservar la vida de sus compañeros.

«Raúl salva a esta gente y se salva él. Actuó rápido, con mucha velocidad: ve que el sargento aquel anda con una pistola, temblando, entonces le arranca la pistola y hace prisioneros a los que los tenían prisioneros a ellos; y después se retiran», narró Fidel reconociendo que nada de esto estaba previsto en el plan.

Es el primer moncadista en partir a México pues ya lo acusaban de poner bombas. Allí establece el contacto con la famosa María Antonia González, quien cedió su casa a los luchadores. Conoce también al Che.

Luego de la travesía del yate Granma, el espíritu de Raúl volvió a reanimar los planes de Fidel. Él conservó dos armas después del revés de Alegría de Pío, y el primero se apareció con cinco. De ahí la frase de que ese era arsenal suficiente para triunfar. Raúl reconoció bromeando después que en ese momento pensó que Fidel se había vuelto loco. Sin embargo, lo siguió.

Las virtudes de Raúl como soldado en esos momentos iniciales fueron resaltadas por Fidel, cuando el hoy General de Ejército atravesó la zona montañosa de la región oriental. «Con 50 hombres cruzó, fue el primer cruce del llano y lo hicieron perfecto, crearon el Segundo Frente Oriental, se desarrollaron y ya crearon columnas; Raúl tenía la facultad de nombrar comandantes», expresó.

No obstante, episodios como el ocurrido unos días después del desembarco, cuando se encaminaban a la Sierra Maestra, demuestran que Fidel nunca tuvo concesiones con él porque fuera su hermano. En aquel momento, al creer que este había violado su orden de silencio, dispuso que le entregara el mando del pelotón a Ramiro Valdés. Como el hecho tuvo lugar en el pelotón de Almeida, este valioso hombre aclaró lo sucedido y todo volvió a la normalidad.

Un dúo inseparable

Dentro del grupo estratégico de Fidel —lo que él llamó hombres muy seguros que llevaban la misma escuela adonde quiera que llegaban— señaló a Almeida, Raúl, al Che y a Camilo. «En cuanto se anunciaba algún peligro de invasión, Raúl para Oriente, Che para Pinar del Río, Almeida para el Centro y yo para La Habana, nos dividíamos los mandos», dijo. Fue a su hermano a quien dejó a cargo de todo Oriente mientras él se dirigía a La Habana en los primeros días de enero de 1959.

El 9 de febrero de ese año Fidel lo mandó a buscar y lo nombró segundo jefe militar del país. Antes, el 19 de enero, fue el responsable de ofrecer una conferencia de prensa en el Palacio Presidencial donde probó disímiles crímenes de la dictadura batistiana. Dos días después, con ovación frente al Palacio, el pueblo aprobó la propuesta de Fidel de que, de ser asesinado por el enemigo, Raúl fuese su sustituto en la dirección del Movimiento 26 de Julio. Sabía lo que hacía y él no fue hombre de andar confiando en cualquiera, menos para la conducción de su gran sueño.

Otros momentos de la historia los unieron en singular complicidad de estrategas. Ambos participaron en las conversaciones iniciales con los enviados soviéticos cuando la Crisis de los Misiles en 1962. Además, Raúl protagonizó buena parte de las relaciones entre Cuba y la antigua Unión Soviética. En ocasión de la zafra del 70, como en otras contiendas cañeras, las fuerzas militares encabezadas por Raúl apoyaron los proyectos que enarbolaba Fidel. Los planes de uno (muestra de disciplina y unión estratégica) eran siempre respaldados por toda la entrega del otro.

Así ha sido en otras cuestiones fundamentales para el país como la política migratoria, formulada fundamentalmente por Fidel pero implementada por Raúl. Igual ocurrió con el derrumbe del campo socialista, hecho que anticipó y se encargó de tomar medidas. Raúl, por su parte, se convirtió además en propulsor de la agricultura urbana y se hizo cargo de las conversaciones con los cuadros del país en los primeros años de la década de los 90, con el propósito de elevar la combatividad de los dirigentes del Partido y el Estado.

Nikolai S. Leonov, autor de Raúl Castro, un hombre en Revolución, y amigo personal del General de Ejército cubano, dice en su texto biográfico: «Si Fidel en todas las circunstancias ha sido el Comandante en Jefe, aquel (Raúl) se ha mantenido siempre como jefe de su Estado Mayor. El potencial de creación de Fidel es enorme, y la materialización de sus decisiones ha requerido no pocas tareas, en cuya puesta en práctica, desarrollo y control se ha destacado el talento de Raúl, su tenacidad, carácter ordenado y capacidad de trabajo».

Lo resume de otro modo: «Raúl Castro pertenece a la estirpe de estadistas que jamás ha aspirado a convertirse en primera figura del Estado o del Partido. Acogió el liderazgo de Fidel Castro con total naturalidad e infinita fe en él, y ha insistido siempre en destacar su excepcional papel en la Revolución Cubana. Juntos han formado una pareja inseparable, que multiplicó por diez las fuerzas de cada uno por separado. Algunos historiadores incluso los han comparado con Carlos Marx y Federico Engels».

Si a mí me pasa algo mañana, lo eligen a él

«Se sabe que en nuestro Partido y en nuestra Revolución no puede existir, ni existirá jamás, el familiarismo», expresó Fidel en el Informe Central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, en el que Raúl fue electo Segundo Secretario por los muchos y demostrados méritos que lo convertían en merecedor de tal elección.

Otras acciones han dicho mucho de quien es Raúl y cómo siente por su hermano. Al proclamar que no habría otro Comandante en Jefe que no fuese él y pedir permiso para consultarle cualquier decisión; al jurar que el pueblo cumpliría con el legado fidelista, como lo proclamara en la Asamblea Nacional del Poder Popular el 3 de agosto de 1994:

«Porque tenemos una Revolución victoriosa, un pueblo heroico y un Comandante en Jefe que ha dado sobradas pruebas ante la historia, de lo que es capaz por su patria y su pueblo. Nadie como el Che lo ha definido mejor, cuando expresó: “Y si nosotros estamos hoy aquí y la Revolución Cubana está aquí, es, sencillamente, porque Fidel entró primero en el Moncada; porque bajó primero del Granma; porque estuvo primero en la Sierra; porque fue a Playa Girón en un tanque; porque cuando había una inundación por allá y hubo hasta pelea porque no lo dejaban entrar. Por eso nuestro pueblo tiene esa confianza tan inmensa en su Comandante en Jefe, porque tiene, como nadie en Cuba, la cualidad de tener todas las autoridades morales posibles para pedir cualquier sacrificio en nombre de la Revolución”. ¡Así pensaba el Che, así pienso yo también!».

Al ser interrogado sobre la sucesión del mandato en Cuba, Fidel respondió al periodista Ignacio Ramonet: «a mi juicio, y lo puedo reiterar, la persona que tenía más autoridad, más experiencia y más capacidad para ejercer el papel de sustituto era Raúl. Ya le conté cómo cayó prisionero en el Moncada y cómo invirtió la situación, cómo organizó la columna que se separó allá en el Segundo Frente, e hizo un trabajo excelente como organizador militar y político realmente. Después, su misión en las Fuerzas Armadas; ha sido un educador, un formador de hombres, y con mucha ecuanimidad y mucha seriedad. Es la persona que aún hoy tiene el máximo de autoridad, y la gente tiene una gran confianza en él».

Agregó además: «Si a mí me pasa algo mañana, con toda seguridad que se reúne la Asamblea Nacional y lo eligen a él, no le quepa la menor duda. Se reúne el Buró Político y lo eligen», ratificó el hermano mayor que un día acogió la guía y formación del menor.

Más allá de todo, sus pensamientos y acciones son el resultado de una frase pronunciada por Fidel pero que resume la ideología de una estirpe revolucionaria:

«La Revolución no se basa en ideas caudillistas, ni en culto a la personalidad. No se concibe en el socialismo un caudillo, no se concibe tampoco un caudillo en una sociedad moderna, donde la gente haga las cosas únicamente porque tiene confianza ciega en el jefe o porque el jefe se lo pide. La Revolución se basa en principios. Y las ideas que nosotros defendemos son, hace ya tiempo, las ideas de todo el pueblo».

Fidel y Raúl, inseparables hermanos de lucha. Foto: Andrew St. George

Bibliografía:

Cien horas con Fidel, Ignacio Ramonet, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, Cuba, 2006

Raúl Castro, un hombre en Revolución, Nikolai S. Leonov, Editorial Capitán San Luis, La Habana, Cuba, 2015

(Juventud Rebelde)


Las mujeres cubanas rendirán homenaje a Fidel y Vilma

El X Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) se celebrará del 6 al 8 de marzo próximos, La Habana, y contará con la presencia de unas 360 delegadas y 40 invitados.

La cita de las federadas cubanas estará dedicada al Comandante en Jefe de Fidel Castro Ruz y a la eterna presidenta de la organización Vilma Espín Guillois, así como al aniversario 150 y 60 del inicio de las Guerras de Independencia, del triunfo de la Revolución Cubana, respectivamente, y a las jóvenes cubanas.

Teresa Amarelle Boué, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y secretaria general de la FMC, en conferencia de prensa destacó que, como parte del evento, durante el primer día, se trabajará en cuatro comisiones.

De acuerdo con la dirigente femenina, se analizará el papel de la organización y su función movilizadora en el contexto de la actualización del modelo económico, la igualdad de género en familia y sociedad, la juventud como garantía de la continuidad de la FMC, y las cuestiones del funcionamiento.

Durante el X Congreso de la FMC se realizará una conferencia sobre la actualización del modelo económico cubano y a la implementación de los lineamientos, además de intercambios entre las delegadas provinciales y capitalinas.

El 7 de marzo se efectuará una sesión plenaria en el Palacio de Convenciones, la discusión del informe central, la presentación del Comité Nacional de la FMC y el reconocimiento a las provincias vanguardias y destacadas, y el día 8 se hará una declaración de solidaridad con las féminas del mundo a propósito del Día Internacional de la Mujer, además de la clausura del evento femenino.

 

Destacan vigencia de Fidel Castro y la Operación Verdad (+Fotos )

La Habana, 21 ene (PL) El intelectual cubano Eusebio Leal destacó hoy la vigencia de la Operación Verdad y el pensamiento de Fidel Castro en el actual contexto de la información caracterizado por la hegemonía de los medios.

‘Es más que nunca necesario el testimonio verdadero, la capacidad de transmitir y dar a conocerlo’ señaló el Historiador de La Habana en la inauguración del Foro Internacional de Periodismo por el aniversario 60 de la Operación Verdad, que auspiciado por la agencia Prensa Latina se celebra en el Hotel Nacional de Cuba.Aseguró que en eventos como estos es imprescindible la participación de los depositarios de las noticias, pues, agregó, esos temas no son de una generación sino de actualidad.

 
También convocó a integrar a las nuevas generaciones en estos debates y resaltó el papel de la educación en la transmisión del amor a la Patria, el culto a la verdad, la radicalización de las ideas y la búsqueda de la justicia.Agregó que es medular comprender lo que está ocurriendo actualmente con la reversión de los movimientos progresistas y antimperialistas en el continente americano y la afirmación de grupos de extrema derecha y supremacistas, así como lo que sucede con el control de la información y la supuesta neutralidad de las agencias internacionales.

Advirtió, que estos grupos de derecha tienen un particular ataque a Cuba por lo que, dijo, nos reservan momentos de especial preocupación y de especial militancia.

Subrayó que es el momento de la unidad, de perseguirla y de continuar la idea del estratega Fidel Castro, a quien calificó de fuerza poderosa del pensamiento latinoamericano.

 
El historiador resaltó que por ese motivo surgió la Agencia Latinoamericana Prensa Latina, ‘de la agudeza política de Fidel, de la voluntad del Che (Ernesto Guevara), y lo prueban hoy en cada manifestación en los rincones más distantes del mundo’, añadió.Destacó, asimismo, la participación en la creación de Prensa Latina del periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, y sus publicaciones en defensa del proyecto social cubano.

 
 

Operación Verdad: aniversario 60

Fidel convoca a la Operación Verdad: aniversario 60
Desde las primeras intervenciones que Fidel Castro realizó tras producirse la victoria de la Revolución definió la gran significación que le atribuyera a la presencia y labor del pueblo para garantizar el desarrollo y defensa del proceso revolucionario.

En Santiago de Cuba, el primero de enero de 1959, detalló al dialogar con los habitantes en el Parque Céspedes de esa oriental ciudad: “Tengo la satisfacción de haber creído profundamente en el pueblo de Cuba y de haberles inculcado esa fe a mis compañeros. Esa fe, que más que una fe es una seguridad completa en todos nuestros hombres.

Varios días después, el 8 de enero, en el acto que se efectuó en el entonces Campamento Militar de Columbia donde culminó el transitar de la Caravana de la Libertad desde Santiago de Cuba hasta La Habana, Fidel también expuso: “Por mi parte les digo que lo primero que haré siempre es llamar al pueblo, porque hablándole al pueblo nos podemos ahorrar sufrimientos y sangre.

Consecuente con lo que había proclamado en el transcurso del propio mes inicial del proceso revolucionario cubano el pueblo de La Habana, en representación simbólica del resto de la población del país, resultó convocado para una gran concentración popular que tuvo lugar el 21 de enero de 1959 frente a la terraza norte del entonces Palacio Presidencial para dar respuesta cabal a la campaña difamatoria que agencias y medios de prensa de los Estados Unidos de América realizaban contra la naciente Revolución Cubana.

Durante los años de la dictadura batistiana integrantes del ejército y otros agentes al servicio del régimen había cometido diversos asesinatos contra jóvenes revolucionarios y también contra campesinos que habitaban las zonas montañosas y otros sectores de la población.

No obstante a que era evidente que en el pueblo había un gran dolor por los crímenes y la represión en general que se había desatado durante la dictadura batistiana, al producirse el triunfo popular no se produjo lo que pudiera calificarse un ajuste de cuenta arbitrario contra esos elementos ni siquiera el saqueo de viviendas y otras propiedades.

El pueblo confió en que serían detenidos, juzgados y que se les aplicaría la condena correspondiente a los que habían sido los ejecutores directos y aquellos que también habían ordenado la realización de los asesinatos.

Fidel convoca a la Operación Verdad: aniversario 60

Se crearon en Cuba, los Tribunales Revolucionarios donde resultaban juzgados los criminales de guerra. En esos juicios participaron tanto los familiares como otros testigos que acusaban de modo directo con pruebas irrefutables a oficiales, soldados y policías de la tiranía que habían llevado a cabo los asesinatos.

No obstante, como parte de la campaña difamatoria que de inmediato se lanzó al mundo se pretendía hacer creer que en Cuba había un baño de sangre, y que se condenaba a la pena máxima a acusados sin garantías plenas.

Ya cuando visitó el 17 de enero de 1959 las ciudades de Artemisa y Pínar del Río, respectivamente, Fidel se había referido a dicha campaña. En Artemisa señaló al respecto:

“Se quiere aislar a la Revolución Cubana. Se ha lanzado contra ella una campaña de descrédito internacional. Los eternos enemigos de nuestras libertades, los intereses que se oponen a la justicia porque saben que es un despertar de la conciencia de todos los pueblos de América Latina, quieren destruir nuestra Revolución.”
Y en Pínar del Río igualmente precisó: “Quizás una de las injusticias más grandes que se quiera cometer contra un pueblo, quizás una de las canalladas más grandes que se quiera cometer contra una nación, quizás una de las calumnias más repugnantes que jamás se haya lanzado contra una congregación humana, contra una idea justa, contra una causa honrada, es la que en estos instantes se trata de lanzar en el mundo contra el pueblo, contra la nación y contra la Revolución Cubana.”

En esa intervención realizada en la ciudad pinareña Fidel anunció que se convocaba al pueblo habanero a un gran acto de masas para dar respuesta a esa agresión. Y fue así como cuatro días después La Habana se estremeció de fervor revolucionario con la participación de centenares de miles de cubanos en la concentración popular.

Fidel convoca a la Operación Verdad: aniversario 60

Fidel entonces expresó: “Compatriotas: Es posible que nuestros combatientes hayan temblado hoy ante esta multitud, como no temblaron jamás frente a las balas enemigas. Aún para nosotros, que tenemos una fe extraordinaria en nuestro pueblo, esta concentración ha superado todos nuestros cálculos. Se dice por los que acaban de llegar que la multitud se extiende desde el Malecón hasta el Parque de la Fraternidad.

Más adelante Fidel expuso:

“Yo comprendo que el mejor discurso en la tarde de hoy es la presencia de ustedes, yo comprendo que nada puede hablar tan elocuentemente al cuerpo diplomático y a los 380 periodistas que han venido de todo el Continente como la presencia de ustedes. No es una victoria por las armas; no se ha disparado un solo tiro, es una victoria mucho más hermosa, es una victoria de la razón, es una victoria de la justicia, es una victoria de la moral.”
Fidel convoca a la Operación Verdad: aniversario 60

También manifestó que los que creyeron que, a través del monopolio de los cables internacionales, los que creyeron que sembrando mentiras y calumnias por doquier iban a debilitar a la Revolución, iban a despistar al pueblo cubano para después lanzarse sobre él cuando lo encontrasen débil, se equivocaron; porque la Revolución está hoy más firme y está hoy más fuerte que nunca. 

Y aseguró: “En vez de debilitarla, la han fortalecido. Y es que la Revolución no se acobarda frente a la amenaza, la Revolución no se debilita frente al ataque, sino que se crece, que se hace más fuerte, porque ésta es la Revolución de un pueblo valiente y peleador.”

Tras enfatizar que él no tenía que rendirle cuentas a ningún congresista de los Estados Unidos ni a ningún gobierno extranjero, dijo: “Yo le rindo cuentas a los pueblos, yo le rindo cuentas en primer lugar a mi pueblo, al pueblo cubano, y en segundo lugar, a todos los demás pueblos de América.”

Fidel convoca a la Operación Verdad: aniversario 60

Instó a los participantes en el acto a convertirse en un gran jurado y plantear su opinión acerca de si se apoyaba o no cómo se aplicaba la justicia revolucionaria contra los criminales de guerra.

Detalló: “Sólo me resta algo. Imaginad, señores periodistas de todo el Continente, señores representantes diplomáticos acreditados en Cuba, imaginad un inmenso jurado, imaginad un jurado de un millón de hombres y mujeres de todas las clases sociales de todas las creencias religiosas, de todas las ideas políticas. Yo le voy a hacer una pregunta a ese Jurado, yo le voy a hacer una pregunta al pueblo. Los que estén de acuerdo con la justicia que se está aplicando, los que estén de acuerdo con que los esbirros sean fusilados, que levanten la mano.”

Y al resumir la reacción del pueblo, enfatizó: “Señores representantes del Cuerpo Diplomático, señores periodistas de todo el Continente, el Jurado de un millón de cubanos de todas las ideas y todas las clases sociales ha votado.

“Los que sean demócratas, los que se llaman demócratas, les digo que eso es democracia, eso sí es respetar la voluntad del pueblo. Los que sean demócratas, o los que quieran presentarse como demócratas, que respeten la voluntad de los pueblos.”

 
Tomado de Radio Rebelde

Rememoran en la Habana entrada de Fidel Castro y el Ejército Rebelde

Rememoran en la Habana entrada de Fidel y el Ejército Rebelde

La población de La Habana vitoreó este martes a los jóvenes que rememoraron la Caravana de la Libertad, que arribó a la capital rememorando la travesía llevada a cabo hace 60 años en enero de 1959 por el Ejército Rebelde encabezado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Luego de un periplo por el oriente y centro del país, los caravanistas fueron recibidos en la Carretera Central en los límites del municipio El Cotorro con la provincia de Mayabeque.

Rememoran en la Habana entrada de Fidel y el Ejército Rebelde

Una representación de combatientes de la columna No.1 José Martí del Ejército Rebelde, que comandara el Líder Histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz durante la Guerra de Liberación Nacional contra la dictadura proimperialista de Fulgencio Batista, acompañaron a los caravanistas en el recorrido de 38 km hacia la ciudad de la Habana.

La Caravana de La Libertad fue recibida con un acto político cultural en la cervecería Guido Pérez, del municipio El Cotorro, sitio donde el Comandante en Jefe hizo una parada y compartió con el pueblo aquel 8 de enero de 1959 en su recorrido hacia la capital de la República.

Rememoran en la Habana entrada de Fidel y el Ejército Rebelde

En señal de respeto y admiración por el Ejército Rebelde, la población en las calles del Cotorro, San Miguel del Padrón, Virgen del Camino, Avenida del Puerto, Museo de la Revolución, la céntrica calle 23 del Vedado, y en Marianao, patentizó su respaldo incondicional a la Revolución, y el eterno compromiso con el legado de Fidel.

Rememoran partida de la Caravana de la Libertad

Como otra de las tradiciones históricas de la Patria, 60 pioneros y jóvenes destacados santiagueros, rememoraron la partida de la Caravana de la Libertad, desde la Ciudad heroica de Santiago de Cuba, recordando como lo hiciera el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, luego del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959.

Desde la intersección de la esquina de Trinidad y Carretera Central, frente al antiguo Cuartel Moncada, hoy Ciudad Escolar 26 de Julio, salió la caravana de la Libertad, ante una representación del pueblo, al que le dirigió la palabra Julio García Silva, combatiente del Ejército Rebelde en la columna 17, e integrante de la Caravana.

Durante la conmemoración por los 60 años de iniciarse el recorrido hasta la Habana de la Caravana de la Libertad, se realizó la entrega del Carné de la Unión de Jóvenes Comunistas, a un grupo de estudiantes, por parte de las principales autoridades del territorio, acompañadas, precisamente por Annia Poblador Cerguera, Primera Secretaria del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas, la UJC.

Esta sigue siendo una Revolución de jóvenes, la batalla de hoy es la misma, sólo que en nuevos escenarios y en defensa de las grandes conquistas alcanzadas durante 60 años de Revolución, expresaba la líder juvenil, puntualizado que el referéndum popular del venidero 24 de febrero, será un si por Cuba y la nueva constitución.

En un relevo por las provincias del país, la reedición de la Caravana de la Libertad, llegará el 8 de enero a la Habana, como lo hiciera el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz al frente del Ejército Rebelde hace seis décadas.

Tomado de Radio Rebelde

La historia de Cuba inspira

Triunfo de la Revolucion Enero de 1959.
Triunfo de la Revolución: enero de 1959. Foto: Archivo de Granma
Encuentro en el Escandel, donde se ultiman detalles de la rendición de la plaza militar de Santiago de Cuba. Fidel dialoga con el coronel Rego Rubido, al frente de dicha plaza. Están presentes Raúl Castro y Celia Sánchez Manduley. Foto: Archivo de Granma

La herencia es ocuparse de lo que se nos viene encima, como dice Raúl, lo que siempre hemos tenido encima desde antes del triunfo de la Revolución, desde el principio mismo de la guerra revolucionaria, no en la Sierra, sino desde antes del Moncada, de lo que pasó en el Moncada, de la prisión, los riesgos que corrió Fidel de ser asesinado, después en México igual, y sencillamente este es un riesgo que tenemos todos los revolucionarios, todos, y en primer lugar, él, que encabezaba el proceso revolucionario, Raúl, el Che…

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en Palma Soriano, el 1ro. de enero de 1959, lee su alocución al pueblo de Cuba: «Revolución sí; golpe militar no», desde Radio Rebelde en Palma Soriano. Jorge Enrique Mendoza sostiene el micrófono. Foto: Archivo de Granma

Esta entrega a la Revolución, pasando por encima de todos los riesgos, de todos los inconvenientes… las dificultades de todo tipo curten a los hombres, a los revolucionarios y a las nuevas generaciones en el ejemplo de las generaciones anteriores.

Fidel Castro Ruz y Raúl Castro Ruz en el balcón del Ayuntamiento de Santiago de Cuba, el 1ro. de enero de 1959. Foto: Archivo de Granma

Porque nosotros, y cuando digo nosotros quiero decir nuestra generación, ¿en qué nos inspiramos? En la historia. La historia nuestra está llena de eso: de enfrentar grandes dificultades, grandes obstáculos con recursos a veces inexistentes, enfrentarnos con los recursos que teníamos en la mano y salimos victoriosos en muchos casos, ahí está, esa es la historia de Cuba, la historia de Cuba es esa.

(Fragmento de entrevista ofrecida por el Comandante de la Revolución a la Mesa Redonda)

De izquierda a derecha: el coronel Rego Rubido, el entonces Comandante Raúl Castro Ruz y Raúl Guerra (Maro), el 1ro. de enero de 1959, cuando Raúl les dirigía la palabra a los oficiales y soldados del ejército de Batista en el Cuartel Moncada. Foto: Trabajadores.cu
Triunfo de la Revolución: enero de 1959. Foto: Archivo de Granma

Presidente cubano Diaz Canel felicita a Elián González en su cumpleaños 25 (+ Fotos)

 

Elián González Brotons. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate (Archivo).

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, felicitó a Elián González Brotons, quien cumple años este 6 de diciembre.

En un mensaje en su cuenta @DiazCanelB en la red social Twitter, el Jefe de Estado escribió: Felicidades en su cumpleaños 25 al ingeniero Elián González Brotons, hijo y nieto de cubanos dignos y de todo el pueblo de #Cuba. La batalla por su libertad, liderada por #Fidel, demostró cuántos desafíos podemos vencer juntos. #SomosContinuidad #SomosCuba.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

@DiazCanelB

 

Felicidades en su cumpleaños 25 al ingeniero Elián González Brotons, 
hijo y nieto de cubanos dignos y de todo el pueblo de . La batalla 
por su libertad, liderada por , demostró cuántos desafíos podemos vencer juntos.

 
 

El caso del niño Elián González resonó en la Cuba y el mundo en el año 1999, cuando fue secuestrado por contrarrevolucionarios en Miami con el apoyo de familiares lejanos.

En el intento de ingresar ilegalmente en Estados Unidos por mar, su madre y otras personas que lo acompañaban murieron durante un naufragio, en el cual Elián estuvo solo y aferrado a un neumático hasta ser rescatado por pescadores norteamericanos.

Posteriormente, el pequeño recibió atenciones médicas y fue puesto al cuidado de su tío abuelo paterno residente en Miami, quien se opuso a los intentos de retornar al niño a Cuba.

Sin embargo, tras un largo proceso judicial catalogado como violatorio del derecho internacional y de las propias leyes norteamericanas, y gracias a los esfuerzos de la Revolución cubana, el apoyo internacional y el incansable batallar de Fidel Castro, el pequeño de seis años en aquel entonces, pudo volver con su padre el 28 de junio de 2000.

Elián se graduó como Ingeniero Industrial en 2016 por la Universidad de Matanzas, su provincia natal.

Elián González, durante su estancia en Miami, Florida. Foto: AFP.

Juan Miguel González, junto a su esposa e hijos en Estados Unidos. Foto: Archivo.

 

Llegada al aeropuerto José Martí el 28 de junio de 2000. Foto: AFP.

Fidel también llegó a considerar a Elián como un amigo. Foto: Archivo.

Durante la presentación del libro: “La victoria estrátegica” Fidel saluda a Elián González. Foto: Roberto Chile.